sábado, junio 07, 2008

LOLA Y LOS BOLSOS

-Mari Pili, ¿te has fijado qué bombazo es este bolso? ¿Nos lo compramos?
-Lola, llevamos siete bolsos… ¿Si los dejamos para otro día?
-¿Y si no volvemos? ¿Y si volvemos y no está, o si está lo han subido de precio, o está con una tara, o si está y no lo encontramos o…
-Para… Dénos dos, por favor.
-Mejor, tres,
-¿Tres, Lola? ¿Para qué queremos tres si somos dos?
-Para nuestros hijos. Alguno seguro que le gusta. Prevenir para currar, Mari Pili.
-Lola tú y yo sólo hemos procreado tíos. ¿Crees que van a querer salir con un bolso a la calle?
-Mi Peluche es metrosexual y cuando vea que el Dolce&Gabanna…
-Tu Peluche será lo que sea, pero no es un esperpento. Además, el bolso es más falso que Judas. ¿Tú crees que lo va a querer?
-No. Tienes razón. ¿Y mi madre?
-¿Tu madre con un bolso amarillo limón, noventa y dos años y vestida de luto toda la vida?
-Mujer, así contrasta y más vale cambiar tarde, pero cambiar.
-¿Con noventa y dos años? ¿Tú cambiarías, Lola?
-¿Yo? ¿Para qué voy a querer cambiar si he sido kiss toda mi vida?
-Pues para pasar a ser una friqui, Lola…
-Algo de friqui ya tengo.
-Pues pasar a ser una persona normal, Lola.
-Noooooooooo, eso jamás. No empecemos, Mari Pili.
-Bien, pues dejamos el bolso y nos vamos a casa y por el camino me cuentas qué vamos a hacer con dieciséis bolsos.
-Diecisiete, Mari Pili, nos llevamos el bolso.
-Yo no pago el bolso.
-Yo tampoco.
-¿Entonces?
-No te enteras: nos lo ha regalado.
-Lo has robado, Lola.
-¿Yoooooooooo? ¿Qué quieres, que venga todos los gitanos del mercadillo con las navajas a hacerme picadillo?
-Aquí no regalan nada.
-Pero, ¿cómo no regalan nada si somos las mejores clientas? Lo que temen es que les hagamos la competencia, por eso nos tratan bien… Mari Pili para.
-¿Qué pasa ahora, Lola?
-¿Y si los vendemos?
-¿Vender qué?
-Los bolsos, hija, ¿qué va a ser?
-¿Con el desgaste emocional que nos ha supuesto decidirnos por ocho modelos? No, hija, no.
-Vale, pero se nos daría muy bien… ¿Y si vendemos los usados?
-Lola has de pagar por tener un tenderete aquí o viene la policía.
-No metas a la guardia civil en el negocio que no da para tanto. Lo tengo muy pensado.
-Lola no te ha dado tiempo a pensar. Es más, nunca lo haces.
-Pero esta vez sí. He sido ágil. El olor al dinero me ha inspirado.
-¿Si?
-¿Ves aquel portal? Aprovechando el marketing de los gitanos, tú te quedas dentro del portal con la mercancía y yo, cuando venga la riada de gente, voy anunciándonos.
-¿Y qué vas a decir, insensata de la vida?
-Pues lo que dicen todos “Barato, barato”
-Muy original, Lola. ¿Y ya está?
-No, no. La traca final para que sepan de que va mi mercancía es que me saco de mis súper pechos un trozo de bolso y luego lo vuelvo a esconder. Como los ilusionistas.
-Igualito…

martes, junio 03, 2008

LOLA TSUNAMI

-Mari Pili, de este año no pasa y si pasa no tendría que pasar. Reúno todos los requisitos.
-Me alegro, Lola. ¿Cuáles son si se pueden saber?
-Salgo en el libro Guiness.
-Ya.
-¿Ya, qué?
-Lola el día que aterrices haces un socavón más grande que un tsunami.
-¡Bruta!, eso no hace agujeros.
-¿Ah, no? ¿Entonces, qué hace listilla?
-Es como Moisés, pero en versión moderna.
-Déjalo, me parece más interesante lo del Guiness…
-Este año me ha pasado de todo.
-¿Sí? Cuenta…
-Hija, se me han olvidado. Pero fíjate me han salido hasta almorranas. Algo me está pasando, Mari Pili. Y fíjate, he descubierto que tengo unos dedos más largos que otros…
-Ah…
-Y un pecho más flaco que su gemelo.
-Ah…
Y una pierna más larga que la otra. Eso sí, no cojeo.
-Lola, el cuerpo humano, un lado lo tiene distinto al otro. La genética es convexa, adyacente de sus polos concéntricos que, al generarse, pululan unos leucocitos más numerosos por una parte que por otra.
-Mari Pili, ¿te has escuchado lo que acabas de difundir por tu garganta? ¡Jesús!, estás fatal.
-No me escucho, bastante tengo con oírte a ti. Venga, sigue Lola…
-Mira mis pies…
-¿Qué les pasa?
-Ponte las gafas, Mari Pili… ¿Ves ahora?
-No, no veo nada distinto al año pasado, Lola.
-¿Cómo que no? ¿No ves?
-¿Qué quieres que vea?
-Fíjate bien… Lo tengo claro. Esto es por el cambio climático.
-¿Eh? ¿Estás segura? ¿Y no será del tsunami que se está retirando las aguas residuales para llegar la ola gigante, el sofocón... Ya se, es Moisés con los diez mandamientos sobre tus diez dedos de los pies.
-Mari Pili, ¿te encuentras bien?
-Sí, estupendamente. Gracias.
-Pues no lo entiendo. Este cúmulo de sandeces que estás diciendo hoy no es normal.
-¿Es que, acaso, tienes la propiedad intelectual de las tonterías? ¿Eh? Que sepas que a mí más que el cambio climático, me afectas tú.
-Y el tsunami, ¿también afecta a mis almorranas?
-Lola, no soy como tu Pepe que sabe todo, pero estoy segura que…
-¿Qué?
-Que sí, que es el cambio de estructura empresarial.
-Mari Pili, si, mi jefa sigue siendo una toca pelotas redomada; no ha cambiado.
-¿Y la crisis política que estamos sufriendo que está afectando a la masa sobre la masa?
-¿Qué masa?
-Tú y yo somos masa, Lola.
-¿Y lo que no es masa?
-No sé, Lola y lo mejor es que no me importa porque como nunca voy a salir en el Guiness pues…
-¿Entonces te importa una higa ser masa?
-Todo, Lola, todo. Sólo quiero un poquito de felicidad y poderla disfrutar.
-¡Qué vulgaridad, Mari Pili!, eso lo desea todo el mundo.
-Claro, Lola, la masa, lo que somos.
-No, no, yo por lo menos soy un tsunami… Y eso no es masa.
-Evidentemente, eso es destrucción total, como me dejas la cabeza cuando estoy contigo.
-¡Exagerá!

miércoles, mayo 28, 2008

LOLA INCOMPRENDIDA

-Pepeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…
-¿Qué eeeeeeeeeeeeeeeee?, ¿se puede saber por qué chillas?
-Estoy probando mi capacidad torácica… Y tú, ¿por qué me chillas?
-Yo no te he chillado, Lola.
-¿Cómo que no me has chillado? Mis tímpanos han tintineado.
-Porque te habrás limpiado hoy los oídos y los tienes despejados.
-Pepe, ¿acaso me estás insinuando que oooooootros días no me lavo?
-No insinúo nada, es una forma de decir, Lola, que contigo hay que medir las palabras.
-Es verdad, Pepe, no has insinuado, has afirmado. Me has llamado guarra.
-¿Que te he llamado qué?
-cochina, puerca, mugrienta, cerda, sucia, asquerosa, chancha…, y más cosas que habrás pensado y no has dicho… de momento.
-Lola, yo no he dicho nada de eso; no veas donde no hay.
-Veo muy bien y entiendo mejor. Tú has dicho…
-Que no he dicho, Lola. No te empecines.
-¿Empecines, dices? Del verbo empecinarse que significa obstinarse, aferrarse, encapricharse, terco, pertinaz… ¿Con qué me quedo, Pepe?
-Terca, Lola, terca como una mula.
-¿Mula?, ¿mula, dices, Pepe? Me has llamado mu uuuuuuuuuuula, Pepe.
-Sí, Lola, te he llamado mu uuuuuula.
-Pepe…
-Dime, Lola.
- En mi diccionario viene que una mula es: “Animal resultante del cruce del caballo y el asno, de mayor tamaño que este, utilizado generalmente como bestia de carga por su gran fuerza y resistencia”… Desde luego, Pepe, soy una bestia de carga y mi resistencia para que no me comas la moral es infinita.
-¿Que yo te como qué? Tú sí que me comes, Lola, la cuenta corriente, la paciencia. To ooooooodo, Lola, me comes todo.
-Anda, éste..., me gusta comer, es uno de los placeres de la vida. Ahora bien: tu paciencia es incomestible, Pepe.
-¿Qué la pasa a mi paciencia, Lola?
-Mejor dicho, Pepe, qué no la pasa. Si no existe no es, por tanto, no se halla. En fin…, como íbamos diciendo, mula, también significa persona muy bruta… ¿Qué opinas, Pepito?
-Eso..., y no me llames Pepito. Y mi paciencia, Lola, existe, porque si no existiera, yo no estaba aquí.
-No te me amontones, Pepe, vamos por partes. ¿Qué es “eso”? En cuanto a lo de tu paciencia, nadie te obliga a estar aquí, si estás es porque soy irresistible siendo animal de carga o bruta como un asno… Divina, Pepe, soy divina, pero tu subconsciente me niega como San Pedro a Cristo… Tienes un severo problema, Pepe. Digo yo, ¿no tendrás una doble personalidad y no te has enterado, querido Pepe?
-Lola, no te aguanto.
-Sí, Pepe, me aguantas. Lo que pasa es que te molesta que sea superior a ti.
-Superior, ¿en qué?
-Y yo qué sé, Pepe. Pero no hay duda que te puedo y si te puedo es que soy grande… Ah, y no de carnes, ¿eh? Soy grande de espíritu, tolerante con mi prójimo. Abierta a las nuevas tecnologías, colosal parlante… Ahora, ¿tú qué eres, Pepe? Dime…
-No quiero ser nada, Lola… Me has puesto dolor de cabeza. ¿Te puedo pedir un favor, Lola?
-Por supuesto, Pepe, sabes que soy magnánima. Aunque no exista entendimiento entre nosotros, soy buena gente que ama a su prójimo.
-Pues, Lola, ámame y cállate un rato…
-Ah, no, Pepe…, antes muerta que callada. Yo no cierro el pico.
-Lola…
-Dime, Pepe.
-Muérete un rato.
-Pepe, ¿hay garantía de resucitamiento?

viernes, mayo 23, 2008

LOLA LA LOCA

-Mari Pili, estoy fatal. Por momentos se me va la olla.
-Algún día tenía que dar la cara. Tu ritmo de vida no es normal.
-¿Cómo que no es normal? ¿Me estás llamando tarada?
-Sí, rotundamente, si.
-… ¿Se me nota mucho, Mari Pili?
-Un huevo, Lola. Bueno, dos docenas de huevos.
-¿Y qué puedo hacer, Mari Pili?
-Parar, Lola, parar. No puedes estar como Dios en todas partes, ni multiplicar los panes y los peces. No eres una diosesa. Eres simple y llanamente Lola.
-Si paro, Mari Pili, ¿quién pone lavadoras, va a la compra, limpia, riñe con el frutero y la vecina del tercero A, va al trabajo a hacer una obra de caridad con su jefa, pasa el aspirador, piensa en cosas intranscendentes, cocina, va al mercadillo, escucha a su madre, aguanta a Pepe, se tira de los pelos cuando discute con Peluche, saca a Pepe Perro a pasear, plancha, fumiga, lee los prospectos de las medicinas y los sobres de sopa, canta la zarzamora, amante, esposa, bandida…? ¿Quién, dime quién?
-Busca una doble.
-¿Una doble, dices? ¿Y dónde voy a encontrar una pringada como yo?
-En cualquier rincón del mundo, Lola, hay pringada a patadas.
-Pero no como yo; soy única.
-Pues deja de ser única. Dime, ¿para qué te sirve ser exclusiva si lo único que luces son tus ojeras?
-¿Sí? ¿De verdad crees tú eso?
-Sí, Lola, sí.
-Pues sí que estamos arregladas… Anda, coge el periódico.
-¿Para qué, Lola?
-Para ver en los anuncios si hay alguien que se ofrezca.
-¿Se ofrezca a qué, Lola?
-Pues a ser yo a tiempo parcial.
-A tiempo completo, así tendremos todo el tiempo del mundo.
-¿Y qué haremos con todo el tiempo del mundo?
-Y yo qué sé, Lola. Nunca lo he tenido, pero lo averiguaremos.
-… Oye Mari Pili, ¿no será un poco aburrido?
-¿Cuál?
-El tiempo ilimitado. Si no toco las narices a Pepe un rato y otro rato a ti, mi vida será un erial, Mari Pili.
-Uy, qué va, Lola. Con el tiempo ilimitado podrás tocarle el triple, el cuádruple, el quíntuplo, el nonagésimo…
-¿Tocarle el qué Mari Pili?
-Los huevos, Lola, como a mí me tocas los ovarios cuando estás así.
-Pues anda que no sois masocas, leñe.
-Mucho, Lola, mucho. Creo que voy a dejar de tener tiempo ilimitado; ya no te aguanto más.
-¿Eh? Y entonces, ¿quién me va a soportar?
-Nadie.
... Debo de llamar a mi Pepe; él sabrá qué hacer.
-Pepe… Soy Lola.
-¿Qué quieres?
-Oye, ¿a que tú me aguantas? Mari Pili ya no.
-…
-¿Pepe?
-… Al menos, Lola, hay alguien sensato a tu alrededor.
-Pepe, ¿quién te ha dado permiso a decir en voz alta lo que piensas?

domingo, mayo 18, 2008

LOLA Y HANNIBAL LECTER

-Mari Pili llegas tarde; llevo esperándote dos minutos y treinta un segundos. Podías haberme avisado, guapa.
-Tardo más en llamarte que en llegar… Lo siento. La culpa la tiene mi tía Rufina.
-¿La del pueblo? ¿Se ha muerto?
-Lola, hija, te pareces a tu Pepe. Que sepas que no todo el mundo se muere.
-Mi Pepe dice que sí y sabes que sabe de todo.
-Pues mi tía Rufina no.
-¿Es incandescente?
-Dirás inmortal, Lola
-Eeeeso, Mari Pili.
-No, Lola, es mortal como todos.
-¿Ves como tenía razón Pepe?
-Pero es que mi tía aún no se ha muerto.
-¿Te ha dicho cuándo lo va a hacer?
-¿Hacer el qué?
-Morirse…
-No, no me lo ha comunicado. Ha venido a hacerme entrega de los restos del gorrino.
-¡Amén!... ¿Dónde vas a enterrar al cerdo?, ¿tienes ya ataúd?, ¿quieres que le diga a Pepe que te saque un ataúd de esos que tienen tara y los dejan a buen precio?
-¡Lola!... No necesito ataúd, ya lo tengo. De momento lo guardaré en la nevera.
-¡Qué horror, Mari Pili!, cada vez eres más excéntrica. Yo, desde luego, cuando se muera Pepe, no pienso guardarlo en la nevera. ¿Te imaginas abrir la nevera y encontrártelo entre la leche y las lechugas? Aimm…Por cierto, ¿vas a dejar ya para siempre al cerdo en la nevera? Tendrás que comprar otra.
-¡Por dios, Lola!, estás tarada. ¿Cómo voy a conservar toda la vida el cerdo en la nevera? Me ha traído las partes más buenas y me las iré comiendo, obviamente.
-¿Eres familia de Hannibal Lecter?
-Y tú, Lola, ¿acaso eres familia directa de los Gilipollas?
-No. Soy de la saga de los García… No te ofendas, pero lo que vas a hacer con el pobre cerdo, en mi tierra se llama canibalismo.
-Un poquito de por favor, Lola, ¿tú no te comes unas tapitas de jamón? Venga, contesta.
-¿Yo? Dios me libre. Sólo pensarlo se me ponen los pelos como escarpias.
-¿No te comerías, ahora mismo, unas rajitas de chorizo de esos que chorrean aceitito?
-¿Yo? Jamás…
-Y, ¿una morcillita bien lustrosa?
-Mari Pili, entérate de una vez que la caníbal eres tú, no yo. En mi casa sólo productos de la tierra: tomatitos, lechuguita, zanahorias…, y pare, usted, de contar.
-Entonces, explícame, Lola, de dónde, demonios, vienen esas morcillas que tienes alrededor de tu cintura…
-Mucho quieres saber tú… Hannibal Lecter, que eres calcadita a él.
-Lola, tanta grasa como tienes en tu cuerpo, sin mencionar la tripa de tu Pepe ni la de mi Paquito, no la generan las verduritas.
-¡Envidiosa!, cochina envidiosa. Lo que pasa es que tenemos carnes generosas que se reproducen por generación espontánea… Que lo sepas.
-Ya, ya sé cómo dices. Y la caníbal soy yo. En fin, qué paciencia he de tener contigo. Toma, te he traído unas pocas morcillas, un par de chorizos y un trocito jamón. Déjalo que se cure unos días.
-Mari Pili, ¿cómo voy a tener cachos del cerdo muerto a la intemperie? Trae, los voy a enterrar ahora mismo, ¡pobre animalito!
-Pero, ¿dónde vas a enterrar a los chorizos y a las morcillas?
-En mi estómago, Mari Pili. Ahora mismo me voy a casa y preparo un funeral como Dios manda. Sacaré vino de Ribera del Duero y regaré mi garganta para que corran los restos del cerdito. ¿Vienes?
-¿A dónde?
-Al funeral de tu cerdo, leñe.
-¿Y eso no es canibalismo?
-No, Mari Pili, es un acto de buena cristiana…
-¡Amén!, Lola.

martes, mayo 13, 2008

LOLA Y SUS DERECHOS

-Pepe, nos vamos a Teuralet.
-Lola, ¿dónde está eso?, ¿qué se nos ha perdido allí?
-Está en la sierra de Enguera; ni idea por dónde cae eso. Míralo en el mapa.
-Y, ¿por qué no Albacete que es más conocido?
-Mi sindicato me recomienda ir a Teurelet, y allá nos vamos. Pepe, es una oferta irresistible.
-¿Tu sindicato?, ¿qué sindicato?
-Comisiones Obreras, Pepe.
-¿Qué haces tú metida allí?, ¿saben quién eres, Lola?
-Mira, me acaban de mandar el carné.
-¡Santo cielo!, pero si tú no trabajas, ¿para qué demonios te afilias a un sindicato? Además, eres una ignorante. Acaso, ¿sabes a qué afiliación política pertenece Comisiones Obreras?
-¿Qué no trabajo, dices?, ¿Qué soy una ignorante?, ¿qué no sé que es de izquierdas y de los rojos, rojos? Ay, Pepe, qué cabestro eres, leñe. -Lola, te pasas el día diciendo, cosa que no interesa a nadie, que eres de derechas y ahora, como todo lo que tú haces, te pasas a la izquierda.
-¡Ojo, ojo!, Pepe, mide lo que dices o trágate tus palabras. A mí ni San Cucufato me llama intolerante; hasta ahí podíamos llegar.
-Vale. Dime, ¿dónde trabajas, en qué empresa?
-De sol a sol en Garcias&Asociados. Vamos, en tu casa, Pepe.
-Esto no es un trabajo sino el bienestar de tu familia.
-Ya sé cómo dices: lavo tus calzoncillos y calcetines con suavizante para que tu culito piececitos estén como en una nube de algodón. Voy a la compra y me peleo con la Maruja de turno que se me quiere colar para que tu estómago se sienta rellenito. Plancho tus cami…
-Calla, Lola. Lo que tú haces no está reconocido socialmente, Lo siento, pero es así.
-¡Y un jamón! CCOO me acaba de enviar el decálogo del trabajador y, tristemente para tu bolsillo, te anuncio que o me pagas y me das las correspondientes vacaciones, o te demando. Tengo abogado, un gabinete enterito para mí sola… Ah, que no se te olvide darme de alta en la Seguridad Social. Imagínate que causo baja por enfermedad depresiva…Necesito psiquiatra y justificante de baja para que me sigas pagando. Imagínate, además, que te quieres deshacer de mí; no te vas a ir de rositas. O me pagas, me indemnizas y me readmites o te has buscado la ruina, Pepe. La ruina, querido esposo. Voy a llamar a Mari Pili para decírselo.
-Lola, estoy pensando…
-Piensa, piensa, pero te tengo cogido por lo que vulgarmente se llama “güevos”.
-Digo yo, mi querida Lola, que, ¿no sería mejor que te afiliaras a un partido más tranquilo, más acorde con tus convicciones? ¿Qué te parece afiliarte al Partido Popular?
-Ya lo he hecho, Pepe. Mira que carné más bonito. Lleva hasta una palomita buena onda. Por cierto, Pepe, mi partido me pide horas libres; tenemos que ir, de aquí a las elecciones, a veintitrés manifestaciones.
-¿Qué partido te pide eso?
-Los dos: el sindicato y el PP. Tengo que consultar con Mari Pili porque, claro, imagínate, Pepe, que a los dos les da por salir el mismo día, ¿qué hago?
-No ir, Lola. Así me coses los calcetines; ya huelen ahí puestos meses y meses.
-¿Son tuyos los calcetines, Pepe?
-Pues claro, Lola.
-Entonces, mi querido y estimadísimo Pepe, tienes dos opciones: lavar y coserte tú mismo mismamente, o hacerme un contrato. ¿Qué opinas?
-No opino; me voy a trabajar. ¿Me preparas el almuerzo?
-Sí, voy. ¿De qué lo quieres?, ¿de morcillas o cianuro?

lunes, mayo 05, 2008

LOLA Y MARI PILI SE MANIFIESTAN

-Lola, ¿qué vamos a hacer hoy?
-¿Qué día es, Mari Pili?
-Sábado.
-Está claro… Manifestarnos.
-Ah, es verdad. ¿A qué manifestación vamos, Lola?
-En el periódico viene que hay de todo: en contra de los parquímetros, en defensa de los herniados, contra la guerra de las galaxias, la polémica ley de la botella vacía, perros maltratados, socorro territorial al vecino de enfrente, sustitución de los cubos de basura…
-Lola, pero si no hay calles para tanta manifestación.
-La cosa está rara, rara, Mari Pili. Menos mal que yo ya estoy poniendo mis remedios.
-¿Sí? Paquito dice que la situación es semejante a la época de su abuela.
-No sé, Mari Pili. No tengo memoria hacia tras ni abuela. Pero hay que comprometerse con la causa.
-¿Qué causa, Lola?
-Hija, cada persona tendrá unos motivos… Vamos, digo yo.
-Pero, Lola, es que yo me llevo bien con todo el mundo. No he reñido con la vida. Enfadarme me produce desasosiego.
-A mí, gases y colitis. Por lo tanto, no estoy dispuesta. El aparato me ha pedido compromiso.
-¿Qué aparato te has comprado que te pide compromisos?
-Mari Pili, que no te enteras. Que sepas que me he afiliado al partido “Amas de casa saturadas”, a CCOO, a PPAA y a “Esponjas derramadas”
-Lola… ¿Pepe lo sabe?
-Claro.
-¿Y que opina de tu militancia?
-Que me he trastornado, Mari Pili… Tan cariñoso como siempre.
-Lola..., Pepe tiene algo de razón… No te mosquees conmigo, ¿vale?
-Pensad lo que queráis, pero si hay un levantamiento y vienen los verdes, pues como yo soy de Esponjas derramadas, no me harán nada. Que vienen los totalitarios, enseño mi carné de PPAAA y tampoco me pasa nada. Que ganan los de frente revolucionario, como yo soy camarada sindicalista, ni me tocan. Lo malo son las amas de casa saturadas…, esas pobres no tienen futuro. No sé por qué me he afiliado a ellas.
-Lola, porque eres una ama de casa más quemada que un pollo churruscado.
-¿Tú no estás encendida, Mari Pili?
-Es primavera y me parece todo tan bonito. Mira qué flores, Lola.
-Mari Pili…
-Dime, Lola.
-Me recuerdas a Heidi.



-Sí, eso dice Paquito.
-Me preocupas, Mari Pili. La primavera la sangre altera y tú, sin embargo, estás aplatanada.
-No, Lola. Estoy hasta las narices de todo y de todos, incluida tú… Que lo sepas.
-¿Yo que te he hecho?
-Mira Lola, estás tan cencerro como Paquito; sois monocordes. El mundo está mal, la sociedad está peor, pero me niego a ver lo malo porque hay mucho bueno… ¿Te enteras?
-Sí…
-Y ahora, sin mítines políticos, ¿a qué manifestación vamos?
-Al campo, vamos a pasear al campo y ver las amapolas, Mari Pili. Dicen que relaja mucho.
-Lola, ¿acaso, no tienes conciencia con los perros, con el reciclaje de basuras?
-¡Jesús!...
-¿Qué, vamos? No tengo todo el día para que te definas, Lola.
-…
-Looooooola…
-Estás crispada, Mari Pili. Respira profundo tres veces y luego di “beeeee”, como las ovejas.
-Beeeeeeeeeeeeeeee… Beeeeeeeeeeeeeeeeeeee… Beeeeeeeee… Ahora tú, Lola.
-Beeeeeeeeeeeeeeeeeee… Beeeeeeeeeee…Beeeeeeeeeee… ¿A que sienta bien, Mari Pili?
-Nosotras hemos nacido para ser cabras, Lola; bordamos ese papel.
-Sí… La política produce mucho estrés y mala leche.
-Bien, ¿a qué manifestación vamos?
-A la de los perros maltratados.
-Eso, el mejor amigo del hombre… Vamos, Pepe Perro.

domingo, abril 27, 2008

LOLA Y LA MULTA DE TRÁFICO

-Señora, la multa son cincuenta euros.
-¿Mande…?
-Usted ha aparcado mal, Señora, y la multa es de…
-Ya lo ha dicho Señor Guardia: cincuenta euros.
-Sí, Señora.
-Vamos a hacer una cosa, si le parece…
-Dígame, Señora.
-Bueno, no. Pensándolo bien, podemos hacer dos o más, ¿me entiende, Señor Autoridad del asfalto?
-No, no la entiendo. Usted ha infringido la ley y, por lo tanto, ha de pagar una sanción.
-Señor guardia, la ley es muy elástica aunque siempre justa, depende quien la imparta.
-Señora, ¿me paga los cincuenta euros? Debo seguir haciendo mi trabajo.
-Oiga, Señor Guardia, por mí no deje de hacer su trabajo porque luego llegan sus superiores y le sancionan. Siga, siga…
-Señora, que me dé lo mío y me voy.
-¿Qué es lo suyo?
-Los cincuenta euros.
-¿Me está diciendo que se va a quedar con los cincuenta euros?
-Anda, claro, usted ha infringido la ley.
-Mira tú por donde, ¿le he dicho que es usted calcadito a mi Pepe?
-Déme el dinero.
-¡Por San Cucufato!, parece un asaltador de caminos. ¿Ha leído novelas de aventuras, verdad?
-¿A que la pongo una doble multa?
-Triple, como los martines.
-Señora págueme…
-Vale, pero imagínese, por un instante, que ve a mi amiga Mari Pili… ¿La ve qué guapa es? Pues hablando gana el doble.
-Pero, ¿por qué mete a su amiga en el ajo?
-Oiga, oiga…, mi amiga de oler a ajo nada. Perfume del bueno y caro. Va a Andorra a comprar colonia y azúcar dos veces al año.
-Señora, Señora…
-Dígame, Señor Guardia.
-Déme cincuenta euros.
-Que sepa, usted, que esto es un atraco. Si le doy cincuenta euros, ¿qué van a comer mis hijos hoy? Que conteste su conciencia, Señor Guardia.
-Me importa un rábano, no es mi problema sino el suyo.
-Señor Guardia, usted no tiene conciencia social.
-Señora, y usted un morro que se lo pisa. ¿Prefiere que la lleve a comisaría?
-Vale, vaya usted delante, nosotras le seguimos.
-No, vamos juntos.
-¿Los tres?
-Usted, yo y el coche.
-¿Y mi amiga Mari Pili? Yo sin mi amiga no voy a ningún sitio.
-¿Quién es el dueño del coche?
-Nosotras no, desde luego. ¿Usted nos ve con pinta de tener dinero?
-Entonces, han robado el coche. Ustedes son dos ladronas.
-Mari Pili, llegó tu hora: saca los libros de derecho y busca que han difamado nuestro honor.
-Señora, usted está zumbadísima.
-No lo dude y, además, agresiva…
-¿Y qué hace suelta en la calle?
-Pues eso digo yo, Señor Guardia. Si ya me iba al manicomio de mi casa, pero ha llegado usted con espíritu del Zorro o de D`Artacán y aquí estamos desde hace una hora… Yo, hasta las dos no tengo prisa, pero usted como llegue a la comisaría con el talonario sin estrenar ya me contará qué le hacen… ¿Tiene hijos?
-Cuatro.
-Ande, ande, váyase ahora mismo a poner multas porque si no, no sé de qué van a comer sus hijos el mes que viene…
-Señora, ¿entonces no me paga?
-No tengo, Señor Guardia. ¿Usted cree que si tuviera yo dinero no le iba a pagar para que comieran sus hijos? No tengo de nada, pero conciencia social, mucha.
-¿Su amiga Mari Pili tampoco tiene dinero?
-¿Ésta? Este mes no ha vendido ni una Termomix…Dígame qué va a comer el pobrecillo Paquito, el gato, los hijos del gato y el loro… Una lástima, Señor Guardia; está fatal la economía.
-¿Su marido la aguanta?
-No, ¿y a usted la suya?
-Tampoco.
-Lola, Lola, casi son las dos, vámonos…
-Es verdad, Mari Pili… Me tengo que ir, Señor Guardia… Otro día vuelvo. ¡Adiós!, cuídese.
-Espere, espere, esp…
-Corre, Lola, corre…
-Calla, Mari Pili, que de los nervios, he metido cuarta y se cala el coche…

domingo, abril 20, 2008

LLÁMAME LOLA, POR FAVOR

-Hello…
-¿Lola?
-Salut…
-¿Lola?, ¿Lola, eres tú?
-Hallo…
-¿Lola?
-Good days, bon jour… qui est-ce qui est.
-¿Lola?
-¡Leñe!, deja de decir Lola que me vas a gastar el nombre.
-Soy Monchita… Lola.
-Como digas otra vez Lola, te cuelgo… Llámame Dolores.
-¿Por qué Dolores y no Lola, Lola? Si Dolores nunca te ha gustado; dices que Dolores no eres tú…
-Pues claro, Monchita, que no soy yo, por eso me has de llamar Dolores.
-Lola… o Dolores, no te entiendo; hija, hoy estás muy rara.
-Monchita tu problema es que eres cuadriculada; te sacan de la sota, caballo y rey y, cuando te pongo un as, te pierdes.
-¿Eh?, ¿pretendes que juguemos al tute por teléfono?
-Monchita, por dios, que la tarada soy yo; necesito amigas juiciosas y te noto fatal…
-¿Fatal yo? Pero si te llamo y sale una voz diciendo “Good morning, hallo…” y luego me saltas que te llame Dolores… Lola, hija, que es muy pronto para que estés cencerro.
-Oye, oye, la cencerra serás tú. Además, la culpa de todo la tienes tú.
-¿Yo? Mira, Dolores, no me toques la boina.
-¿Te has comprado un sombrero, Monchita?
-Sí, siete; uno para cada día de la semana, Lola.
-Que me llames Dolores… ¿Por qué siete? Tú eres muy ahorradora, no entiendo por qué malgastas el dinero.
-Porque me da la gana, Do-lo-res…
-Bueno, mujer, tranquila… Anda, por ser tú, llámame Lola, pero en público, por favor, dirígete a mí con Dolores.
-Dolor de barriga es lo que me estás poniendo.
-Hija, es que la fama es lo que tiene, Monchita; has de separar la vida privada de la pública. Suena el teléfono y puede ser un periodista, los del Tomate para entrevistarme…
-¿Qué fama ni que pollo muerto, Lola?
- Anda, ¿no te he contado lo que me pasó en la tintorería?
-Sí, Lola, veintisiete veces y quedamos en que era una bobada. Te falsificaste por otra… Me prometiste que volverías a tu ser, ¿se te ha olvidado?
-Monchita eres una ceniza, que lo sepas… ¿Para que me llamabas?



-Me ha llamado Pichu y…
-Perdona que te interrumpa, ¿recuerdas si le he dicho a Pichu lo de la tintorería?
-Loooooooooooooola…
-No te enfades, ¿me decías?... Pero que sepas que yo comparto todo con mis amigas. Además, me dijiste que si me daban el premio Príncipe de Asturias, vendrías conmigo…
-Lola era una broma; a ti no te pueden dar nada, Lola.
-Llámame Dolores… Ahora voy a tomar represalias y cuando me cuentes que esquías igual que Paquito Fernández Ochoa, te diré que eres calcadita a Imperio Argentina.
-¿Esquiaba Imperio Argentina, Lola?
-Encima de un escenario cantando La Zarzamora.
-Anda, yo también canto mientras esquío…
-Si es que cuando me hice amiga tuya, vi la viva imagen de Imperio Argentina en versión niña en tu persona.
-¿Si?... Te voy a contar un secreto, Lola: yo siempre he admirado mucho a esa mujer.
-Yo te voy a contar otro secreto, Monchita: no están todos los que son, ni son todos los que están…
-Sí, sí, desde luego, Dolores, tienes toda la razón… Lola, ¿qué has querido decir?
-Nada importante… La vida sin sueños, no es vida… Ah, llámame…
-¿Qué, Dolores?
-Lola… Llámame siempre Lola.

miércoles, abril 16, 2008

SIEMPRE LOLA

-Gute Tage tut Dame es sie will das es sie hilft ihr?
-Aimm…
-Meine Mutter ist spanisch und mein deutscher Vater. Sie wherefrom sind es sie?
-Aimm...
-Sie sind eine schöne Frau, haben sehr enterteining sehen mir…
-Alto, Pollo… ¿Tú me has visto la cara?
-Das Telefon arbeitet davon nicht, wo es er, Anruf konnte?
-¡Jesús!, qué interesante lo que me dices. ¿Tu madre bien?
-Ich werde verloren, konnte ich helfen?
-Aimm...- este fulano me está poniendo de los nervios.
- Spanien ist sehr nette, großartige Museen. Es will sie mich, Dame begleiten?
-Aimm... Espera un momentito. Quieto ahí... ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué te pasa, Lola?
-A mí nada, pero tengo aquí a un fulano que no sé lo que dice. ¿Qué hago con él?
-Vete o trata de preguntarle si habla en inglés.
-¿Y cómo le pregunto en inglés, Pepe?
-Pregúntale: ¿Does mister english, speak?
-Espera que me lo apunto y si dice que sí, ¿qué hago, Pepe?
-Dile que tú no y te vas.
-¿Y le dejo solo?... Pobrecillo, se le ve que está fatal.
-Pues llévatelo al mercadillo… ¿Qué quieres que te diga?
-Vaaaaaaale, qué poca caridad tienes. ¡Adiós, Pepe!- ¿Eh, tú? Ven para acá. Me ha dicho mi Pepe que te pregunte lo siguiente: ¿Tú mister inglés?
-Nicht bin ich von Albacete und tue hier Kurs des Deutschen.
-¿Eh? Aimm... Mira, Pollo, me aburres, así que vete para Albacete o vente al mercadillo... ¿Qué haces? Tengo pocos sesos y no me los voy a gastar todos contigo.
-Wir gehen zum Straßenmarkt. Meine Mutter mag sie sehr viel.
-Aimm... Que todo me tenga que pasar a mí, leñe. Es que me pierde este corazón tan grande que tengo. Anda, vamos, he quedado con Mari Pili, quizá ella te entienda.
-Gewesen entzückt mit, Ihren Freund Mari Pili zu wissen.
-Que sí, Pollo, lo que tú digas… Saca dinero para pagar el autobús… Money, euritos, plata para bus, ¿me entiendes?
-No tengo dinero, soy un estudiante de Albacete aprendiendo alemán.
-Repite…
-No tengo dinero, soy un estudiante de Albacete aprendiendo alemán.
-¡Milagro!, milagro… Espera, quieto ahí…- ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué quieres ahora?
-Oye, que al fulano le he enseñado a hablar en cristiano. ¿A qué soy estupenda?
-Sí, mucho. Adiós, Lola.- ¿Eh, tú? Ven para acá. Te pagaré el autobús. Ya verás cómo te gusta el ambiente del mercadillo.
-Vielen dank für die Karte. Versorgung, dass ich kann, ich geht mit meiner Mutter zum Straßenmarkt. Dort spreche ich auf deutsch, um zu handeln praktizieren.
-Aimm… Ya ha vuelto a su ser. ¡Qué lastima!, qué poco duro el milagro.

jueves, abril 10, 2008

LOLA Y LAS POMPAS FÚNEBRES

¡Qué desvergüenza! ¡Qué desfachatez!... Es que ya no hay lo que hay que tener, se han perdido las formas, estoy indignadísima. Ahora bien, esto lo arreglo yo en un periquete. A Lola no se le hace esto, porque es una tía legal; bueno, a veces a lo mejor me desvío un poco pero, a grandes rasgos, estoy im-po-lu-ta.¿Que qué me pasa? Por favor, por favor, dejadme que os cuente. Enciendo un cigarrillo, un momentito... ya. Me he cogido una copa de cazalla, me relaja mucho. Como os decía...¿Sabéis qué día es hoy? Domingo. ¿Y qué dijo Dios cuando creó el séptimo día? Que hay que descansar... Pues no. Las ocho y cinco de la mañana, suena el teléfono. Me digo a mí misma, mismamente: Lola, alguien ha estirado la pata, no son horas, como no sea para contar una desgracia... Voy a la habitación de Peluche, -el niño está-, me relajo, pero el teléfono zumba qué zumba, ¡qué pesado! Voy al dormitorio de Anticristo, -dormidito, respiro tranquila- pero dale que dale que toma, el ring ring sigue. ¿No se quedará afónico? De pronto pienso, muy dormida, ¿eh?, ¡ay!, va a ser mi madre, que alguno de sus periquitos se ha muerto. Entonces cavo mi propia tumba y descuelgo
:-“Di a Pepe que se ponga”.- ¡Coño! ¿De quién es esa voz tan familiar y de paso tan maleducada que no da ni los buenos días?
-No oigo, hay interferencias. ¿Quién dice que es?
-Soy Plegaria, la jefa de Pepe.- ¡Ostras, la gorda en versión dominical!
-Está dormido. Me prohibió que le despertara en todo el día. Llama mañana. ¡Adiós!- No la dejo hablar y cuelgo. ¡Já! Al segundo ya está de nuevo el puñetero ring ring. Lo dejo que suene, pero tanto ring, mi Pepe se levanta y descuelga.Yo me pego a él todo lo que puedo; es que me quiero enterar de lo que hablan, no por ser cotilla, que lo soy, ¡ojito con pensar mal de mí!... Una pérdida de tiempo, no oigo nada y mi Pepe me hace un resumen al finalizar.
-Lola, me voy. Ha llegado un pedido de ataúdes y hay que llevarlos urgentemente al tanatorio.
-Es domingo, Pepe, tu día libre. ¿No pueden esperar los muertos hasta mañana? Y si no, que vaya la gorda a llevar los sarcófagos.
-Lola, deja de decir bobadas.
-Perdona... ¿Vas a tardar mucho? ¿Te preparo una tartera con patatitas ricas, ricas?
-No, déjalo, me invita a comer y vendré tarde.
-¡Pero cómo que...! Un poquito de..., por favor, Pepe. En esta familia nuestra los domingos se come juntos. Además, ¿qué es eso de que vendrás tarde? Acaso una vez metidos en los sarcófagos, ¿veláis con los familiares? Es que no lo entiendo, Pepe, no lo comprendo, dame ahora mismo una explicación razonable para que te pases el día del Señor con la gorda.
-¡Hasta luego, Lola!...
¡Anda! ¡Que se ha ido! Como os lo cuento, ni más ni menos. Pero mi cerebro audaz pronto se ha puesto a maquinar y he despertado a los niños.-
Niños, ¿queréis ganar un euro extra?
-¿Eh? ¿Cada uno o a compartir?- Con el usurero de mi hijo pequeño no puedo negociar. Voy al monedero y miro lo que tengo. ¡Mal empezamos! Veinte céntimos.
-Un euro cada uno.
-Mamá, el dinero por delante.- Sigue el pequeño dando leña al mono, ¿a quién puñetas se parecerá?
-No, no. Os doy un adelanto de veinte estupendos céntimos. Cuando hayáis hecho el trabajito os cobraréis el resto.
¿De dónde voy a sacar el dinero? Hoy es domingo y los bancos están cerrados... Bueno, se lo cogeré a Pepe, siempre tiene dinero.
-Mamá, ¿te quieres quedar con nosotros? Además, ¿qué trabajo es ése?
-Muy sencillo, hijos míos, ¿os acordáis de aquel set de espías que os trajeron los reyes payos hace cinco años?
-Mami, ¿tú flipas? Yo no salgo a la calle a hacer el ridículo, uno tiene su reputación, si tú no la tienes es problema tuyo.- Peluche tan agradable como siempre.
-Os subo a euro con cincuenta a cada uno.-Dos euros y cerramos el trato.- Siempre termino pringado, menudo cómo me va a salir el domingo, bueno a mi Pepe que es quien va a pagar la broma.
-Vale, trato hecho. Coged los prismáticos y los pasamontañas. ¿Quién de los dos escribe más rápido?
-Peluche.
-Bien, toma nota de todo, ¿entendido? Hasta si van a hacer pis.
-Pero, ¿tomar nota de qué? ¿A quién hay que espiar?-A papá y a la gorda.
-Un poquito de..., por favor mamá,- de nuevo Anticristo dando por el traserillo- si esa es la misión, de dos euros nada monada, han de ser tres con cincuenta cada uno.-¡Coño! con el niño...
-Vaaaaaaaaale, pero iros de una vez.
He pasado el día sola, sí, como lo leéis, comiéndome los muñones. Y diréis... Pues es de no creer, estoy alucinando pepinillos aún. Han aparecido a las doce menos cuarto de la noche. ¡Los tres juntos! Riéndose, contándome lo bien que se lo han pasado: la gorda les ha llevado a comer y a merendar, les ha dejado pedir de todo. ¡Dios mío! Se van a poner tan focas como ella. Y mis riquísimas patatas ligth de plantón... No hay derecho. Para colmo dicen que es simpática. ¡Y una mierda! Eso sí que no me lo creo ni harta de cazalla, que por cierto casi me he bebido la botella entera con tanto nervio junto.
Ya en la cama va mi Pepe y dice:
-Los niños hoy estaban encantados contigo. Me han contado que les has dado a cada uno tres euros y medio extras por no hacer nada. No me dejas de sorprender, Lola.
-Ni yo Pepe, a cada minuto me sorprendo a mí misma mismamente. Por cierto, ¿tienes siete euros para pagar unas deudillas?

sábado, abril 05, 2008

EL VIBRADOR DE LOLA Y MARI PILI

-Mari Pili corre, ven…
-¿Qué?
-Mira, lo que necesitábamos: un electro estimulador plus.
-Lola, ¿para qué necesitamos nosotras ese chisme? Con la Termomix es suficiente.
-No empieces con tu máquina que me aburres. Esto es mucho más útil.
-Lola, te recuerdo que mi máquina estimula cualquier alimento en un pis pas.
-Pero no estimula el cerebro como este chisme… ¡Anda!, y mira qué barato.
-Ese trasto no hace comiditas ricas.
-¿Cómo que no? Lo meto dentro de la cazuela y estimula a las patatas y al pollito.
-¡Qué burra eres Lola!
-No con fundas burra con ser práctica. Yo soy lo segundo. Comenzamos a tener una edad que necesita de complemento para tener calidad de vida.
-¿Sí? Pues yo me encuentro como una moto.
-Ya, ¿pero de cuántas cilindradas, Mari Pili? Cada vez de menos. Acuérdate cómo estaba yo la semana pasada: goteras por todas partes.
-Claro, eres mayor que yo.
-No me vas a ofender, Mari Pili llamándome vieja. Asumo mi madurez con altas dosis de dignidad. Mírate tú, aparentando lo que no eres.
-Lola me ofendes.
-Qué te voy a ofender, lechuza… Quiero que nos compremos un electro estimulador para cerebros retrasados.
-¡Ah!, ¿es que somos ahora lelas?
-Un poco y con los años más. Pero con este chisme, vamos a marcar un hito… Mira, también nos compraremos esta fregona. Lleva el agua incorporada, así no necesitamos transportar el cubo.
-¿La fregona potencia las neuronas, Lola?
-Potencia nuestros bíceps, Mari Pili… Anota esta escurridora de lechuga.
-¿Para qué?
-¿Para qué va a ser? Para escurrir tus ideas, no te fastidia. Con esta sencilla manivela, mientras la das vueltas, tu juego de muñeca se pone a punto y la lechuga queda lista para la ensalada… ¡Qué maravilla!, mira…
-¿Qué, Lola?
-Un comecocos eléctrico y es baratísimo. También lo compramos.
-Yo no.
-¿Por qué no, Mari Pili?
-Ya tengo a Paquito y a ti para que me comáis mi pobre ego y encima gratis. Ni hablar.
-Pero, pero qué rancia eres. ¿Me vas a comparar a Paquito con este chisme tan divertido?
-Sí, eso es verdad. Los dos sois muy aburridos.
-Venga, suma a ver cuánto es…
-1199 euros Lola.
-¡Leches, Mari Pili!, ¿qué has comprado?
-¿Yo? Nada, eres tú.
-Vale… Decidido.
-¿Decidido el qué?
-Que tú me electro estimulas y yo a ti y seguimos con la fregona tradicional. ¿Contenta?
-No.
-… Oye Lola, mira esto… ¿Y si nos compramos un vibrador? Cuesta sólo 10 euros.
-Vale, y nos lo ponemos encima de la cabeza para dar masajes. Luego lo lavo y lo meto en la cazuela para el pollo… Venga, pincha. Compra dos.

miércoles, abril 02, 2008

LOLA Y LA CONGA

-Buenos días, Lolilla. ¿Qué estás haciendo tan concentrada?
-Preparando la lista.
-Qué buena idea. Dame papel que preparo la lista de la compra.
-Mi lista no es de la compra, Mari Pili.
-¿Ah, no? ¿Y de qué es?
-Para mi boda.
-¡Leñe!... ¿Lola, no estabas casada ya?
-Por supuesto, pero me caso otra vez.
-Ya tienes ganas, Lola… ¿Y con quién esta vez?
-Con el mismo. Mari Pili, más vale malo conocido que bueno por desconocer.
-¿Con Pepe? Pobrecillo, ya tienes ganas de martirizarle otra vez. Podías casarte esta vez con otro. Más que nada por no fastidiar al mismo de siempre.
-No, yo con mi Pepe hasta el final. Soy de la vieja guardia: siempre el mismo… Por cierto, ¿qué te parecen mis labios?
-¿Te has echado silicona?
-Mejor que eso. Me he comprado una barra para la boda. La estoy probando.
-Ya, es un poco… rara, ¿no?
-Es el no va más, Mari Pili. Se llama levres orgásmicos. Mira y no se borra aunque beses mil veces y te comas un cochinillo entero. ¿Quieres probar?
-No sé… Oye, ¿y tú crees que Pepe está para levres orgásmicos? Yo le noto un poco pasado.
-Todo es ponerse, Mari Pili… En fin ya he terminado la lista.
-No te entiendo, Lola. Si estás casada, ¿para qué te quieres casar de nuevo?
-Y yo qué sé, Mari Pili. Hija, haces cada pregunta sin pies ni cabeza.
-Oye, ¿y cuándo es?
-El 27 de abril del 2010.
-Lola, por dios, falta dos años.
-¿Y? Acabo de leer que estas cosas hay que hacerlas con tiempo. ¿Te gusta este salto de cama? Es divino.
-Lola, permíteme que te diga que Pepe no está para saltos de tigre. Y tú…
-Y yo, ¿qué? Mira, ¿qué te parece este vestido con plumas de Malibú?
-Barroco, no tienes edad. Busca algo más sencillo, no sé… ¿Mira éste, es ideal.
-Ay, sí… Oye, Mari Pili, ¿pongo lista de bodas?
-Por supuesto. Vamos al mercadillo a ver qué vemos. ¿Cuántos somos a la ceremonia?
-Tú y yo. Pepe no creo que quiera venir.
-¿Y para dos, vas a poner lista de bodas? ¿Y para dos la preparas con dos años de antelación? ¿Y para dos te pones vestido de novia? Y para dos…
-Deja de decir para dos, Mari Pili, pareces un disco rallado. Encima que voy a contratar a un hombre orquesta. Imagínate Pepe y yo abriendo el baile…
-… Con un vals, lola.
-No, Mari Pili. Con la conga.
-Ah… Dame levres orgásmicos, Lola. Para la conga será lo mejor.

sábado, marzo 29, 2008

LOLA LA DOLORES

-Mari Pili, qué mal me siento.
-¿Qué has hecho esta vez?
-¿Yo? Dirás qué me ha hecho la madre naturaleza. Estoy como si hubiera cargado con doscientos kilos de patatas… Ah, y tengo el cuerpo lleno de gases.
-Ya decía yo que olía mal.
-¿Qué me estás insinuando Mari Pili? Entiendo que si pudiera evacuar mis malditos gases, el ambiente estuviera cargado, pero mi problema es que no salen de mi cuerpo, les debe gustar… Y me duele la cabeza, como si me estuvieran dando con un martillo.
-Tranquila, la tienes muy dura, no se rompe fácilmente.
-… Y estoy estreñida.
-¡Qué lastima!, sí que estás mal.
-Y no veas que cantidad de mocos tengo.
-¡Jesús!, es que tienes de todo, Dolores, Lolita, Lola.
-Y en el estomago tengo la sensación de que me están clavando banderillas.
-¡Ole, torito!
-Mari Pili, no me tomas en serio, te pareces a Pepe.
-Es que, Lola, nos tienes curtidos, no podemos tomarte en serio.
-¿Ah, no? Cría cuervos y te sacarán las fístulas… Estoy deprimida.
-¿Ves? Eso sí que es grave. Vamonos al mercadillo ahora mismo.
-No puedo.
-Pero, ¿por qué? No me empieces a preocupar, Lola, esto comienza a ser, no grave, gravísimo.
-Se me mueven los gases y me impiden el movimiento.
-¿Eh? ¿A dónde van?
-Pues bajan y suben.
-Y, ¿por qué no aprovechas cuando bajan para darlos una patada y echarlos?
-¿Cóoooooooomo, Mari Pili?
-Hija, pues lo que toda la vida se ha llamado ventosidad… Ya sé, ya está. Una ristra de flatulencias y como nueva.
-¿Y el cansancio, las banderillas, los mocos, la cabeza? ¿Qué hago con todo eso?
-Lola, las cosas no se hacen todas a la vez. Un profesional va de una en una. Empecemos con las ventosidades. Ponte a andar a gatas. Abro las ventanas para que el aire ventile el ambiente, me voy a vender un par de termomix y luego vuelvo. Cinco vueltas enteras a la casa, ¿vale, Lola?
- Vaaaaaaaale, ¡adiós!
-… Mami, ya estoy en casa… ¡Ños, Mamá!, ¿qué haces en formato perro?
-Cosas de Mari Pili, Peluche…, para soltar gases. Dice que los profesionales hacen de uno en uno. ¿Tú qué crees?
-¿Mamá?
-¿Qué, Peluche?
-Qué triste tener que oír esto a mi madre para saber que mi madre es humana, qué triste…
-Será capullo…

jueves, marzo 27, 2008

LOLA ABOGADA Y BOMBERA

Me confundí al elegir profesión; tenía que haber sido bombera y abogada, todo junto, defensora de las causas indefendibles. Sé que el poder de convicción que Lola posee no convence a nadie porque lo que no tiene pies ni cabeza, puede tener tronco ¿A qué sí? Yo he visto películas de terror que después de macabros asesinatos, ahí queda el muerto que sigue andando. ¿Cómo? Ni pajolera idea. Pues bien, así son los líos que defiendo de mis hijos ante el atribulado e impotente, aunque no de pene, de mi sufrido Pepe. Su mente era, antes de que estos indígenas llegaran a la adolescencia, privilegiada y equilibrada. Después, ¡pobre hombre!, va de ataque en ataque como el juego de la Oca y tiro porque me toca. En resumidas cuentas, no soy buena abogada para él, menos para mí, pero ¡ay para estos pimpollos que Dios nos ha dado!, soy sensacional, diría más, soy única en mi especie de madre timada por el timo de la estampita. Y es que ser padres en los tiempos que corren es un peligro seguro de morir calcinado en una hoguera de pasiones encontradas, al puro estilo de la inquisición. Estoy enfadadísima, que lo sepáis; lo que no me explico es que habiendo miles de sociedades protectoras de animales, no haya de padres, en concreto, de madres achicharradas como los churrascos argentinos. De verdad que no hace mucho tiempo yo quería ser una madre modélica, de esas que salen en el cine que nunca pierden los nervios, que jamás se alteran y terminan con una sonrisa y un beso en la mejilla de sus hijos; yo acabo lanzando escupitajos y maldiciones. Mirad que intento acercarme a ellos, eso sí, con un buen traje de neopreno, chaleco salvavidas y armas sofisticadísimas como la comprensión y diálogo, pero sus lenguas de víboras rabiosas, hablando en idiomas que ni dios conoce, desengañaros, son igualitos a la niña del exorcista, están poseídos, me dan unos revolcones que no me puedo ni levantar… Me lavan el cerebro, me convierten en un robot teledirigido, siempre hacia el mismo lugar: mi Pepe, claro, voy y comienzo la escenificación: la defensa del caracol como hombre mamífero. Mi Pepe, aunque ha perdido mucho, el que tuvo retuvo, me mira de arriba a bajo seiscientas veces para ver si soy aquella que una vez le encandiló y lo único que encuentra es un tronco con senos, trasero, corazón gigante y pulmones, pero pies, cabeza y estomago han sido extraídos por alienígenas que llevan nuestros apellidos.
De verdad chicos, necesito recobrar un mínimo de equilibrio emocional antes de que me dé el siroco definitivo o emplearme en artes marciales, yoga, luchadora de Sumo..., algo, lo que sea, hasta de volverme una intelectual como es el deseo soterrado de mi Pepe, que añora una mujer culta, informada, con opinión y lo mejor de todo es que no pierde la esperanza. ¡Ay qué ingenuo es este hombre!, si es que con solo mirarme, se aprecia que es tratar de educar a una lechuga en literatura contemporánea. Por ejemplo, el otro día me quería llevar al cine a una película de arte y ensayo, ¡a mí! que a lo que más que alcanzo a entender es a Heidi… Para que no se me viera demasiado mis inclinaciones culturales, le dije muy en mi papel de mujer puesta en asuntos mundanos “Pepe, es una magnífica idea pero mi estado psíquico emocional hoy no está estructurado y, menos, preparado para leer a oscuras delante de una pantalla. A lo más que puedo soportar es una película de amor y lujo que tenga una envergadura tal, que me haga olvidar mis miserias, este mundo de patata para comer, cenar y desayunar. El concierto de caras avinagradas de mis pimpollos, olvidar por una hora como se suma ya que sólo sé restar ¿Me entiendes Pepe?”…. Se quedó con tal cara que medió lástima y, en vez de dormir la siesta en casa, la dormí en el cine; al tercer renglón de lectura, bueno en los títulos, ya estaba en brazos de Morfeo.

Cuando salimos, él estaba contentísimo y yo descansadísima, lo cual fue idóneo para venderle la moto porque, veréis, Peluche quiere irse a London a correrse la juerga padre, pero no tiene pelotas para decírselo a su padre. Claro, ¿para qué las necesita teniendo a la gilipollas de su madre, verdad? Así que poniéndome primero la estola- ¿se dice así, no?- de abogada le dije muy serena “Pepe, creo que es conveniente que Peluche se vaya un par de días a London a ejercitar el inglés. El niño se muere por practicar el idioma de Carlos de Ingland”… Chicos, me miró de tal forma que rápidamente tuve que cambiar de traje por el de bombera y sacar la manguera, ¡me calcino el tío!, ¡a mí! que sólo miraba por la cultura de mi niño… ¿Cómo voy a ser culta, leches? Si me abraso nada más que lo intento... Ya os lo he dicho, lo mío es Heidi y su amigo Pedro.

martes, marzo 25, 2008

PREMIO DARDOS

Mi irresistible Blumun, http://blumuneando.blogspot.com/ , ha decidido acordarse una vez más de una humilde servidora. No me extraña porque yo lo valgo. ¿Que soy una creída? Hijos si no me jaleo yo, además de mis lectores, ¿quién lo va a hacer? Claro en el momento que se entere Mari Pili vendrá a decir que ella también se lo merece porque es "culo veo, culo quiero"... En fin como soy generosa, lo compartiré con ella porque si ella me falta, ¿con quién voy a correr mis mejores aventuras?
Y ahora he de pasar el testigo a gente maravillosa que escribe como los angelotes y jamás te deja indiferente. Los nominados son (tatatachán.... qué nervios, ños):








¡Ay!, pero que rebonitos son todos ellos. Id a sus blogs a comprobarlo. Cada uno de ellos es maravilloso.

¡GRACIAS BLUMUN!

domingo, marzo 23, 2008

LOLA EN EL MERCADILLO


-Lola, por dios, ¿te has mirado al espejo? Estás de tebeo.
.Pues, anda que tú, Mari Pili. ¿Sabes lo que me fastidia de esto? Que siempre se ve la paja en el ojo ajeno y no en el tuyo.
-Un poquito de por favor, Lola, no me compares contigo.
-Por supuesto que no me comparo. No tengo tan mal gusto.
-¿Qué me quieres decir, Lola? Venga, habla. No tires la piedra y, luego, escondas la mano.
-Yo de cobarde no tengo nada, Mari Pili y si te tengo que llamar ridícula, voy y te lo llamo. Mira, ven a este espejo. ¿Qué?, ¿qué ves?
-Una mujer de su tiempo, Lola.
-Las mujeres de nuestro tiempo, ¿llevan siete bolsos puestos, Mari Pili?
-Eso es porque los tengo. Envidia que tienes. En uno llevo las gafas, en otro el monedero pequeño, en otro el monedero grande. En el bolso leopardo llevo las llaves. En el de cebra guardo…
-¡Calla!, si la memoria de mosquito que tienes, te hace olvidar tu nombre, así que te vas a acordar que en el bolso de pantera llevas la liebre, y en el de oso el gato. Mari Pili sé realista, hija.
-Ven para acá. Mírate ahora tú en el espejo. ¿No ves que llevas el cuello caído? Pareces Lola la collares. Tanto oropel no hace fino.
-Más vale que sobre y no que falte.
-Creo que nos hemos pasado dos pueblos hoy comprando en el mercadillo.
-Yo, como siga a este ritmo de comprarme joyas por kilos, me tienen que hacer un año nuevo con más días, Mari Pili o, salgo de esta guisa a la calle. Y tú, podías de parar de comprar bolsos, Mari Pili.
-¿Sabes lo malo de todo este asunto?
-¿Qué, Mari Pili?
-Yo no tengo sitio en el armario. O tiro la ropa de Paquito o, no me cabe más mierda.
-Para mí, Mari Pili, es que estamos enfermas. No es normal. Es que antes comprábamos con mesura. Un par de docenas de bragas y nos veníamos tan contentas a casa, pero es que ahora…
-A mí ir al mercadillo a comprar bragas, Lola, no me motiva. A mí me anima comprar quincalla al peso, por ejemplo.
-Sí, si eso está muy bien, Mari Pili, pero es que llevamos un mes comprando bolsos y collares. Si lo que no me explico es como aún quedan modelos.
-Por curiosidad, Lola, ¿no has comprado ningún modelo repe?
-No, y lo triste es que me ha dicho la gitanilla que siguen fabricando más y distintos… --¿Lola, qué vamos a hacer?
-Que no cunda el pánico. Sacamos una manta con muelles y nos ponemos a vender?
-¿Sin licencia, Lola?
-¿Por qué crees que te digo una manta con muelles? Como la de los negritos. Viene la poli, y tú y yo tiramos del muelle y a corre eeeeeer. ¿Qué opinas, Mari Pili?
-¿Qué quieres que opine? Otra ridiculez de las tuyas, pero si no hay más remedio…

lunes, marzo 17, 2008

LOLA Y EL SEXO


Lo dijo mi amiga Mari Pili, ella habla por los codos, es más, no calla, “Lola, no te engañes, están todos zumbados, y lo malo no es eso, es que así terminaremos todos” El final de la frase me preocupó; que el mundo cada vez esté más loco, ¡qué lo vamos a hacer!, como dice un refrán español “A río revuelto, ganancia de pescadores”, vamos, el negocio bola para los psiquiatras. Hasta aquí todo normal, pero que la cotorra de mi amiga vaticine que yo, Lola, termine como la masa, ¡no, no hombre no, un respeto!... Y el caso que si tengo un minuto para pensar (difícil, estoy muy ocupada), papeletas para la rifa de los chiflados tengo unas pocas… bueno, unas cuantas... ¡Vale!, tengo muchísimas ¿Contentos? Y la culpa la tiene esta vida trepidante que llevamos, ¿a qué sí? En esto que estaba meditabunda, cuando volvió a sonar el teléfono; era mi amiga Mari Carmen, ¡joder, ésta!, si hay entrega de premios al más pirado, ella nos haría sombra a Mari Pili y a mí con todo lo adornada de mujer sindicalista, reivindicativa de los derechos de la mujer, culta, teatral y divertida…, pero loca, mucho. El caso es que me llamaba para invitarnos a su casa la noche del viernes y cenar juntos; como yo estaba muy concienciada de la problemática mundial (la de la locura) me dije “Lola, esta es una ocasión fantástica para ayudar al prójimo” (establecer una ONG para locos, cuya presidenta sería yo, ¿quién mejor?)
¡Manda huevos, qué noche pasamos!, hasta mi Pepe, que aunque limitado e impotente (os recuerdo, que no de pene; quiero hacer esta matización porque ya veréis…), siempre ha sido un hombre sano de juicio y raciocinio, esa noche se destapó. La cena transcurrió normal, haciendo balance de la semana, las pericias de cada uno. Allí todo el mundo hablaba a la vez porque pensaba que lo suyo era más importante y trágico; con lo cual yo no sé si un cabrón que apareció en la conversación era de mi Pepe, de mi amiga Mari Carmen o del mudo de su marido, que nunca habla, se limita a escuchar y observar espantando. Mío esa cabrón no hay duda que no, porque yo sólo tengo gilipollas… ¿De quién sería el cabrón? ¡Jó!, qué mala costumbre tenemos de no escucharnos.
El caso, que ya en los postres me dice Mari Carmen “Lola, en el sindicato (no sabía que en los sindicatos hacen estas cosas también; creía que sólo se dedicaban a armar camorra, chillar, picar al trabajador dejándole más tarde tirado delante de la patronal) han sacado un libro de tets muy ameno para que nos conozcamos mejor” ¡Ah, qué cosas!, dije yo inocentemente como siempre y ella me dijo "espera que lo saco y los hacemos"... ¡Joder, joder y joder! (Perdón, perdón y perdón)

Comenzamos con uno que mi Pepe se puso a la defensiva (no me extraña; se sospechó él vestido de mortaja) se llamaba “Cómo actuaría usted en un velatorio”… mi Pepe se negó al interrogatorio; en cambio yo, abierta a todo, lo hice. Conclusión, me dijeron los resultados que no estaría a la altura de las circunstancias, y menos, como viuda ya que haría un papel desastroso en el evento porque lejos de mostrarme alicaída, estaría… mi Pepe, se lo tomó muy en serio y me preguntó “¿Lola, de verdad te alegraría que yo me muriera?” y yo le contesté “Pero Pepe hijo, ¿cómo voy a querer eso? No, sólo a veces quiero que desaparezcas, pero no que te mueras”. Mi aclaración no le satisfizo.
El segundo tets desmadró al personal (en él colaboró Peluche que había aparecido en casa de Mari Carmen a buscarnos; aquí se vio claramente que aquello que me contó de que sería virgen hasta el matrimonio ¡Miau! Era una milonga dicha en un momento de arrebato descontrolado y juvenil) se llamaba “¿Seduce o no seduce?” Parecido al ser o no ser de Shakespeare pero en versión sindicalista. Los resultados se englobaban en tres categorías: Leona, gatita y ratita. ¿Diréis? Yo, la gran Lola, resulté ser una leona; mi Pepe dijo “ni hablar del peluquín; ese resultado está mal, hay que repetirlo” Otra vez a hacerlo, así hasta tres veces y las tres salía que era una leona de armas tomar en lo que al sexo se refiere ¿Tengo yo la culpa de ser una fiera en la cama? Pues no, la naturaleza es la naturaleza. Mi Pepe r que r, que no y que no. Peluche dijo “Pues hacérmelo a mí” nada, que el niño era como su madre ¡Una fiera de la sabana! En cambio mi Pepe era un minúsculo gatito
¡Qué risa, qué cabreo se cogió el tío! Se le empezó a ir la olla, que si él era un maestro, que si aguantaba no se cuantas horas… bueno, bueno y bueno. Mi Pepe que vio que su virilidad estaba en entredicho (Veía por momentos que se bajaba los pantalones para mostrarnos que él no sólo tenía de todo sino que además era de la mejor calidad) comenzó a atacar a los leones diciéndonos que no tomábamos brevas con fruta de mango aderezadas con yogur griego… ¡Toma ya! Lo callado que se lo tenía mi Pepe… ¿Dónde coños comería todo aquello? En la nevera de mi casa sólo hay plátanos de Canarias, naranjas y yogures de oferta… Escuchad: añadió que el marisco (carísimo) endurece el miembro viril y por eso él tres días a la semana se administraba de ese alimento (y yo, tonta de mí, yendo a comprar siempre ofertas ¡Lola, eres una gilipollas! Me dije) en cambio su mujer (es decir yo) sólo comía fritos, carnes rojas (con lo cara que está la carne) ajos y cebollas… todos ellos, alimentos corrosivos para el sexo, por lo cual era imposible que yo, la gran Lola, fuera una leona…
¡Qué envidia dios hay por el mundo!, hasta en tu propia familia ¡Qué decepción! Pero no por este descubrimiento me atribulé, noooooo. Toda Lola que se precie de serlo, jamás debe achicarse; con lo cual di una lección a mi Pepe: comiendo de ofertas, puedes ser un genio, una bomba, encima de la lavadora, debajo de unas sábanas, en un sofá, en la ducha o en el suelo… he dicho y que nadie me lleve la contraria ¿Entendido?

viernes, marzo 14, 2008

LOLA Y LA RUTINA


¡Puagg!..., más de lo mismo. No os lo vais a creer pero estoy constreñida, a mí esto de la rutina que no me va. Todos los días lo mismo: plumero, lavadora y la toca narices de mi jefa. No, he nacido para algo más.
Quiero ser mujer objeto, sí, creo razonablemente que he nacido para el disfrute de la vida, no para uso y desuso, lo mío es no hacer nada, vivir del cuento y, como mucho, llevarme a una tertulia televisiva, de esas que dicen cuatro barbaridades –ahí me pintaría sola, lo haría francamente bien- y me pagan un fortunón, no más.Estoy en un punto de mi vida que me sobra todo, me basta con ser yo misma mismamente. Fijaros si soy caritativa: os regalo, que no vendo, ¡ojo al dato!, a mi Pepe, un santo, a Peluche, un genio, a Anticristo, un sesudo, y a la toca huevos de mi jefa. ¡Cuatro por uno! Ni en los mercadillos encontráis semejante chollo. Os preguntaréis por qué soy tan desprendida, y es que además de mujer objeto, he nacido para dar, para desprenderme de lo que me constriñe a la par que enriquece mi mala leche ¿Qué, hace? Noto un silencio que me mosquea. ¿No queréis, verdad? Pensáis que cada tonto sujete su vela... Allá vosotros, os perdéis un mundo inagotable de sensaciones porque os contaré que...En España cuando alguien pesa más de 120Kg se le llama obeso; si su obesidad es de carácter, se le nombra mosca cojonera:“Lola, no fumes tanto. Lola, cóseme el pantalón. Lola, haz un ficherito en Acces para meter los presupuestos. Mami, cómprame maquinillas de afeitar. Lola, ¿dónde vas?. Máaama, dame dinero”... tanta Lola, tanta coña aburre, cansa, es mucha mosca para una sola Lola, ¿no os parece?
Y, ¿Por qué me pasa esto, eh? Por ser mucha mujer, si fuera un objeto, pasarían de mí, incluso me mimarían por caridad cristiana porque en el fondo hasta el más malo, es bueno ¿A qué sí? Además, cuando pienso, se me limpia la mente, veo todo con claridad. Noto como me cuajo, me espeso como los flanes… Hecho, me voy a inutilizar y ser mero objeto contemplativo, lo de menos es que piensen que me he vuelto lela…
-¡Loooooooooola! ¿Cuándo vas a hacer la cena, tenemos hambre?

Semejante berrido me ha sacado de mis sueños peripatéticos ¡Hay que joderse qué poco duran los sueños! Y los pensamientos, ni os cuento. En fin, vuelvo a la cazuela y la sabrosa patata, al puto fichero, a maldecir a la gorda que ha empezado con bríos a sobar los tanganillos de mi Pepe, a madrugar porque me conviene tener 36 horas en vez de 24. A ver la televisión facultativa que me instruye y anestesia. A ser sorda, bizca y ciega antes las incongruencias de dos adolescentes. A creerme que todo tiene solución y poner parches al asunto. A ser comprensiva aunque nadie me comprenda. A ser economista con ahorro de costes. A... ¡Y una mierda!, no quiero ser Blancanieves, ni Cenicienta, sólo una gilipollas vaga... eso.

Por cierto ¿Sabéis como se hace eso de gilipollas inteligente y vago a la par que más listo que un conejo, rápido como una ardilla, con más morro que la Esther Cañadas? Por favor, esa información se comparte, no me tengáis en ascuas mientras sigo siendo una vulgar maruja, masificada y explotada.

martes, marzo 11, 2008

LOLA EN DÍAS DE LLUVIA


¡Menudos truenos!, está cayendo la de San Quintín. Este tiempo es malo pues me dedico a hacerme psicoanálisis, y el pensar, siempre lo he dicho, es malo, más que nada porque te das cuenta de muchas cosas que no quieres ver, te molesta ser consciente de tus limitaciones y lo que es peor, de tus bajezas, aterrizas en el mundo de los humanoides que somos y es muy tomate. Os cuento, poneros un café...

Estoy apesadumbrada, sí. Me acabo de dar cuenta que en este basto mundo has de ser alguien para ser tomado en cuenta y así, poder disfrutar de la dicha de unas entradas gratis sin hacer cola y para colmo, no tener que pagar para ver la exposición del momento o, para que te inviten previo reconocimiento que eres el enchufado de fulanito de tal, a cualquier sarao divertido y jacarandoso o, sentarte en la zona VIP donde la gente huele a colonia cara y sus cabezas no te impiden ver lo que sucede en el escenario de la feria de vanidades.

A mí estas cosas no se me cae la faja en reconocer que me dan envidia, no siempre, pero sí en muchas ocasiones.En la soledad de mi alcoba me pregunto por qué nunca nadie me ha apadrinado y por qué yo no he hecho la imprescindible pelotilla o rosquilla a alguien para que se fijase en una humilde servidorcita y, de esta manera, entrara gozosa en “El gotha” de la suerte recomendada.

También me reflexiono y me digo que si hubiera explotado lo de ser “La mujer de perenganito” pues quizá habría saboreado las mieles, pero la miel no está hecha para la boca del asno y claro, Lola, simplemente Dolores, no la conoce ni el vecino de la esquina y por tanto, o juego a la lotería y una vez que me toque, doy un corte de manga a quien se me ponga en la punta del moño o, hago cola de un par de horas mínimo para ver la exposición. O, si voy más lejos en mis ensueños, una vez que me toque la dichosa fortuna, me monto una editorial con una campaña de marketing fabulosa y mis culebrones están de la noche a la mañana en las librerías.

Ser consciente de tu anonimato, lleva parejo la incertidumbre de tener que llegar a la tristísima conclusión que no me he de quejar, que a pesar de ser una vez más, masa para que los medios mediáticos me manejen como les venga en gana, tener que soportar la prepotencia de algunos y sentirte miserable por haber deseado semejantes banalidades, pues eres afortunada porque disfrutas del anonimato más influyente para que si lo deseas, digas en alto lo que opinas y nadie te lo tome en cuenta ni te saque los colores por la idiotez que has dicho. Desde luego, si es así, pues bueno, me tendré que conformar, pero ni San Pedro me quita la idea que ser el enchufado de perenganito debe ser estupendo, fijaros, el ahorro de esfuerzos que eso debe suponer.

No os creáis, también he pensado que no me he sabido rodear de gente influyente o de amigos con pasta para que me invitaran a su yate en las tardes de verano. Muy por el contrario, me he sabido barnizar de no sé que extraño mejunje para no abandonar mis ideas y tratar de ser honrada, para colmo ser sincera que no pocos disgustos me han acarreado y, rematando la jugada, amigos leales tan pringados como yo y que nunca me fallan.

En un día como hoy en que la lluvia nos acompaña, he de reconocer que los lamentos no sirven para nada, que soñar es fatuo y que lo más positivo es que me lave y me vaya a trabajar cantando bajo la lluvia como Ginger Rogers. En un rato libre, llamaré a un amigo, ese ser tan anónimo como yo pero que tantas gratificaciones me aporta. Procuraré no desmoralizarme y seguir escribiendo a pesar de que muchos me digan que mi vocabulario es vulgar, mi escritura mal construida y mi sintaxis penosa. No haré caso al hijo o esposo despechado que me dice que la comida está sosa, ¡joder!, échate sal y a mí mismamente me pondré la mejor de las sonrisas, me diré que soy tremenda y llamaré a Mari Pili para ver qué día le viene bien ponernos a la cola de la exposición.

lunes, marzo 10, 2008

LOLA Y MARIANO FELICITAN A ZETA


¿Mariano? Por favor, pon a la niña la rosa derecha, bueno, pónsela a la izquierda y date prisa. Deja ya de mirar las papeletas, ha ganado Zeta y vamos a darle la enhorabuena, la gente de bien como nosotros ha de demostrar que sabemos perder. Buaaaaaaaaa…, ay, se me caen los mocos de la pena.
Mañana a trabajar, ¿eh, Mariano? Tenemos 9.827.360 personas que han confiado en nosotros, no podemos defraudarles.
Y a mis lectores: GRACIAS por haberme aguantado estos días, de verdad, muchas gracias.

sábado, marzo 08, 2008

LOLA ENÓLOGA


¡Joder, joder!, La que armé anoche, menudo mosqueo el de mi Pepe.

Vuestra Lola todo le resulta poco para que su hombre aunque impotente sea feliz, pero ¡ay qué desgracia más grande!, nunca lo logro aunque no me desanimo, esto es como jugar a los dardos, algún día atinaré ¿no?

¿Qué hice? ¿Qué pasó? ¿Qué aconteció? ¿Por qué soy así? ¿Por qué él es un santo y yo soy Lola? Ay Hijos, uno nace como nace y la vida se encarga del resto aunque en mi caso, yo misma mismamente me hago a mí misma todos los días, me entreno en superarme, en ser eso... un desastre. Os cuento...

Soplaba un vientecillo caliente para eso estamos en marzo, la casa estaba silenciosa, ordenada, primorosa y me dio por pensar... siempre me pasa lo mismo cuando ejercito ese derecho constitucional del ser humano, a mí me lo tendrían que tener prohibido ¿Qué pensé? Hijos, tirando la casa por la ventana, fui a comprar quesos que no patatas para poner un aperitivo a mi Pepe, encontré una oferta estupenda. Una vez puestos en un platito, fui a buscar el vinito, uno que compré en un ofertón al que no me pude resistir: regalaban seis litros de vino por uno que comprara, todo a 1,15€, pero heteme aquí que cuando voy a coger el cartón de vino, encuentro una botella apolillada, vamos, llena de telas de araña, polvo, la etiqueta oscurecida que apenas se podía leer “Crianza de no sé qué, año 78” automáticamente pensé que aquello estaría hasta rancio pero antes de tirar nada, que me dé ardor de estómago aunque sea. Limpié la botella e intenté abrirla, me costó pero con mi constancia, no hay nada que se me resista, algún trozo de corcho cayó dentro ¡Más sabor! Pensé. La verdad es su aroma era noble, perfumado de madera en el vino criado en roble, y el bouquet de los vinos más envejecidos, vamos, aquello no se parecía ni de lejos a mis siete litros envasados en cartón. Total que mi olfato me animó a probar, no quería envenenar a mi santo Pepe y encima dar a ganar a la gorda comprándola un sarcófago para mi difunto marido, es más seguro que no me haría descuento. Pensé incluso cuando estaba ya a punto de beber que yo no estaba hecha para ser una viuda desconsolada, si se moría mi impotente, ¿de quién puñetas iba yo a hablar que más juego me diera? Así que empiné la copa y para dentro, ¡qué calor en la garganta! ¡Qué calentón el de mi Pepe cuando me pilló! ¡Qué no me dejó hablar, chicos! Se puso sin yo saber ni comprender como un energúmeno. Sólo decía “Mi botella... mi botella...” parecía Ete. Para calmarle en mi ignorancia porque si llego a ser lista lo que tenía que haber hecho era haber desaparecido, pero allí me quedé delante del tigre impotente que no de pene diciéndole:
-Pepe, cariñin, prueba este vino, no está mal del todo.
-¿Qué dices, Lola? ¿Qué no está mal, dices? ¡Insensata, ignorante!.
- Por Dios, qué hombre! Cuando se embravece es insufrible.
-Que no está picado ni rancio, que huele decente, prueba Pepe, cielín...
-¿Qué me has hecho, Lola? Me vuelves loco, no puedo contigo...
-¿Qué te vuelvo loco, Pepe? Si hoy no me he puesto nada especial Pepe, pero gracias, ya sabes que cualquier cosita me sienta bien.- Pero ni por esas, él se iba calentando, acalorando hasta que coge la botella entre sus manos... vi que me la estampanaba, entonces dije:
-¿Has visto Pepe? La he quitado el polvo, está toda limpita la botella.
-¿Quién te manda tocar esa botella, Lola?
-Pepe no ponía nada, bueno sí pero estaba casi borrado.
-Que sepas Lola que te estás bebiendo 10.000 pesetas.- Lo dijo congestionado, atragantándose... ya decía que sabía distinto a mis siete litros de oferta...

Me he levantado en medio de la noche más oscura que la boca de un lobo y he pensado ¿Si le relleno de nuevo la botella y voy al mercadillo a venderla? Dicho y hecho, me he puesto a rellenarla con mi vino y se ha levantado Pepe.
-¿Qué demonios haces ahora, Lola?
-Mirando por el futuro de la familia, Pepe.
Me pregunto si dará el pego...

viernes, marzo 07, 2008

YouTube - Revolución Popular

YouTube - Revolución Popular SI QUIERES TENER DERECHO A QUEJARTE, VETE EL DOMINGO A VOTAR

LOLA Y MARIANO SE VAN A REFLEXIONAR... ya era hora

¿Mariaaaaaaaaaaaaaaaano? Venga, date prisa que nos tenemos que ir al confesionario a reflexionar. Me gusta verte tan eufórico y animado aunque la procesión va por dentro, lo sé. La niña, desde luego, nos ha salido saladísima, todo el mundo habla de ella… para mal, ¡cómo no!, pero al menos hemos sido originales y nos hemos sacado de la chistera algo distinto a Zeta. Lo que se me atraganta es el nombre que le has puesto, Victoria Esperanza, demasiado largo. Terminaremos llamándola Viki o Espe, seguro. Y, qué carácter tiene la moza. Ayer se cogió un mosqueo que no veas por lo del manifiesto de los jueces que han decidido dar su opinión. Le tape rápidamente la boca porque ya iba a soltar su lengua deslenguada y decir un par de verdades, o setecientas; ha salido a Zeta, no calla. Ya le contesté que se haga la sueca que como venga Paco con la rebaja el domingo por la noche, nos llevan a todos al paredón. Aunque en el fondo somos muertos vivientes porque a la derecha, en estas elecciones, nos han fusilado.
Si te soy sincera, Mariano, y como voy de por libre aunque te sea fiel, te diré que presiento que vamos a perder. El lunes volveremos a estar dónde hemos estado la mayoría de las veces en estos últimos treinta años. Pero hay algo que me gusta de todo este sarao: y es que si no ganamos es porque el pueblo que es soberano, no lo quiere, y el que manda es el ciudadano. Ahí está el juego de la democracia. ¿A que es guay, Mariano?
Soy y quiero seguir siendo positiva, de todo se saca una lección, Mariano y si queremos que Victoria Esperanza viva en libertad, hay que enseñarle lo que es el respeto, a saber ganar y aceptar que puede perder. Eso sí: con la cabeza muy alta.
Bueno, Mariano, te espero en la sacristía, no tardes; ya está todo dicho, ahora deja a la gente que medite y que aplaque sus oídos, los tiene embotados.
Te quiero, Mariano
Lola, antes muerta que callada

jueves, marzo 06, 2008

YouTube - Revolución Popular

YouTube - Revolución Popular ... Si no te quieres quejar, vete el 9 a votar. Aquien quieras, pero vota.

LOLA BUSCA SANGRE PARA SU MARIANO


Mi requerido Mariano, dos puntos:
Me han llamado de Izquierda Unida… No, no pienses que para aducirme sino para preguntarme si yo sabía dónde se hacían buenas transfusiones pues se han quedado sin sangre.
Fíjate, Zeta se vistió de vampiro apelando al voto útil y se ha llevado hasta el rector de la Complutense y eso que me discutían a mí el otro día de que la Universidad debe ser templo de la independencia. Ahora mismo me pongo yo la toga y el birrete, Mariano, nosotros no somos menos.
Tranquilo, he bajado al almacén a ver con qué cómicos, escritores, cantantes, gente de la farándula etc. contamos y, ¿estás sentado? Como la mejor tirititera tienes a Lola la Grande o lo que es lo mismo yo, conocida mundialmente por mi casa. Y como escritores, a la madre que me parió, también conocida internacionalmente en su hogar y aledaños, MªÁngeles Cantalapiedra.
Hay más, Mariano, aunque no se hayan hecho la foto contigo, ¡ojo!, dato a tener muy en cuenta. Y, lo más importante, Mariano, los millones de personas anónimas que te apoyan y que te lo demostrarán el domingo.
Tú concéntrate, llévate a los primeros espadas estos dos días que te quedan y deja a Rato que hable, que hable mucho sobre lo que nos queda en la despensa de aquí a final de año, que debe ser nada.
Me voy a trabajar, Mariano, España me necesita tanto como a ti.
Un beso de tornillo
Lola, antes muerta que callada

miércoles, marzo 05, 2008

ÚLTIMOS DÍAS DE CAMPAÑA A LO LOLA... menos mal

Mi querido Mariano, dos puntos:
No te lo vas a creer, pero he recibido un SMS de la competencia para inducirme. No les he contestado aún hasta consultarte. A ver si aprendes del marketing de otros, Mariano, lo hacen estupendamente y esto no es coña, saben mover a las masas, pero, claro como nosotros somos cruasanes, así nos va.
De todas formas, si hubiera sido gratis ya les hubiera dicho un par de palabras, pero es que Zeta me ha subido el bonobús y he de ahorrar aunque la economía vaya divinamente… ¡Ay!, Mariano, qué catastrofista eres.
¿Te había dicho que yo soy una panchita? Sí, se llaman panchitos a los procedentes de tierras latinoamericanas y yo soy de San Juan de la Maguana, Republica Dominicana, de ahí mi marcha sabrosona, Mariano… ¿Quieres que le cuente a Zeta que me has regularizado y que te quite el cartel de racista?
¡Ah!, ayer salieron los datos del paro y, para que te enteres, Mariano, hay más paro aunque más empleo de no sé qué. Sí, si, cómo lo lees, así que tú tranquilo, Zeta lo tiene controlado aunque el campo, servicios y construcción estén caos como la bolsa.
Por cierto, una suda, Mariano: si tú ganas, ¿vas a meter mano a la justicia? Es que me gustaría que fuera independiente, que administrara justicia sin interferencias, ¿me explico Mariano?
Bueno, me largo a pelar patatas; éstas aún no se han desmadrado mucho todavía… Esto no se lo cuentes a Zeta que nos las sube.
¡Ah!, otra cosa: di en el mitin de hoy que las cebollas están imposibles aunque tenemos 100.000 parados más.
Te quiero Mariano
Lola, antes muerta que callada

martes, marzo 04, 2008

YouTube - Revolución Popular

YouTube - Revolución Popular... Las encuestas no pueden con nosotros. Aquí seguimos.

LOLA Y LAS ENCUESTAS DE MARIANO

... ¿Mariano? Haz el favor de salir. Están esperándote los empresarios, los sindicatos y la niña; quieren entregarte las encuestas… ¿Qué dicen? Lo de siempre. Zeta estuvo de muerte súbita.
¿Mariano? Por favor, deja de buscar los huevos, ésos los tenemos. El pan y la leche Mari Pili no los ha podido comprar, pero ha traído los recibos de la hipoteca, están sin pagar. Y esto es más verdad que Zeta sacando mi foto en el País anoche, ¿la viste? Ahí se desplomó la audiencia; era mi objetivo. Los rulos y la cara de perrillo nunca me han favorecido.
¿Mariano? Sal, por dios, ya no sé qué contar a los empresarios. Sí, tranquilo, les he dicho que tenemos briones eólicos como Zeta y que tenemos más I+D+H, hasta el abecedario completo, pero que dicen que se van con él, que Zeta negocia y que tú no te vendes…
¿Mariano? Sal, ya se ha ido, sólo quedamos la niña y yo… Sal que está berreando, quiere que la cuentes cómo va a ir al colegio. Parece que Zeta le ha dicho que sí la dejan pasar de curso con todo suspendido y que dos más dos es una decena… Y tú, claro, vas a exigir que se la examine de todo y saber, además, por dónde pasa el Ebro.
Menudo lío Mariano, pero tú, relajado, sigues contando con Lola, ¿vale, Mariano?
¡Ah!, ha venido Zeta a dejarte el libro blanco de Petete. ¿Ves? Le diste envidia con tus dientes blancos y limpios de anoche.
Te dejo, voy a repasar las encuestas, seguro que se olvidaron del voto indeciso.
Un besito, Mariano… Sigo contigo.

lunes, marzo 03, 2008

CARTA DE LOLA A RAJOY, SU MARIANO


Mi querido Mariano:
No hago más que llamarte y no me coges el teléfono. Me imagino que estarás en el cuarto de baño preparando el debate. Es el mejor lugar. Yo, cuando quiero meditar y recolocarme, me resguardo en él.
Tú, tranquilo, da gloria bendita oírte, Pero ¡ojo!, ten cuidado cuando mires a la cámara, no sé si me miras a mí o a tu primo.
Ponte la corbata de la suerte, estás ideal con ella. Pero el traje que sea de tu talla; para mí que el otro día te pusiste el que utilizaste para la graduación.
Sonríe, sonríe desde dentro, que vean que no es pose, que para pose las de otros que no tienen qué decir, de ahí sus caras angelicales. Además, que se sepa que tienes los dientes BLANCOS y que muerden divinamente, ni caries ni nada, son de verdad.
¡Ah!, cuando saques las estadísticas, ponlas mirando a España; el otro día sólo las veía tu chaqueta.
Lleva mercromina en el bolsillo derecho, siempre en el derecho, hoy te va a tratar de hacer el harakiri y lo peor: sin que tú te enteres, así que como bajes la guardia, te hago picadillo cuando vuelvas a casa.
Se gallego, mi Mariano, no te desvíes del objetivo, ni contestes a las insinuaciones.
Tú, sólo, contundente, al grano y no hace falta que saques a la niña del otro día, ya la conocen, si quieres saca mi foto, con eso es suficiente para tumbar a Zeta.
Y si cuando volvamos del combate, los números no salen, no te espachurres, simplemente es que no saben sumar.
Y si el día diez tenemos que volver a opositar, pues volvemos. ¿Qué pasa? Con la cabeza muy alta.
Siempre tuya
Lola, antes muerta que callada

domingo, marzo 02, 2008

LOLA EN CAMPAÑA CON RAJOY


-Ay, Mari Pili, cómo me mola esto.
-¿Cuál, Lola?
-Esto de hacer campaña y decir lo que me dé la gana.
-Si no dices nada…
-Fíjate, anoche Mariano me decía”Busco gente como tú, soñadores que puedan imaginar”… Cómo me conoce mi Mariano.
-Ya… ¿Y?
-Me dijo, además que me tengo que mojar…
-Sí, metete en la ducha y lávate la mente.
-Descreída, el futuro no te lo van a regalar, Mari Pili, es nuestro momento, no podemos dejarlo escapar.
-¿A Mariano? Si le tenemos hasta en la sopa. ¿Sabes lo que no me convence de la canción revolucionaria?
-Es perfecta, tía gafe.
-Ya, pero parece que termina invocando a Zerolo.
-Porque somos demócratas e invocamos a la patria.
-Menos mal que Mariano no te lleva en la caravana electoral.
-¡E eeeeeeeeeeeeeeeeeeso!, Gracias Mari Pili.
-¿Qué he dicho? ¿Qué ha pasado?
-Voy a llamar al pesoe ahora mismo.
-¿Para qué?
-Para que me lleven con ellos.
-Ah, ¿Ya no eres de Mariano?
-Yo con mi Mariano hasta el fin.
-Pero si te vas con la izquierda. Eres una chaquetera, Lola.
-Marketing, Mari Pili, marketing... No sólo soy mala, es que les reviento el invento cuando el presi me suba al estrado. ¿No lo entiendes Mari Pili?
-No, Lola, no te entiendo y te juro que no voy a mover una pestaña por comprenderte.
-¿Ah, no?
-¡Mariano, Mariano, RA, RA RA!
-Menos mal que sólo queda una semana…
-Pero intensa, Mari Pili, luchar hasta el final
-¿Y después?
-Pues a opositar que se nos da muy bien

sábado, marzo 01, 2008

YouTube - Himno PP diferentes versiones

YouTube - Himno PP diferentes versiones ¡VOTA AL PARTIDO POPULAR!

LOLA CON MARIANO RAJOY


“Hola… Soy yo. Vengo a pedir el voto para mi Mariano, él te necesita, me lo ha dicho.
Ya sé que no es guapo ni fotogénico, pero es un tipo honrado y valiente como mi Pepe, aunque éste me haya salido del otro bando. Ahí está lo bueno de la democracia y libertad, cada uno hace, obra, procede, perpetra, ejecuta, dice, asevera, expone, afirma, sostiene, gestiona… lo que quiere. Pepe puede irse con “los otros”, yo con mi Mariano”
-¿Qué, qué opinas de mi eslogan, Mari Pili?
-Es más malo que arrancado de la piel del diablo, Lola
-¡Leches!, a ver qué dirías tú…
-¿Yo? “Vota a quien te dé la gana, pero vota”
-No, no, no, “Vota a Mariano, vete a votarle ya”
-Lola, que los colegios electorales les abren dentro de una semana…
-Pues que vayan haciendo cola, leñe, a ver si nos quitan los votos.
-Mira, estoy haciendo una pancarta, ¿te gusta?
-¿Qué pone?
-Me voy a poner en la puerta de mi colegio electoral con la pancarta “Compra la Termomix”
-Serás panfletaria, egoísta, ruin. Rompe eso ahora mismo y haz otro que ponga “Mariano te gestiona la cesta de la compra”
-¿Eh?
-Mari Pili, Mari Pili, mójate aunque sea una vez en la vida, sé valiente y di “Si crees que hay que cambiar, ven a la movida Popular”…, y terminas bailando. ¿Qué te parece?
-Lola, tengo acusado el sentido del ridículo, hazlo tú.
- Tú y yo, juntas hasta el final. Saca los plumeros, venga y chillemos bien alto:
“Unamos nuestras ilusiones, defendamos nuestros valores, no dejes escapar a Mariano”
-No rima, Lola, es muy malo y, ya verás, como tu Mariano pierda votos por ti, a mí no me metas en el saco. ¿Me oyes, Lola?
-No, no te oigo. Enciende el transistor con la canción “Revuelta popular” y vamos…
-¿A dónde, demonios, vamos?
-A la sede de pesoe.
-¿A qué?
-A fastidiarles un rato.