sábado, diciembre 22, 2007

Queridos amigos:
Os escribo a dos horas de que me convierta en mujer rica, rica. Quiero que me recordéis como era antes de que la fortuna monetaria invadiera mi esencia de mujer pobre aunque no miserable. ¿Qué sensación será esa de ser inmensamente rica? ¿La podré superar o me superará a mí misma mismamente?
Tranquilos, me huelo que seguiré siendo Lola, eso sí, con plumas de avestruz de Dolce&Gabana en vez de mercadillo, así mi Pepe se seguirá preguntando con desasosiego qué se tomó el día en que sus ojos se posaron en aquella Lola efervescente. Aunque yo ya desde pequeñita apuntaba maneras, sólo faltaba que encontrara a mi alma gemela y que destapara la caja de los truenos. Y quién sino que la gran Mari Pili para semejante honor. Y desde aquel día no hubo quien nos parara. Ella dice que tiene mucha paciencia conmigo, razón no le falta, pero yo con ella, también. Muchas veces le digo que somos dos botellas de gaseosa que cuando nos destapan, ¡toma ya la que se arma!
¿Y Aurorita? Pobrecilla. No sabe ni lo que es el gas. Es, ¿cómo diría yo? ¿Un vaso de agua limpia y transparente con sabor a valeriana?
Bueno, que me voy por otros derroteros y yo venía a contaros lo que sucederá cuando los niños de San Idelfonso canten el número mágico, vamos, el que llevo yo. ¿Qué número es? Esperad que mire… Ay que no lo encuentro, ay qué habré hecho con él… “San Cucufato, haz que encuentre el décimo de lotería; te juro por lo más sagrado que es mi Pepe, no tengo joya mayor y más pesada, que si aparece el décimo, de mi montaña de millones, compartiré cinco euros contigo”… Ay, bueno, mientras aparece, seguiré contándoos lo que me va a suceder: nada más que canten mi número, yo estaré preparada –he ido a la peluquería y me he puesto mi traje de lentejuelas- para recibir a la prensa. Como la entrevista será larga porque habré de contar mi vida que ya sabéis que es como la historia interminable, he preparado unos bocadillitos de mortadela y limonada. Me hubiera gustado dar a los periodistas Cazalla de mi pueblo pero, claro, si están trabajando, no voy a ser yo, la más rica de España, que les alcoholice en horario laboral, ¿no os parece? Luego, cuando ya llegue al apartado de los agradecimientos, ése en que la gente se pone muy pelota, yo no, ¿eh?, simplemente haré mención a la toca pelotas de mi jefa. Así de escueto. Daré las gracias a toda la caterva de santos a los que me he ido encomendado cada día que iba a trabajar para que me dieran serenidad suficiente para aguantar a esa hija de Satanás, peor que una gata con rabia. Y finalizaré mirando a la cámara muy fijamente, con esa caída de párpados tan sugestionante que tengo y sin mediar palabra le haré un corte de manga… ¿A quién? Hijos, pues a mi jefa, ay, no me escucháis… Esperad que suena el teléfono; ahora vuelvo.
-Diga…
-Lola, soy Mari Pili. Que sepas que es el último año que te hago caso. La navidad hay que comenzarla con ilusión, y qué ilusión vamos a tener si no nos va a tocar la lotería.
-Pero, qué dices, chica… Mira estaba yo haciendo recapitulaciones sobre lo que diré cuando canten nuestro número.
-¿Qué número, Lola, si este año no jugamos? Te dio por la tacañería, para qué íbamos a gastarnos dinero si nunca toca, si los números ya están dados… Ay, Lola, un día te, te, te…, no sé lo qué te hago.
-¿Sabes por qué te pasa esto? Por no tener personalidad. Si no me hicieras caso, ahora tendríamos ilusión… Claro que estoy pensando… Espera que llamo a Pepe.
-¿Pepe?
-Dime Lola.
-¿Oye recuerdas dónde guardaste mi décimo de lotería?
-Lola este año no juegas. Sólo está el mío en la mesilla.
-Pepe, lo que hay en casa, es de todos. Gracias, si nos toca, te aviso desde Finlandia.
-¿Desde dónde?
-¡Adiós, Pepe! Un placer haberte conocido… Mari Pili, mira a ver si Paquito tiene lotería.
-Sí tiene, pero la tiene escondida. Sabe que se la puedo robar.
-Ah… Pues si tú no eres rica, yo tampoco. Te dejo, voy a terminar mis capitulaciones. ¡Adiós!
…En fin, amigos, que no se me arregla. Tampoco este año seré inmensamente rica monetariamente hablando. Lástima lo que se pierde el mundo de las finanzas, ay, menos mal que me quedáis vosotros, mis lectores, LO MÁS. Y mientras os tenga a vosotros me sentiré pobre, pero INMENSAMENTE FELIZ.
¡FELIZ NAVIDAD, AMIGOS, OS DESEAN TODOS LOS PERSONAJES DE LOLA!

5 comentarios:

Lia dijo...

Hola Angeles. Linda tu Lola. Lo principal es que el año que venga tengamos SALUD tanto nosotras como nuestras respectivas familia, también PAZ que con eso ya podemos hacer lo que querramos. Dile eso a tu Lola, que si no se sacó la lotería que importa, la lotería nos la sacamos viviendo día a día, disfrutando de los breves momentos agradables que ésta nos proporciona.
JOJOJOJOJOJOJOJOJO
YA VIENE EL GORDITO, QUÉ ME TRAERÁ ESTE AÑO? UF, MIREN QUIEN HABLA, ES QUE NO PUEDO DEJAR DE SER FRÍVOLA Y MATERIALISTA.

ABRAZOS

Común dijo...

Hola!!!!!!!!!!!

Hemos compartido todo el año por medio de la cibernética, por lo tanto también quiero estar en tu mesa en estos días festivos.

De corazón te deseo lo mejor para vos y tus seres queridos. Perdona a los que no se han portado tan bien..............

Un besote y abrazo de oso.

Lola Bertrand dijo...

Bueno un año más sin lotería , es cierto, pero...¿ y si llega a tocar...?
En fin , que Feliz Año Nuevo¡¡¡ a Lola, su familia y amigos... y que siga tan fértil
Abrazos de mar Lola (laotra)

CATI COBAS dijo...

¡Feliz Navidad, Ángeles!
para todos ustedes, con cariño.
Cati

Nómada planetario dijo...

Por fin este año no compré ni un céntimo de lotería, aunque parezca mentira nada de participaciones de compromiso de asociaciones de vecinos ni de pías, devotas y sacramentales archicofradías que necesitan financiación para comprar unos arbotantes de oro. Eso que me ahorré.

Saludos.