BUENOS DÍAS, AMIGOS DE UNA SONRISA.
HE ABIERTO UN NUEVO BLOG YA QUE ÉSTE ESTÁ TAN CARGADO QUE CUESTA ABRIRLO.
A PARTIR DE HOY, POR FAVOR, IROS A "ME LLAMO LOLA 2"
ALLÍ OS ESPERO A TODOS CON EL MEJOR ÁNIMO DE SONREÍR, SONREÍS SIEMPRE
¡GRACIAS!
domingo, noviembre 02, 2008
LOLA Y LOS DIFUNTOS
- Lola, guapa, llevo media hora esperándote. Estoy como un cubito de hielo.- Pues te aguantas. Vengo de hacer servicios sociales.
- ¿Te has apuntado a una ONG?
- Vengo de estar con mi madre y mi tía Lola, ¿te parece poca ONG? Traigo la cabeza como un encaje de bolillos.
- ¿Y dónde habéis estado?
- Venimos de admirar tumbas… Necesito un cubata urgentemente.
- Sí, sí, vamos… Oye, Lola, ¿y qué hacíais en un cementerio?
- Pues me preguntaron por la salud de IBEX 35 y de una cosa a otra, nos llevó a los difuntos.
- ¿Pero tu madre y tu tía Lola saben quién es el IBEX?
- Ahí está lo malo, Mari Pili, que han oído casquillos y no saben en dónde y creen que el IBEX va a perjudicar sus míseras pensiones.
- Pues no van descaminadas. ¿Y qué te preguntan del IBEX, Lola?
- Sus fluctuaciones, que si el Euribor también cotiza en el IBEX, que si éste ha entrado en el mercado americano y qué opina Obama sobre la recesión del IBEX sobre el Euribor y a cómo cotiza la peseta en el mercado intercambiario… Vamos, dime tú si esto es una conversación para dos ancianas que no se aclaran con el euro y siguen midiendo las cosas en pesetas y lo que es peor, Mari Pili, piensan que la peseta está viva y la tiene secuestrada el kukus clan.
- Vaya papilla que tienen las pobrecillas en la cabeza.
- Ni una batidora se la hubiera agitado mejor, Mari Pili.
- Así que las he llevado al cementerio.
- … A enseñarlas la tumba de la peseta…
- No, bruta. A poner flores a nuestros difuntos y se lo han pasado bomba discutiendo.
- … Porque una quería morir antes que la otra…
- No, animal. Porque una dice que quiere una tumba sencilla, y la otra quiere ángeles alados y flores de plástico para que la duren todo el año.
- ¿Flores de plástico?
- Sí, porque dice que yo como no voy a ir nunca a verla, al menos tendrá flores siempre.
- Qué animada tu madre.
- En su línea, Mari Pili… Y me han artado.
- ¿Las has matado?
- Mari Pili, me consumes la paciencia… Las he llevado a la tumba del IBEX para que se callaran un rato.
- ¿EL IBEX está enterrado en el cementerio de Valladolid? Qué importantes somos, Lola… Lola, ¿se ha muerto ya el IBEX?
- ¿Cómo se va a morir el IBEX, Mari Pili?
- Entonces… Lola, no entiendo nada.
- No hace falta, Mari Pili. Es una metáfora. Vi una tumba muy floreada y campanuda y para que se callaran un rato, les dije que allí estaba enterrado el IBEX… Se pusieron a llorar. La cagué Mari Pili, la cagué. No tenían consuelo.
- Pobrecillas son impresionables.
- No Mari Pili. Hasta hace un mes, el IBEX les importaba un bledo, es más, estoy convencida que lo único que sabían de él es que era alguien famoso, no más… Y de allí venimos.
- Claro, de la tumba del IBEX.
- No, Mari Pili, de encargar una novena para sus tristes pensiones.
- ¡Jesús! Pobres mujeres, están de atar.
- … Mari Pili, en confianza, ¿tú crees que cuando yo sea de su edad seré igual?
- No, Lola, tranquila… Serás peor.
martes, octubre 28, 2008
EL CUMPLEAÑOS DE MARI PILI
-Lola, por dios, entra en razón.-No me da la gana, Mari Pili. La razón me sienta fatal.
-Lola para y respóndeme, ¿te has visto, te has mirado?
-Sí, claro y sabes que no veo, pero un pálpito me dice que estoy cañón.
-Así, de esa guisa, eres una bomba de relojería, Lola.
-¿Sí? Qué guay, me acabas de subir la autoestima, Mari Pili. Ahora, pruébatelo tú.
-Lola aterriza, ¿dónde vamos tú y yo con minifalda? Aún mis mulos pasan, arrugados, pero pasan, Pero es que los tuyos parecen dos jamones disecados.
-Haré como si no te he oído, Mari Pili. Yo, me pongo minifalda y tú, si quieres ir de abuela, vete, pero que sepas que cuando nos vean pasar y silben, no va por ti.
-A dios gracias, Lola…
-Revenida, más que revenida. Que sepas que hay que seguir la moda. Te subes al tranvía o te bajas y si te bajas ya sabes que no estás en la onda.
-Lola, la moda hay que seguirla con cautela.
-Por supuesto que sí, Mari Pili. Qué te crees que yo no me doy cuenta que lo que de verdad me sienta a mí bien no son las plumas al estilo Jean Harlow, pero es que este invierno no encuentro plumas, entonces me he de poner minifalda. Joven e inmortal, Mari Pili.
-¿Quién tú o la Jean Harlow?
-Yo. La otra pobre mujer se ha muerto. Venga, pruébate ésta…
-Que no, Lola, que no. Yo soy consecuente con mi edad.
-Ay, Mari Pili, no me llames incongruente, ay, que me deprimo… Oye, mona, ¿es que una mujer de mi edad no puede ponerse, acaso, minifalda?
-No. Y las gordas, tampoco.
-Pero, ¿qué te han hecho a ti las gordas, cacho esmirriada? No comprendo que te metas conmigo, pero con las pobres gordas, menos, Ya bastante tienen con sobrellevar su peso.
-Lola, la moda está para favorecer. Para estar más sexy, para hacerte más atractiva, joven…
-¿Y yo no estoy sexy, Mari Pili?
-Estás hecha un cristo, Lola. Vieja y ridícula.
-Ay, no me digas vieja, Buaaaa…
-No llores, mujer, te lo digo por tu bien.
-Sí, claro, el que te quiere bien, te hará llorar, ¿no? Buaaaaa…
-Venga, retiro lo dicho.
-Ah, no, no retiras nada. Lo dicho, dicho queda. Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita. Me has llamado vieja y pelleja.
-Pelleja, no te he dicho, Lola.
-… Pero lo digo yo, buaaaa… ¿No ves cómo se me está descolgando la cara? Buaaa…
-Sí, ya lo he visto desde hace tiempo.
-… Que has visto, ¿el qué, Mari Pili?
-Tu descabalamiento, Lola.
-Pero si no ves, Mari Pili. Encima no me vengas de asesora de imagen y, encima, ciega, leñe. No comprendes que la minifalda me hace olvidar que la cara se me descuelga.
-… Lola, ¿qué día es hoy?
-Veintiocho de octubre, año del sapo.
-Lola… hoy es…, no puedo ni pronunciarlo. Me hace daño al riñón.
-…Mari Pili, somos de la época de Jean Harlow…
-Se me acaba de descolgar hasta la moral.
-Ay, Mari Pili, qué feliz soy. Acabo de descubrir que no me quiero poner minifalda. Ya no me hace falta.
-¿No? ¿Por qué, Lola?
-Porque ya eres tan vieja y pelleja como yo… ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PILAR!
-Lola, soy Mari Pili, no Pilar…, un poquito de por favor. Ah, y no soy de la generación de Jean Harlow. Soy de la generación del sesenta y ocho.
-¿Eh? ¡Ah!, ya... Pues yo soy de la generación de la constitución... ¿En qué año fue eso?
-Lola, imposible. Yo soy más joven que tú.
-No, no... Vamos que no, que... ¿Y si decimos que nacimos cuando las últimas elecciones americanas, las de Obama... Hecho, voy ahora mismo a por la tarta y pongo sólo una vela. Encima no gastamos envelas, hay crisis.
-Oye Lola, ¿no estaremos un poco mal nacidas?
-¿Pero por qué?
-Hija, si tenemos un año, estamos un pelin deterioradas.
-Pero cuando nos pongamos minifalda ni se nota, Mari Pili. ¡Feliz cumpleaños!
-Y dale, no lo repitas, Lola, que se van a enterar los lectores que soy vieja y pelleja.
viernes, octubre 24, 2008
LOLA LA MOROSA
-Lola. Lola, Looooooooooooooola…-Hum… Hasta mañana, pocholo.
-¡Lola despiértate!
-Voy, ya voy. Pareces Jesucristo Superzar resucitando a un pollo, Pepe.
-Abre los ojos, Lola.
-Lo que te digo, una versión casera del nuevo testamento. ¿Qué quieres?
-La hipoteca, Lola.
-La hipoteca… ¿Qué la pasa a la hipoteca, Pepe?
-Hoy es día veinte, Lola.
-Un momentito, Pepe, ¿qué hora es?
-La una treinta y cinco de la mañana.
-Entonces, es veintiuno, Pepe. Hasta mañana, Superzar.
-Lola levántate y anda.
-¿Segurito, Pepe, que no te has leído el salmo veintitrés de San Jeremías?
-No, ese salmo no existe.
-Pues estás aducido, desdoblamiento de personalidad. Te crees que eres Jesucristo Superzar, insisto.
-Lola no has pagado tu hipoteca.
-Eso en el nuevo testamento no viene. Porque, si mal no recuerdo, una vez que Zuperzar resucita al muerto, no le habla de hipotecas. Entiendo que en esa época no existían hipotecas y que tu quieras darle una versión modernizada, pero…
-¡Cállate!
-No puedo, Pepe. Hablo hasta estando dormida.
-Lola vete ahora mismo a pagar la cuota.
-¿Ahora? ¿A las tres de la mañana?
-La una cuarenta y tres, Lola.
-Minuto arriba, minuto abajo, no cambia. Los bancos por mucha crisis que haya, que la hay, a estas horas duermen religiosamente.
-Que vayas, te he dicho, Lola.
-De momento a donde voy es al baño.
-Lola eres una morosa, no has pagado.
-He pagado, aunque no te quepa en esa cabeza cuadrada, yo he pagado.
-Que no, Lola, no has pagado.
-Que sí, leñe.
-Métete en Internet y lo ves. Eres una morosa. Me voy a dormir.
… Anda, zúmbale el bolo. Él a dormir y yo a sumar… ¡Maldita sea mi estampa! Una ya no puede ser ni honrada, ¿para qué, si nadie me cree? No me creo ni yo que haya pagado, pero el caso que me suena que me falta dinero y si me falta es que me lo he gastado, ¿pero en qué? Sumemos, Lola, sumemos… una más una son dos. Dos más tres son siete. Siete más siete son catorce. Catorce más catorce… aquí hay mucho número. Fracciónalo, no te vayas a confundir, es mucho número para tu cabeza. No te engañes, tu cabeza es ovalada tirando a plana y la de Pepe es gorda, cuadrada, muy cuadrada, Lola. No te mortifiques y suma… Uno más uno son treinta y tres y me llevo tres…
-Pepe, Pepe, Pepito…
-Hum…
-Pepeeeeeeeeeeeeeeee…
-¿Qué, qué pasa? ¿Se ha hundido ya? ¿Quién eres?
-Soy Maria Magdalena. Levántate. No hace falta que andes, sólo pídeme perdón.
-¿Qué no has hecho?
-No pagar, Pepe.
-Lola, déjame dormir.
-Que soy Maria Magdalena, leñe y de dormir nada. He pagado mi hipoteca dos veces Pepe.
-vale, hasta mañana, Lola.
-Que no te has enterado. Te digo que he pagado dos veces, la he repetido y me he quedado en descubierto, ¿ves? Por ser honrada al cuadrado… Y soy Maria Magdalena.
domingo, octubre 19, 2008
LOLA Y MARI PILI GEMELAS
-Fíjate, Lola, en esta noticia. Dice que para estar sanos hay que reírse al menos veintidós veces.-¿Sanos, de qué, Mari Pili?
-De mente, Lola, de mente.
-¿Me estás llamando demente? No abrumes nuestra confianza con sinceridades de ese tipo, ¿me oyes?
-Lola, ¿por qué has de pensar lo que yo no digo? Cada vez más retorcida, leñe…
-A ver, ¿dónde pone eso?
-Aquí, en este artículo tan entretenido.
-¡Jesús, qué largo es! Hazme una hipnosis, Mari Pili.
-¿Hipnosis o sinopsis, Lola?
-¿Eh? Ya me estás comiendo el coco, Mari Pili, que te veo venir, ladina.
-Eres una cateta. Tanto leer sobres de sopa…
-… y el funcionamiento de los supositorios, Mari Pili, no se te olvide.
-Tres cuartos de lo mismo Lola. Eso no te amplia horizontes.
-¿Ah, no? Pues cuando me digas que no sabes ponerte un supositorio, no me vengas a preguntar.
-Lola, en la lectura encuentras un amplio bastión de conocimientos que hacen que tu mente…
-… Se colapse ante tanta información, Mari Pili. Poca, pero selecta. Más vale poco, pero rotundo y usable, que mucho y podrido.
-Ya, ya sé cómo dices, Lola. Con la lectura del posicionamiento del supositorio y con el sobre de sopa ya tienes suficiente, ¿no?
-Más o menos porque estoy estudiando ampliar mis conocimientos. No creas, sabes que siempre te hago caso, Mari Pili.
-¿Sí? Qué ilusión. ¿Y qué vas a hacer?
-He decidido leer, los sobres de flan el Chino.
-¡Ah!
-Sí, ya es hora de que aprenda a hacer flanes. Mis niños son muy exigentes y su madre les va a dar flanes inolvidables.
-¡Ah!
-¿Eso es lo que aprendes en tantos libros? ¿Sólo a decir ah?
-Es que tus razonamientos me dejan muda, Lola. No sé qué decirte más…
-Desde luego si no puedes superar tu silencio, cállate. Ya hablo yo por las dos.
-Vale, pero me preocupa que quien nos lea saque conclusiones erróneas.
-¿Erróneas? ¿De qué?
-Pues que piensen que Mari Pili es tan corta como Lola. Y yo soy muy larga.
-Sí, una lagarta, usurpadora de mi personalidad. Eso es lo que eres.
-Oye, mona, un poquito de por favor, que siempre me estás copiando. A ver quién usurpa a quién ¿eh?
-Una cosa es copiar y otra usurpar, guapa. Lo primero es admirar que es lo que yo hago contigo: admirarte.
-Y un cuerno, Lola. Me robas mi imagen. Como comprenderás, mira ese pantalón que llevas, que yo llevo, que es el mismo. Yo me lo compré primero. El culito que me hace es divino. Ahora, vuélvelo a mirar en ti, una lástima. Has deteriorado, en definitiva miiiiiiii imagen, miiiiiiiiiii personalidad.
-Y tú, has usurpado, del verbo usurpar que significa apoderarse de la dignidad, empleo u oficio de otro, es decir, de míiiiiiiiii personalidad, y usarla como si fuera tuya.
-Pero, ¿qué dices? Te estás volviendo una maniaca y, ¿sabes por qué?
-¿Por qué, usurpadora de personalidades rimbombantes?
-Pues porque no lees, Lola. Se te está quedando cara de sobre con ojos en forma de supositorio.
-¿De verdad, Mari Pili que tengo los ojos de supositorio?
-A ver, déjame que me ponga las gafas y te miro…
-Toma, están aquí… ¿Qué ves?
-Nada, la misma cara de chiflada de toda la vida.
-Ay, qué susto me habías dado Mari Pili. Venga, no se hable más. Zanjado nuestra diatriba. Ven, empecemos…
-¿A qué, Lola?
-A ampliarte la mente, coñe. La gente se tiene que reír de ti al menos veintidós veces al día… Repite: su po si to rio.
miércoles, octubre 15, 2008
MARI PILI Y EL CRUCERO DE LUJO
- Lola, Lola, ven, corre, siéntate, Ayyyyyyyyyy, qué envidia, Lola.- A ver, qué pasa, Mari Pili. No te lleves esos sofocos, hija. Envejecen mucho y no estás para más arrugas.
- Es por mi amiga Carola. Se me ha subido la envidia a los ojos.
- A ver. Pues no, los sigues teniendo verde amatista. O, ¿es que es en la visión donde tienes ubicada la envidia? ¿Qué ves?
- Sólo envidia, veo envidia y nada más que envidia.
- Oye, ¿de qué color es?
- ¿Cuál, Lola?
- La envidia, Mari Pili.
- Roja, Lola.
- Ah, pues no, a mí ese color no me favorece.
- Si te cuento las vacaciones de mi amiga Carola, no te pones roja, Lola, te pones morada.
- Mira, ese color, me gusta, me favorece mucho, así que empieza a contar.
- Carola ha ido a un crucero.
- Anda, ¿y eso te da envidia? Nosotras de Somo a Santander hemos ido en trasatlántico.
- Sabrás tú lo que es un trasatlántico, Lola. A ti y a mí nos costaba ida y vuelta tres euros con noventa.
- Pues claro, porque sabemos viajar a un precio irresistible.
- A Carola la ha costado el crucero la paga extraordinaria… Entera, Lola.
- ¿Y te da envidia que se haya arruinado? En cambio nosotras…
- En la ruina y sin crucero, Lola.
- A ver, Mari Pili no me pongas de los nervios…
- Tengo valerianas, Lola, me sobraron del otro día cuando estuvimos con Aurorita. ¿Quieres?
- No quiero. ¿No has ido tú de vacaciones? Te va a castigar el niño Jesús por avariciosa.
- Sí, he ido de vacaciones, pero no como mi amiga Carola. Ella ha ido en un crucero de lujo.
- Te prohíbo que vuelvas a hablar con Carola, Mari Pili. Tú y yo sólo podemos ver el lujo del mercadillo.
- Pues yo quiero el lujo de mi amiga Carola.
- ¿Pero en qué consiste el lujo de tu Carola, leñe?
- Carola hacia pis y no necesitaba tirar de la cadena. Si eso no te parece lujo, Lola.
- Lo que me parece es que tu amiga Carola es una guarra.
- Que no, que no entiendes nada Lola. De verdad, te sacan del mercadillo y no tienes horizonte.
- Mari Pili, una persona que no tira de la cadena es una guarra, lo mires por donde lo mires.
- Lola, que era un crucero de lujo.
- Pues una guarra de lujo. El orden de los factores no altera el producto. Es una guarra envuelta de lujo y metida en una barca.
- Mi amiga Carola ha hecho un crucero, Lola.
- Si, de gran lujo. No sufras, mañana vamos al retiro y te monto en una barquita. Haces pis y tampoco tienes que tirar de la cadena
- ¡Qué guarrada! Pretendes que haga pis en el estanque.
- No, Mari Pili, en un orinal con patito amarillo que tengo guardado.
domingo, octubre 12, 2008
LOLA Y LA PILARICA
-De verdad, esto es una putada, Mari Pili. No es justo.-¿Ya te estás quejando tan de mañana, Lola?
-Es que, a veces, no es honesto el destino conmigo. Para una vez que me decido, mira cómo me trata…
-¿Miro, qué, Lola?
-Pues la agujas, Mari Pili. De no coser, se han desintegrado. Para una vez que me decido, ya ves cómo me trata el destino. Fatal.
-Lola, en confianza, que quede entre nosotras, ¿cuánto hacía que no cosías?
-Mi memoria sólo almacena hechos recientes, es decir, mi cpu personal tiene para novecientos bits y cuatrocientos kilos de memoria. No más.
-¡Jesús, Lola! Parece como si estuvieras hablando de que tu cabeza fuera un ordenador.
-Más exactamente, un procesador de datos. Mi memoria RAM, no obstante, guarda de forma dinámica lo que me interesa y la costura no está en mis intereses y no te cuento si la electricidad se interrumpe, Mari Pili…
-Lola, ¿estás conectada a cables?
-Por su puesto, Mari Pili, se me gasta la batería y pierdo información si me desconecto.
-Ah…, qué interesante. Oye, ¿qué querías coser Lola RAM, como la leche?
-Pues es que hace siete años…, no, quizá ocho, me compré una bata de guatiné bonísima, ahora porque la ves descolorida…
-Me hago cargo, Lola, el tiempo no perdona ni a tu bata de guatiné. Sígueme contando…
-Pues eso, como era una bata de saldo, tenía taras…
-Claro, claro…
-Los agujeros para meter los botones estaban con demasiado agujero.
-¿Eh?
-Sí, mujer, el botón era más pequeño que el agujero. Entonces se escapaba de su lugar de origen y se iba.
-Ah… ¿A dónde se iba el agujero?
-El botón, Mari Pili, se iba el botón. Me daba lástima de ellos…
-¿Quiénes?
-Los botones. Fíjate eran doce, como los apóstoles. Mucho tomate para una sola Lola.
-Sí, sí, mucho tomate y, por eso, hasta ahora no te habías decidido, ¿no?
-Más o menos. En realidad quien me ha obligado ponerme manos a la masa ha sido…
-¿Pepe y sus calcetines?
-¡Qué va! Paso de ellos. Ha sido la crisis quien me ha inducido a coser.
-¿La crisis?
-Con la crisis hace un frío que pela y me tengo que tapar Mari Pili. Ya no tengo edad.
-Te dejo… Me voy, ¡Adiós!
-¿Pero dónde vas, chica? Espera… Seguro, Lola, que la has dado envidia y va a medir su memoria RAM para pasármela por las narices que la suya es más grande que la mía. ¡Qué lagarta de amiga tengo!
…………………………………………………………………………………………..
-¿Pepe, Pepe, eres tú? Soy Mari Pili…
-¡Hola, Mari Pili! ¿Qué tal mi amigo Paquito?
-Bien, bien, tan coñazo como siempre, pero no te llamo para hablar de él, sino de Lola.
-¿Qué la pasa, qué ha hecho? ¿Dónde, cuándo, por qué?
-Calla, hombre, no te alteres. Te llamo para que vayas corriendo a casa.
-Lo sabía, lo sabia. Se ha trastornado del todo.
-Más o menos, Pepe, pero en esta ocasión te beneficia. Corre a casa.
-La encierro y cobro el seguro…
-Pepe, por dios, deja de delirar. Mucho mejor que el seguro.
-¿Sí?
-Está cosiendo. Corre, coge todos los calcetines rotos que esta vez te los cose. Se ha vuelto loca… Ah, de camino a casa, compra agujas. Del desuso, se la desintegraron.
-Voy, voy, éste es un gran día.
-Sí, si, es el día de la hispanidad.
-¡Felicidades Mari Pili!
sábado, octubre 11, 2008
LOLA Y MARI PILI ESPÍAS

-Qué lugar más romántico, ¿verdad, Mari Pili?-Sí, mucho. Lo que no me explico qué hacemos tú y yo aquí.
-Anda ésta, pues que somos la llama de una vela a media luz.
-¿Llama dices? Más bien humo.
-Ay… Agáchate, no te vuelvas, mira…
-Lola defínete. ¿Me agacho, miro, no miro?
-Haz todo, pero en orden.
-¿Qué pasa?
-Está ahí Peluche, ¡morreándose con una!
-¿Dónde, cuándo, cómo?
-Mira, mira, la toca la nariz… ¡Y a una desconocida, Mari Pili!
-Bueno, desconocida para ti, pero no para él… ¿Sólo la toca la nariz, nada más o la mete mano?
-¿De dónde la habrá sacado?
-Del mercadillo, Lola.
-¿Mi niño en un mercadillo? Si sus actos son los de un marqués. ¿Qué pinta un marqués en un mercadillo?
-A veces la nobleza desciende a los estratos más bajos.
-¿Para qué?
-Pues para ver el mundo real, Lola.
-Ah… Un momento, voy a consultar a Pepe… Pepe, soy Lola.
-¿Por qué hablas tan bajo?
-Calla y escucha… ¿Dirás Pepe?
-No digo, dime tú.
-Una gran desgracia, Pepe… Pobre chica.
-Pobre chica, ¿quién, Lola?
-Pues la desconocida, no sabe con quién se morrea.
-¿Quién se morrea?
-Ay, Pepe, preguntas todo. Peluche, Pepe, Peluche.
-Ah.
-¿Sólo se te ocurre decir ah? Tenemos el deber de advertirla, Pepe.
-Lola, ¿cuántas veces te he dicho que no te metas donde nadie te llama? Ya ves lo que es tu madre, nunca se metió-
Pues muy mal. Me tenía que haber advertido quién eras tú.
-Oye Lola, ¿seguro que es Peluche?
-Espera… Mari Pili, dice Pepe que si estamos seguras de que es Peluche.
-Dile que no tengo gafas, se me han olvidado en casa.
-Pepe…
-Ya la he oído. ¿Tú te has puesto las gafas, Lola?
-Sabes que nunca las llevo, Pepe.
-¿Cómo, carajos, vas a saber que es Peluche si no ves? Acércate, seguro que es una momia en vez de tu hijo.
-Ahora voy, Pepe, pero debemos prohibir ese noviazgo, Pepe, estamos en crisis.
-¿Qué tiene que ver el culo con las témporas, Lola?
-Mucho, hay que ahorrar de todo, hasta las energías y el amor.
-Lola, te dejo, hay mucho trabajo.
-Pepe, si estamos llegando a la recesión, ¿aún tienes mucho trabajo?
-Lola, La gente se sigue muriendo y con los sustos de la bolsa, más.
-Es verdad, Pepe, se me había olvidado que eres enterrador.
-Lola, trabajo en una funeraria, no entierro a nadie.
-Vale, vale, Pepe, yo ya me entiendo… ¡Adiós, querido!... Mari Pili vamos a acercarnos
-¿A dónde?
-A ver a Peluche y hablamos con la chica. Tú la dices que vuelva en un par de años, bueno, cuando haya acabado la crisis.
-Lola, no es mi hijo, no es mi nuera. Habla tú y que te odie la desconocida, que sepa como es su futura suegra… Pobre muchacha, la que la ha caído encima.
-¿Qué dices, Mari Pili?
-Nada, nada. Lola. Vamos… Lola, ay, ¿estás viendo lo mismo que yo?
-Ay, sí, Mari Pili… Oye, no contemos a nadie esto, ¿vale? Nos perjudicaría mucho.
-Sí, desde luego. No podemos decir que confundimos a Peluche con un anciano.
-Pobre anciano, se cae a cachos y está solo, ¿de dónde sacaríamos que se estaba morreando con una chica, Lola?
-Yo, que sé, Mari Pili, es inútil pensar, aceptémonos como somos, es lo mejor.
-¡Amén, Lola!
miércoles, octubre 08, 2008
LOLA ENAMORADA
-Mari Pili, estoy enamorada.-No me extraña porque Pepe además de maniático, tiene muchos atributos. Sin duda vale mucho
-¿Quién te ha dicho que sea Pepe?
-¡Sacrílega! ¿No es Pepe? A tu edad poniéndole los cuernos, qué poca vergüenza tienes. No tienes perdón.
-No lo tendré, pero no es Pepe… Este amor es inofensivo, me inspira ternura. Es candor, inocencia, frenesí…
-Corta el rollo, Lola. ¿Cuántas novelas de Bárbara Carland te has leído este verano? Mírala si no es ella. Está poseída.
-¡Uy! ¿Quién? Cuenta, tengo ganas de chismorreo.
-¿Quién va a ser? Tú, mujer infiel.
-¿Yo? Es decir, ¿vamos que soy yo, dices? Tú estás tarada Mari Pili. El sol te ha absorbido la masa cerebral. Fíjate estoy por decir a Pepe que nos muramos juntos cuando nos tengamos que morir. Esto es amor y lo demás poesía.
-… Y, ¿por qué te quieres morir con Pepe? Ya estás zumbada, eh…
-Yo a la humanidad no la puedo hacer esta faena de dejar solo a Pepe deambulando y pidiendo que alguien le lave y le planche sus calcetines y su camisa. Y si tienen agujeros los calcetines más.
-Si Pepe siempre lleva los calcetines con tomates, Lola. No le tienes atendido. Y encima de apaleado, ahora cornudo.
-¿Mi Pepe cornudo? Dime Mari Pili, canta la gallina. ¿Qué sabes que no sepa yo? Mira que digo que no nos muramos juntos. Cuenta, ¿con quién me la pega? Ay Mari Pili que se ha buscado una que le cosa los calcetines…
-Lola, el cornudo es él no tú. ¿No me has dicho que estás enamorada?
-Sí, claro, y no es Pepe. Este amor me equilibra me da paz, no me exige… ¿Cuándo me ha dado todo eso Pepe? Jamás. Si lo dice mi madre “Lola antes de casarte estabas como un cencerro. Ahora estás loca”… Mi madre es muy sabia.
-¿Y quién es?
-¿Quién?
-Tu amor celestial, leñe.
-Sí, sí, es celestial… Quedamos todos los días.
-Pero qué morro. ¿Y a qué hora quedáis? ¿Cómo ha sido? ¿A qué se dedica?
-No te amontones, Mari Pili. Vamos por partes. Nos vemos cuando Pepe se va a la cama.
-Ay… Pecadora.
-Nos vimos de la manera más tonta. Miré al cielo y…
-¿Y qué? ¿Te tropezaste con él?
-Más o menos. No había luz y…
-¿Y qué? ¿Te besó? ¿Llevaba una linterna?
-Ni me besó ni llevaba linterna. Él es incandescente.
-¿Es electricista Lola? Me gusta más la profesión de Pepe de enterrador.
-Mi Pepe no es enterrador. Trabaja en una funeraria, guapa.
-A mí me encanta esa profesión. Es poco vista, vamos, que tiene glamour. Hay que tener madera para ejercerla.
-Uy pues con esto del ecologismo, se va a acabar la madera y se va a proceder al envoltorio con papel reciclado.
-¡Anda! Como en las carnicerías.
-Sí, más o menos… Mari Pili, ven que ha venido.
-¿Quién, dónde cuándo?... Lola, aquí no hay nadie.
-¿Y la Luna qué?
-¿Y qué tiene que ver la luna con tu amante?
-Es que la luna es mi talismán, mi…
-Oye Lola, por casualidad, ¿la luna es de quien estás enamorada?
-Pues claro, Mari Pili, como el torito o, ¿es que la luna es exclusiva de los astados?
-Tú me entierras, Lola… Pero sola, ¿eh? Contigo no quiero nada.
-Tranquila, te envolveré como a una sardina. Ahora si te aburres, no me invoques… ¡Esa Lola enamorada de luna tararí tarará…!
sábado, octubre 04, 2008
LOLA QUIERE SER RICA

-Mari Pili, ¿qué hará la gente para ser rica?
-Heredar, Lola. Los tiempos que corren no permiten amasar.
-Yo no quiero amasar. En tal caso que me amasen… Mari Pili, ¿cuánta familia tienes?
-Mucha, Lola, mucha.
-¿Y algún amasador de fortunas?
-Ni uno, Lola, ni uno. Más pelados que una rata.
-A mí me da igual que sean ratas de cloaca, lo importante es que tengan masa.
-¿Y tú, Lola? ¿Familia con posibles?
-Ni familia, ni posibles. Eso sí, mi cuñada Pepa tiene muchas cuentas corrientes.
-¿Sí?
-Y mis hijos y mi Pepe… Mira, mañana voy a preguntar en el banco si a Pepe Perro puedo abrirle una cuenta corriente.
-¿Al perro, Lola?
-Sí, Mari Pili, al perro. Hay que estar preparados.
-¿Para qué?
-Por si la masa desconocida recae sobre nosotros, Mari Pili. Necesitaré muchas cuentas corrientes para ingresar toda la masa adyacente.
-No es por quitarte la esperanza, Lola, pero no creo en ese tipo de fortuna.
-Yo no creo en la fortuna ni tengo más esperanza que la Esperanza de Triana. Mi olfato me dice que la masa está cerca.
-¿De ti o de mí, Lola?
-De las dos. Tú y yo somos un uno.
-Entonces, compartiremos masa, ¿no?
-Tampoco exageres Mari Pili, ya sabes que yo soy muy agarrada. En mi caso compartiré mi alegría contigo, como siempre he hecho, y tú sabes que es cierto.
-Sí, claro que lo sé… Yo juego todos los días a la bonoloto,
-¡Àh! Muy bien, me lo dices ahora, a estas alturas de la vida. Te has querido hacer rica sin hacerme partícipe. A ti te espero…
-Lola, si tu propia tacañería no te deja gastar para seguir amasando.
-Ya, es verdad, pero si me hubieras dicho que te iba a tocar, yo hubiera hecho un esfuerzo… Y ya ves, ahora tú estás casi cerca y yo no he empezado.
-¿Cerca de qué, gilipollas? Me pones de los nervios, Lola. Tú si que tienes dinero, al menos todo lo que yo he gastado en juegos de azar. En cambio, ¿yo que tengo, eh, dímelo?
-Mira, Mari Pili, cuando te sale la vena erótico festiva del mal carácter eres insufrible. Que sepas que se te está contagiando el pesimismo de Aurorita y no estoy dispuesta a darte a ti, también, valerianas.
-¿Mal carácter yo? Tú, que pareces un pollo chamuscado.
-Mari Pili… ¿No hueles a quemado?
-Sí, Lola, cada vez huele más… Hagamos las paces. ¿Ves? Nos estamos achicharrando una a la otra por el maldito dinero. Cuando éramos pobres no discutíamos, sin embargo ahora…
-Mari Piiiiiiiiiiiiili, corre, que no somos nosotras, trae un trapo…
-¿Qué pasa, qué pasa?
-La masa de la empanada que se quema… ¡Qué nervios!
-Toma una valeriana, Lola… No servimos ni para amasar una empanada.
-Heredar, Lola. Los tiempos que corren no permiten amasar.
-Yo no quiero amasar. En tal caso que me amasen… Mari Pili, ¿cuánta familia tienes?
-Mucha, Lola, mucha.
-¿Y algún amasador de fortunas?
-Ni uno, Lola, ni uno. Más pelados que una rata.
-A mí me da igual que sean ratas de cloaca, lo importante es que tengan masa.
-¿Y tú, Lola? ¿Familia con posibles?
-Ni familia, ni posibles. Eso sí, mi cuñada Pepa tiene muchas cuentas corrientes.
-¿Sí?
-Y mis hijos y mi Pepe… Mira, mañana voy a preguntar en el banco si a Pepe Perro puedo abrirle una cuenta corriente.
-¿Al perro, Lola?
-Sí, Mari Pili, al perro. Hay que estar preparados.
-¿Para qué?
-Por si la masa desconocida recae sobre nosotros, Mari Pili. Necesitaré muchas cuentas corrientes para ingresar toda la masa adyacente.
-No es por quitarte la esperanza, Lola, pero no creo en ese tipo de fortuna.
-Yo no creo en la fortuna ni tengo más esperanza que la Esperanza de Triana. Mi olfato me dice que la masa está cerca.
-¿De ti o de mí, Lola?
-De las dos. Tú y yo somos un uno.
-Entonces, compartiremos masa, ¿no?
-Tampoco exageres Mari Pili, ya sabes que yo soy muy agarrada. En mi caso compartiré mi alegría contigo, como siempre he hecho, y tú sabes que es cierto.
-Sí, claro que lo sé… Yo juego todos los días a la bonoloto,
-¡Àh! Muy bien, me lo dices ahora, a estas alturas de la vida. Te has querido hacer rica sin hacerme partícipe. A ti te espero…
-Lola, si tu propia tacañería no te deja gastar para seguir amasando.
-Ya, es verdad, pero si me hubieras dicho que te iba a tocar, yo hubiera hecho un esfuerzo… Y ya ves, ahora tú estás casi cerca y yo no he empezado.
-¿Cerca de qué, gilipollas? Me pones de los nervios, Lola. Tú si que tienes dinero, al menos todo lo que yo he gastado en juegos de azar. En cambio, ¿yo que tengo, eh, dímelo?
-Mira, Mari Pili, cuando te sale la vena erótico festiva del mal carácter eres insufrible. Que sepas que se te está contagiando el pesimismo de Aurorita y no estoy dispuesta a darte a ti, también, valerianas.
-¿Mal carácter yo? Tú, que pareces un pollo chamuscado.
-Mari Pili… ¿No hueles a quemado?
-Sí, Lola, cada vez huele más… Hagamos las paces. ¿Ves? Nos estamos achicharrando una a la otra por el maldito dinero. Cuando éramos pobres no discutíamos, sin embargo ahora…
-Mari Piiiiiiiiiiiiili, corre, que no somos nosotras, trae un trapo…
-¿Qué pasa, qué pasa?
-La masa de la empanada que se quema… ¡Qué nervios!
-Toma una valeriana, Lola… No servimos ni para amasar una empanada.
viernes, octubre 03, 2008
LOLA Y SHAKESPEARE
-¿Lola qué haces?- ¿Cómo que qué hago? ¿No lo ves?
- Lo veo, lo veo, pero no lo entiendo.
- ¿Y tú te tienes por listo? ¡Qué decepción, Pepe!
- Lola céntrate, por favor y dime…
- Pepe céntrate tú, yo estoy insuperable. Es más, mejor que nunca.
- Eso es imposible, cada día estás más tarada.
- Pepe, lo cortés no quita lo valiente. Estaré tarada, pero insuperable.
- Lola cada vez juntas más anormalidades y lo que es peor, las haces a la vez.
- Porque soy única y puedo hacer mucho a la ve, o de seguido, depende el momento.
- Lola, al menos, hazlo por nuestros hijos…
- ¡Uy! Te pareces a Shakespeare, ser o no ser… Yo, sin duda, soy.
- Lola, ¿por qué lo haces? Dime, no lo entiendo, de verdad que no lo entiendo.
- ¿Qué no entiendes el qué, Pepe?
- ¿Por qué estás viendo dos televisiones a la vez y encima tienes dos radios puestas? Todo a pares.
- Pepe, William Shakespeare dijo “No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande” Yo he nacido grande pa tó, Pepe.
- -Dime por qué lo haces…
- Ay, qué leñe, qué cotilla eres. Pepe, es muy sencillo. Mis dos telenovelas las ponen a la misma hora.
- Pero no te puedes enterar, Lola.
- ¿Cómo que no? La oreja derecha oye “Siempre tuya” y la oreja izquierda “Lavinia, la rancherita prodigiosa”
- Y las dos radios…
- El cuponazo, una, y la otra, los cuarenta principales. Claro que si me llama Mari Pili es cuando me hago un poco lío, ya no sé si es Lavinia la del cuponazo o Mari Pili que me canta una ranchera. ¿Me comprendes, Pepe?
- Mal, bueno, no te entiendo, pero es igual. Me voy… Por cierto Lola, ¿has visto a Peluche lo que estaba haciendo?
- Por curiosidad, Pepe, ¿hoy no te habrás levantado reencarnado del inspector Gachet? Qué mañana tienes, hijo.
- Lola, el niño se estaba depilando.
- ¿Y?
- ¿Desde cuándo un hombre se depila?
- Desde que dejó de ser el más peludo, el más hermoso, Pepe… Por cierto te dejo, voy a depilar, mientras terminan las telenovelas, a Pepe Perro. Tiene ya melenas.
- Pues ten cuidado no vaya a ser que depiles al cuponazo, ¡hasta luego!
-Ser o no sér... ésa es la cuestión... Bueno yo a lo mío. Prográmate Lola.
lunes, septiembre 29, 2008
LOLA T LA CRISIS
-Mari Pili… soy Lola.-No dudaba que fueras tú. Sólo tú puede llamar a las tres de la mañana.
-¡Caaalla! Se va a despertar Paquito y me capa.
-¡Ojalá lo hiciera! ¿Qué quieres?
-Mari Pili cada día tienes peor carácter.
-¿Qué quieres?
-Ay, es verdad, se me había olvidado. Claro, me preocupas tanto, que me olvido de mí misma…
-¿Qué quieres?
-Te van a salir arrugas por ese pronto tan malo que tienes y luego me vendrás llorando y no te escucharé.
-Te llamaré a las cuatro de la mañana para llorarte… ¿Qué querías, por última vez?
-Mari Pili he tenido una pesadilla terrible.
-Enterrabas vivo a Pepe…
-Peor, Mari Pili…
-Pepe Perro era perro.
-Sabes que Pepe Perro es gay… No, algo peor.
-Tu madre te regalaba un loro que te hacía sombra…
-No, Mari Pili, deja de decir sandeces. He soñado que éramos pobres. ¡Fíjate!...
-Lola, no hace falta que lo sueñes. Lo somos
-¿De verdad? ¿Ha sido por la crisis? ¿Ya llegó la recesión?
-Lola siempre has sido pobre. A nosotros no nos afecta que la bolsa se desplome. No nos afecta nada de nada, nada.
-¡Jesús! Somos titánicas, somos dos toritas.
-Ni toritas ni titánicas, Lola. Simplemente pobres.
-Bueno, pues entonces me vuelvo a la cama tranquila… Oye, ¿entonces quién es, además de nosotras, pobre?
-Media España.
-¿Y la otra media?
-Medianamente pobre un cacho y, el otro cacho, inmensamente rica.
-A los inmensos, ¿no les afecta la recesión?
-Yo qué sé, Lola.
-Pues a ver de qué manera me puedo yo enterar porque a los inmensos como no les afecte, protesto.
-¿A quién?
-Escribo una carta de protesta.
-¿A quién, Lola?
-Pues no sé… Al Papa, al presidente de mi comunidad, ya veré… Algo se me ocurrirá.
-Vale, pues hala, hasta mañana.
-No, no, espera Mari Pili, tengo inquietudes.
-Dilas que se esperen hasta mañana.
-No me van a dejar dormir. Son muy tórridas.
-¿Inquietudes ardientes? Yo no te sirvo. Despierta a Pepe, ¡hasta mañana!
-Mari Pili tienes una mente calenturienta. Céntrate en ideas más elevadas. Por ejemplo la economía.
-¿A las tres de la mañana?
-Sí, una hora estupenda.
-¡Adiós, Lola!
-¿Mari Pili…? Me ha colgado… ¿Y ahora, a quién le cuento mis inquietudes?... Pepe Perro, ven vamos a dar un paseo y te cuento lo inmensamente pobres que somos. Pero, oye, fenomenal, no nos afecta la recesión ni nada de nada, me lo ha dicho Mari Pili y ya sabes que es una mujer muy curtida, no tanto como yo, ¿eh?... ¿Pepe Perro?... Se ha dormido… Lola si es que duermes hasta las moscas… Bueno pues me hablaré a mí misma, ¿no te parece, Lola?
martes, septiembre 23, 2008
LOLA VIAJERA
-Mari Pili…-¿Quéeeee?
-Que sepas que me estás maltratando… Dime, parla, esputa por tu boca, ¿por qué la agresividad ha llegado a tu ánimo desanimado?
-Lola, Lola, lárgate de mi vista cien años.
-Yo por largarme, me largo, pero largarme para nada, me parece que no es la solución. ¿Cien años, dices?
-Doscientos, mejor.
-Dejémoslo en quince minutos y vuelvo. ¡Hasta luego!
-¿Dónde vas ahora? ¿A cagarla de nuevo?
-Qué bocaza tienes, Mari… No tardo, tranquila… La que quería que me fuera doscientos años…
-Que te estés quieta, leñe. No tengo más nervios para aguantar tus meteduras de pata Lola. Quieta ahí.
-Dime, señoritinga, ¿en qué he metido yo la pata?
-Lola, te ha visto el culo más de medio tren. ¿Qué te parece?
-Mujer, al principio me he puesto un poco nerviosa, no te lo voy a negar. De ahí que el pis se me saliera de la taza y aterrizara en el pantalón, pero cuando vi que no tenía remedio y que la gente pasaba, volvía, de nuevo pasaba, se reían, pues… pensé que estaba haciendo un bien a la humanidad… ¿No?
-Bien a la humanidad ver un culo como…
-Ano, ano grande, pomposo, firme, turgente, Mari.
-Dime Lola, ¿por qué no aprendes a cerrar las puertas?
-Hija, yo nunca había ido en un tren magnético, las puertas son como las de ábrete Sésamo. Me veían y se abrían… Y cuando me metí en el retrete ella solita se cerró. No es mi culpa que se abriera cuando el pis caía a chorritos. Te digo que estos trenes tienen vida propia, Mari.
-Me llamo Mari Pili, no Mari… ¿Y el paraguas? ¿Eh? Dime.
-¿Qué paraguas? En el retrete no tenía paraguas porque si lo llego a tener, ¿ves? Me lo hubiera puesto debajo del culo.
-¿Pero qué dices? Lola, Lola, estás tarada. Esto se lo cuento a Pepe. Se lo cuento como me llamo Mari Pili.
-No, no, no, por San Cucufato, no me hagas esta putada o no me vuelve a dejar salir de casa Pipi.
-Pero si es que te han puesto una denuncia Lola.
-¿A míiiiiiiiiiiiiiii? ¿Qué he hecho?
-Tirar el paraguas desde un primer piso e ir a parar a la calva de un camarero. ¿Qué, no lo recuerdas?
-Ojito, ojito, que yo no he sido. Fue el paraguas que se tiró en caída libre. Pero qué moooooooooorro tiene el Señor paraguas. ¿Y tú le has creído? Ten amigas para esto, cree antes a un paraguas que a mí…, qué decepción, Señor.
-¿Y el beso que te diste con el mulato?
-¡Ay qué abalorios, Mari Pili! Es que no voy a poder salir de casa contigo, ¿eh?
-Desde luego que no, contigo no vuelvo.
-El mulato nos hizo la foto y, en agradecimiento, le besé la mejilla. Más casto, imposible. Seguro que tú le hubieras dado un beso de tornillo porque tú has sido siempre muy abierta de piernas… Que lo sepas.
-¿Qué tiene qué ver el culo con las témporas, Lola?
-Eso digo yo, Mari… Nadie es perfecto.
------------------------------------------------------------------------------------….
-¡Pepe, Pe eeeeeeeeeeeeeeeeeeeepe! Pepe, Pepe, Pepe…
-Lola despierta que has tenido una pesadilla. Toma un poco de agua.
-Entonces, ¿ha sido un sueño?
-¿Cuál, Lola?
-Que me veían el culo en el tren?
-Verdadero.
-¿Y que escalabraba mi paraguas a un camarero?
-Verdadero.
-Mari Pili… Dime lo que ha sido falso, anda…
-Nada, Lola, nada.
-Pepe, Pe eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeepe, ven a buscarme eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.
domingo, septiembre 21, 2008
LOLA Y SUS PROEZAS
-Mari Pili, soy Lola.-Ya te he conocido. Buenos días…
-Acabo de hacer una proeza. Estoy asustada, una nunca se acaba de conocerse así misma.
-Eso es bueno, así no te aburres de ti misma.
-Voy a llamar a Pepe para contárselo, pero antes quería que lo supieras tú.
-Sí, sí, mucho mejor que pase tu proeza por mis oídos antes que por los de Pepe y te mande al cuerno.
-¡Claro! Luego dice que no hay diálogo entre nosotros y es que no le puedo contar nada porque se pone hecho una fiera o, directamente, no me hace caso.
-Ya sabes que los hombres son una especie especial.
-No sé, sólo me he tratado con Pepe y me tiene atemorizada.
-¿A ti atemorizada?
-Mujer, es un decir. Yo he tratado de conservarme siempre igual.
-Y tienes que estar orgullosa, Pepe no, pero tú sí. Ser tremenda sin ápice de cambio tiene su mérito, más, teniendo un marido como el tuyo.
-¿Qué le pasa a mi Pepe?
-Pues eso, yo muchas veces he pensado que vería este hombre en ti. Un ser inteligente…
-Sí, sí, muchísimo.
-Delicado…
-Puff…
-Educadísimo…
-Una barbaridad.
-Un sabelotodo…
-Hasta el aburrimiento. Fíjate, yo muchas veces he pensado que en vez de estar en la funeraria, debía ser una pieza de biblioteca. Imagínate…
-Imagino…
-Le ponen en una mesa y va un fulano con dudas, se sienta, le cuenta y él responde.
-Sí, sí, como un médico, pero en versión enciclopedia.
-Eso, eso.
-… Lo triste es que su sabiduría, Lola, no te haya ni rozado el forro de la enagua.
-Lo mío es otro tipo de sabiduría… La de la calle, la supervivencia, la vida misma. Ésa no viene en los libros, como la de mi proeza de hoy.
-Ay, es verdad, cuéntame…
-Pues hija, voy yo, me levanto, voy al baño, me lavo, me doy los dos kilos de Nivea para las arrugas. Hago el café…
-¿Dónde está la proeza Lola? Eso lo hacemos todo el mundo.
-¡Calla y déjame contarte!... El café lo hago muy cargado, a Pepe le gusta así. Mientras se hace el café, saco las naranjas. Claro, que si abro el frigorífico y lo veo desordenado, lo coloco. Me gusta el orden y…
-Lola, ¿no puedes ir al grano?
-Ya voy, déjame que te cuente los antecedentes para que sepas lo equilibrada que me levanto… Tomo dos naranjas, ni una ni tres. Dos. Hago el zumo manualmente, así no gasto electricidad. Es importantísimo con la crisis, ahorrar, ¿no crees Mari Pili?
-Sí, sí. ¿La proeza para cuándo?
-Hija, me estás acelerando… Si hago mucho café, como la cafetera es vieja y no pienso comprar otra porque funciona muy bien, lenta pero estupenda, pues aprovecho para ir fregando. Ordeno por elementos, primero los vasoso…
-Lola, me tengo que ir…
-Ay espera que te resumo… Salgo al jardín, cojo la manguera, me pongo a regar en un agujero.
-¿Y para que riegas en un agujero?
-Mujer, pensé que si metía por allí el agua, se distribuiría después por todo el subsuelo.
-¡Ah! ¿Y?
-Asomó la cabeza por el agujero. Le miré, me miró, comprimí la respiración, mis dedos se agarrotaron…
-Pero ¿quién?
-Un ratón.
-Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy….
-Mari Pili, hija, no me seas histérica. Tienes que aprender de mí.
-¿Qué hiciste?
-Una vez tomada conciencia de la situación tan peligrosa en la que me hallaba, sin chillar ni nada, me puse a correr hasta llegar a casa, cerré todo a cal y canto y te llamé.
-¡Que woman tremenda eres, Lola!
-Sí.
jueves, septiembre 18, 2008
LOLA EN LA COMUNIDAD DE VECINOS
-¡Buenos días Lola! Quería hablar contigo…-¡Buenos días Doña Eustaquia! Yo con usted no quiero hablar.
-Pues me vas a oír. La presidencia de este año es un desastre.
-¿Qué me dice?
-Sí y tú no te hagas la tonta porque eres miembra de ella.
-Doña Eustaquia no se confunda, miembra no soy, sólo cooperante eventual.
-No funciona nada y mis niños se puede coger cualquier cosa bañándose en esa piscina tan sucia.
-Ay, no por Dios… Llévelos al río.
-¿Y por qué los voy a llevar a l río teniendo una piscina?
-Porque usted dice que se van a poner enfermos sin se bañan en la piscina.
-¡Un desastre! Se están gastando nuestro dinero en memeces.
-Un poquito de por favor, Doña Eustaquia, yo solo toco mi dinero, que por cierto no tengo, así que tampoco lo toco. De todas formas, ¿ha pensado que esta presidencia está actuando como la gubernamental española? Porque si es así, estaremos en crisis rápidamente.
-Ya lo estamos, Lola.
-¡Qué lástima!... Bueno me voy, que tengo las patatas al fuego.
-Tú no te vas. Las fiestas patronales han sido malísimas.
-Pero Doña Eustaquia, ¿cómo dice eso si hubo verbena, pastas, limonada y procesión?... ¿Vio al santo que guapo estaba? Lo adorné yo con flores de su jardín.
-¿De qué jardín?
-Del suyo, Doña Eustaquia. Entré, llamé, como no me contestó, corté las rosas y se las puse al santo. Eso sí, le dije “Oye Santo, estas flores son de la pelma de Doña Eustaquia”
-Todos los años se compran las flores en una floristería…
-Ya pero como en éste estamos en crisis, ya sabe, ahorro de costes.
-No hubo entretenimientos para los niños…
-¡Ah! Yo pensaba que eso corría a cuenta de los padres. Yo entretuve a los míos, ¿usted no?
- Sus hijos son unos borricos. Una juventud que no hace nada.
-¿Los de quién?
- Los tuyos, Lola.
-No, no, se parecen a su padre. Me lo dijo la Cacharros y por lo tanto si se parecen a su padre, son un dechado de virtudes, oiga. Por cierto, ayer vi a su hijo meando en los setos. ¿No les funciona el cuarto de baño?
-¿Mi hijo? Imposible.
-Posible, vamos, segurísimo. Y su niña el otro día estaba tirando hojas secas a la piscina.
-¿Mi hija? Ni hablar, una niña tan dulce, tan…
-… Putón verbenero, Señora. La gustan demasiado los pantalones, debería estar al loro de lo que hace su niña… Bueno, me largo. Y si quiere reclamar, reclame al presidente del gobierno y al de su comunidad. Ambos son muy dialogantes. Ambos dcen que siempre están al lado del desfavorecido.
-¡Lola! Insisto en que tú eres miembra y por lo tanto…
-… Cooperante, Doña Eustaquia. Cooperante a tiempo parcial. Vamos, las que hacen lo que pueden cuando los otros no quieren. ¿me explico?
-Y, ¿tú no mandas?
-Yo, qué voy a mandar, Doña Eustaquia. Si mandara ya me habría puesto árboles en mi calle, farolas nuevas, antena parabólica, asfaltado todo el suelo, camión de la basura todos los días… Todo esto en mi calle, insisto, que es lo que hace la gente cuando manda, favorecerse.
-Ay, al año que viene me presento… ¡Qué buena idea, Lola!
-Hace usted muy bien.
lunes, septiembre 15, 2008
LOLA Y SUS AMIGAS
-Jamás te lo perdonaré, Lola. Ésta me la pagas.-¿Cuál Aurorita? Tú sabes que yo sé, que todos sabemos que soy casi una santa.
-¿Santa túuuu? No me hagas reír. Yo siempre siendo la primera ya hora mira…
-¿Qué miro, Aurorita? Creo que el sol te está afectando a las meninges…
-No te lo perdono, Lola, ni aunque andes de rodillas todo el paseo de la Castellana.
-¡Jesús, qué dolor! No me perdones, pero ponme otra purga. No sé, que me coma dos docenas de pasteles, que escuche durante dos horas seguidas a mi Pepe, pero de rodillas no, tengo los huesos fatal.
-¿Tú los huesos fatal? Estás mejor que todos nosotros juntos.
-Ay, muchas gracias. Te advierto que ya lo sabía, pero mi humildad no me permitía decíroslo. Ahora, una vez reconocido públicamente, sí, estoy cañón.
-Mírala, encima haciendo ostentación. No te lo perdono, Lola.
-¡Mari Piiiiiiiiiili! Ven que ésta se está pinchando con el sol.
-¿El sol pincha, Lola?
-No, Mari Pili, quema, y a Aurorita el sol le ha quemado todas las ideas sanas que tenía. ¿Trajiste valerianas?
-De vacaciones no se necesitan, Lola.
-Aurorita en todo momento. Vete a la farmacia y compra un par de kilos.
- Has mancillado mi honra, mi orgullo, Lola.
-¡Toma ya! Soy la mancha cerebros. A ver, ¿me quieres decir de una puñetera vez, qué he hecho, Aurorita?... Mari Pili, ¿acabaste la carrera de derecho?
-Me falta el Derecho Romano, ¿por?
-Ya te vale, veinticinco años para aprobar una asignatura… Pues es que como Aurorita siga acusándome o sacas el Kalia para limpiarme o eres mi abogada defensora.
-Mari Pili no la defiendas, me ha postergado.
-Mari Pili, vete a por las valerianas y de paso compra lejía para limpiar a la niña.
-Déjame a mí que hable con ella, Lola, sabes que tengo más glamour que tú.
-Será tacto…
-Glamour, que llevo ropa de firma.
-¡Ah!... Aurorita ven que Mari Pili te va a firmar.
-No, que la has contaminado.
-¡Ay qué leche de bollitos! ¿Aurorita qué te he hecho?
-Sí, dinos que te ha hecho esta bruja.
-Mari Pili, ¿ese es el glamour de firma que pones? Yo no te he llamado bruja sabiendo que eres una garrapata, guapa.
-¿Garrapata, dices? Te habrás mirado tú que vas como un esperpento vestida como si tuvieras veinte años.
-Es que los tengo, Mari Pili, veinte años cerebrales.
-¡Ahí, ahí, me duele!
-¿Dónde, dónde?
-Yo he visto toooooooooda la vida y Lola tuerta, dándose contra las esquinas.
-Tuerta, no, maja. No veía de lejos… Bueno, ni de cerca, pero tuerta no.
-¿Y ahora, qué?
-Pues veo, sí veo ¿qué pasa?
-¿Veis? Ve y yo no. ¡Guarra, más que guarra!
-¡Toma ya! Soy una guarra porque veo. Si cada vez soy más joven, un poquito de por favor, utilizar los sesos, y daros cuenta que vuelvo a mi estado virginal.
-¿Ya no te acuestas con Pepe, Lola?
-Todas las noches, Mari Pili.
-¿Y no hacéis nada ya?
-Sí, dormimos y más cosas, claro.
-Entonces no puedes ser virgen.
-Mari Pili, voy camino de ello. Al estar sufriendo una regresión a la juventud pues…
-¿Cuándo perdiste la virginidad?
-Y encima ve y es virgen, ¡la odio!
-Y hago milagros, no te fastidia, Aurorita… Mari Pili, dale las valerianas antes de que me suba a los altares. Pero date prisa, que en un altar me voy a aburrir.
jueves, septiembre 11, 2008
LOLA Y LAS COLAS
- Ayyy…- Lola, ¿qué haces?
- -¿Ya me estás riñendo Mari Pili? De verdad, eres peor que Pepe.
- ¿Lola, a dónde suponemos que vamos?
- A la frutería a comprar ajos.
- Entonces, dime qué hacemos en la cola del autobús.
- Anda, es verdad. Bueno, ya sabes que yo veo una cola y me pongo. Quién sabe, quizás nos den algo.
- Pues que sepas que encima te has colado.
- Ah, eso sí que no. Me joroba mucho que me lo hagan a mí, no lo voy a hacer yo. Vamos…
- ¿A dónde, Lola?
- A nuestro sitio… Perdone señora. Mi amiga no se ha dado cuenta y se ha colado, pero ya nos vamos de aquí.
- -Pero qué moooooooooorro tienes, Lola. Que la que se ha colado eres tú.
- -Lo sé, lo sé… Era para disimular.
- Vámonos, vámonos, Lola.
- ¿Pero por qué? Si se está divinamente aquí.
- Si íbamos a la frutería, ¿no querías ajos?
- Rectificar es de sabios, Mari Pili. Fíjate que abanico multicolor…
- ¿Dónde?
- ¿Dónde estamos, Mari Pili?
- En la cola del bus, Lola. Y no veo a nadie con abanico.
- ¿Sabes lo que te pasa? Que no lees poesía, reina de la metáfora.
- ¿Y tú sí que lees? No sabía que los sobres de sopa, tu lectura favorita, fuera poesía en estado puro.
- Pues Miguel Fernández escribió sobre las cebollas y menudo éxito… Yo leo los envases de sopa.
- Fernández no Lola, Hernández.
- ¿Qué diferencia hay entre una f de fea y una h de huevo? Naaaaaaaaaada, Mari Pili. La fea tiene cara huevo por lo que el huevo es a la fea, lo que la fea al huevo. Es decir un uno indescifrable.
- … Me voy a casa, Lola. Mañana nos vemos.
- Me callo, me callo. Discúlpame, no me había dado cuenta que tu cabeza es muy elemental. ¿Me perdonas?
- Vale, pero no me llames elemental si no quieres que te llame huevo feo, ¿vale?
- Vale… Las colas qué glamour tienen. Ay…
- -Lola, ¿dónde ves tú el glamour? Yo veo gente cansada, con cara revenida, con ganas de llegar a su casa. Sucia, sobada…
- De verdad, Mari Pili, destrozas la moral de cualquiera. Es divino observar y, más, si es multirracial. Observa, observa… Me encantan los gays, Mari Pili.
- Pues divórciate y cásate con uno.
- No me quieren, soy mujer, pero son divinos. Son más sensibles que nosotras y, algunos, incluso más femenino que una mujer normal.
- Claro, como que ya no hay mujeres normales, Lola.
- ¡Lástima! Mira ese morenazo, lo qué se han perdido las mujeres… No veas lo educado que es.
- Claro, destaca porque cada vez hay menos educación
- Le veo todos los días y qué bien huele.
- Claro, será ya de los pocos que se lavan todos los días
- Hija, Mari Pili, no te pases. Hay mucha gente que se lava y que es educada y que es normal y sensible… Lo que te pasa es que tienes celos.
- ¿Yo? ¿De quién?
- Del morenazo gay. Mira, mira, qué dientes más blancos tiene…
- …Para comernos mejor.
- Eres tonta, Mari Pili, reconoce que sus dientes son más monos que los nuestros… Ay, que ya viene el bus, ¿qué hacemos?
- Irnos a tomar una cocacola.
- Pero mañana volvemos, las colas son muy entretenidas y económicas…
- -Sí, Lola, lo que tú digas.
martes, septiembre 09, 2008
LOLA Y MARI PILI DESCONTROLADAS
-¿Qué digo, Lola?
-Alllllllllllllllllllllllllllllllllllll… Venga, tú.
-Ay lerele, lereleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee… ¿Qué tal?
-Eso no es zen, Mari Pili.
-¿Ah, no?
-No. Fíjate Aimmmmmmmmmmmmmm. ¿Ves?
-Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. ¿Mejor?
-Fatal, Mari Pili, fatal. Has hecho la oveja.
- Espera que lo intento de nuevo Trimmmmmmmmmmmmmmm... Mira, me ha salido tridimensional.
-Que no, Mari Pili, que no. Has de concentrarte en tu propio karma.
-¿En mi qué?
-Karma, hasta que te eleves. Así, Auuuuuuuuuuuuuuuuuuu…
- Sí, tienes razón, Lola. Te has elevado en tu propia estupidez hasta reencarnarte en un lobo.
-Mari Pili, esto es muy serio, si no lo sabemos hacer, no se lo podremos enseñar a Aurorita.
-¿Y para qué se lo vamos a enseñar? Ella es feliz en el pesimismo.
-Sí, pero un pesimismo controlado y lo suyo es un caballo salvaje.-
-Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, como…
-Eso, eso, muy bien.
-Muy bien, ¿qué, Lola?
-Lo que acabas de hacer.
-Si lo que quería expresarte es que me gustaría ser un potro…, eso sí, salvaje.
-Pues reencárnate. Céntrate en la imagen del potro y dices pooooooooooooooooo…
-¡Arre, arre, caballito, arre, arre por el caminito oooooooooooooooooooooo!
-Mari Pili eso es una canción de Marisol. Defínete, Marisol o potro.
-Aurorita, ¿qué querrá ser, Lola?
-Espera, que la llamo… Aurora, soy Lola.
-Estoy fatal, me gustaría evadirme. Se me acaban de quemar las alcachofas.
-Mari Pili, quiere ser alcachofa evadida… Tranquila Aurorita, te vamos a arreglar la vida ¡hasta luego!... Vamos a ello, Mari Pili.
-¿Vamos a qué, Lola?
-A reencarnarnos en una evasión de alcachofas.
-Ah… ¿Y eso cómo se hace?
-Choooooooooooooooooooooooooooooo… Continúa tú.
-Faaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa… Do, re, mi, fa, sol, la sí, doooooooooooooooooooooo. ¡Alcachofa, cha, cha, chá!
-… Ahora me preguntarás qué opino, ¿no?
-No, no hace falta, lo sé… Espera que me seco las lágrimas.
-Sí, sécate, sécate. Me has hecho llorar.
-Sí, Lola, pero de risa.
-Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee… Guauuuuuuuuuuuuuuuuuu…
-Lola, ¿qué haces?
-Descontrolarme como tú, Mari Pili.
domingo, septiembre 07, 2008
LOLA RADIOFÓNICA
-¡Por la mandolina de Santa Críspula! ¿Está usted segura?-Señora, ¿es usted Dolores García?
-Lola, soy Lola.
-Entonces, disculpe, me he equivocado.
-Qué va a equivocarse. No, no. Quieta ahí y no me cuelgue el teléfono. ¿Por qué llama a Dolores García?
-Onda doble punto radio desea hacer una entrevista a la escritora novel Dolores García.
-Lola, soy Lola.
-Entonces, no es usted… Disculpe.
-Quieta ahí, no me cuelgue. Al fin y al cabo, usted no paga la llamada, así que hablemos.
-Tengo mucho que hacer, Señora. Me encantaría perder el tiempo con usted, pero la emisora…
-Piérdalo, piérdalo, nunca habrá gastado el tiempo conmigo… Y dígame, ¿qué quieren preguntar a Dolores, Lolita, Lola?
-Estamos entrevistando a escritores noveles…
-¿Para qué? ¿Qué les dan?
-Queremos saber sus comienzos, qué les mueve a escribir, su proyección…
-¿Proyección?... Puede interesarme. ¿En qué cadena televisiva proyectarían?
-No he hablado de televisión, esto es una radio, Señora.
-Mejor, mejor. Me han dicho que la tele engorda y ya bastantes kilos tengo encima.
-Pero, ¿usted es Dolores García?
-Lola, soy Lola… ¿Y de dineros, cómo andamos?
-¿Dinero? ¿Qué dinero?
-Digo yo que pagarán por la entrevista. Todos los famosos en el momento que abren la boca, les pagan… Puedo hacer un precio.
-¿Precio?
-Sí, depende las barbaridades que queráis que diga Y si es con fotos, más, claro.
-Pero si es una radio, no hay imágenes.
-Mejor, así ahorro y no voy a la peluquería. Estamos en crisis.
-¿Usted escribe?
-¿Quién? ¿Yo?
-Sí, es un programa para escritores, Señora.
-Si hay que hacerlo, se hace. Yo, trabas, jamás me pongo.
-¿Usted es Dolores García?
-Anda, guapita, estás muy pesada. Lola, soy Lola.
-Yo quiero hablar con Dolores García.
-Mira, en mi faceta de mujer multiuso, puedo ser lo que quieras. Tengo personalidad para eso y mucho más… ¡Ah! ¿Puedo llevar a Mari Pili?
-¿Mari Pili? ¿Quién es Mari Pili? Yo quiero hablar con Dolores García
-¿Y tú trabajas en una radio? Eres muy repetitiva, no sé yo vuestros índices de audiencia. Ahora que con Mari Pili y conmigo sin duda se saldrán de las parrillas.
-¿Mari Pili es Dolores García? ¿Es el seudónimo de Dolores García?
-Mari Pili es Mari Pili, lo más grande, eso sí, tendréis que dejarla hablar de la Termomix. La chica tiene una fijación y no la voy a traumar.
-Si Mari Pili no es Dolores García, Señora, en este momento nos despedimos.
-Quieta ahí, tú no te vas y como me vuelvas a nombrar a Dolores García te monto el chocho, así que tú verás… Vamos al grano, ¿qué me pagas?
-¿Pagar? Nada. Damos a conocer a los escritores noveles.
-¿Nada de nada? ¿Ni siquiera un vale de descuento para el supermercado, una línea de cosméticos, una consumición gratis…?
-Nada de nada.
-¿Y para eso me llamas? ¿Y para eso me haces perder mi preciosísimo tiempo?
-Yo llamé preguntando por Dolores García, la escritora.
-Pues yo soy Lola y gratis no hago nada ¡Adiós!
… Abrase visto, se pensara esa radio que voy yo a hablar gratis… Lola, hablar, con lo que te gusta a ti hablar... ¿Qué has hecho, Lola?... ¿Qué voy a hacer? El gilipollas, como siempre.
sábado, septiembre 06, 2008
LOLA HABLA
-¿Mari Pili cuidas tu corazón? ¿Le sientes fuerte?-Fortísimo, Lola. ¿Y el tuyo?
-Lo noto acelerado, como un caballo trotón.
-… Como su dueña.
-He ido al médico.
-¿Y?
-Me ha recomendado hablar.
-¿Más?
-Hasta el infinito. Con la gente, con los pollos, con las plantas, los perros, los periquitos…
-Lola…
-¿Qué Mari Pili?
-Tú eso ya lo haces. Es más, un día te vi hablar con una caja.
-¿Sabes si estaba vacía o llena?
-¿Eso qué tiene qué ver?
-Mucho. Si está llena, es que hablaba al lleno y si estaba vacía, esperaba el milagro.
-¿Qué milagro?
-Pues que se llenara… ¿Tú no crees en los milagros, Mari Pili?
-No, soy escéptica. Creo si veo y toco.
-Como San Jonás… ¡Qué lástima!
-Dirás San Pedro, Lola.
-Mira, todos los santos son más de lo mismo. Unos pringados… De hecho el otro día que en el momento que pepe Perro me sintió, se metió debajo de la cama, ¡un desconsiderado! Huye de mí como de la peste. Pues decidí bajar a confesarme. Un cura no se puede negar a escucharme, ¿no te parece?
-¡Pobrecillo! ¿Y se quedó quieto? ¿Segura que estaba dentro del confesionario? ¿No saldría por la puerta de atrás?
-Estuve una hora y media, más o menos, y le sentía respirar y me decía “Hija mía continua” ¿Cómo me voy a callar si me animaba?
-¡Pobrecillo! Lo que tienen que aguantar los curas…
-Es su profesión, Mari Pili, y bien entretenida, se saben las cuitas de todo e mundo… Yo porque no me admiten como mujer cura y casada, si no, ¡Menudo momio iba a encontrar la iglesia conmigo!
-Lo contarías todo, Lola ¿Y el secreto de confesión?
-Yo no diría quién me lo contó, pero contaría todo, todo. Comprende, es buenísimo para la salud mental y corporal el hablar.
-Dios te castigaría, Lola. Un cura no es cotilla. Escucha y calla.
-Pero yo no porque sería “una cura” y las miembras curas no las pueden obligar al silencio.
-Anda ésta, ¿y las monjas de clausura?
-¿Qué las pasa?
-No hablan, Lola.
-¡Qué horror! Ahora sé porqué no me metí a madre abadesa y me casé con epe. Al menos aunque no hay diálogo recíproco, él me deja expresarme.
-¿Sí? A mí Paquito no me deja.
-¿Ves? No te puede funcionar bien el corazón.
-¿Y qué hago?
-Vete a la pollería y ponte a hablar con los pollos muertos. Esos jamás te llevan la contraria.
miércoles, septiembre 03, 2008
LOLA EN ECONOMÍA DE GUERRA
-Pepe, ¿dónde has estado?-En la compra, ¿o no lo ves?
-Pepe, Pepe, no me revoluciones los nervios y los instintos. ¿Qué te mandé comprar?
-Pasta y macarrones… Y aquí están. ¡Ah! Y zumo
-Pepe, tú que tienes la mente tan bien amueblada, ¿dime por qué la has desamueblado? Dime, querido, antes de que te asesine.
-El próximo día vas tú, Lola, ya que eres tan perfecta.
-Sabes que Dios cuando creo la perfecta imperfección, me hizo personalmente a mí, pero me dejó media neurona para andar al menos en zapatillas. Pero túuuuuuuu… Me dan ganas de poner una reclamación a mi suegra.
-¿Qué tiene que ver mi madre en este ajo?
-Precisamente, ¿por qué me traes siete kilos de cebollas cuando en casa hay ocho aún de la vez anterior que tampoco te encargué cebollas y tú trajiste?
-Lola estaban de oferta… Acuérdate, economía de guerra.
-Ni el peor ministro del Señor Zapatero, que son todos, hace esto. ¿Y mi crisis?
-¿Estás en crisis?
-España entera está en crisis, Pepe. Hay que ahorrar, lo ha dicho el presidente, y vas tú y ¡hala! Treinta paquetes de pasta fresca, que justamente pasado mañana caducan ¿Tú crees que nos dará tiempo en menos de cuarenta y ocho horas a tomarnos los treinta kilos?
-Invita a Mari Pili.
-Está de vacaciones.
-Pues llama a Monchita.
-Está enferma del último atracón que la invité a patatas que se me caducaban, ¿lo recuerdas?
-¿Y Pichu? ¿Aurorita, tal vez?
-Justamente a esas dos no quiero invitarlas. Son las perfectas amas de casa que saben lo que hacen en cada momento. No quiero que piensen que su amiga Lola es una desequilibrada.
-Si lo saben y sabes que son ambas dos muy caritativas con el prójimo circundante.
-Pepe no quiero perder a mis amigas, ¿vale? Ahora te vas y devuelves la sobredosis de compra.
-No. Vete tú, yo me voy a jugar al golf ¡Adiós!
-Pero que moooooooooorro tiene este tío. Que se ha ido, que me ha dejado… ¿Monchita? Soy Lola.
-Lola, ¿no me llamarás para merendar, verdad?
-No, no, sé que aún tienes pesadez de estómago… Te llamaba ya que escuchas tanto la radio para ver si has oído algún remedio para la sobredosis de alimentos a punto de caducar.
-¿Qué, te la ha jugado de nuevo Pepe? No escarmientas. No tomas conciencia de que nuestros maridos están con la pitopausia y tienen descontroladas las neuronas. Además de pesados, están al límite de sus posibilidades.
-Pobrecillos, necesitan comprensión, Monchita.
-Más que compresión, paciencia y cerrar los ojos.
-Yo con que me quite las gafas tengo suficiente, ya no veo, pero siento, Monchita. ¿Qué hago con los sentimientos?
-Mente fría, controlada, Lola.
-Ya, ya sé cómo dices, ¿pero qué hago con mis veintisiete kilos de pasta fresca que caducan pasado mañana? ¿Tienes algún remedio de ultimísima hora, guapa?
-Sí, claro. Calcula cuánta pasta podéis comer por cabeza, el resto, dásela a los desfavorecidos. Ahora te dejo que he de preparar la comida. ¡Adiós, Lola!
-Oye… Me ha colgado… Las escribiré un email urgente.
Queridas amigas… Pichu, Aurorita, Mari Pili, Monchita… Ah, y vuestros maridos, hijos y familiares próximos también:
Sabiendo que estamos en crisis, sabiendo que estáis pasando hambre por el ahorro de costes que supone ahorrar en tiempos difíciles, vuestra Lola os convoca a una merienda, mañana mismo (pasado puede ser tarde, os podéis haber muerto de inanición)
Os esperan grandes sorpresas, con todo mi cariño, Lola.
¿Colará?
jueves, julio 24, 2008
CERRADO POR VACACIONES
Mari Pili cierra la maleta ya de una vez. Vamos a perder la dirección de la playa a donde no vamos a ir y a ver qué hacemos. Menos mal que con la crisis sólo necesitaremos el traje de esquimal y... Pepe, ¿has metido los palos de las escobas para que juegues al golf?Voy a hacer recuento, no quiero que me falte de nada: la inspiración, las tonterías, las gotas para chiflados, mi jaula de grillos, Mari Pili, a ésta la voy a atar con soga porque cada día es más indómita. Hilo, aguja para no coser los calcetines de mi Pepe. La paellera de Paquito, las sardinas congeladas, la carilla de ahorro vacía.
He metido a mis lectores también en la maleta, a los mudos que no hablan, pero sé que pasan por aquí y piensan que soy gilipollas y a pesar de ello se ríen con mis desvaríos...
Bajo la trampa y digo:
MUCHÍSIMAS GRACIAS, CORASONES, EN SEPTIEMBRE AQUÍ ESTARÉ
¡Ah!, y unos consejillos dratuitos: sed felices, la vida es breve y reid, es la mejor terapia del mundo mundial.
viernes, julio 18, 2008
LOLA Y SUS DERECHOS
-Pepe, nos vamos a Teuralet.-Lola, ¿dónde está eso?, ¿qué se nos ha perdido allí?
-Está en la sierra de Enguera; ni idea por dónde cae eso. Míralo en el mapa.
-Y, ¿por qué no Albacete que es más conocido?
-Mi sindicato me recomienda ir a Teurelet, y allá nos vamos. Pepe, es una oferta irresistible.
-¿Tu sindicato?, ¿qué sindicato?
-Comisiones Obreras, Pepe.
-¿Qué haces tú metida allí?, ¿saben quién eres, Lola?
-Mira, me acaban de mandar el carné.
-¡Santo cielo!, pero si tú no trabajas, ¿para qué demonios te afilias a un sindicato? Además, eres una ignorante. Acaso, ¿sabes a qué afiliación política pertenece Comisiones Obreras?
-¿Qué no trabajo, dices?, ¿Qué soy una ignorante?, ¿qué no sé que es de izquierdas y de los rojos, rojos? Ay, Pepe, qué cabestro eres, leñe.
-Lola, te pasas el día diciendo, cosa que no interesa a nadie, que eres de derechas y ahora, como todo lo que tú haces, te pasas a la izquierda.
-¡Ojo, ojo!, Pepe, mide lo que dices o trágate tus palabras. A mí ni San Cucufato me llama intolerante; hasta ahí podíamos llegar.
-Vale. Dime, ¿dónde trabajas, en qué empresa?
-De sol a sol en Garcias&Asociados. Vamos, en tu casa, Pepe.
-Esto no es un trabajo sino el bienestar de tu familia.
-Ya sé cómo dices: lavo tus calzoncillos y calcetines con suavizante para que tu culito piececitos estén como en una nube de algodón. Voy a la compra y me peleo con la Maruja de turno que se me quiere colar para que tu estómago se sienta rellenito. Plancho tus cami…
-Calla, Lola. Lo que tú haces no está reconocido socialmente, Lo siento, pero es así.
-¡Y un jamón! CCOO me acaba de enviar el decálogo del trabajador y, tristemente para tu bolsillo, te anuncio que o me pagas y me das las correspondientes vacaciones, o te demando. Tengo abogado, un gabinete enterito para mí sola… Ah, que no se te olvide darme de alta en la Seguridad Social. Imagínate que causo baja por enfermedad depresiva…Necesito psiquiatra y justificante de baja para que me sigas pagando. Imagínate, además, que te quieres deshacer de mí; no te vas a ir de rositas. O me pagas, me indemnizas y me readmites o te has buscado la ruina, Pepe. La ruina, querido esposo. Voy a llamar a Mari Pili para decírselo.
-Lola, estoy pensando…
-Piensa, piensa, pero te tengo cogido por lo que vulgarmente se llama “güevos”.
-Digo yo, mi querida Lola, que, ¿no sería mejor que te afiliaras a un partido más tranquilo, más acorde con tus convicciones? ¿Qué te parece afiliarte al Partido Popular?
-Ya lo he hecho, Pepe. Mira que carné más bonito. Lleva hasta una palomita buena onda. Por cierto, Pepe, mi partido me pide horas libres; tenemos que ir, de aquí a las elecciones, a veintitrés manifestaciones.
-¿Qué partido te pide eso?
-Los dos: el sindicato y el PP. Tengo que consultar con Mari Pili porque, claro, imagínate, Pepe, que a los dos les da por salir el mismo día, ¿qué hago?
-No ir, Lola. Así me coses los calcetines; ya huelen ahí puestos meses y meses.
-¿Son tuyos los calcetines, Pepe?
-Pues claro, Lola.
-Entonces, mi querido y estimadísimo Pepe, tienes dos opciones: lavar y coserte tú mismo mismamente, o hacerme un contrato. ¿Qué opinas?
-No opino; me voy a trabajar. ¿Me preparas el almuerzo?
-Sí, voy. ¿De qué lo quieres?, ¿de morcillas o cianuro?
martes, julio 15, 2008
LOLA LA LIANTA
-Creo Mari Pili que creceré en la vida sin traumas.-Dirás disminuir porque ya tienes la edad ideal para descrecer.
-¡Cateta!, inventándote palabros como la ministra que no vienen en el diccionario… Y para que lo sepas, estoy en edad de ampliaciones, OPAS y OPV en mi cabeza.
-Te da igual veinte que ochenta. Mezclas sin rubor, Lola.
-Claro, porque las vergüenzas y los tabúes no se ha hecho para mí.
-Será eso, Lola.
-No lo dudes, Mari Pili… Y ahora vamos a lo nuestro. ¿Preparada?
-No. ¿Me puedes decir qué es lo nuestro?
-La hora de la batuka… ¡Bumbum, batuuuuuuuuuuuka!... Mari Pili, hija, qué sosa eres.
-¡Anda ésta! Tú no te has visto.
-Sí, guapa, claro que me veo y soy un espantapájaros apasionado. ¿Y tú qué pones? Dime.
-No pongo nada, Lola, soy limitada. Soy… nada.
-¿Cómo que tú eres nada? Eres mi amiga.
-Lo que es lo mismo que decir nada.
-Mari Pili, me huelo que estás depresiva y ese estado es el único que nos está prohibido. Recuerda que somos almas gaseosas.
-Pues seré gaseosa, pero sin fuerza.
-¿Qué te pasa, prenda, flor chuchurrida? Cuéntaselo a Lola.
-No, no te cuento nada porque luego lo cacareas todo.
-¿Me estás llamando bocazas, cotilla, chismosa?
-Sí, Lola. No sirves para tener la boca cerrada.
-Cierto, pero es que necesito que mis pulmones se oxigenen y este aire penetre en mis sesos, por eso no dejo de piar.
-Ya, pero es que luego tu lengua sale a pasear y escupe todo lo que hay almacenado en el cerebro y que sepas que allí hay cosas mías que no deseo que sean escupidas.
-Pero que egoi iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiista eres. ¿Te has parado a pensar que nuestras cosillas bien aireadas, como sólo lo sé hacer yo, pueden ayudar a otras personas que están desalentadas y necesitan una sonrisa?
-Pues no quiero que nadie se ría.
-Mari Pili tú estás deprimida; necesitas rápidamente un vigorizante. Voy a preparártelo.
-Gracias, Lola. ¿Es una tisana, una tila?
-Parecido… Toma, bébelo rápido o sus esencias se evaporan.
-¿Qué es?
-Infusión de penes de tortuga mareada.
-¿Eh? ¿De dónde has sacado eso, Lola?... Además será penes de tortugos, ¿no?
-Tortuga, bruta. Me lo ha recomendado Monchita que me ve si tono vital.
-¿Y te lo has tomado?
-No, estaba esperando la oportunidad. Si te hace efecto me lo tomo. Bebe…
-Ni de broma, prefiero la batuka.
-Batuka y los penes, venga, yo te acompaño.
-¿Monchita lo ha probado?
-Claro que no. Monchita es una mujer equilibrada, no necesita. Venga, a la de una, a la de dos y a la de…
-¡Para!... Voy a llamar a Monchita… ¿Monchita? Soy Mari Pili.
-¡Hola, guapa!... Mira me estaba preparando una infusión de tomillos de oca.
-¿Para qué es eso?
-No sé, me dijo Lola que son buenísimas. Ya sabes que me fío de lo que me dice Lola.
-Monchita, te tenía por más lista. ¿Y la infusión de penes de tortugo te las has tomado?
-¿De qué?
-De tortugos mareados o no sé qué.
-Ay, dame la receta, que la preparo.
-Espera, un momento… Lola ven aquí. Monchita no te ha dado ninguna receta de tortugos.
-De tortugas, Mari Pili. Entonces me lo habrá dicho la radio. Yo no me invento las cosas.
-Monchita, oye, déjalo, no te tomes nada hasta nueva orden. ¡Hasta luego!... Oye Lola eres una lianta. Llevas a todas las amigas por caminos tenebrosos.
-Dirás, discutibles. Pongo sal y pimienta a vuestras vidas.
miércoles, julio 09, 2008
LOLA Y EL DÍA DEL PADRE... EN JULIO
-Pepe, Feliz día del padre.-Lola, no soy padre. Además, estamos en el mes de julio.
-¡Jesús!, no me asustes, Pepe. Puedo prometer y prometo que mis hijos son tuyos y de nadie más. Y encuanto al mes de Julio es un mes sinfónico como otro cualquiera.
-Imposible; son tuyos y tu madre, también. ¡Ah! Y el mes de julio, también.
-¿Mi madre, Pepe?, ¿cómo va a ser tu hija? Qué aberración… Lo que me faltaba a mí... Y el mes de julio, pensaba que era del calendario, pero si quieres ser su padre, por mí no hay problema.
-Lola, me voy a la funeraria; es tarde.
-Espera, espera. Tú hoy no te vas así como así. Peluuuuuuuuuuuche, Antiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, Calendariooooooooo, venid a felicitar a vuestro santo padre.
-Que no tengo hijos, no te empeñes.
-Mira, Pepe, tú ni nadie duda de mi castidad.
-Lola, ¿qué tiene que ver la castidad?
-Pues eso, Pepe. Yo toda la vida te he sido fiel y esos dos monstruos son tuyos. ¡Ah! Y el mes de Julio. Peluuuuuuuuuuuuuche, Antíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, venid a dar el regalito a vuestro papi.
-Lola, que no quiero nada, que me voy…
-Tú, tan austero como siempre… ¿De quién piensas que son esos dos monstruitos, mi querido Pepe?
-Míos, imposible.
-No, si ahora van a ser del Espíritu Santo, no te joroba, y yo virgen y casta.
-No, Lola; tú, cabra simplemente.
-Bueno, me da igual, pero las cabras paren igualmente, tienen cabritillas.
-Lola, Lola, deja las cabras que terminas enredándote en un jardín de cabras y diciendo barbaridades.
-Pepe, yo no he mencionado A las cabras, has sido tú.
-Vale… Me voy.
-Que no te vas, espera. Peluuuuuuuuuuuuuuuuche, Antiiiiiiiiiiiiiiiiii, que se va Padre a la funeraria, despedidle con alegría.
-Que no, que no son mis hijos, que no se merecen que yo sea su padre, Lola.
-Mira, Pepe, no me alteres. Acepto gallo como astronauta emblemático, pero los niños necesitan un padre y hoy es San José. Te tocó el gordo, Pepe.
-Buenos días, Papuchi. Toma…, que tengas buen día.
-Paaaaaaaaaadre, campeón, que la mala leche no te coma en un día tan especial.
-¿Ves, Lola? No pueden ser mis hijos.
-¿Cómo que no, Pepe? Si son calcaditos a ti.
-Lola, son tuyos.
-Nuestros, Pepe… Los chicos son el resultado de un negocio que comenzamos hace veintidós años… ¿Lo recuerdas?
-¿Qué si lo recuerdo, dices? Todos los días, hora a hora, golpe a golpe.
-Paaaaaaaaara… Tampoco se necesita tanta memoria histórica. Anda, abre los regalos.
-¿Para qué?
-Por el efecto sorpresa, Pepe. Emociónate, leñe, que me estás crispando y ya con ZiemPiés tengo bastante.
-Pero, Lola, mira esto…
-¿Qué?
-Unos calzoncillos rosas.
-Ay qué monos, Pepe. Discrepan de tu personalidad ceniza, pero alegrarán a tus pantalones.
¿Tú crees, Lola?
-Sí, hombre. Es una nota de color. Para ir a trabajar a una funeraria es lo que más te pega.
-¿Tú te crees que a todas horas me estoy bajando los pantalones, Lola?
-En la funeraria no sé, con tus hijos, a cada minuto Pepe.
-Ya…
viernes, julio 04, 2008
LOLA DE MADRUGADA
-Mari Pili… Soy Lola…-¿Ya estamos otra vez, Lola?
-No te quiero molestar, sé que no es hora…
-No, mujer, sólo son las tres de la mañana. ¿Hoy qué, demonios, te pasa?
-Pasarme, lo que se dice pasarme, no me pasa nada. Simplemente necesito comunicarme, Mari Pili.
-¿Has tratado de conectarte con los extraterrestres, Lola? Me han dicho que están deseosos de intercambios.
-Es que seguro que no hablan mi idioma y, claro, no iban a entender lo que acabo de hacer.
-¿Qué has hecho?
-Un acto de amor, Mari Pili, pero muy, muy… muy acto.
-Ay, Lola, con lo estrecha que tú eres, cuéntame. Venga, habla, ¿has practicado las posturas del libro de López Ibor?
-Mari Pili pero, ¿en qué siglo te quedaste tú, maja? Si ese libro lo robamos de la estantería de Don Fulgencio, el profesor de latín, hace cuarenta años o así…
-Entonces, ¿has practicado Tantra?
-¿Eh? ¿Qué dices, chica…? A mí háblame en español o te cuelgo el teléfono… Vamos a ver, Mari: te estoy hablando de acto en mayúsculas; de amor elevado al cubo.
-Pues eso, Lola… ¿Lo has hecho vestida o desnuda? Yo es que me pongo velos…
-Yo en pijama… el de los ositos de colores, que es muy gordito y cerradito, pero el próximo día pruebo con los velos, quizá, así me anime un poco.
-Ay, Lola, qué seta eres y qué poco sexy… Y Pepe, ¿no te ha dicho nada?
-Estaba dormido…
-Ah… Y, ¿dónde lo has hecho?
-En la lavadora; he aprovechado que terminara de lavar.
-Y con el movimiento, ¿Pepe no se ha despertado?
-Nada, como un cesto.
-Pues vaya acto de amor en mayúsculas… Qué raros sois, Lola. Mira, yo he leído guiones del cine erótico, pero jamás una cosa así… Lola, ¿dónde ves tú ese acto tan grande y sublime?
-¿Me vas a decir tú, Mari Pili, que no es un acto de amor coser un botón de la gabardina de mi Pepe a la una de la mañana, aprovechando que mañana va a hacer un sol de justicia?
-Ah… Sí… Sí… ¿Cuántos orgasmos has tenido, Lola?
-Una hemorragia, Mari. He pasado de los espasmos al clímax. De la convulsión a la exaltación… Todo seguido y con el botón en mano.
-¡Qué grande eres, Lola!
-Ni que lo digas, Mari Pili… Buenas noches.
-Hasta mañana, Lola.
martes, julio 01, 2008
LOLA EN REBAJAS
- Mari Pili, Mari Pili… Mari Pili- ¿Qué quieres?
- Ven, mira qué joyas.
- No puedo moverme, Lola, o se me caerá todo.
- Todo menos ponerte nerviosa porque tenemos que tomar altas decisiones y hemos de estar relajadas.
- ¿Relajada, dices? Pero si llevas volviéndome loca todo el día. Parecemos dos corre caminos de tienda en tienda y tiro porque me toca.
- ¡Ah!, quieres encontrar chollos y no mover el culo. Los milagros no existen, Mari…
- Ya, Lola, pero si me lo llegas a decir, tomo un reconstituyente. He perdido hasta un zapato… A ver como vuelvo a casa.
- Gallina, que eres una gallina. Mira cuánto zapato suelto hay ahí, coge uno y deja de quejarte.
- -¿Qué, y si al salir me pita la alarma?
- Pues nos echamos a correr, Mari Pili.
- Estás zumbadísima, Lola.
- A ver, ¿cómo no quieres que me trastorne yendo de compras? Es que me compraría todo, hasta lo que no venden.
- -Yo también, Lola… ¿No estaremos poseídas?
- …Sí, Mari, pero si hacemos estas reflexiones, llegará otra tarada como nosotras y se llevará estas joyas.
- Ah, de eso nada… Venga, Lola, decidamos.
- A ver… ¿Qué te parece este pantalón de cebra del Penedés? Qué precio, es irresistible.
- Sí, pero, ¿has visto qué agujero tiene en medio del culo, Lola?
- No problema, Mari: lo cosemos
- Lola no sabes coser.
- ¿Y qué tiene que ver con lo que estamos hablando?
- Si no sabes coser, ¿quién te lo va a coser?
- Lo llevo roto, Mari Pili… Pero mira qué monada, ¿cómo voy a dejar pasar esta ocasión?... Voy de frente y así no se ve el agujero. ¿A qué pienso mucho?
- -Como un libro abierto, Lola. Pero te convendría ir antes a unas clases de andar para atrás.
- No tengo tiempo… Venga, a ver qué llevas tú ahí…
- He cogido un vestido de pantera; es divino, pero dos tallas más que la mía.
- No importa; lo estrechas.
- No me gusta coser, Lola y tú, hoy, lo arreglas todo con la costura. Acuérdate como llevas a tu Pepe, parece el hombre roto.
- Las apariencias engañan; va con ventilación asistida para, si suda, el olor se evapore. ¿Entiendes, Mari Pili?
- No, pero es igual, Lola… ¿Qué hacemos?
- Saca la calculadora y sumemos.
- Vale… dime.
- Tres, más dos, más, uno, más cinco, más tres, más dos, más siete, más, quince…
- El de quince, quítalo.
- Vale; empecemos: tres más dos, más uno, más siete, más tres, más doce, más uno más…
- Quita el de doce.
- Vale; empecemos: tres más uno, más cinco, más, siete, más tres, más.
- Quita el de siete.
- Vale… Comencemos: uno más tres, más dos, más uno, más seis, mas dos, más…
- Quita el de seis, Lola.
- Vale… Comencemos: uno más dos, más tres más cuatro, más…
- Lola… Estoy pensando…
- ¿Qué, Mari Pili?
- Quita todo y quédate con lo de un euro.
- Vale… Ya está, Mari.
- ¿Qué nos queda?
- El pantalón de cebra con el agujero y el vestido de pantera, pero no el de dos tallas más que la tuya sino el otro.
- ¿Cuál, Lola?
- El que tiene el agujero en el seno izquierdo, Mari Pili.
- Vale, pues eso nos llevamos.
- Ya, pero hay un problema, Mari Pili…
- ¿Cuál, Lola, cuál?
- Pues cuando nos pongamos esto no podremos ir juntas.
- ¿Por qué esa bobada, ahora, Lola?
- Si yo camino al frente para que no se me vea la ventilación del culo y, tú, caminas de espaldas para que no se te vea el seno izquierdo… nunca nos encontraremos, Mari Pili… ¿Qué pena, no?
- Ay… No, No… Vamos, que no, ni hablar… Es que he dicho que no. No, no y no.
- ¿Qué es no, Lola?
- Vamos a ver, Mari Pili, ¿tú no entiendes el significado de no?
- Sí, pero en el contesto que tu lo ubicas, pues no.
- Qué no, ¿qué, Mari Pili? Te explicas fatal.
- Pues sí al no. Pero, claro, no sin más, pues como que no.
- Mari Pili, van a cerrar la tienda… ¿Sí o no?
- ¿Sí? Que no, Lola, aún falta… ¿Qué hacemos: sí o no?
- Pensemos: sí decimos sí, es que decidimos sí.
- Ya, y si decimos no, es que es un no definitivo.
- Sí.
- Entonces, ¿no, Mari Pili?
- No sé, yo no he dicho no, Lola.
- Claro porque has dicho sí.
- No, Lola, tampoco he dicho sí.
- Pero, Mari Pili, has dicho no al sí, entonces es un sí al no.
- Lola… Lola, calla y haz lo que te dé la gana… Te he perdido.
- Tranquila; decido por las dos y digo sí.
- ¿Sí, qué, Lola?
- Que… Mari Pili, Mari Pili, que nos han quitado la ropa…
- ¿Ves, Lola? Tanto sí y terminamos diciendo no.
- Mari Pili yo no he dicho no porque iba a decir sí pero…
- Hasta mañana, Lola.
- ¡Adiós, Mari Pili!, ¿quedamos mañana?
- Nooooooooooooooooooooooooo.
jueves, junio 26, 2008
LOLA Y SAN VALENTIN... EN JUNIO
-Pepe, soy tu Lola.-¡Oh, Lola, qué sorpresa!... ¿Ahora qué, demonios, quieres?
-¿Estás muy ocupado?
-Me has llamado tres veces en menos de diez minutos y te he dicho lo mismo.
-¿Qué me has dicho? No tengo capacidad de almacenamiento; mi cabeza está a tope.
-Lola estoy trabajando…
-Ah, es verdad…, pero seré breve. Es que me acabo de acordar; lo han dicho en la radio.
-¿Qué han dicho?
-Que vaya al Corte Inglés.
-Lola, ¿qué te dije del Corte Inglés?
-Que ni se me ocurriera aparecer por allí, Pepe.
-¿Entonces?
-Es que como me lo tienes prohibido, se me ha ocurrido otra cosa.
-¿Qué, Lola?
-¿Estás preparado?
-Sí, dime, pero rápido que tengo tres ataúdes encargados y he de enviarlos.
-¿Para una misma familia? Qué desgracia morirse tres a la vez, pero te advierto que les lloras de una vez y ya est…
-Lo ooooooooola…
-¿Qué? Encima que me identifico con tu trabajo. Ahora, he de serte sincera, Pepe, tu trabajo es triste de narices. Eso sí, es tan cenizo como tu carácter.
-Lola me has llamado, ¿qué querías?
-Ah, es verdad. Fíjate lo han dicho Jiménez de los Santos, Carlos Herrero, el Gabilondo en la tele, Cesar Vidal… Todos, Pepe. Claro, he llamado a Mari Pili y ella ya lo sabía y yo no… Qué rabia he sentido que mi amiga sepa más que yo.
-¿Qué, Lola? O me lo dices o cuelgo el teléfono.
-Tranquilito, ¿eh? Yo tengo mu uuuuuuucha paciencia contigo y ya me ves: natural y fresca, sin aditamentos como las lechugas, querido Pepe.
-Lo siento, Lola, has podido conmigo. A la de una, a la de dos y, a la de t…
-¡Ámame, ámame mu uuuuuuuuuuuuucho, como si esta noche fuera la uuuuuuuuuuultima vez… Ámame, áaaaaaaaamame mucho que no tengo ganas de morirme conti iiiiiiiiiiiiigo!
-¿Qué haces, Lola? Me has dejado los tímpanos rotos. ¡Qué mal cantas, coño!
-Vamos a ver, Pepe, un poquito de por favor: me prohíbes ir al Corte Inglés porque te he quemado la tarjeta de tanto gastar. Al mercadillo tampoco me dejas porque allí sólo hay basura, ¿entonces, qué me queda? Regalarte una canción, Pepe.
-¿Pero por qué te empeñas en regalarme algo? El caso es gastar, Lola. No es mi cumpleaños, no es mi santo, no son reyes ni tampoco nuestro aniversario…
-Asno, que eres un asno…, que lo sepas.
-Encima insúltame.
-Fíjate, Pepe, hasta las ratas tienen más conciencia del día que es hoy.
-¿Qué día es, Lola?
-San Valentino, Pepe…, San Valentino, el de junio. Febrero está ya lejos..
-¡Coño, Lola!, es verdad, cariñito, perdóname. Que sepas que te quiero mucho… Luego te compro unas flores según pase por el Corte Inglés.
-Ni se te ocurra, ¿eh? Como entres en el Corte Inglés, te machaco tus atributos… ¿Vale?, ¿está clarito, Pepe? Ni para hacer pis te van a servir.
-¿Qué quieres, pues, que te regale?
-Nada, Pepe, nada… Que me respetes, leñe.
domingo, junio 22, 2008
LOLA FOTÓGRAFA
-Lola, con esa máquina tan estupenda que te has comprado y que, por cierto, no sabes manejar, ¿nos hacemos una foto?-Mari Pili, yo no me he comprado nada; la compró Pepe aunque él aún no lo sabe.
-Si la compró él, ¿cómo no lo va a saber? La trastornada eres tú, no él.
-No me insultes, Mari Pili, que no te saco, ¿eh?... La máquina se adquirió con su tarjeta VISA…Verás: él estaba dormido, parecía un asno feliz rebuznando; entonces yo pensé inmortalizarle, pero no tenía bicho y vi su monedero y… pero, vamos, estoy convencida de que fue su mente la que me transmitió que fuera, cogiera su tarjeta y comprara en su nombre esta cámara… ¿A qué es monísima?
-Divina de la muerte, Lola, pero si no la sabemos manejar, no nos sirve… Anda, lee las instrucciones y nos enteramos.
-Ni hablar del peluquín, Mari Pili, ¿has visto qué libro más gordo? Nos podemos pasar tres días leyendo, pobres de nuestros ojos.
-Trae, seguro que viene algún resumen…
-Eso, lee, mientras pienso cómo posamos… Mira, en la revista Hola viene la hermana de Jesulín, el torero. ¿Qué te parece?
-¿No hay algo con más glamour, Lola?
-Sí… Está la pescadera que suministra al palacio real…, pero aquí nos tendríamos que poner delantal y guantes.
-No, Lola, yo quiero algo más sexy; ahora estamos morenas, podemos enseñar cuerpo.
-Mari Pili, en tu caso no sé, pero en el mío sólo se vería carne… Entiéndeme.
-Lola eso es mucho más excitante. ¿Los niños no tendrán alguna revista porno?
-¿Qué insinúas, Mari Pili? Yo no me quito el refajo, mi pudor me lo impide.
-Lola, no me seas estrecha. Si una de las cosas buenas que tiene la vejez es que haces y dices lo que e da la gana.
-Oye, oye… Un poquito de por favor. Tú estarás en la vejez; yo, en la segunda adolescencia.
-Precisamente, Lola, a esa edad y a la mía es cuando uno muestra lo que es.
-Mari Pili, ¿te resignas a ser vieja? Ay, yo no; antes muerta… Venga, ¿qué bragas me pongo?, ¿las enanas que llegan a la cintura o las de cuello vuelto?
-Lola, ¿no será mejor que nos las hagamos en traje de baño?
-De traje de baño nada; me has insinuado que soy una estrecha. Así que a hacernos fotos porno… ¿Cómo me pongo, Mari Pili, tirada en el suelo directamente con la boquita en forma de o?
-Síiiiiiiii… Yo me apoyo en esta silla y saco el culito hacia fuera… ¿Qué te parece?
-En dos palabras, Mari Pili: im-presionante… Enseña un poco los dientes y la lengua, como que quisieras morder a alguien.
-¿En plan felino, Lola?
-Piensa en alguien que tengas manía… Yo pensaré en la vecina del 3º A, la Cacharros, la que dice que no tengo glamour.
-¿Qué dice que no tienes glamour, Lola? Qué mentirosa es la gente; la puñetera envidia… Claro, que mirándote ahora, tal como estás… Una lástima Lola.
-¿Si?, ¿de verdad, Mari Pili? Bueno, no pasa nada, posaré con efecto intelectual, como si fuera una escritora… Estiro cuello, cojo lápiz, miro a las musas y clavando los ojos en la cámara digo: “Sólo sé que no sé nada”… ¿Qué opinas?
-Fantástico, Lola, pareces autentica; la reencarnación de Emilia Pardo Bazán.
-¿Quién era esa, Mari Pili?
-Una señora; no te explico que te gastas y no te concentras en la foto, Lola.
-Tienes razón… Venga, dispara, Mari Pili.
-¿Cómo voy a disparar, Lola, si no la sabemos manejar?
-Anda… Entonces, ¿qué hacemos?
-Nada, lo de siempre… El indio; eso sí que lo bordamos.
-¿Tú crees?
-Sí.
-Qué lástima, tanta sabiduría malgastada… Estoy pensando, Mari Pili…
-No pienses, Lola, que es malo.
-¡Jesús!, es verdad… ¿Qué hacemos?
-Lo de siempre, Lola: irnos al mercadillo.
miércoles, junio 18, 2008
LOLA Y LA CELESTINA
-Oye Lola que llama Aurorita.-¡Qué oportuna! ¿Qué quiere?
-Salir a dar un paseo.
-¿Esa chica esta loca o qué?
-¿Desde cuando dar un paseo es de locos, Lola?
-Pues desde que una se vuelve sensata y se pone productiva… Trae para acá el teléfono… ¿Aurorita qué te pasa?
-Llamaba por si queríais dar un paseo. Claro que no quiero molestar.
-¿Sabes lo que me pone enferma de ti?
-¿Cuál, Lola?
-Esa discreción y prudencia que te ennoblece, pero que a mí me mata. ¿No tienes que guisar unos pollos?
-¿Para que quiero yo guisar unos pollos, Lola?
-Pues para congelarlos, para llevártelos ala playa, yo qué sé… Aurorita, ¿Y limpiar la plata, lavar las cortinas, ordenar el trastero, planchar o aunque sea leer el Kamasutra?
-Estoy harta de ser mujer perfecta y el kamasutra no tengo con quién practicarlo.
-Pues da la casualidad que a mí me ha entrado la sensatez y me estoy convirtiendo, bueno, y Mari Pili también por el efecto del eco en mujeres de provecho, y vas tú y lo jorobas.
-¿Yo?
-Sí, tú. Siempre te hemos tenido en los altares como el eslabón perdido y difícil de imitar y cuando decidimos ser tu reflejo, tú decides ser otra cosa.
-¿Por qué quiera dar un paseo?
-Sí. Una cosa trae la otra. El que evita la provocación, elimina el daño.
-¡Ah! Bueno pues llamaré otro día. Me pondré a leer el kamasutra.
-Dime una cosa Aurorita, ¿para que vas a leer el kamasutra?
-Es lo que me has recomendado, quizá averigüe algo
-¿En el Kamasutra? ¿Tú? Lee mejor Platero y yo, va más a tu personalidad.
-¿Si, de verdad?
-Sí. Porque Juan Ramón Jiménez era un ser delicado, una florecilla como tú sin maldad ni malos pensamientos, aunque eso de que quieras ser vaga, me mosquea.
-¡Ah! Oye Lola, ¿te dedicas ahora a las artes adivinatorias?
-No. Mari Pili y yo estábamos haciendo un master justo hasta que nos has llamado tú.
-¿De qué?
-Somos las futuras “matchmaker” españolas.
-Di, por favor a Mari Pili que se ponga.
-Dime Aurorita.
-¿Se puede saber que estáis haciendo?
-¿Y esa pregunta no me la puedes hacer a mí, Aurorita?
-Lola deja el teléfono a Mari Pili
-Aurorita estamos hablando con el teléfono si manos.
-Vamos, como si estuviéramos haciendo una video conferencia, pero sin imagen. Más íntima.
-A ver, explicarme qué es eso de matchmaker.
-No hables Mari Pili, se lo explico yo a esta bruja… Para que lo sepas señorita “metete en todo” estamos estudiando para el mercado de hombres global. Un negocio que mueve millones de euros. Es decir a ti jamás de los jamases te podremos prestar nuestros servicios. Sólo para hombres.
-Lola hablas como si con este master estuviéramos estudiando para el negocio de la carne.
-En cierto modo es así Mari Pili.
-¡Ay! Mis amigas se meten a pilinguis. Ay…
-Te lo dije Mari Pili que no abrieras la boca. Esta chica es muy inteligente, pero limitada… Aurorita que este master no es causa de pecado mortal. Anda, tómate una valeriana.
-Piliguis, que sois dos pilinguis…
-¿Te acuerdas Aurorita cuando en el colegio leímos la Celestina? Pues ahora se llama asesoras de citas cronometradas, unas consultaras para buscar pareja a los singles. ¿Se me entiende, Aurorita?
-Aurorita, como si fuéramos madames.
-Mari Pili que te machaco, que no hables… Aurorita escúchame…
-No… Ay mis amigas se meten a madames y no cuentan conmigo…
-Anda, jódete con “Mis Valeriana”… Y parecía una beata… De verdad Mari Pili, no hago carrera de ti.
lunes, junio 16, 2008
LOLA DESEA SER VIRGEN... DE NUEVO
-Mari Pili, Mari Pili…-¿Qué te pasa?
-¿Nos lo reconstruimos?
-¿El qué, Lola?
-El himen.
-¿El quéeeeeeeeeeee, Lola?
-El himen, Mari Pili, para dar una sorpresa a Paquito y a Pepe.
-¿Qué sorpresa, animal de bellota?
-Pues que nos vuelven a estrenar.
-Mira Lola, te aguanto mucho, pero esto sobrepasa los límites. ¿De dónde te has sacado la idea?
-De la radio. Mi cabeza no da de sí para ideas tan extravagantes.
-Ni que lo digas, me habías preocupado.
-¿Qué, lo hacemos entonces?
-Yo, no, gracias. Me sienta bien no tener ese chisme.
-Pues yo sí. Voy a llamar a la radio a que me den el teléfono del reconstructor.
-Más bien dirás el arquitecto, Lola.
-… Tienes mala sombra Mari Pili, así estás de arrugada, por la envidia que tienes de que yo vuelva a la juventud en su plena dimensión.
-Debe ser eso…
-¿Me acompañarás?
-¿A dónde, Lola?
-Hija, ¿pues a dónde va a ser? Al reconstructor que reconstruya…, buen reconstructor será.
-Sí, tú haz trabalenguas, pero no se te ocurra llamar a la radio.
-Pero, ¿por qué no?
-…Es para denunciar a esos programas… No se dan cuenta que hay insensatos como tú que los escuchan y les siguen. Igual que las sectas.
-No, Mari Pili, yo quiero volver a tener mi himen, no meterme en una secta. ¿Tú, sí?
-¿Yo, qué, Lola?
-Eso, que te quieres meter en una secta… Si quieres miro en Internet qué sectas son las mejores.
-¿Ves? Otra cosa igual. No debían dejar meterse en Internet a cualquiera y menos, seres como tú.
-Tranquila, no hace falta. Mira, en las páginas de anuncios vienen unas cuentas sectas. ¿Cuál quieres, la secta Luciferina, la secta satánica o la de los adoradores de Seth? ¿A cuál te afilias?
-A ninguna, Lola, contigo tengo bastante.
-Ah, no, no me vengas haciendo la rosca ahora. Si no quieres ser virgen, métete en una secta. La Luciferina es la que más encaja con tu carácter pusilánime.
-¿Pusi qué?
-Pusilánime, adjetivo que quiere decir falto de ánimo y valor para soportar las desgracias, o hacer frente a grandes empresas como, por ejemplo, volver a ser virgen con himen recauchutado.
-Valor tengo mucho. Llevo cerca de cuarenta años aguantándote, siguiéndote…
-No te gastes, este es el momento.
-¿De qué, Lola?
-De seguirme y volver a nuestras raíces.
-¿Qué raíces?
-Las vírgenes
-Sí, y nos llamarán las vírgenes castellanas, no te fastidia…
-Pues si aborreces la virginidad, no hay otro sitio que la secta para ti… Mari Pili…
-¿Cómo que no hay sitio para mí a lo largo y ancho de este mundo, Lola?
-Vamos a ver, Mari Pili, ¿tú crees que yo he sido injustamente tratada, que busco el poder, las influencias, el dinero?
-Tú, no. Yo, por supuesto que sí.
-¡Ay, Jesús!
-¿Qué te pasa ahora, Lola?
-Que eres una Luciferina. Mira, mira, lee…, tienes todas las características… Oye lo que no sabía que eres de ultra derecha y racista… ¡Qué engañada, me has tenido!
-Lola, vamos, llama a la radio.
-¿Nos reconstruimos, entonces, Mari Pili, mejor que ser de una secta?
-Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, y cállate ya.
- …”Somos vírgenes, mantenemos un cariño liiiiiiimpio y puro. Tutuá… “… Mari Pili, ¿Tú crees que Paquito y Pepe lo notarán?
-¿El qué, Lola?
-Nuestra metamorfosis… Es que yo voy, pero ir para nada, es una solemne tontería, ¿no?
-¡Señor, me has escuchado! Lola vuelve a su ser…
sábado, junio 14, 2008
-Mari Pili date prisa o se me acaban las alcachofas. La huelga camionera me está matando.-¿Vas a comprar más alcachofas, Lola? ¿Haces colección? Si compraste ayer seis kilos y antes de ayer, doce.
-En la tele dicen que ya se ha terminado los productos frescos y que el presidente del gobierno no se va a bajar de la burra y los camioneros no se apean del caballo, dime tú que hacemos los miembros y miembras de este país. Mi Pepe necesita sus alcachofas para subsistir.
-¿Pepe sólo come alcachofas?
-Sí, casi. ¿Tú has mirado la piel y la barriga a mi Pepe, Mari Pili?
-No. No es mi tipo tu Pepe.
-Tampoco es mi tipo tu Paquito y le miro, guapa.
-Pues muy mal. ¿Con qué permiso miras a mi Paquito?
-¿Qué quieres, que le mire el culo, los pies…?
-Nada. Mi Paquito es mío.
-¿Eh? Oye, ¿estás celosa? Si tu Paquito no vale un pimiento…
-¡Lola! Los pimientos de Paquito, tenemos que encontrar pimientos… Y mi Paquito vale más que tu Pepe.
-Lo que tú digas. Ninguno de los dos vale un pepinillo… ¡Mari Pili! Los pepinillos de Pepe, ¿dónde encontraremos pepinillos?
-¿También come pepinillos? Qué dieta más aburrida.
-Un asco, pero qué cuerpazo se le está quedando… Ya quisiera tu Paquito.
-Lola, donde esté una buena morcilla, unos chorizos, que se quiten los pimientos, alcachofas y pepinillos.
-Sí, pero ellos eliminan toxinas y tú y ello, ¿qué quitamos?
-Nada, hija, que todo está muy caro, no es cuestión de tirar.
-Cada vez estamos más redondas.
-Piensa en positivo, los gorditos y gorditas tenemos un carácter maravilloso.
-¿Tú crees, Lola?
-Sin duda, Mari Pili. ¿Tú crees que si comiéramos sólo alcachofas, nada de menús súper calóricos íbamos a estar así?
-¿Y cómo estamos, Lola?
-Zumbadas, Mari Pili, como hay que estar para encarar este mundo en el que vivimos.
-¿Y qué le pasa al mundo?
-Hija, ¿no tienes ojos? Mira a nuestra amiga Aurorita, todo el día tomando valerianas, ¿y por qué? Porque vive en el mundo real. Y tú y yo, como dos grillos fuera de la jaula.
-Pues un poco de sensatez no nos vendría mal, Lola.
-Mira, Mari Pili, tú sabes que en pocas ocasiones he utilizado la cabeza y, ¿a dónde me ha llevado? A que me salieran almorranas, sofocos, a la agresividad conceptual, a…
-Lola, ¿qué es la agresividad conceptual?
-Todo lo que no entiendo que, por cierto, es el noventa y nueve por ciento de la cosas, y me pone fuera de mí. A ver, por ejemplo, con la cantidad de menopáusicas que hay, ¿crees normal que estén tirando la leche por las alcantarillas con el calcio que tiene? ¿Eh? Contesta.
-Pues…
-Deja, no contestes. Te pongo otro ejemplo, si hay tantos violadores, ¿por qué no les capan? Muerto el perro, se acabó la rabia.
-Pero qué burra eres, Lola.
-Ya, ya, burra, pero yo no quemo a un compañero porque quiera ejercer su libertad, ni pego a mi Pepe… ¿Ves? Me acabo de poner a pensar. Ahora mismo nos comemos unas alcachofas. Toma…
-Lola, están crudas.
-Da igual, come y calla que todo me tienes que discutir. Para eso ya tengo a Pepe.
LLUVIA DE PREMIOS
Hijos, tengo unos atrasos enormes. Recibir tanto premio me pone en gravitación varios días hasta que vuelvo a la tierra con los terrícolas y decido repartir la emoción que me han dado a mí. Blum, http://blumuneando.blogspot.com/ , que es la que siempre se acuerda de mí dice que estos pequeñitos / grandes premios son una manera sencilla y cariñosa de publicitarnos y es verdad. El abrir tu blog cada día y encontrar el reconocimiento, las lecturas, los comentarios de gente, te infla de alegría para seguir dando forma a tu imaginación.
En fin, menos rollo y voy al grano; por favor poneros en fila, no os amontonéis que no os veo.
Ahora vamos con el premio “Huellas”. Los galardonados a recoger este maravilloso premio por dejar siempre una huella cada vez que los leemos son:
Mi Nómada Planetario http://alfaguaraerrante.blogspot.com/
Diario de Letizia http://diarioprincesaletizia.blogspot.com/
Pier
En fin, menos rollo y voy al grano; por favor poneros en fila, no os amontonéis que no os veo.
El primer premio “Premio al esfuerzo personal” es para… tatatachán…
Cati Cobas http://www.caticobas.blogspot.com/ sus escritos nos acercan a un mundo que siendo real, es maravilloso sumergirse en él.
Lola Bertrand http://asturiasyyo.blogspot.com/ por hacer de un blog una maravillosa guía turística de su tierra, Asturias.
Marta http://super-mujer.blogspot.com/ porque su blog es el esfuerzo permanente para colocarnos una sonrisa.
Cati Cobas http://www.caticobas.blogspot.com/ sus escritos nos acercan a un mundo que siendo real, es maravilloso sumergirse en él.
Lola Bertrand http://asturiasyyo.blogspot.com/ por hacer de un blog una maravillosa guía turística de su tierra, Asturias.
Marta http://super-mujer.blogspot.com/ porque su blog es el esfuerzo permanente para colocarnos una sonrisa.
Ahora vamos con el premio “Huellas”. Los galardonados a recoger este maravilloso premio por dejar siempre una huella cada vez que los leemos son:Mi Nómada Planetario http://alfaguaraerrante.blogspot.com/
Diario de Letizia http://diarioprincesaletizia.blogspot.com/
Pier
¡Hala !, ya os podéis ir... Un besito para cada uno... Cerrad la puerta al salir.
jueves, junio 12, 2008
LOLA SEXÓLOGA
Últimamente he descubierto en la observación un pozo sin fondo… ¿Para qué me habré puesto las gafas, digo yo? Todo por hacer caso a Mari Pili en que me ponga las lentes para enterarme de algo, con lo bien que se halla una en la ignorancia. Ojos que no ven, corazón que no se estrella, pero en fin…A Peluche le noté muy rarito el otro día y le pregunté y me contestó muy cariñoso “Mamá no te metas en problemas de hombres”… Como estaba muy cansada y no tenía ganas de discutir, pospuse la conversación para el día siguiente, no sé qué hubiera sido mejor. Os cuento…¡No me lo puedo ni de creer! No he salido aún de mi asombro, mi Peluche me pidió consejos sexuales ¡A mí, que soy su madre! Ya tenía que estar el chico apretado para recurrir a mí, ¿no os parece? Ya os conté hace tiempo que mi niño me dijo que él sería virgen hasta el matrimonio y claro, ahora mirando al horizonte lo debe ver tan lejano que ha pensado que ser virgen hasta vete tú a saber cuándo, es un lastre, más, cuando sus amigos le han dicho que ellos tienen ya una larguísima experiencia, cosa que entre nosotros, por los datos que me ha dado, dudo mucho, porque vamos a ver, que ellos se ejerciten siempre en el water de una discoteca además de incómodo, en mi época era en un SEAT Panda pero ahí nadie te interrumpía pero en un water de una discoteca donde caben más de mil personas y que están continuamente mocionando… ¿Vosotros de verdad pensáis que se puede? Para mí que no, pero no iba a llevar la contraria a mi niño y, menos a las siete de la mañana que es la hora en que se confiesa y a mí me dan taquicardias.
El chico se le notaba azarado, como no sabiendo entrar en el tema; primero me preguntó así sin venir a cuento “Buenos días mamá, ¿a qué edad perdiste tú la virginidad? Y ¿Papá?” El café se me fue por otro orificio para desembocar por las fosas nasales. ¡Qué mal trago en un amanecer lluvioso! Me froté la barbilla y contesté “Tu madre no tiene edad, lo sabes, así que en una parte de su acelerada vida, entre pecho y espalda, tu padre me sedujo” ¿Qué iba a decir, leches? “Ya, mamá ¿Pero no recuerdas si fue cuando fuiste joven, muy joven, vieja como ahora?” ¿Por qué me ataca llamándome vieja cuando mi juventud es eterna, digo yo? Un sudor frío a esas horas tempranas es malísimo, así que decidí mojarme el trasero e ir al grano “Peluche, hay un momento preciso, que nada tiene que ver con la edad corporal, bueno sí, un poco bastante. Nace una frecuencia sintonizada de cabeza con tus partes masculinas que hacen que se encienda la luz de alarma; unas veces se apaga el fuego atropelladamente, otras, la madurez cerebral contempla el momento idóneo para que tu sexo se desfogue en los brazos femeninos de manera consecuente y responsable”
¿Os habéis enterado de lo que quise decir? Peluche creo que no, su carita de ángel perdido era un interrogante como una casa de grande. Entonces, me di cuenta que era el momento de pasar a casos prácticos y puse el ejemplo de Pepe Perro… Os juro que es un trance complicado, una quiere ser moderna, dialogante, pero el pudor a tu intimidad te puede ¿A qué sí? Pepe Perro era un caso neutral, no se iba a ofender porque contara sus cosillas ¿No? Y hablé claro, directo y sin tapujos… Tampoco me entendió.
Os prometo que hablé en Español, el idioma de mi niño, pero él como que no, que no se enteraba de nada. Ya me puse acelerada y le dije “Hijo ¿Qué te pasa? ¿Quieres y no puedes porque te bloqueas? ¿Nadie se te pone a tiro? No te obsesiones, las cosas surgen cuando menos te lo esperas, eso sí, como no lo sabes, lleva siempre un preservativo, hay unos de oferta muy estupendos en el supermercado, luego te los compro... ¿Te los sabrás poner? Cuando vuelva de trabajar, nos metemos en el water y te pongo uno para que sepas ¿Vale?”
Va el tío y con cara aterrorizada, de espanto, me dice “No, Mamá, déjalo, no hace falta” y se va corriendo y me deja plantada... ¿Pero, habéis visto cosa igual?Me he quedado tan cortada, no sin habla, ¿eh?
Me he ido a despertar a Anticristo y, ¿sabéis cuál ha sido su saludo? “Madre, ¿cuándo se nota que uno es hombre?” Esto es mucho para Lola, ahora mismo voy con Pepe Perro a la funeraria a hablar con mi Pepe para que me eche un cable, no es justo dejarme a mi sola con el sexo de mis dos pimpollos mientras él está absorto con los muertos y la gorda, que venga un momentito al mundo de los vivos y delgados a ayudarme ¿A qué sí?
sábado, junio 07, 2008
LOLA Y LOS BOLSOS
-Mari Pili, ¿te has fijado qué bombazo es este bolso? ¿Nos lo compramos?-Lola, llevamos siete bolsos… ¿Si los dejamos para otro día?
-¿Y si no volvemos? ¿Y si volvemos y no está, o si está lo han subido de precio, o está con una tara, o si está y no lo encontramos o…
-Para… Dénos dos, por favor.
-Mejor, tres,
-¿Tres, Lola? ¿Para qué queremos tres si somos dos?
-Para nuestros hijos. Alguno seguro que le gusta. Prevenir para currar, Mari Pili.
-Lola tú y yo sólo hemos procreado tíos. ¿Crees que van a querer salir con un bolso a la calle?
-Mi Peluche es metrosexual y cuando vea que el Dolce&Gabanna…
-Tu Peluche será lo que sea, pero no es un esperpento. Además, el bolso es más falso que Judas. ¿Tú crees que lo va a querer?
-No. Tienes razón. ¿Y mi madre?
-¿Tu madre con un bolso amarillo limón, noventa y dos años y vestida de luto toda la vida?
-Mujer, así contrasta y más vale cambiar tarde, pero cambiar.
-¿Con noventa y dos años? ¿Tú cambiarías, Lola?
-¿Yo? ¿Para qué voy a querer cambiar si he sido kiss toda mi vida?
-Pues para pasar a ser una friqui, Lola…
-Algo de friqui ya tengo.
-Pues pasar a ser una persona normal, Lola.
-Noooooooooo, eso jamás. No empecemos, Mari Pili.
-Bien, pues dejamos el bolso y nos vamos a casa y por el camino me cuentas qué vamos a hacer con dieciséis bolsos.
-Diecisiete, Mari Pili, nos llevamos el bolso.
-Yo no pago el bolso.
-Yo tampoco.
-¿Entonces?
-No te enteras: nos lo ha regalado.
-Lo has robado, Lola.
-¿Yoooooooooo? ¿Qué quieres, que venga todos los gitanos del mercadillo con las navajas a hacerme picadillo?
-Aquí no regalan nada.
-Pero, ¿cómo no regalan nada si somos las mejores clientas? Lo que temen es que les hagamos la competencia, por eso nos tratan bien… Mari Pili para.
-¿Qué pasa ahora, Lola?
-¿Y si los vendemos?
-¿Vender qué?
-Los bolsos, hija, ¿qué va a ser?
-¿Con el desgaste emocional que nos ha supuesto decidirnos por ocho modelos? No, hija, no.
-Vale, pero se nos daría muy bien… ¿Y si vendemos los usados?
-Lola has de pagar por tener un tenderete aquí o viene la policía.
-No metas a la guardia civil en el negocio que no da para tanto. Lo tengo muy pensado.
-Lola no te ha dado tiempo a pensar. Es más, nunca lo haces.
-Pero esta vez sí. He sido ágil. El olor al dinero me ha inspirado.
-¿Si?
-¿Ves aquel portal? Aprovechando el marketing de los gitanos, tú te quedas dentro del portal con la mercancía y yo, cuando venga la riada de gente, voy anunciándonos.
-¿Y qué vas a decir, insensata de la vida?
-Pues lo que dicen todos “Barato, barato”
-Muy original, Lola. ¿Y ya está?
-No, no. La traca final para que sepan de que va mi mercancía es que me saco de mis súper pechos un trozo de bolso y luego lo vuelvo a esconder. Como los ilusionistas.
-Igualito…
martes, junio 03, 2008
LOLA TSUNAMI
-Mari Pili, de este año no pasa y si pasa no tendría que pasar. Reúno todos los requisitos.-Me alegro, Lola. ¿Cuáles son si se pueden saber?
-Salgo en el libro Guiness.
-Ya.
-¿Ya, qué?
-Lola el día que aterrices haces un socavón más grande que un tsunami.
-¡Bruta!, eso no hace agujeros.
-¿Ah, no? ¿Entonces, qué hace listilla?
-Es como Moisés, pero en versión moderna.
-Déjalo, me parece más interesante lo del Guiness…
-Este año me ha pasado de todo.
-¿Sí? Cuenta…
-Hija, se me han olvidado. Pero fíjate me han salido hasta almorranas. Algo me está pasando, Mari Pili. Y fíjate, he descubierto que tengo unos dedos más largos que otros…
-Ah…
-Y un pecho más flaco que su gemelo.
-Ah…
Y una pierna más larga que la otra. Eso sí, no cojeo.
-Lola, el cuerpo humano, un lado lo tiene distinto al otro. La genética es convexa, adyacente de sus polos concéntricos que, al generarse, pululan unos leucocitos más numerosos por una parte que por otra.
-Mari Pili, ¿te has escuchado lo que acabas de difundir por tu garganta? ¡Jesús!, estás fatal.
-No me escucho, bastante tengo con oírte a ti. Venga, sigue Lola…
-Mira mis pies…
-¿Qué les pasa?
-Ponte las gafas, Mari Pili… ¿Ves ahora?
-No, no veo nada distinto al año pasado, Lola.
-¿Cómo que no? ¿No ves?
-¿Qué quieres que vea?
-Fíjate bien… Lo tengo claro. Esto es por el cambio climático.
-¿Eh? ¿Estás segura? ¿Y no será del tsunami que se está retirando las aguas residuales para llegar la ola gigante, el sofocón... Ya se, es Moisés con los diez mandamientos sobre tus diez dedos de los pies.
-Mari Pili, ¿te encuentras bien?
-Sí, estupendamente. Gracias.
-Pues no lo entiendo. Este cúmulo de sandeces que estás diciendo hoy no es normal.
-¿Es que, acaso, tienes la propiedad intelectual de las tonterías? ¿Eh? Que sepas que a mí más que el cambio climático, me afectas tú.
-Y el tsunami, ¿también afecta a mis almorranas?
-Lola, no soy como tu Pepe que sabe todo, pero estoy segura que…
-¿Qué?
-Que sí, que es el cambio de estructura empresarial.
-Mari Pili, si, mi jefa sigue siendo una toca pelotas redomada; no ha cambiado.
-¿Y la crisis política que estamos sufriendo que está afectando a la masa sobre la masa?
-¿Qué masa?
-Tú y yo somos masa, Lola.
-¿Y lo que no es masa?
-No sé, Lola y lo mejor es que no me importa porque como nunca voy a salir en el Guiness pues…
-¿Entonces te importa una higa ser masa?
-Todo, Lola, todo. Sólo quiero un poquito de felicidad y poderla disfrutar.
-¡Qué vulgaridad, Mari Pili!, eso lo desea todo el mundo.
-Claro, Lola, la masa, lo que somos.
-No, no, yo por lo menos soy un tsunami… Y eso no es masa.
-Evidentemente, eso es destrucción total, como me dejas la cabeza cuando estoy contigo.
-¡Exagerá!
miércoles, mayo 28, 2008
LOLA INCOMPRENDIDA
-Pepeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…-¿Qué eeeeeeeeeeeeeeeee?, ¿se puede saber por qué chillas?
-Estoy probando mi capacidad torácica… Y tú, ¿por qué me chillas?
-Yo no te he chillado, Lola.
-¿Cómo que no me has chillado? Mis tímpanos han tintineado.
-Porque te habrás limpiado hoy los oídos y los tienes despejados.
-Pepe, ¿acaso me estás insinuando que oooooootros días no me lavo?
-No insinúo nada, es una forma de decir, Lola, que contigo hay que medir las palabras.
-Es verdad, Pepe, no has insinuado, has afirmado. Me has llamado guarra.
-¿Que te he llamado qué?
-cochina, puerca, mugrienta, cerda, sucia, asquerosa, chancha…, y más cosas que habrás pensado y no has dicho… de momento.
-Lola, yo no he dicho nada de eso; no veas donde no hay.
-Veo muy bien y entiendo mejor. Tú has dicho…
-Que no he dicho, Lola. No te empecines.
-¿Empecines, dices? Del verbo empecinarse que significa obstinarse, aferrarse, encapricharse, terco, pertinaz… ¿Con qué me quedo, Pepe?
-Terca, Lola, terca como una mula.
-¿Mula?, ¿mula, dices, Pepe? Me has llamado mu uuuuuuuuuuula, Pepe.
-Sí, Lola, te he llamado mu uuuuuula.
-Pepe…
-Dime, Lola.
- En mi diccionario viene que una mula es: “Animal resultante del cruce del caballo y el asno, de mayor tamaño que este, utilizado generalmente como bestia de carga por su gran fuerza y resistencia”… Desde luego, Pepe, soy una bestia de carga y mi resistencia para que no me comas la moral es infinita.
-¿Que yo te como qué? Tú sí que me comes, Lola, la cuenta corriente, la paciencia. To ooooooodo, Lola, me comes todo.
-Anda, éste..., me gusta comer, es uno de los placeres de la vida. Ahora bien: tu paciencia es incomestible, Pepe.
-¿Qué la pasa a mi paciencia, Lola?
-Mejor dicho, Pepe, qué no la pasa. Si no existe no es, por tanto, no se halla. En fin…, como íbamos diciendo, mula, también significa persona muy bruta… ¿Qué opinas, Pepito?
-Eso..., y no me llames Pepito. Y mi paciencia, Lola, existe, porque si no existiera, yo no estaba aquí.
-No te me amontones, Pepe, vamos por partes. ¿Qué es “eso”? En cuanto a lo de tu paciencia, nadie te obliga a estar aquí, si estás es porque soy irresistible siendo animal de carga o bruta como un asno… Divina, Pepe, soy divina, pero tu subconsciente me niega como San Pedro a Cristo… Tienes un severo problema, Pepe. Digo yo, ¿no tendrás una doble personalidad y no te has enterado, querido Pepe?
-Lola, no te aguanto.
-Sí, Pepe, me aguantas. Lo que pasa es que te molesta que sea superior a ti.
-Superior, ¿en qué?
-Y yo qué sé, Pepe. Pero no hay duda que te puedo y si te puedo es que soy grande… Ah, y no de carnes, ¿eh? Soy grande de espíritu, tolerante con mi prójimo. Abierta a las nuevas tecnologías, colosal parlante… Ahora, ¿tú qué eres, Pepe? Dime…
-No quiero ser nada, Lola… Me has puesto dolor de cabeza. ¿Te puedo pedir un favor, Lola?
-Por supuesto, Pepe, sabes que soy magnánima. Aunque no exista entendimiento entre nosotros, soy buena gente que ama a su prójimo.
-Pues, Lola, ámame y cállate un rato…
-Ah, no, Pepe…, antes muerta que callada. Yo no cierro el pico.
-Lola…
-Dime, Pepe.
-Muérete un rato.
-Pepe, ¿hay garantía de resucitamiento?
viernes, mayo 23, 2008
LOLA LA LOCA
-Mari Pili, estoy fatal. Por momentos se me va la olla.-Algún día tenía que dar la cara. Tu ritmo de vida no es normal.
-¿Cómo que no es normal? ¿Me estás llamando tarada?
-Sí, rotundamente, si.
-… ¿Se me nota mucho, Mari Pili?
-Un huevo, Lola. Bueno, dos docenas de huevos.
-¿Y qué puedo hacer, Mari Pili?
-Parar, Lola, parar. No puedes estar como Dios en todas partes, ni multiplicar los panes y los peces. No eres una diosesa. Eres simple y llanamente Lola.
-Si paro, Mari Pili, ¿quién pone lavadoras, va a la compra, limpia, riñe con el frutero y la vecina del tercero A, va al trabajo a hacer una obra de caridad con su jefa, pasa el aspirador, piensa en cosas intranscendentes, cocina, va al mercadillo, escucha a su madre, aguanta a Pepe, se tira de los pelos cuando discute con Peluche, saca a Pepe Perro a pasear, plancha, fumiga, lee los prospectos de las medicinas y los sobres de sopa, canta la zarzamora, amante, esposa, bandida…? ¿Quién, dime quién?
-Busca una doble.
-¿Una doble, dices? ¿Y dónde voy a encontrar una pringada como yo?
-En cualquier rincón del mundo, Lola, hay pringada a patadas.
-Pero no como yo; soy única.
-Pues deja de ser única. Dime, ¿para qué te sirve ser exclusiva si lo único que luces son tus ojeras?
-¿Sí? ¿De verdad crees tú eso?
-Sí, Lola, sí.
-Pues sí que estamos arregladas… Anda, coge el periódico.
-¿Para qué, Lola?
-Para ver en los anuncios si hay alguien que se ofrezca.
-¿Se ofrezca a qué, Lola?
-Pues a ser yo a tiempo parcial.
-A tiempo completo, así tendremos todo el tiempo del mundo.
-¿Y qué haremos con todo el tiempo del mundo?
-Y yo qué sé, Lola. Nunca lo he tenido, pero lo averiguaremos.
-… Oye Mari Pili, ¿no será un poco aburrido?
-¿Cuál?
-El tiempo ilimitado. Si no toco las narices a Pepe un rato y otro rato a ti, mi vida será un erial, Mari Pili.
-Uy, qué va, Lola. Con el tiempo ilimitado podrás tocarle el triple, el cuádruple, el quíntuplo, el nonagésimo…
-¿Tocarle el qué Mari Pili?
-Los huevos, Lola, como a mí me tocas los ovarios cuando estás así.
-Pues anda que no sois masocas, leñe.
-Mucho, Lola, mucho. Creo que voy a dejar de tener tiempo ilimitado; ya no te aguanto más.
-¿Eh? Y entonces, ¿quién me va a soportar?
-Nadie.
... Debo de llamar a mi Pepe; él sabrá qué hacer.
-Pepe… Soy Lola.
-¿Qué quieres?
-Oye, ¿a que tú me aguantas? Mari Pili ya no.
-…
-¿Pepe?
-… Al menos, Lola, hay alguien sensato a tu alrededor.
-Pepe, ¿quién te ha dado permiso a decir en voz alta lo que piensas?
-Pepe… Soy Lola.
-¿Qué quieres?
-Oye, ¿a que tú me aguantas? Mari Pili ya no.
-…
-¿Pepe?
-… Al menos, Lola, hay alguien sensato a tu alrededor.
-Pepe, ¿quién te ha dado permiso a decir en voz alta lo que piensas?
domingo, mayo 18, 2008
LOLA Y HANNIBAL LECTER
-Mari Pili llegas tarde; llevo esperándote dos minutos y treinta un segundos. Podías haberme avisado, guapa.-Tardo más en llamarte que en llegar… Lo siento. La culpa la tiene mi tía Rufina.
-¿La del pueblo? ¿Se ha muerto?
-Lola, hija, te pareces a tu Pepe. Que sepas que no todo el mundo se muere.
-Mi Pepe dice que sí y sabes que sabe de todo.
-Pues mi tía Rufina no.
-¿Es incandescente?
-Dirás inmortal, Lola
-Eeeeso, Mari Pili.
-No, Lola, es mortal como todos.
-¿Ves como tenía razón Pepe?
-Pero es que mi tía aún no se ha muerto.
-¿Te ha dicho cuándo lo va a hacer?
-¿Hacer el qué?
-Morirse…
-No, no me lo ha comunicado. Ha venido a hacerme entrega de los restos del gorrino.
-¡Amén!... ¿Dónde vas a enterrar al cerdo?, ¿tienes ya ataúd?, ¿quieres que le diga a Pepe que te saque un ataúd de esos que tienen tara y los dejan a buen precio?
-¡Lola!... No necesito ataúd, ya lo tengo. De momento lo guardaré en la nevera.
-¡Qué horror, Mari Pili!, cada vez eres más excéntrica. Yo, desde luego, cuando se muera Pepe, no pienso guardarlo en la nevera. ¿Te imaginas abrir la nevera y encontrártelo entre la leche y las lechugas? Aimm…Por cierto, ¿vas a dejar ya para siempre al cerdo en la nevera? Tendrás que comprar otra.
-¡Por dios, Lola!, estás tarada. ¿Cómo voy a conservar toda la vida el cerdo en la nevera? Me ha traído las partes más buenas y me las iré comiendo, obviamente.
-¿Eres familia de Hannibal Lecter?
-Y tú, Lola, ¿acaso eres familia directa de los Gilipollas?
-No. Soy de la saga de los García… No te ofendas, pero lo que vas a hacer con el pobre cerdo, en mi tierra se llama canibalismo.
-Un poquito de por favor, Lola, ¿tú no te comes unas tapitas de jamón? Venga, contesta.
-¿Yo? Dios me libre. Sólo pensarlo se me ponen los pelos como escarpias.
-¿No te comerías, ahora mismo, unas rajitas de chorizo de esos que chorrean aceitito?
-¿Yo? Jamás…
-Y, ¿una morcillita bien lustrosa?
-Mari Pili, entérate de una vez que la caníbal eres tú, no yo. En mi casa sólo productos de la tierra: tomatitos, lechuguita, zanahorias…, y pare, usted, de contar.
-Entonces, explícame, Lola, de dónde, demonios, vienen esas morcillas que tienes alrededor de tu cintura…
-Mucho quieres saber tú… Hannibal Lecter, que eres calcadita a él.
-Lola, tanta grasa como tienes en tu cuerpo, sin mencionar la tripa de tu Pepe ni la de mi Paquito, no la generan las verduritas.
-¡Envidiosa!, cochina envidiosa. Lo que pasa es que tenemos carnes generosas que se reproducen por generación espontánea… Que lo sepas.
-Ya, ya sé cómo dices. Y la caníbal soy yo. En fin, qué paciencia he de tener contigo. Toma, te he traído unas pocas morcillas, un par de chorizos y un trocito jamón. Déjalo que se cure unos días.
-Mari Pili, ¿cómo voy a tener cachos del cerdo muerto a la intemperie? Trae, los voy a enterrar ahora mismo, ¡pobre animalito!
-Pero, ¿dónde vas a enterrar a los chorizos y a las morcillas?
-En mi estómago, Mari Pili. Ahora mismo me voy a casa y preparo un funeral como Dios manda. Sacaré vino de Ribera del Duero y regaré mi garganta para que corran los restos del cerdito. ¿Vienes?
-¿A dónde?
-Al funeral de tu cerdo, leñe.
-¿Y eso no es canibalismo?
-No, Mari Pili, es un acto de buena cristiana…
-¡Amén!, Lola.
martes, mayo 13, 2008
LOLA Y SUS DERECHOS
-Pepe, nos vamos a Teuralet.-Lola, ¿dónde está eso?, ¿qué se nos ha perdido allí?
-Está en la sierra de Enguera; ni idea por dónde cae eso. Míralo en el mapa.
-Y, ¿por qué no Albacete que es más conocido?
-Mi sindicato me recomienda ir a Teurelet, y allá nos vamos. Pepe, es una oferta irresistible.
-¿Tu sindicato?, ¿qué sindicato?
-Comisiones Obreras, Pepe.
-¿Qué haces tú metida allí?, ¿saben quién eres, Lola?
-Mira, me acaban de mandar el carné.
-¡Santo cielo!, pero si tú no trabajas, ¿para qué demonios te afilias a un sindicato? Además, eres una ignorante. Acaso, ¿sabes a qué afiliación política pertenece Comisiones Obreras?
-¿Qué no trabajo, dices?, ¿Qué soy una ignorante?, ¿qué no sé que es de izquierdas y de los rojos, rojos? Ay, Pepe, qué cabestro eres, leñe. -Lola, te pasas el día diciendo, cosa que no interesa a nadie, que eres de derechas y ahora, como todo lo que tú haces, te pasas a la izquierda.
-¡Ojo, ojo!, Pepe, mide lo que dices o trágate tus palabras. A mí ni San Cucufato me llama intolerante; hasta ahí podíamos llegar.
-Vale. Dime, ¿dónde trabajas, en qué empresa?
-De sol a sol en Garcias&Asociados. Vamos, en tu casa, Pepe.
-Esto no es un trabajo sino el bienestar de tu familia.
-Ya sé cómo dices: lavo tus calzoncillos y calcetines con suavizante para que tu culito piececitos estén como en una nube de algodón. Voy a la compra y me peleo con la Maruja de turno que se me quiere colar para que tu estómago se sienta rellenito. Plancho tus cami…
-Calla, Lola. Lo que tú haces no está reconocido socialmente, Lo siento, pero es así.
-¡Y un jamón! CCOO me acaba de enviar el decálogo del trabajador y, tristemente para tu bolsillo, te anuncio que o me pagas y me das las correspondientes vacaciones, o te demando. Tengo abogado, un gabinete enterito para mí sola… Ah, que no se te olvide darme de alta en la Seguridad Social. Imagínate que causo baja por enfermedad depresiva…Necesito psiquiatra y justificante de baja para que me sigas pagando. Imagínate, además, que te quieres deshacer de mí; no te vas a ir de rositas. O me pagas, me indemnizas y me readmites o te has buscado la ruina, Pepe. La ruina, querido esposo. Voy a llamar a Mari Pili para decírselo.
-Lola, estoy pensando…
-Piensa, piensa, pero te tengo cogido por lo que vulgarmente se llama “güevos”.
-Digo yo, mi querida Lola, que, ¿no sería mejor que te afiliaras a un partido más tranquilo, más acorde con tus convicciones? ¿Qué te parece afiliarte al Partido Popular?
-Ya lo he hecho, Pepe. Mira que carné más bonito. Lleva hasta una palomita buena onda. Por cierto, Pepe, mi partido me pide horas libres; tenemos que ir, de aquí a las elecciones, a veintitrés manifestaciones.
-¿Qué partido te pide eso?
-Los dos: el sindicato y el PP. Tengo que consultar con Mari Pili porque, claro, imagínate, Pepe, que a los dos les da por salir el mismo día, ¿qué hago?
-No ir, Lola. Así me coses los calcetines; ya huelen ahí puestos meses y meses.
-¿Son tuyos los calcetines, Pepe?
-Pues claro, Lola.
-Entonces, mi querido y estimadísimo Pepe, tienes dos opciones: lavar y coserte tú mismo mismamente, o hacerme un contrato. ¿Qué opinas?
-No opino; me voy a trabajar. ¿Me preparas el almuerzo?
-Sí, voy. ¿De qué lo quieres?, ¿de morcillas o cianuro?
lunes, mayo 05, 2008
LOLA Y MARI PILI SE MANIFIESTAN
-Lola, ¿qué vamos a hacer hoy?-¿Qué día es, Mari Pili?
-Sábado.
-Está claro… Manifestarnos.
-Ah, es verdad. ¿A qué manifestación vamos, Lola?
-En el periódico viene que hay de todo: en contra de los parquímetros, en defensa de los herniados, contra la guerra de las galaxias, la polémica ley de la botella vacía, perros maltratados, socorro territorial al vecino de enfrente, sustitución de los cubos de basura…
-Lola, pero si no hay calles para tanta manifestación.
-La cosa está rara, rara, Mari Pili. Menos mal que yo ya estoy poniendo mis remedios.
-¿Sí? Paquito dice que la situación es semejante a la época de su abuela.
-No sé, Mari Pili. No tengo memoria hacia tras ni abuela. Pero hay que comprometerse con la causa.
-¿Qué causa, Lola?
-Hija, cada persona tendrá unos motivos… Vamos, digo yo.
-Pero, Lola, es que yo me llevo bien con todo el mundo. No he reñido con la vida. Enfadarme me produce desasosiego.
-A mí, gases y colitis. Por lo tanto, no estoy dispuesta. El aparato me ha pedido compromiso.
-¿Qué aparato te has comprado que te pide compromisos?
-Mari Pili, que no te enteras. Que sepas que me he afiliado al partido “Amas de casa saturadas”, a CCOO, a PPAA y a “Esponjas derramadas”
-Lola… ¿Pepe lo sabe?
-Claro.
-¿Y que opina de tu militancia?
-Que me he trastornado, Mari Pili… Tan cariñoso como siempre.
-Lola..., Pepe tiene algo de razón… No te mosquees conmigo, ¿vale?
-Pensad lo que queráis, pero si hay un levantamiento y vienen los verdes, pues como yo soy de Esponjas derramadas, no me harán nada. Que vienen los totalitarios, enseño mi carné de PPAAA y tampoco me pasa nada. Que ganan los de frente revolucionario, como yo soy camarada sindicalista, ni me tocan. Lo malo son las amas de casa saturadas…, esas pobres no tienen futuro. No sé por qué me he afiliado a ellas.
-Lola, porque eres una ama de casa más quemada que un pollo churruscado.
-¿Tú no estás encendida, Mari Pili?
-Es primavera y me parece todo tan bonito. Mira qué flores, Lola.
-Mari Pili…
-Dime, Lola.
-Me recuerdas a Heidi.
-Sí, eso dice Paquito.
-Me preocupas, Mari Pili. La primavera la sangre altera y tú, sin embargo, estás aplatanada.
-No, Lola. Estoy hasta las narices de todo y de todos, incluida tú… Que lo sepas.
-¿Yo que te he hecho?
-Mira Lola, estás tan cencerro como Paquito; sois monocordes. El mundo está mal, la sociedad está peor, pero me niego a ver lo malo porque hay mucho bueno… ¿Te enteras?
-Sí…
-Y ahora, sin mítines políticos, ¿a qué manifestación vamos?
-Al campo, vamos a pasear al campo y ver las amapolas, Mari Pili. Dicen que relaja mucho.
-Lola, ¿acaso, no tienes conciencia con los perros, con el reciclaje de basuras?
-¡Jesús!...
-¿Qué, vamos? No tengo todo el día para que te definas, Lola.
-…
-Looooooola…
-Estás crispada, Mari Pili. Respira profundo tres veces y luego di “beeeee”, como las ovejas.
-Beeeeeeeeeeeeeeee… Beeeeeeeeeeeeeeeeeeee… Beeeeeeeee… Ahora tú, Lola.
-Beeeeeeeeeeeeeeeeeee… Beeeeeeeeeee…Beeeeeeeeeee… ¿A que sienta bien, Mari Pili?
-Nosotras hemos nacido para ser cabras, Lola; bordamos ese papel.
-Sí… La política produce mucho estrés y mala leche.
-Bien, ¿a qué manifestación vamos?
-A la de los perros maltratados.
-Eso, el mejor amigo del hombre… Vamos, Pepe Perro.
domingo, abril 27, 2008
LOLA Y LA MULTA DE TRÁFICO
-Señora, la multa son cincuenta euros.-¿Mande…?
-Usted ha aparcado mal, Señora, y la multa es de…
-Ya lo ha dicho Señor Guardia: cincuenta euros.
-Sí, Señora.
-Vamos a hacer una cosa, si le parece…
-Dígame, Señora.
-Bueno, no. Pensándolo bien, podemos hacer dos o más, ¿me entiende, Señor Autoridad del asfalto?
-No, no la entiendo. Usted ha infringido la ley y, por lo tanto, ha de pagar una sanción.
-Señor guardia, la ley es muy elástica aunque siempre justa, depende quien la imparta.
-Señora, ¿me paga los cincuenta euros? Debo seguir haciendo mi trabajo.
-Oiga, Señor Guardia, por mí no deje de hacer su trabajo porque luego llegan sus superiores y le sancionan. Siga, siga…
-Señora, que me dé lo mío y me voy.
-¿Qué es lo suyo?
-Los cincuenta euros.
-¿Me está diciendo que se va a quedar con los cincuenta euros?
-Anda, claro, usted ha infringido la ley.
-Mira tú por donde, ¿le he dicho que es usted calcadito a mi Pepe?
-Déme el dinero.
-¡Por San Cucufato!, parece un asaltador de caminos. ¿Ha leído novelas de aventuras, verdad?
-¿A que la pongo una doble multa?
-Triple, como los martines.
-Señora págueme…
-Vale, pero imagínese, por un instante, que ve a mi amiga Mari Pili… ¿La ve qué guapa es? Pues hablando gana el doble.
-Pero, ¿por qué mete a su amiga en el ajo?
-Oiga, oiga…, mi amiga de oler a ajo nada. Perfume del bueno y caro. Va a Andorra a comprar colonia y azúcar dos veces al año.
-Señora, Señora…
-Dígame, Señor Guardia.
-Déme cincuenta euros.
-Que sepa, usted, que esto es un atraco. Si le doy cincuenta euros, ¿qué van a comer mis hijos hoy? Que conteste su conciencia, Señor Guardia.
-Me importa un rábano, no es mi problema sino el suyo.
-Señor Guardia, usted no tiene conciencia social.
-Señora, y usted un morro que se lo pisa. ¿Prefiere que la lleve a comisaría?
-Vale, vaya usted delante, nosotras le seguimos.
-No, vamos juntos.
-¿Los tres?
-Usted, yo y el coche.
-¿Y mi amiga Mari Pili? Yo sin mi amiga no voy a ningún sitio.
-¿Quién es el dueño del coche?
-Nosotras no, desde luego. ¿Usted nos ve con pinta de tener dinero?
-Entonces, han robado el coche. Ustedes son dos ladronas.
-Mari Pili, llegó tu hora: saca los libros de derecho y busca que han difamado nuestro honor.
-Señora, usted está zumbadísima.
-No lo dude y, además, agresiva…
-¿Y qué hace suelta en la calle?
-Pues eso digo yo, Señor Guardia. Si ya me iba al manicomio de mi casa, pero ha llegado usted con espíritu del Zorro o de D`Artacán y aquí estamos desde hace una hora… Yo, hasta las dos no tengo prisa, pero usted como llegue a la comisaría con el talonario sin estrenar ya me contará qué le hacen… ¿Tiene hijos?
-Cuatro.
-Ande, ande, váyase ahora mismo a poner multas porque si no, no sé de qué van a comer sus hijos el mes que viene…
-Señora, ¿entonces no me paga?
-No tengo, Señor Guardia. ¿Usted cree que si tuviera yo dinero no le iba a pagar para que comieran sus hijos? No tengo de nada, pero conciencia social, mucha.
-¿Su amiga Mari Pili tampoco tiene dinero?
-¿Ésta? Este mes no ha vendido ni una Termomix…Dígame qué va a comer el pobrecillo Paquito, el gato, los hijos del gato y el loro… Una lástima, Señor Guardia; está fatal la economía.
-¿Su marido la aguanta?
-No, ¿y a usted la suya?
-Tampoco.
-Lola, Lola, casi son las dos, vámonos…
-Es verdad, Mari Pili… Me tengo que ir, Señor Guardia… Otro día vuelvo. ¡Adiós!, cuídese.
-Espere, espere, esp…
-Corre, Lola, corre…
-Calla, Mari Pili, que de los nervios, he metido cuarta y se cala el coche…
domingo, abril 20, 2008
LLÁMAME LOLA, POR FAVOR
-¿Lola?
-Salut…
-¿Lola?, ¿Lola, eres tú?
-Hallo…
-¿Lola?
-Good days, bon jour… qui est-ce qui est.
-¿Lola?
-¡Leñe!, deja de decir Lola que me vas a gastar el nombre.
-Soy Monchita… Lola.
-Como digas otra vez Lola, te cuelgo… Llámame Dolores.
-¿Por qué Dolores y no Lola, Lola? Si Dolores nunca te ha gustado; dices que Dolores no eres tú…
-Pues claro, Monchita, que no soy yo, por eso me has de llamar Dolores.
-Lola… o Dolores, no te entiendo; hija, hoy estás muy rara.
-Monchita tu problema es que eres cuadriculada; te sacan de la sota, caballo y rey y, cuando te pongo un as, te pierdes.
-¿Eh?, ¿pretendes que juguemos al tute por teléfono?
-Monchita, por dios, que la tarada soy yo; necesito amigas juiciosas y te noto fatal…
-¿Fatal yo? Pero si te llamo y sale una voz diciendo “Good morning, hallo…” y luego me saltas que te llame Dolores… Lola, hija, que es muy pronto para que estés cencerro.
-Oye, oye, la cencerra serás tú. Además, la culpa de todo la tienes tú.
-¿Yo? Mira, Dolores, no me toques la boina.
-¿Te has comprado un sombrero, Monchita?
-Sí, siete; uno para cada día de la semana, Lola.
-Que me llames Dolores… ¿Por qué siete? Tú eres muy ahorradora, no entiendo por qué malgastas el dinero.
-Porque me da la gana, Do-lo-res…
-Bueno, mujer, tranquila… Anda, por ser tú, llámame Lola, pero en público, por favor, dirígete a mí con Dolores.
-Dolor de barriga es lo que me estás poniendo.
-Hija, es que la fama es lo que tiene, Monchita; has de separar la vida privada de la pública. Suena el teléfono y puede ser un periodista, los del Tomate para entrevistarme…
-¿Qué fama ni que pollo muerto, Lola?
- Anda, ¿no te he contado lo que me pasó en la tintorería?
-Sí, Lola, veintisiete veces y quedamos en que era una bobada. Te falsificaste por otra… Me prometiste que volverías a tu ser, ¿se te ha olvidado?
-Monchita eres una ceniza, que lo sepas… ¿Para que me llamabas?
-Me ha llamado Pichu y…
-Perdona que te interrumpa, ¿recuerdas si le he dicho a Pichu lo de la tintorería?
-Loooooooooooooola…
-No te enfades, ¿me decías?... Pero que sepas que yo comparto todo con mis amigas. Además, me dijiste que si me daban el premio Príncipe de Asturias, vendrías conmigo…
-Lola era una broma; a ti no te pueden dar nada, Lola.
-Llámame Dolores… Ahora voy a tomar represalias y cuando me cuentes que esquías igual que Paquito Fernández Ochoa, te diré que eres calcadita a Imperio Argentina.
-¿Esquiaba Imperio Argentina, Lola?
-Encima de un escenario cantando La Zarzamora.
-Anda, yo también canto mientras esquío…
-Si es que cuando me hice amiga tuya, vi la viva imagen de Imperio Argentina en versión niña en tu persona.
-¿Si?... Te voy a contar un secreto, Lola: yo siempre he admirado mucho a esa mujer.
-Yo te voy a contar otro secreto, Monchita: no están todos los que son, ni son todos los que están…
-Sí, sí, desde luego, Dolores, tienes toda la razón… Lola, ¿qué has querido decir?
-Nada importante… La vida sin sueños, no es vida… Ah, llámame…
-¿Qué, Dolores?
-Lola… Llámame siempre Lola.
miércoles, abril 16, 2008
SIEMPRE LOLA
-Gute Tage tut Dame es sie will das es sie hilft ihr?-Aimm…
-Meine Mutter ist spanisch und mein deutscher Vater. Sie wherefrom sind es sie?
-Aimm...
-Sie sind eine schöne Frau, haben sehr enterteining sehen mir…
-Alto, Pollo… ¿Tú me has visto la cara?
-Das Telefon arbeitet davon nicht, wo es er, Anruf konnte?
-¡Jesús!, qué interesante lo que me dices. ¿Tu madre bien?
-Ich werde verloren, konnte ich helfen?
-Aimm...- este fulano me está poniendo de los nervios.
- Spanien ist sehr nette, großartige Museen. Es will sie mich, Dame begleiten?
-Aimm... Espera un momentito. Quieto ahí... ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué te pasa, Lola?
-A mí nada, pero tengo aquí a un fulano que no sé lo que dice. ¿Qué hago con él?
-Vete o trata de preguntarle si habla en inglés.
-¿Y cómo le pregunto en inglés, Pepe?
-Pregúntale: ¿Does mister english, speak?
-Espera que me lo apunto y si dice que sí, ¿qué hago, Pepe?
-Dile que tú no y te vas.
-¿Y le dejo solo?... Pobrecillo, se le ve que está fatal.
-Pues llévatelo al mercadillo… ¿Qué quieres que te diga?
-Vaaaaaaale, qué poca caridad tienes. ¡Adiós, Pepe!- ¿Eh, tú? Ven para acá. Me ha dicho mi Pepe que te pregunte lo siguiente: ¿Tú mister inglés?
-Nicht bin ich von Albacete und tue hier Kurs des Deutschen.
-¿Eh? Aimm... Mira, Pollo, me aburres, así que vete para Albacete o vente al mercadillo... ¿Qué haces? Tengo pocos sesos y no me los voy a gastar todos contigo.
-Wir gehen zum Straßenmarkt. Meine Mutter mag sie sehr viel.
-Aimm... Que todo me tenga que pasar a mí, leñe. Es que me pierde este corazón tan grande que tengo. Anda, vamos, he quedado con Mari Pili, quizá ella te entienda.
-Gewesen entzückt mit, Ihren Freund Mari Pili zu wissen.
-Que sí, Pollo, lo que tú digas… Saca dinero para pagar el autobús… Money, euritos, plata para bus, ¿me entiendes?
-No tengo dinero, soy un estudiante de Albacete aprendiendo alemán.
-Repite…
-No tengo dinero, soy un estudiante de Albacete aprendiendo alemán.
-¡Milagro!, milagro… Espera, quieto ahí…- ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué quieres ahora?
-Oye, que al fulano le he enseñado a hablar en cristiano. ¿A qué soy estupenda?
-Sí, mucho. Adiós, Lola.- ¿Eh, tú? Ven para acá. Te pagaré el autobús. Ya verás cómo te gusta el ambiente del mercadillo.
-Vielen dank für die Karte. Versorgung, dass ich kann, ich geht mit meiner Mutter zum Straßenmarkt. Dort spreche ich auf deutsch, um zu handeln praktizieren.
-Aimm… Ya ha vuelto a su ser. ¡Qué lastima!, qué poco duro el milagro.
jueves, abril 10, 2008
LOLA Y LAS POMPAS FÚNEBRES
¡Qué desvergüenza! ¡Qué desfachatez!... Es que ya no hay lo que hay que tener, se han perdido las formas, estoy indignadísima. Ahora bien, esto lo arreglo yo en un periquete. A Lola no se le hace esto, porque es una tía legal; bueno, a veces a lo mejor me desvío un poco pero, a grandes rasgos, estoy im-po-lu-ta.¿Que qué me pasa? Por favor, por favor, dejadme que os cuente. Enciendo un cigarrillo, un momentito... ya. Me he cogido una copa de cazalla, me relaja mucho. Como os decía...¿Sabéis qué día es hoy? Domingo. ¿Y qué dijo Dios cuando creó el séptimo día? Que hay que descansar... Pues no. Las ocho y cinco de la mañana, suena el teléfono. Me digo a mí misma, mismamente: Lola, alguien ha estirado la pata, no son horas, como no sea para contar una desgracia... Voy a la habitación de Peluche, -el niño está-, me relajo, pero el teléfono zumba qué zumba, ¡qué pesado! Voy al dormitorio de Anticristo, -dormidito, respiro tranquila- pero dale que dale que toma, el ring ring sigue. ¿No se quedará afónico? De pronto pienso, muy dormida, ¿eh?, ¡ay!, va a ser mi madre, que alguno de sus periquitos se ha muerto. Entonces cavo mi propia tumba y descuelgo:-“Di a Pepe que se ponga”.- ¡Coño! ¿De quién es esa voz tan familiar y de paso tan maleducada que no da ni los buenos días?
-No oigo, hay interferencias. ¿Quién dice que es?
-Soy Plegaria, la jefa de Pepe.- ¡Ostras, la gorda en versión dominical!
-Está dormido. Me prohibió que le despertara en todo el día. Llama mañana. ¡Adiós!- No la dejo hablar y cuelgo. ¡Já! Al segundo ya está de nuevo el puñetero ring ring. Lo dejo que suene, pero tanto ring, mi Pepe se levanta y descuelga.Yo me pego a él todo lo que puedo; es que me quiero enterar de lo que hablan, no por ser cotilla, que lo soy, ¡ojito con pensar mal de mí!... Una pérdida de tiempo, no oigo nada y mi Pepe me hace un resumen al finalizar.
-Lola, me voy. Ha llegado un pedido de ataúdes y hay que llevarlos urgentemente al tanatorio.
-Es domingo, Pepe, tu día libre. ¿No pueden esperar los muertos hasta mañana? Y si no, que vaya la gorda a llevar los sarcófagos.
-Lola, deja de decir bobadas.
-Perdona... ¿Vas a tardar mucho? ¿Te preparo una tartera con patatitas ricas, ricas?
-No, déjalo, me invita a comer y vendré tarde.
-¡Pero cómo que...! Un poquito de..., por favor, Pepe. En esta familia nuestra los domingos se come juntos. Además, ¿qué es eso de que vendrás tarde? Acaso una vez metidos en los sarcófagos, ¿veláis con los familiares? Es que no lo entiendo, Pepe, no lo comprendo, dame ahora mismo una explicación razonable para que te pases el día del Señor con la gorda.
-¡Hasta luego, Lola!...
¡Anda! ¡Que se ha ido! Como os lo cuento, ni más ni menos. Pero mi cerebro audaz pronto se ha puesto a maquinar y he despertado a los niños.-
Niños, ¿queréis ganar un euro extra?
-¿Eh? ¿Cada uno o a compartir?- Con el usurero de mi hijo pequeño no puedo negociar. Voy al monedero y miro lo que tengo. ¡Mal empezamos! Veinte céntimos.
-Un euro cada uno.
-Mamá, el dinero por delante.- Sigue el pequeño dando leña al mono, ¿a quién puñetas se parecerá?
-No, no. Os doy un adelanto de veinte estupendos céntimos. Cuando hayáis hecho el trabajito os cobraréis el resto.
¿De dónde voy a sacar el dinero? Hoy es domingo y los bancos están cerrados... Bueno, se lo cogeré a Pepe, siempre tiene dinero.
-Mamá, ¿te quieres quedar con nosotros? Además, ¿qué trabajo es ése?
-Muy sencillo, hijos míos, ¿os acordáis de aquel set de espías que os trajeron los reyes payos hace cinco años?
-Mami, ¿tú flipas? Yo no salgo a la calle a hacer el ridículo, uno tiene su reputación, si tú no la tienes es problema tuyo.- Peluche tan agradable como siempre.
-Os subo a euro con cincuenta a cada uno.-Dos euros y cerramos el trato.- Siempre termino pringado, menudo cómo me va a salir el domingo, bueno a mi Pepe que es quien va a pagar la broma.
-Vale, trato hecho. Coged los prismáticos y los pasamontañas. ¿Quién de los dos escribe más rápido?
-Peluche.
-Bien, toma nota de todo, ¿entendido? Hasta si van a hacer pis.
-Pero, ¿tomar nota de qué? ¿A quién hay que espiar?-A papá y a la gorda.
-Un poquito de..., por favor mamá,- de nuevo Anticristo dando por el traserillo- si esa es la misión, de dos euros nada monada, han de ser tres con cincuenta cada uno.-¡Coño! con el niño...
-Vaaaaaaaaale, pero iros de una vez.
He pasado el día sola, sí, como lo leéis, comiéndome los muñones. Y diréis... Pues es de no creer, estoy alucinando pepinillos aún. Han aparecido a las doce menos cuarto de la noche. ¡Los tres juntos! Riéndose, contándome lo bien que se lo han pasado: la gorda les ha llevado a comer y a merendar, les ha dejado pedir de todo. ¡Dios mío! Se van a poner tan focas como ella. Y mis riquísimas patatas ligth de plantón... No hay derecho. Para colmo dicen que es simpática. ¡Y una mierda! Eso sí que no me lo creo ni harta de cazalla, que por cierto casi me he bebido la botella entera con tanto nervio junto.
Ya en la cama va mi Pepe y dice:
-Los niños hoy estaban encantados contigo. Me han contado que les has dado a cada uno tres euros y medio extras por no hacer nada. No me dejas de sorprender, Lola.
-Ni yo Pepe, a cada minuto me sorprendo a mí misma mismamente. Por cierto, ¿tienes siete euros para pagar unas deudillas?
sábado, abril 05, 2008
EL VIBRADOR DE LOLA Y MARI PILI
-Mari Pili corre, ven…-¿Qué?
-Mira, lo que necesitábamos: un electro estimulador plus.
-Lola, ¿para qué necesitamos nosotras ese chisme? Con la Termomix es suficiente.
-No empieces con tu máquina que me aburres. Esto es mucho más útil.
-Lola, te recuerdo que mi máquina estimula cualquier alimento en un pis pas.
-Pero no estimula el cerebro como este chisme… ¡Anda!, y mira qué barato.
-Ese trasto no hace comiditas ricas.
-¿Cómo que no? Lo meto dentro de la cazuela y estimula a las patatas y al pollito.
-¡Qué burra eres Lola!
-No con fundas burra con ser práctica. Yo soy lo segundo. Comenzamos a tener una edad que necesita de complemento para tener calidad de vida.
-¿Sí? Pues yo me encuentro como una moto.
-Ya, ¿pero de cuántas cilindradas, Mari Pili? Cada vez de menos. Acuérdate cómo estaba yo la semana pasada: goteras por todas partes.
-Claro, eres mayor que yo.
-No me vas a ofender, Mari Pili llamándome vieja. Asumo mi madurez con altas dosis de dignidad. Mírate tú, aparentando lo que no eres.
-Lola me ofendes.
-Qué te voy a ofender, lechuza… Quiero que nos compremos un electro estimulador para cerebros retrasados.
-¡Ah!, ¿es que somos ahora lelas?
-Un poco y con los años más. Pero con este chisme, vamos a marcar un hito… Mira, también nos compraremos esta fregona. Lleva el agua incorporada, así no necesitamos transportar el cubo.
-¿La fregona potencia las neuronas, Lola?
-Potencia nuestros bíceps, Mari Pili… Anota esta escurridora de lechuga.
-¿Para qué?
-¿Para qué va a ser? Para escurrir tus ideas, no te fastidia. Con esta sencilla manivela, mientras la das vueltas, tu juego de muñeca se pone a punto y la lechuga queda lista para la ensalada… ¡Qué maravilla!, mira…
-¿Qué, Lola?
-Un comecocos eléctrico y es baratísimo. También lo compramos.
-Yo no.
-¿Por qué no, Mari Pili?
-Ya tengo a Paquito y a ti para que me comáis mi pobre ego y encima gratis. Ni hablar.
-Pero, pero qué rancia eres. ¿Me vas a comparar a Paquito con este chisme tan divertido?
-Sí, eso es verdad. Los dos sois muy aburridos.
-Venga, suma a ver cuánto es…
-1199 euros Lola.
-¡Leches, Mari Pili!, ¿qué has comprado?
-¿Yo? Nada, eres tú.
-Vale… Decidido.
-¿Decidido el qué?
-Que tú me electro estimulas y yo a ti y seguimos con la fregona tradicional. ¿Contenta?
-No.
-… Oye Lola, mira esto… ¿Y si nos compramos un vibrador? Cuesta sólo 10 euros.
-Vale, y nos lo ponemos encima de la cabeza para dar masajes. Luego lo lavo y lo meto en la cazuela para el pollo… Venga, pincha. Compra dos.
miércoles, abril 02, 2008
LOLA Y LA CONGA
-Buenos días, Lolilla. ¿Qué estás haciendo tan concentrada?-Preparando la lista.
-Qué buena idea. Dame papel que preparo la lista de la compra.
-Mi lista no es de la compra, Mari Pili.
-¿Ah, no? ¿Y de qué es?
-Para mi boda.
-¡Leñe!... ¿Lola, no estabas casada ya?
-Por supuesto, pero me caso otra vez.
-Ya tienes ganas, Lola… ¿Y con quién esta vez?
-Con el mismo. Mari Pili, más vale malo conocido que bueno por desconocer.
-¿Con Pepe? Pobrecillo, ya tienes ganas de martirizarle otra vez. Podías casarte esta vez con otro. Más que nada por no fastidiar al mismo de siempre.
-No, yo con mi Pepe hasta el final. Soy de la vieja guardia: siempre el mismo… Por cierto, ¿qué te parecen mis labios?
-¿Te has echado silicona?
-Mejor que eso. Me he comprado una barra para la boda. La estoy probando.
-Ya, es un poco… rara, ¿no?
-Es el no va más, Mari Pili. Se llama levres orgásmicos. Mira y no se borra aunque beses mil veces y te comas un cochinillo entero. ¿Quieres probar?
-No sé… Oye, ¿y tú crees que Pepe está para levres orgásmicos? Yo le noto un poco pasado.
-Todo es ponerse, Mari Pili… En fin ya he terminado la lista.
-No te entiendo, Lola. Si estás casada, ¿para qué te quieres casar de nuevo?
-Y yo qué sé, Mari Pili. Hija, haces cada pregunta sin pies ni cabeza.
-Oye, ¿y cuándo es?
-El 27 de abril del 2010.
-Lola, por dios, falta dos años.
-¿Y? Acabo de leer que estas cosas hay que hacerlas con tiempo. ¿Te gusta este salto de cama? Es divino.
-Lola, permíteme que te diga que Pepe no está para saltos de tigre. Y tú…
-Y yo, ¿qué? Mira, ¿qué te parece este vestido con plumas de Malibú?
-Barroco, no tienes edad. Busca algo más sencillo, no sé… ¿Mira éste, es ideal.
-Ay, sí… Oye, Mari Pili, ¿pongo lista de bodas?
-Por supuesto. Vamos al mercadillo a ver qué vemos. ¿Cuántos somos a la ceremonia?
-Tú y yo. Pepe no creo que quiera venir.
-¿Y para dos, vas a poner lista de bodas? ¿Y para dos la preparas con dos años de antelación? ¿Y para dos te pones vestido de novia? Y para dos…
-Deja de decir para dos, Mari Pili, pareces un disco rallado. Encima que voy a contratar a un hombre orquesta. Imagínate Pepe y yo abriendo el baile…
-… Con un vals, lola.
-No, Mari Pili. Con la conga.
-Ah… Dame levres orgásmicos, Lola. Para la conga será lo mejor.
sábado, marzo 29, 2008
LOLA LA DOLORES
-Mari Pili, qué mal me siento.-¿Qué has hecho esta vez?
-¿Yo? Dirás qué me ha hecho la madre naturaleza. Estoy como si hubiera cargado con doscientos kilos de patatas… Ah, y tengo el cuerpo lleno de gases.
-Ya decía yo que olía mal.
-¿Qué me estás insinuando Mari Pili? Entiendo que si pudiera evacuar mis malditos gases, el ambiente estuviera cargado, pero mi problema es que no salen de mi cuerpo, les debe gustar… Y me duele la cabeza, como si me estuvieran dando con un martillo.
-Tranquila, la tienes muy dura, no se rompe fácilmente.
-… Y estoy estreñida.
-¡Qué lastima!, sí que estás mal.
-Y no veas que cantidad de mocos tengo.
-¡Jesús!, es que tienes de todo, Dolores, Lolita, Lola.
-Y en el estomago tengo la sensación de que me están clavando banderillas.
-¡Ole, torito!
-Mari Pili, no me tomas en serio, te pareces a Pepe.
-Es que, Lola, nos tienes curtidos, no podemos tomarte en serio.
-¿Ah, no? Cría cuervos y te sacarán las fístulas… Estoy deprimida.
-¿Ves? Eso sí que es grave. Vamonos al mercadillo ahora mismo.
-No puedo.
-Pero, ¿por qué? No me empieces a preocupar, Lola, esto comienza a ser, no grave, gravísimo.
-Se me mueven los gases y me impiden el movimiento.
-¿Eh? ¿A dónde van?
-Pues bajan y suben.
-Y, ¿por qué no aprovechas cuando bajan para darlos una patada y echarlos?
-¿Cóoooooooomo, Mari Pili?
-Hija, pues lo que toda la vida se ha llamado ventosidad… Ya sé, ya está. Una ristra de flatulencias y como nueva.
-¿Y el cansancio, las banderillas, los mocos, la cabeza? ¿Qué hago con todo eso?
-Lola, las cosas no se hacen todas a la vez. Un profesional va de una en una. Empecemos con las ventosidades. Ponte a andar a gatas. Abro las ventanas para que el aire ventile el ambiente, me voy a vender un par de termomix y luego vuelvo. Cinco vueltas enteras a la casa, ¿vale, Lola?
- Vaaaaaaaale, ¡adiós!
-… Mami, ya estoy en casa… ¡Ños, Mamá!, ¿qué haces en formato perro?
-Cosas de Mari Pili, Peluche…, para soltar gases. Dice que los profesionales hacen de uno en uno. ¿Tú qué crees?
-¿Mamá?
-¿Qué, Peluche?
-Qué triste tener que oír esto a mi madre para saber que mi madre es humana, qué triste…
-Será capullo…
jueves, marzo 27, 2008
LOLA ABOGADA Y BOMBERA
Me confundí al elegir profesión; tenía que haber sido bombera y abogada, todo junto, defensora de las causas indefendibles. Sé que el poder de convicción que Lola posee no convence a nadie porque lo que no tiene pies ni cabeza, puede tener tronco ¿A qué sí? Yo he visto películas de terror que después de macabros asesinatos, ahí queda el muerto que sigue andando. ¿Cómo? Ni pajolera idea. Pues bien, así son los líos que defiendo de mis hijos ante el atribulado e impotente, aunque no de pene, de mi sufrido Pepe. Su mente era, antes de que estos indígenas llegaran a la adolescencia, privilegiada y equilibrada. Después, ¡pobre hombre!, va de ataque en ataque como el juego de la Oca y tiro porque me toca. En resumidas cuentas, no soy buena abogada para él, menos para mí, pero ¡ay para estos pimpollos que Dios nos ha dado!, soy sensacional, diría más, soy única en mi especie de madre timada por el timo de la estampita. Y es que ser padres en los tiempos que corren es un peligro seguro de morir calcinado en una hoguera de pasiones encontradas, al puro estilo de la inquisición. Estoy enfadadísima, que lo sepáis; lo que no me explico es que habiendo miles de sociedades protectoras de animales, no haya de padres, en concreto, de madres achicharradas como los churrascos argentinos. De verdad que no hace mucho tiempo yo quería ser una madre modélica, de esas que salen en el cine que nunca pierden los nervios, que jamás se alteran y terminan con una sonrisa y un beso en la mejilla de sus hijos; yo acabo lanzando escupitajos y maldiciones. Mirad que intento acercarme a ellos, eso sí, con un buen traje de neopreno, chaleco salvavidas y armas sofisticadísimas como la comprensión y diálogo, pero sus lenguas de víboras rabiosas, hablando en idiomas que ni dios conoce, desengañaros, son igualitos a la niña del exorcista, están poseídos, me dan unos revolcones que no me puedo ni levantar… Me lavan el cerebro, me convierten en un robot teledirigido, siempre hacia el mismo lugar: mi Pepe, claro, voy y comienzo la escenificación: la defensa del caracol como hombre mamífero. Mi Pepe, aunque ha perdido mucho, el que tuvo retuvo, me mira de arriba a bajo seiscientas veces para ver si soy aquella que una vez le encandiló y lo único que encuentra es un tronco con senos, trasero, corazón gigante y pulmones, pero pies, cabeza y estomago han sido extraídos por alienígenas que llevan nuestros apellidos.De verdad chicos, necesito recobrar un mínimo de equilibrio emocional antes de que me dé el siroco definitivo o emplearme en artes marciales, yoga, luchadora de Sumo..., algo, lo que sea, hasta de volverme una intelectual como es el deseo soterrado de mi Pepe, que añora una mujer culta, informada, con opinión y lo mejor de todo es que no pierde la esperanza. ¡Ay qué ingenuo es este hombre!, si es que con solo mirarme, se aprecia que es tratar de educar a una lechuga en literatura contemporánea. Por ejemplo, el otro día me quería llevar al cine a una película de arte y ensayo, ¡a mí! que a lo que más que alcanzo a entender es a Heidi… Para que no se me viera demasiado mis inclinaciones culturales, le dije muy en mi papel de mujer puesta en asuntos mundanos “Pepe, es una magnífica idea pero mi estado psíquico emocional hoy no está estructurado y, menos, preparado para leer a oscuras delante de una pantalla. A lo más que puedo soportar es una película de amor y lujo que tenga una envergadura tal, que me haga olvidar mis miserias, este mundo de patata para comer, cenar y desayunar. El concierto de caras avinagradas de mis pimpollos, olvidar por una hora como se suma ya que sólo sé restar ¿Me entiendes Pepe?”…. Se quedó con tal cara que medió lástima y, en vez de dormir la siesta en casa, la dormí en el cine; al tercer renglón de lectura, bueno en los títulos, ya estaba en brazos de Morfeo.
Cuando salimos, él estaba contentísimo y yo descansadísima, lo cual fue idóneo para venderle la moto porque, veréis, Peluche quiere irse a London a correrse la juerga padre, pero no tiene pelotas para decírselo a su padre. Claro, ¿para qué las necesita teniendo a la gilipollas de su madre, verdad? Así que poniéndome primero la estola- ¿se dice así, no?- de abogada le dije muy serena “Pepe, creo que es conveniente que Peluche se vaya un par de días a London a ejercitar el inglés. El niño se muere por practicar el idioma de Carlos de Ingland”… Chicos, me miró de tal forma que rápidamente tuve que cambiar de traje por el de bombera y sacar la manguera, ¡me calcino el tío!, ¡a mí! que sólo miraba por la cultura de mi niño… ¿Cómo voy a ser culta, leches? Si me abraso nada más que lo intento... Ya os lo he dicho, lo mío es Heidi y su amigo Pedro.
martes, marzo 25, 2008
PREMIO DARDOS
Mi irresistible Blumun, http://blumuneando.blogspot.com/ , ha decidido acordarse una vez más de una humilde servidora. No me extraña porque yo lo valgo. ¿Que soy una creída? Hijos si no me jaleo yo, además de mis lectores, ¿quién lo va a hacer? Claro en el momento que se entere Mari Pili vendrá a decir que ella también se lo merece porque es "culo veo, culo quiero"... En fin como soy generosa, lo compartiré con ella porque si ella me falta, ¿con quién voy a correr mis mejores aventuras?Y ahora he de pasar el testigo a gente maravillosa que escribe como los angelotes y jamás te deja indiferente. Los nominados son (tatatachán.... qué nervios, ños):
Lola Bertrand http://asturiasyyo.blogspot.com/
Cati Cobas http://www.caticobas.blogspot.com/
Nómada Planetario http://alfaguara-errante.blogspot.com/
Pepe codorniu http://aguasabajo.blogspot.com/
Fernando García http://territorioenemigo.blogspot.com/
¡Ay!, pero que rebonitos son todos ellos. Id a sus blogs a comprobarlo. Cada uno de ellos es maravilloso.
¡GRACIAS BLUMUN!
domingo, marzo 23, 2008
LOLA EN EL MERCADILLO

-Lola, por dios, ¿te has mirado al espejo? Estás de tebeo.
.Pues, anda que tú, Mari Pili. ¿Sabes lo que me fastidia de esto? Que siempre se ve la paja en el ojo ajeno y no en el tuyo.
-Un poquito de por favor, Lola, no me compares contigo.
-Por supuesto que no me comparo. No tengo tan mal gusto.
-¿Qué me quieres decir, Lola? Venga, habla. No tires la piedra y, luego, escondas la mano.
-Yo de cobarde no tengo nada, Mari Pili y si te tengo que llamar ridícula, voy y te lo llamo. Mira, ven a este espejo. ¿Qué?, ¿qué ves?
-Una mujer de su tiempo, Lola.
-Las mujeres de nuestro tiempo, ¿llevan siete bolsos puestos, Mari Pili?
-Eso es porque los tengo. Envidia que tienes. En uno llevo las gafas, en otro el monedero pequeño, en otro el monedero grande. En el bolso leopardo llevo las llaves. En el de cebra guardo…
-¡Calla!, si la memoria de mosquito que tienes, te hace olvidar tu nombre, así que te vas a acordar que en el bolso de pantera llevas la liebre, y en el de oso el gato. Mari Pili sé realista, hija.
-Ven para acá. Mírate ahora tú en el espejo. ¿No ves que llevas el cuello caído? Pareces Lola la collares. Tanto oropel no hace fino.
-Más vale que sobre y no que falte.
-Creo que nos hemos pasado dos pueblos hoy comprando en el mercadillo.
-Yo, como siga a este ritmo de comprarme joyas por kilos, me tienen que hacer un año nuevo con más días, Mari Pili o, salgo de esta guisa a la calle. Y tú, podías de parar de comprar bolsos, Mari Pili.
-¿Sabes lo malo de todo este asunto?
-¿Qué, Mari Pili?
-Yo no tengo sitio en el armario. O tiro la ropa de Paquito o, no me cabe más mierda.
-Para mí, Mari Pili, es que estamos enfermas. No es normal. Es que antes comprábamos con mesura. Un par de docenas de bragas y nos veníamos tan contentas a casa, pero es que ahora…
-A mí ir al mercadillo a comprar bragas, Lola, no me motiva. A mí me anima comprar quincalla al peso, por ejemplo.
-Sí, si eso está muy bien, Mari Pili, pero es que llevamos un mes comprando bolsos y collares. Si lo que no me explico es como aún quedan modelos.
-Por curiosidad, Lola, ¿no has comprado ningún modelo repe?
-No, y lo triste es que me ha dicho la gitanilla que siguen fabricando más y distintos… --¿Lola, qué vamos a hacer?
-Que no cunda el pánico. Sacamos una manta con muelles y nos ponemos a vender?
-¿Sin licencia, Lola?
-¿Por qué crees que te digo una manta con muelles? Como la de los negritos. Viene la poli, y tú y yo tiramos del muelle y a corre eeeeeer. ¿Qué opinas, Mari Pili?
-¿Qué quieres que opine? Otra ridiculez de las tuyas, pero si no hay más remedio…
.Pues, anda que tú, Mari Pili. ¿Sabes lo que me fastidia de esto? Que siempre se ve la paja en el ojo ajeno y no en el tuyo.
-Un poquito de por favor, Lola, no me compares contigo.
-Por supuesto que no me comparo. No tengo tan mal gusto.
-¿Qué me quieres decir, Lola? Venga, habla. No tires la piedra y, luego, escondas la mano.
-Yo de cobarde no tengo nada, Mari Pili y si te tengo que llamar ridícula, voy y te lo llamo. Mira, ven a este espejo. ¿Qué?, ¿qué ves?
-Una mujer de su tiempo, Lola.
-Las mujeres de nuestro tiempo, ¿llevan siete bolsos puestos, Mari Pili?
-Eso es porque los tengo. Envidia que tienes. En uno llevo las gafas, en otro el monedero pequeño, en otro el monedero grande. En el bolso leopardo llevo las llaves. En el de cebra guardo…
-¡Calla!, si la memoria de mosquito que tienes, te hace olvidar tu nombre, así que te vas a acordar que en el bolso de pantera llevas la liebre, y en el de oso el gato. Mari Pili sé realista, hija.
-Ven para acá. Mírate ahora tú en el espejo. ¿No ves que llevas el cuello caído? Pareces Lola la collares. Tanto oropel no hace fino.
-Más vale que sobre y no que falte.
-Creo que nos hemos pasado dos pueblos hoy comprando en el mercadillo.
-Yo, como siga a este ritmo de comprarme joyas por kilos, me tienen que hacer un año nuevo con más días, Mari Pili o, salgo de esta guisa a la calle. Y tú, podías de parar de comprar bolsos, Mari Pili.
-¿Sabes lo malo de todo este asunto?
-¿Qué, Mari Pili?
-Yo no tengo sitio en el armario. O tiro la ropa de Paquito o, no me cabe más mierda.
-Para mí, Mari Pili, es que estamos enfermas. No es normal. Es que antes comprábamos con mesura. Un par de docenas de bragas y nos veníamos tan contentas a casa, pero es que ahora…
-A mí ir al mercadillo a comprar bragas, Lola, no me motiva. A mí me anima comprar quincalla al peso, por ejemplo.
-Sí, si eso está muy bien, Mari Pili, pero es que llevamos un mes comprando bolsos y collares. Si lo que no me explico es como aún quedan modelos.
-Por curiosidad, Lola, ¿no has comprado ningún modelo repe?
-No, y lo triste es que me ha dicho la gitanilla que siguen fabricando más y distintos… --¿Lola, qué vamos a hacer?
-Que no cunda el pánico. Sacamos una manta con muelles y nos ponemos a vender?
-¿Sin licencia, Lola?
-¿Por qué crees que te digo una manta con muelles? Como la de los negritos. Viene la poli, y tú y yo tiramos del muelle y a corre eeeeeer. ¿Qué opinas, Mari Pili?
-¿Qué quieres que opine? Otra ridiculez de las tuyas, pero si no hay más remedio…
lunes, marzo 17, 2008
LOLA Y EL SEXO

Lo dijo mi amiga Mari Pili, ella habla por los codos, es más, no calla, “Lola, no te engañes, están todos zumbados, y lo malo no es eso, es que así terminaremos todos” El final de la frase me preocupó; que el mundo cada vez esté más loco, ¡qué lo vamos a hacer!, como dice un refrán español “A río revuelto, ganancia de pescadores”, vamos, el negocio bola para los psiquiatras. Hasta aquí todo normal, pero que la cotorra de mi amiga vaticine que yo, Lola, termine como la masa, ¡no, no hombre no, un respeto!... Y el caso que si tengo un minuto para pensar (difícil, estoy muy ocupada), papeletas para la rifa de los chiflados tengo unas pocas… bueno, unas cuantas... ¡Vale!, tengo muchísimas ¿Contentos? Y la culpa la tiene esta vida trepidante que llevamos, ¿a qué sí? En esto que estaba meditabunda, cuando volvió a sonar el teléfono; era mi amiga Mari Carmen, ¡joder, ésta!, si hay entrega de premios al más pirado, ella nos haría sombra a Mari Pili y a mí con todo lo adornada de mujer sindicalista, reivindicativa de los derechos de la mujer, culta, teatral y divertida…, pero loca, mucho. El caso es que me llamaba para invitarnos a su casa la noche del viernes y cenar juntos; como yo estaba muy concienciada de la problemática mundial (la de la locura) me dije “Lola, esta es una ocasión fantástica para ayudar al prójimo” (establecer una ONG para locos, cuya presidenta sería yo, ¿quién mejor?)
¡Manda huevos, qué noche pasamos!, hasta mi Pepe, que aunque limitado e impotente (os recuerdo, que no de pene; quiero hacer esta matización porque ya veréis…), siempre ha sido un hombre sano de juicio y raciocinio, esa noche se destapó. La cena transcurrió normal, haciendo balance de la semana, las pericias de cada uno. Allí todo el mundo hablaba a la vez porque pensaba que lo suyo era más importante y trágico; con lo cual yo no sé si un cabrón que apareció en la conversación era de mi Pepe, de mi amiga Mari Carmen o del mudo de su marido, que nunca habla, se limita a escuchar y observar espantando. Mío esa cabrón no hay duda que no, porque yo sólo tengo gilipollas… ¿De quién sería el cabrón? ¡Jó!, qué mala costumbre tenemos de no escucharnos.
El caso, que ya en los postres me dice Mari Carmen “Lola, en el sindicato (no sabía que en los sindicatos hacen estas cosas también; creía que sólo se dedicaban a armar camorra, chillar, picar al trabajador dejándole más tarde tirado delante de la patronal) han sacado un libro de tets muy ameno para que nos conozcamos mejor” ¡Ah, qué cosas!, dije yo inocentemente como siempre y ella me dijo "espera que lo saco y los hacemos"... ¡Joder, joder y joder! (Perdón, perdón y perdón)
¡Manda huevos, qué noche pasamos!, hasta mi Pepe, que aunque limitado e impotente (os recuerdo, que no de pene; quiero hacer esta matización porque ya veréis…), siempre ha sido un hombre sano de juicio y raciocinio, esa noche se destapó. La cena transcurrió normal, haciendo balance de la semana, las pericias de cada uno. Allí todo el mundo hablaba a la vez porque pensaba que lo suyo era más importante y trágico; con lo cual yo no sé si un cabrón que apareció en la conversación era de mi Pepe, de mi amiga Mari Carmen o del mudo de su marido, que nunca habla, se limita a escuchar y observar espantando. Mío esa cabrón no hay duda que no, porque yo sólo tengo gilipollas… ¿De quién sería el cabrón? ¡Jó!, qué mala costumbre tenemos de no escucharnos.
El caso, que ya en los postres me dice Mari Carmen “Lola, en el sindicato (no sabía que en los sindicatos hacen estas cosas también; creía que sólo se dedicaban a armar camorra, chillar, picar al trabajador dejándole más tarde tirado delante de la patronal) han sacado un libro de tets muy ameno para que nos conozcamos mejor” ¡Ah, qué cosas!, dije yo inocentemente como siempre y ella me dijo "espera que lo saco y los hacemos"... ¡Joder, joder y joder! (Perdón, perdón y perdón)
Comenzamos con uno que mi Pepe se puso a la defensiva (no me extraña; se sospechó él vestido de mortaja) se llamaba “Cómo actuaría usted en un velatorio”… mi Pepe se negó al interrogatorio; en cambio yo, abierta a todo, lo hice. Conclusión, me dijeron los resultados que no estaría a la altura de las circunstancias, y menos, como viuda ya que haría un papel desastroso en el evento porque lejos de mostrarme alicaída, estaría… mi Pepe, se lo tomó muy en serio y me preguntó “¿Lola, de verdad te alegraría que yo me muriera?” y yo le contesté “Pero Pepe hijo, ¿cómo voy a querer eso? No, sólo a veces quiero que desaparezcas, pero no que te mueras”. Mi aclaración no le satisfizo.
El segundo tets desmadró al personal (en él colaboró Peluche que había aparecido en casa de Mari Carmen a buscarnos; aquí se vio claramente que aquello que me contó de que sería virgen hasta el matrimonio ¡Miau! Era una milonga dicha en un momento de arrebato descontrolado y juvenil) se llamaba “¿Seduce o no seduce?” Parecido al ser o no ser de Shakespeare pero en versión sindicalista. Los resultados se englobaban en tres categorías: Leona, gatita y ratita. ¿Diréis? Yo, la gran Lola, resulté ser una leona; mi Pepe dijo “ni hablar del peluquín; ese resultado está mal, hay que repetirlo” Otra vez a hacerlo, así hasta tres veces y las tres salía que era una leona de armas tomar en lo que al sexo se refiere ¿Tengo yo la culpa de ser una fiera en la cama? Pues no, la naturaleza es la naturaleza. Mi Pepe r que r, que no y que no. Peluche dijo “Pues hacérmelo a mí” nada, que el niño era como su madre ¡Una fiera de la sabana! En cambio mi Pepe era un minúsculo gatito
¡Qué risa, qué cabreo se cogió el tío! Se le empezó a ir la olla, que si él era un maestro, que si aguantaba no se cuantas horas… bueno, bueno y bueno. Mi Pepe que vio que su virilidad estaba en entredicho (Veía por momentos que se bajaba los pantalones para mostrarnos que él no sólo tenía de todo sino que además era de la mejor calidad) comenzó a atacar a los leones diciéndonos que no tomábamos brevas con fruta de mango aderezadas con yogur griego… ¡Toma ya! Lo callado que se lo tenía mi Pepe… ¿Dónde coños comería todo aquello? En la nevera de mi casa sólo hay plátanos de Canarias, naranjas y yogures de oferta… Escuchad: añadió que el marisco (carísimo) endurece el miembro viril y por eso él tres días a la semana se administraba de ese alimento (y yo, tonta de mí, yendo a comprar siempre ofertas ¡Lola, eres una gilipollas! Me dije) en cambio su mujer (es decir yo) sólo comía fritos, carnes rojas (con lo cara que está la carne) ajos y cebollas… todos ellos, alimentos corrosivos para el sexo, por lo cual era imposible que yo, la gran Lola, fuera una leona…
¡Qué envidia dios hay por el mundo!, hasta en tu propia familia ¡Qué decepción! Pero no por este descubrimiento me atribulé, noooooo. Toda Lola que se precie de serlo, jamás debe achicarse; con lo cual di una lección a mi Pepe: comiendo de ofertas, puedes ser un genio, una bomba, encima de la lavadora, debajo de unas sábanas, en un sofá, en la ducha o en el suelo… he dicho y que nadie me lleve la contraria ¿Entendido?
viernes, marzo 14, 2008
LOLA Y LA RUTINA

¡Puagg!..., más de lo mismo. No os lo vais a creer pero estoy constreñida, a mí esto de la rutina que no me va. Todos los días lo mismo: plumero, lavadora y la toca narices de mi jefa. No, he nacido para algo más.
Quiero ser mujer objeto, sí, creo razonablemente que he nacido para el disfrute de la vida, no para uso y desuso, lo mío es no hacer nada, vivir del cuento y, como mucho, llevarme a una tertulia televisiva, de esas que dicen cuatro barbaridades –ahí me pintaría sola, lo haría francamente bien- y me pagan un fortunón, no más.Estoy en un punto de mi vida que me sobra todo, me basta con ser yo misma mismamente. Fijaros si soy caritativa: os regalo, que no vendo, ¡ojo al dato!, a mi Pepe, un santo, a Peluche, un genio, a Anticristo, un sesudo, y a la toca huevos de mi jefa. ¡Cuatro por uno! Ni en los mercadillos encontráis semejante chollo. Os preguntaréis por qué soy tan desprendida, y es que además de mujer objeto, he nacido para dar, para desprenderme de lo que me constriñe a la par que enriquece mi mala leche ¿Qué, hace? Noto un silencio que me mosquea. ¿No queréis, verdad? Pensáis que cada tonto sujete su vela... Allá vosotros, os perdéis un mundo inagotable de sensaciones porque os contaré que...En España cuando alguien pesa más de 120Kg se le llama obeso; si su obesidad es de carácter, se le nombra mosca cojonera:“Lola, no fumes tanto. Lola, cóseme el pantalón. Lola, haz un ficherito en Acces para meter los presupuestos. Mami, cómprame maquinillas de afeitar. Lola, ¿dónde vas?. Máaama, dame dinero”... tanta Lola, tanta coña aburre, cansa, es mucha mosca para una sola Lola, ¿no os parece?
Y, ¿Por qué me pasa esto, eh? Por ser mucha mujer, si fuera un objeto, pasarían de mí, incluso me mimarían por caridad cristiana porque en el fondo hasta el más malo, es bueno ¿A qué sí? Además, cuando pienso, se me limpia la mente, veo todo con claridad. Noto como me cuajo, me espeso como los flanes… Hecho, me voy a inutilizar y ser mero objeto contemplativo, lo de menos es que piensen que me he vuelto lela…
-¡Loooooooooola! ¿Cuándo vas a hacer la cena, tenemos hambre?
Quiero ser mujer objeto, sí, creo razonablemente que he nacido para el disfrute de la vida, no para uso y desuso, lo mío es no hacer nada, vivir del cuento y, como mucho, llevarme a una tertulia televisiva, de esas que dicen cuatro barbaridades –ahí me pintaría sola, lo haría francamente bien- y me pagan un fortunón, no más.Estoy en un punto de mi vida que me sobra todo, me basta con ser yo misma mismamente. Fijaros si soy caritativa: os regalo, que no vendo, ¡ojo al dato!, a mi Pepe, un santo, a Peluche, un genio, a Anticristo, un sesudo, y a la toca huevos de mi jefa. ¡Cuatro por uno! Ni en los mercadillos encontráis semejante chollo. Os preguntaréis por qué soy tan desprendida, y es que además de mujer objeto, he nacido para dar, para desprenderme de lo que me constriñe a la par que enriquece mi mala leche ¿Qué, hace? Noto un silencio que me mosquea. ¿No queréis, verdad? Pensáis que cada tonto sujete su vela... Allá vosotros, os perdéis un mundo inagotable de sensaciones porque os contaré que...En España cuando alguien pesa más de 120Kg se le llama obeso; si su obesidad es de carácter, se le nombra mosca cojonera:“Lola, no fumes tanto. Lola, cóseme el pantalón. Lola, haz un ficherito en Acces para meter los presupuestos. Mami, cómprame maquinillas de afeitar. Lola, ¿dónde vas?. Máaama, dame dinero”... tanta Lola, tanta coña aburre, cansa, es mucha mosca para una sola Lola, ¿no os parece?
Y, ¿Por qué me pasa esto, eh? Por ser mucha mujer, si fuera un objeto, pasarían de mí, incluso me mimarían por caridad cristiana porque en el fondo hasta el más malo, es bueno ¿A qué sí? Además, cuando pienso, se me limpia la mente, veo todo con claridad. Noto como me cuajo, me espeso como los flanes… Hecho, me voy a inutilizar y ser mero objeto contemplativo, lo de menos es que piensen que me he vuelto lela…
-¡Loooooooooola! ¿Cuándo vas a hacer la cena, tenemos hambre?
Semejante berrido me ha sacado de mis sueños peripatéticos ¡Hay que joderse qué poco duran los sueños! Y los pensamientos, ni os cuento. En fin, vuelvo a la cazuela y la sabrosa patata, al puto fichero, a maldecir a la gorda que ha empezado con bríos a sobar los tanganillos de mi Pepe, a madrugar porque me conviene tener 36 horas en vez de 24. A ver la televisión facultativa que me instruye y anestesia. A ser sorda, bizca y ciega antes las incongruencias de dos adolescentes. A creerme que todo tiene solución y poner parches al asunto. A ser comprensiva aunque nadie me comprenda. A ser economista con ahorro de costes. A... ¡Y una mierda!, no quiero ser Blancanieves, ni Cenicienta, sólo una gilipollas vaga... eso.
Por cierto ¿Sabéis como se hace eso de gilipollas inteligente y vago a la par que más listo que un conejo, rápido como una ardilla, con más morro que la Esther Cañadas? Por favor, esa información se comparte, no me tengáis en ascuas mientras sigo siendo una vulgar maruja, masificada y explotada.
martes, marzo 11, 2008
LOLA EN DÍAS DE LLUVIA

¡Menudos truenos!, está cayendo la de San Quintín. Este tiempo es malo pues me dedico a hacerme psicoanálisis, y el pensar, siempre lo he dicho, es malo, más que nada porque te das cuenta de muchas cosas que no quieres ver, te molesta ser consciente de tus limitaciones y lo que es peor, de tus bajezas, aterrizas en el mundo de los humanoides que somos y es muy tomate. Os cuento, poneros un café...
Estoy apesadumbrada, sí. Me acabo de dar cuenta que en este basto mundo has de ser alguien para ser tomado en cuenta y así, poder disfrutar de la dicha de unas entradas gratis sin hacer cola y para colmo, no tener que pagar para ver la exposición del momento o, para que te inviten previo reconocimiento que eres el enchufado de fulanito de tal, a cualquier sarao divertido y jacarandoso o, sentarte en la zona VIP donde la gente huele a colonia cara y sus cabezas no te impiden ver lo que sucede en el escenario de la feria de vanidades.
A mí estas cosas no se me cae la faja en reconocer que me dan envidia, no siempre, pero sí en muchas ocasiones.En la soledad de mi alcoba me pregunto por qué nunca nadie me ha apadrinado y por qué yo no he hecho la imprescindible pelotilla o rosquilla a alguien para que se fijase en una humilde servidorcita y, de esta manera, entrara gozosa en “El gotha” de la suerte recomendada.
También me reflexiono y me digo que si hubiera explotado lo de ser “La mujer de perenganito” pues quizá habría saboreado las mieles, pero la miel no está hecha para la boca del asno y claro, Lola, simplemente Dolores, no la conoce ni el vecino de la esquina y por tanto, o juego a la lotería y una vez que me toque, doy un corte de manga a quien se me ponga en la punta del moño o, hago cola de un par de horas mínimo para ver la exposición. O, si voy más lejos en mis ensueños, una vez que me toque la dichosa fortuna, me monto una editorial con una campaña de marketing fabulosa y mis culebrones están de la noche a la mañana en las librerías.
Ser consciente de tu anonimato, lleva parejo la incertidumbre de tener que llegar a la tristísima conclusión que no me he de quejar, que a pesar de ser una vez más, masa para que los medios mediáticos me manejen como les venga en gana, tener que soportar la prepotencia de algunos y sentirte miserable por haber deseado semejantes banalidades, pues eres afortunada porque disfrutas del anonimato más influyente para que si lo deseas, digas en alto lo que opinas y nadie te lo tome en cuenta ni te saque los colores por la idiotez que has dicho. Desde luego, si es así, pues bueno, me tendré que conformar, pero ni San Pedro me quita la idea que ser el enchufado de perenganito debe ser estupendo, fijaros, el ahorro de esfuerzos que eso debe suponer.
No os creáis, también he pensado que no me he sabido rodear de gente influyente o de amigos con pasta para que me invitaran a su yate en las tardes de verano. Muy por el contrario, me he sabido barnizar de no sé que extraño mejunje para no abandonar mis ideas y tratar de ser honrada, para colmo ser sincera que no pocos disgustos me han acarreado y, rematando la jugada, amigos leales tan pringados como yo y que nunca me fallan.
En un día como hoy en que la lluvia nos acompaña, he de reconocer que los lamentos no sirven para nada, que soñar es fatuo y que lo más positivo es que me lave y me vaya a trabajar cantando bajo la lluvia como Ginger Rogers. En un rato libre, llamaré a un amigo, ese ser tan anónimo como yo pero que tantas gratificaciones me aporta. Procuraré no desmoralizarme y seguir escribiendo a pesar de que muchos me digan que mi vocabulario es vulgar, mi escritura mal construida y mi sintaxis penosa. No haré caso al hijo o esposo despechado que me dice que la comida está sosa, ¡joder!, échate sal y a mí mismamente me pondré la mejor de las sonrisas, me diré que soy tremenda y llamaré a Mari Pili para ver qué día le viene bien ponernos a la cola de la exposición.
lunes, marzo 10, 2008
LOLA Y MARIANO FELICITAN A ZETA

¿Mariano? Por favor, pon a la niña la rosa derecha, bueno, pónsela a la izquierda y date prisa. Deja ya de mirar las papeletas, ha ganado Zeta y vamos a darle la enhorabuena, la gente de bien como nosotros ha de demostrar que sabemos perder. Buaaaaaaaaa…, ay, se me caen los mocos de la pena.
Mañana a trabajar, ¿eh, Mariano? Tenemos 9.827.360 personas que han confiado en nosotros, no podemos defraudarles.
Y a mis lectores: GRACIAS por haberme aguantado estos días, de verdad, muchas gracias.
Mañana a trabajar, ¿eh, Mariano? Tenemos 9.827.360 personas que han confiado en nosotros, no podemos defraudarles.
Y a mis lectores: GRACIAS por haberme aguantado estos días, de verdad, muchas gracias.
sábado, marzo 08, 2008
LOLA ENÓLOGA

¡Joder, joder!, La que armé anoche, menudo mosqueo el de mi Pepe.
Vuestra Lola todo le resulta poco para que su hombre aunque impotente sea feliz, pero ¡ay qué desgracia más grande!, nunca lo logro aunque no me desanimo, esto es como jugar a los dardos, algún día atinaré ¿no?
¿Qué hice? ¿Qué pasó? ¿Qué aconteció? ¿Por qué soy así? ¿Por qué él es un santo y yo soy Lola? Ay Hijos, uno nace como nace y la vida se encarga del resto aunque en mi caso, yo misma mismamente me hago a mí misma todos los días, me entreno en superarme, en ser eso... un desastre. Os cuento...
Soplaba un vientecillo caliente para eso estamos en marzo, la casa estaba silenciosa, ordenada, primorosa y me dio por pensar... siempre me pasa lo mismo cuando ejercito ese derecho constitucional del ser humano, a mí me lo tendrían que tener prohibido ¿Qué pensé? Hijos, tirando la casa por la ventana, fui a comprar quesos que no patatas para poner un aperitivo a mi Pepe, encontré una oferta estupenda. Una vez puestos en un platito, fui a buscar el vinito, uno que compré en un ofertón al que no me pude resistir: regalaban seis litros de vino por uno que comprara, todo a 1,15€, pero heteme aquí que cuando voy a coger el cartón de vino, encuentro una botella apolillada, vamos, llena de telas de araña, polvo, la etiqueta oscurecida que apenas se podía leer “Crianza de no sé qué, año 78” automáticamente pensé que aquello estaría hasta rancio pero antes de tirar nada, que me dé ardor de estómago aunque sea. Limpié la botella e intenté abrirla, me costó pero con mi constancia, no hay nada que se me resista, algún trozo de corcho cayó dentro ¡Más sabor! Pensé. La verdad es su aroma era noble, perfumado de madera en el vino criado en roble, y el bouquet de los vinos más envejecidos, vamos, aquello no se parecía ni de lejos a mis siete litros envasados en cartón. Total que mi olfato me animó a probar, no quería envenenar a mi santo Pepe y encima dar a ganar a la gorda comprándola un sarcófago para mi difunto marido, es más seguro que no me haría descuento. Pensé incluso cuando estaba ya a punto de beber que yo no estaba hecha para ser una viuda desconsolada, si se moría mi impotente, ¿de quién puñetas iba yo a hablar que más juego me diera? Así que empiné la copa y para dentro, ¡qué calor en la garganta! ¡Qué calentón el de mi Pepe cuando me pilló! ¡Qué no me dejó hablar, chicos! Se puso sin yo saber ni comprender como un energúmeno. Sólo decía “Mi botella... mi botella...” parecía Ete. Para calmarle en mi ignorancia porque si llego a ser lista lo que tenía que haber hecho era haber desaparecido, pero allí me quedé delante del tigre impotente que no de pene diciéndole:
-Pepe, cariñin, prueba este vino, no está mal del todo.
-¿Qué dices, Lola? ¿Qué no está mal, dices? ¡Insensata, ignorante!.
- Por Dios, qué hombre! Cuando se embravece es insufrible.
-Que no está picado ni rancio, que huele decente, prueba Pepe, cielín...
-¿Qué me has hecho, Lola? Me vuelves loco, no puedo contigo...
-¿Qué te vuelvo loco, Pepe? Si hoy no me he puesto nada especial Pepe, pero gracias, ya sabes que cualquier cosita me sienta bien.- Pero ni por esas, él se iba calentando, acalorando hasta que coge la botella entre sus manos... vi que me la estampanaba, entonces dije:
-¿Has visto Pepe? La he quitado el polvo, está toda limpita la botella.
-¿Quién te manda tocar esa botella, Lola?
-Pepe no ponía nada, bueno sí pero estaba casi borrado.
-Que sepas Lola que te estás bebiendo 10.000 pesetas.- Lo dijo congestionado, atragantándose... ya decía que sabía distinto a mis siete litros de oferta...
Me he levantado en medio de la noche más oscura que la boca de un lobo y he pensado ¿Si le relleno de nuevo la botella y voy al mercadillo a venderla? Dicho y hecho, me he puesto a rellenarla con mi vino y se ha levantado Pepe.
-¿Qué demonios haces ahora, Lola?
-Mirando por el futuro de la familia, Pepe.
Me pregunto si dará el pego...
viernes, marzo 07, 2008
YouTube - Revolución Popular
YouTube - Revolución Popular SI QUIERES TENER DERECHO A QUEJARTE, VETE EL DOMINGO A VOTAR
LOLA Y MARIANO SE VAN A REFLEXIONAR... ya era hora
¿Mariaaaaaaaaaaaaaaaano? Venga, date prisa que nos tenemos que ir al confesionario a reflexionar. Me gusta verte tan eufórico y animado aunque la procesión va por dentro, lo sé. La niña, desde luego, nos ha salido saladísima, todo el mundo habla de ella… para mal, ¡cómo no!, pero al menos hemos sido originales y nos hemos sacado de la chistera algo distinto a Zeta. Lo que se me atraganta es el nombre que le has puesto, Victoria Esperanza, demasiado largo. Terminaremos llamándola Viki o Espe, seguro. Y, qué carácter tiene la moza. Ayer se cogió un mosqueo que no veas por lo del manifiesto de los jueces que han decidido dar su opinión. Le tape rápidamente la boca porque ya iba a soltar su lengua deslenguada y decir un par de verdades, o setecientas; ha salido a Zeta, no calla. Ya le contesté que se haga la sueca que como venga Paco con la rebaja el domingo por la noche, nos llevan a todos al paredón. Aunque en el fondo somos muertos vivientes porque a la derecha, en estas elecciones, nos han fusilado.Si te soy sincera, Mariano, y como voy de por libre aunque te sea fiel, te diré que presiento que vamos a perder. El lunes volveremos a estar dónde hemos estado la mayoría de las veces en estos últimos treinta años. Pero hay algo que me gusta de todo este sarao: y es que si no ganamos es porque el pueblo que es soberano, no lo quiere, y el que manda es el ciudadano. Ahí está el juego de la democracia. ¿A que es guay, Mariano?
Soy y quiero seguir siendo positiva, de todo se saca una lección, Mariano y si queremos que Victoria Esperanza viva en libertad, hay que enseñarle lo que es el respeto, a saber ganar y aceptar que puede perder. Eso sí: con la cabeza muy alta.
Bueno, Mariano, te espero en la sacristía, no tardes; ya está todo dicho, ahora deja a la gente que medite y que aplaque sus oídos, los tiene embotados.
Te quiero, Mariano
Lola, antes muerta que callada
jueves, marzo 06, 2008
YouTube - Revolución Popular
YouTube - Revolución Popular ... Si no te quieres quejar, vete el 9 a votar. Aquien quieras, pero vota.
LOLA BUSCA SANGRE PARA SU MARIANO

Mi requerido Mariano, dos puntos:
Me han llamado de Izquierda Unida… No, no pienses que para aducirme sino para preguntarme si yo sabía dónde se hacían buenas transfusiones pues se han quedado sin sangre.
Me han llamado de Izquierda Unida… No, no pienses que para aducirme sino para preguntarme si yo sabía dónde se hacían buenas transfusiones pues se han quedado sin sangre.
Fíjate, Zeta se vistió de vampiro apelando al voto útil y se ha llevado hasta el rector de la Complutense y eso que me discutían a mí el otro día de que la Universidad debe ser templo de la independencia. Ahora mismo me pongo yo la toga y el birrete, Mariano, nosotros no somos menos.
Tranquilo, he bajado al almacén a ver con qué cómicos, escritores, cantantes, gente de la farándula etc. contamos y, ¿estás sentado? Como la mejor tirititera tienes a Lola la Grande o lo que es lo mismo yo, conocida mundialmente por mi casa. Y como escritores, a la madre que me parió, también conocida internacionalmente en su hogar y aledaños, MªÁngeles Cantalapiedra.
Hay más, Mariano, aunque no se hayan hecho la foto contigo, ¡ojo!, dato a tener muy en cuenta. Y, lo más importante, Mariano, los millones de personas anónimas que te apoyan y que te lo demostrarán el domingo.
Tú concéntrate, llévate a los primeros espadas estos dos días que te quedan y deja a Rato que hable, que hable mucho sobre lo que nos queda en la despensa de aquí a final de año, que debe ser nada.
Me voy a trabajar, Mariano, España me necesita tanto como a ti.
Un beso de tornillo
Lola, antes muerta que callada
Tranquilo, he bajado al almacén a ver con qué cómicos, escritores, cantantes, gente de la farándula etc. contamos y, ¿estás sentado? Como la mejor tirititera tienes a Lola la Grande o lo que es lo mismo yo, conocida mundialmente por mi casa. Y como escritores, a la madre que me parió, también conocida internacionalmente en su hogar y aledaños, MªÁngeles Cantalapiedra.
Hay más, Mariano, aunque no se hayan hecho la foto contigo, ¡ojo!, dato a tener muy en cuenta. Y, lo más importante, Mariano, los millones de personas anónimas que te apoyan y que te lo demostrarán el domingo.
Tú concéntrate, llévate a los primeros espadas estos dos días que te quedan y deja a Rato que hable, que hable mucho sobre lo que nos queda en la despensa de aquí a final de año, que debe ser nada.
Me voy a trabajar, Mariano, España me necesita tanto como a ti.
Un beso de tornillo
Lola, antes muerta que callada
miércoles, marzo 05, 2008
ÚLTIMOS DÍAS DE CAMPAÑA A LO LOLA... menos mal
Mi querido Mariano, dos puntos:No te lo vas a creer, pero he recibido un SMS de la competencia para inducirme. No les he contestado aún hasta consultarte. A ver si aprendes del marketing de otros, Mariano, lo hacen estupendamente y esto no es coña, saben mover a las masas, pero, claro como nosotros somos cruasanes, así nos va.
De todas formas, si hubiera sido gratis ya les hubiera dicho un par de palabras, pero es que Zeta me ha subido el bonobús y he de ahorrar aunque la economía vaya divinamente… ¡Ay!, Mariano, qué catastrofista eres.
¿Te había dicho que yo soy una panchita? Sí, se llaman panchitos a los procedentes de tierras latinoamericanas y yo soy de San Juan de la Maguana, Republica Dominicana, de ahí mi marcha sabrosona, Mariano… ¿Quieres que le cuente a Zeta que me has regularizado y que te quite el cartel de racista?
¡Ah!, ayer salieron los datos del paro y, para que te enteres, Mariano, hay más paro aunque más empleo de no sé qué. Sí, si, cómo lo lees, así que tú tranquilo, Zeta lo tiene controlado aunque el campo, servicios y construcción estén caos como la bolsa.
Por cierto, una suda, Mariano: si tú ganas, ¿vas a meter mano a la justicia? Es que me gustaría que fuera independiente, que administrara justicia sin interferencias, ¿me explico Mariano?
Bueno, me largo a pelar patatas; éstas aún no se han desmadrado mucho todavía… Esto no se lo cuentes a Zeta que nos las sube.
¡Ah!, otra cosa: di en el mitin de hoy que las cebollas están imposibles aunque tenemos 100.000 parados más.
Te quiero Mariano
Lola, antes muerta que callada
martes, marzo 04, 2008
YouTube - Revolución Popular
YouTube - Revolución Popular... Las encuestas no pueden con nosotros. Aquí seguimos.
LOLA Y LAS ENCUESTAS DE MARIANO
... ¿Mariano? Haz el favor de salir. Están esperándote los empresarios, los sindicatos y la niña; quieren entregarte las encuestas… ¿Qué dicen? Lo de siempre. Zeta estuvo de muerte súbita.¿Mariano? Por favor, deja de buscar los huevos, ésos los tenemos. El pan y la leche Mari Pili no los ha podido comprar, pero ha traído los recibos de la hipoteca, están sin pagar. Y esto es más verdad que Zeta sacando mi foto en el País anoche, ¿la viste? Ahí se desplomó la audiencia; era mi objetivo. Los rulos y la cara de perrillo nunca me han favorecido.
¿Mariano? Sal, por dios, ya no sé qué contar a los empresarios. Sí, tranquilo, les he dicho que tenemos briones eólicos como Zeta y que tenemos más I+D+H, hasta el abecedario completo, pero que dicen que se van con él, que Zeta negocia y que tú no te vendes…
¿Mariano? Sal, ya se ha ido, sólo quedamos la niña y yo… Sal que está berreando, quiere que la cuentes cómo va a ir al colegio. Parece que Zeta le ha dicho que sí la dejan pasar de curso con todo suspendido y que dos más dos es una decena… Y tú, claro, vas a exigir que se la examine de todo y saber, además, por dónde pasa el Ebro.
Menudo lío Mariano, pero tú, relajado, sigues contando con Lola, ¿vale, Mariano?
¡Ah!, ha venido Zeta a dejarte el libro blanco de Petete. ¿Ves? Le diste envidia con tus dientes blancos y limpios de anoche.
Te dejo, voy a repasar las encuestas, seguro que se olvidaron del voto indeciso.
Un besito, Mariano… Sigo contigo.
lunes, marzo 03, 2008
CARTA DE LOLA A RAJOY, SU MARIANO

Mi querido Mariano:
No hago más que llamarte y no me coges el teléfono. Me imagino que estarás en el cuarto de baño preparando el debate. Es el mejor lugar. Yo, cuando quiero meditar y recolocarme, me resguardo en él.
Tú, tranquilo, da gloria bendita oírte, Pero ¡ojo!, ten cuidado cuando mires a la cámara, no sé si me miras a mí o a tu primo.
Ponte la corbata de la suerte, estás ideal con ella. Pero el traje que sea de tu talla; para mí que el otro día te pusiste el que utilizaste para la graduación.
Sonríe, sonríe desde dentro, que vean que no es pose, que para pose las de otros que no tienen qué decir, de ahí sus caras angelicales. Además, que se sepa que tienes los dientes BLANCOS y que muerden divinamente, ni caries ni nada, son de verdad.
¡Ah!, cuando saques las estadísticas, ponlas mirando a España; el otro día sólo las veía tu chaqueta.
Lleva mercromina en el bolsillo derecho, siempre en el derecho, hoy te va a tratar de hacer el harakiri y lo peor: sin que tú te enteres, así que como bajes la guardia, te hago picadillo cuando vuelvas a casa.
Se gallego, mi Mariano, no te desvíes del objetivo, ni contestes a las insinuaciones.
Tú, sólo, contundente, al grano y no hace falta que saques a la niña del otro día, ya la conocen, si quieres saca mi foto, con eso es suficiente para tumbar a Zeta.
Y si cuando volvamos del combate, los números no salen, no te espachurres, simplemente es que no saben sumar.
Y si el día diez tenemos que volver a opositar, pues volvemos. ¿Qué pasa? Con la cabeza muy alta.
Siempre tuya
Lola, antes muerta que callada
No hago más que llamarte y no me coges el teléfono. Me imagino que estarás en el cuarto de baño preparando el debate. Es el mejor lugar. Yo, cuando quiero meditar y recolocarme, me resguardo en él.
Tú, tranquilo, da gloria bendita oírte, Pero ¡ojo!, ten cuidado cuando mires a la cámara, no sé si me miras a mí o a tu primo.
Ponte la corbata de la suerte, estás ideal con ella. Pero el traje que sea de tu talla; para mí que el otro día te pusiste el que utilizaste para la graduación.
Sonríe, sonríe desde dentro, que vean que no es pose, que para pose las de otros que no tienen qué decir, de ahí sus caras angelicales. Además, que se sepa que tienes los dientes BLANCOS y que muerden divinamente, ni caries ni nada, son de verdad.
¡Ah!, cuando saques las estadísticas, ponlas mirando a España; el otro día sólo las veía tu chaqueta.
Lleva mercromina en el bolsillo derecho, siempre en el derecho, hoy te va a tratar de hacer el harakiri y lo peor: sin que tú te enteres, así que como bajes la guardia, te hago picadillo cuando vuelvas a casa.
Se gallego, mi Mariano, no te desvíes del objetivo, ni contestes a las insinuaciones.
Tú, sólo, contundente, al grano y no hace falta que saques a la niña del otro día, ya la conocen, si quieres saca mi foto, con eso es suficiente para tumbar a Zeta.
Y si cuando volvamos del combate, los números no salen, no te espachurres, simplemente es que no saben sumar.
Y si el día diez tenemos que volver a opositar, pues volvemos. ¿Qué pasa? Con la cabeza muy alta.
Siempre tuya
Lola, antes muerta que callada
domingo, marzo 02, 2008
LOLA EN CAMPAÑA CON RAJOY

-Ay, Mari Pili, cómo me mola esto.
-¿Cuál, Lola?
-Esto de hacer campaña y decir lo que me dé la gana.
-Si no dices nada…
-Fíjate, anoche Mariano me decía”Busco gente como tú, soñadores que puedan imaginar”… Cómo me conoce mi Mariano.
-Ya… ¿Y?
-Me dijo, además que me tengo que mojar…
-Sí, metete en la ducha y lávate la mente.
-Descreída, el futuro no te lo van a regalar, Mari Pili, es nuestro momento, no podemos dejarlo escapar.
-¿A Mariano? Si le tenemos hasta en la sopa. ¿Sabes lo que no me convence de la canción revolucionaria?
-Es perfecta, tía gafe.
-Ya, pero parece que termina invocando a Zerolo.
-Porque somos demócratas e invocamos a la patria.
-Menos mal que Mariano no te lleva en la caravana electoral.
-¡E eeeeeeeeeeeeeeeeeeso!, Gracias Mari Pili.
-¿Qué he dicho? ¿Qué ha pasado?
-Voy a llamar al pesoe ahora mismo.
-¿Para qué?
-Para que me lleven con ellos.
-Ah, ¿Ya no eres de Mariano?
-Yo con mi Mariano hasta el fin.
-Pero si te vas con la izquierda. Eres una chaquetera, Lola.
-Marketing, Mari Pili, marketing... No sólo soy mala, es que les reviento el invento cuando el presi me suba al estrado. ¿No lo entiendes Mari Pili?
-No, Lola, no te entiendo y te juro que no voy a mover una pestaña por comprenderte.
-¿Ah, no?
-¡Mariano, Mariano, RA, RA RA!
-Menos mal que sólo queda una semana…
-Pero intensa, Mari Pili, luchar hasta el final
-¿Y después?
-Pues a opositar que se nos da muy bien
-¿Cuál, Lola?
-Esto de hacer campaña y decir lo que me dé la gana.
-Si no dices nada…
-Fíjate, anoche Mariano me decía”Busco gente como tú, soñadores que puedan imaginar”… Cómo me conoce mi Mariano.
-Ya… ¿Y?
-Me dijo, además que me tengo que mojar…
-Sí, metete en la ducha y lávate la mente.
-Descreída, el futuro no te lo van a regalar, Mari Pili, es nuestro momento, no podemos dejarlo escapar.
-¿A Mariano? Si le tenemos hasta en la sopa. ¿Sabes lo que no me convence de la canción revolucionaria?
-Es perfecta, tía gafe.
-Ya, pero parece que termina invocando a Zerolo.
-Porque somos demócratas e invocamos a la patria.
-Menos mal que Mariano no te lleva en la caravana electoral.
-¡E eeeeeeeeeeeeeeeeeeso!, Gracias Mari Pili.
-¿Qué he dicho? ¿Qué ha pasado?
-Voy a llamar al pesoe ahora mismo.
-¿Para qué?
-Para que me lleven con ellos.
-Ah, ¿Ya no eres de Mariano?
-Yo con mi Mariano hasta el fin.
-Pero si te vas con la izquierda. Eres una chaquetera, Lola.
-Marketing, Mari Pili, marketing... No sólo soy mala, es que les reviento el invento cuando el presi me suba al estrado. ¿No lo entiendes Mari Pili?
-No, Lola, no te entiendo y te juro que no voy a mover una pestaña por comprenderte.
-¿Ah, no?
-¡Mariano, Mariano, RA, RA RA!
-Menos mal que sólo queda una semana…
-Pero intensa, Mari Pili, luchar hasta el final
-¿Y después?
-Pues a opositar que se nos da muy bien
sábado, marzo 01, 2008
YouTube - Himno PP diferentes versiones
YouTube - Himno PP diferentes versiones ¡VOTA AL PARTIDO POPULAR!
LOLA CON MARIANO RAJOY

“Hola… Soy yo. Vengo a pedir el voto para mi Mariano, él te necesita, me lo ha dicho.
Ya sé que no es guapo ni fotogénico, pero es un tipo honrado y valiente como mi Pepe, aunque éste me haya salido del otro bando. Ahí está lo bueno de la democracia y libertad, cada uno hace, obra, procede, perpetra, ejecuta, dice, asevera, expone, afirma, sostiene, gestiona… lo que quiere. Pepe puede irse con “los otros”, yo con mi Mariano”
-¿Qué, qué opinas de mi eslogan, Mari Pili?
-Es más malo que arrancado de la piel del diablo, Lola
-¡Leches!, a ver qué dirías tú…
-¿Yo? “Vota a quien te dé la gana, pero vota”
-No, no, no, “Vota a Mariano, vete a votarle ya”
-Lola, que los colegios electorales les abren dentro de una semana…
-Pues que vayan haciendo cola, leñe, a ver si nos quitan los votos.
-Mira, estoy haciendo una pancarta, ¿te gusta?
-¿Qué pone?
-Me voy a poner en la puerta de mi colegio electoral con la pancarta “Compra la Termomix”
-Serás panfletaria, egoísta, ruin. Rompe eso ahora mismo y haz otro que ponga “Mariano te gestiona la cesta de la compra”
-¿Eh?
-Mari Pili, Mari Pili, mójate aunque sea una vez en la vida, sé valiente y di “Si crees que hay que cambiar, ven a la movida Popular”…, y terminas bailando. ¿Qué te parece?
-Lola, tengo acusado el sentido del ridículo, hazlo tú.
- Tú y yo, juntas hasta el final. Saca los plumeros, venga y chillemos bien alto:
“Unamos nuestras ilusiones, defendamos nuestros valores, no dejes escapar a Mariano”
-No rima, Lola, es muy malo y, ya verás, como tu Mariano pierda votos por ti, a mí no me metas en el saco. ¿Me oyes, Lola?
-No, no te oigo. Enciende el transistor con la canción “Revuelta popular” y vamos…
-¿A dónde, demonios, vamos?
-A la sede de pesoe.
-¿A qué?
-A fastidiarles un rato.
Ya sé que no es guapo ni fotogénico, pero es un tipo honrado y valiente como mi Pepe, aunque éste me haya salido del otro bando. Ahí está lo bueno de la democracia y libertad, cada uno hace, obra, procede, perpetra, ejecuta, dice, asevera, expone, afirma, sostiene, gestiona… lo que quiere. Pepe puede irse con “los otros”, yo con mi Mariano”
-¿Qué, qué opinas de mi eslogan, Mari Pili?
-Es más malo que arrancado de la piel del diablo, Lola
-¡Leches!, a ver qué dirías tú…
-¿Yo? “Vota a quien te dé la gana, pero vota”
-No, no, no, “Vota a Mariano, vete a votarle ya”
-Lola, que los colegios electorales les abren dentro de una semana…
-Pues que vayan haciendo cola, leñe, a ver si nos quitan los votos.
-Mira, estoy haciendo una pancarta, ¿te gusta?
-¿Qué pone?
-Me voy a poner en la puerta de mi colegio electoral con la pancarta “Compra la Termomix”
-Serás panfletaria, egoísta, ruin. Rompe eso ahora mismo y haz otro que ponga “Mariano te gestiona la cesta de la compra”
-¿Eh?
-Mari Pili, Mari Pili, mójate aunque sea una vez en la vida, sé valiente y di “Si crees que hay que cambiar, ven a la movida Popular”…, y terminas bailando. ¿Qué te parece?
-Lola, tengo acusado el sentido del ridículo, hazlo tú.
- Tú y yo, juntas hasta el final. Saca los plumeros, venga y chillemos bien alto:
“Unamos nuestras ilusiones, defendamos nuestros valores, no dejes escapar a Mariano”
-No rima, Lola, es muy malo y, ya verás, como tu Mariano pierda votos por ti, a mí no me metas en el saco. ¿Me oyes, Lola?
-No, no te oigo. Enciende el transistor con la canción “Revuelta popular” y vamos…
-¿A dónde, demonios, vamos?
-A la sede de pesoe.
-¿A qué?
-A fastidiarles un rato.
viernes, febrero 29, 2008
LOLA Y MARI PILI CONTRABANDISTAS
Por casualidad, ¿habéis visto a mi Pepe? Me ha perdido ¡Qué disgusto debe tener! Yo ninguno porque Mari Pili se conoce Andorra como el pasillo de su casa... ¡Síiiii!, estemos en Andorra, bueno el caso es que a mi Pepe le falló algo la geografía ¿Veis? Tan listo y se dejó llevar por el ofertón del verano que versaba lo siguiente “Ven a los Pirineos, un paraíso de la naturaleza” Y claro, hemos venido. Lo que no controló el hombre es que pasábamos por Andorra ubicada en los Pirineos y que es el paraíso de las tiendas y ¿qué pasó? Lo irremediable, os cuento…-Lola, Mari Pili, mirad que montañas más verdes, respirad el aire puro ¡Qué belleza de paisaje!- decía mi Pepe extasiado.
-Un bellezón Pepe, está todo muy verde.-yo le seguía el rollo pero mi cabeza estaba en otro sitio bastante más contaminado.
- Oye Mari Pili ¿Cuántas tiendas calculas que podemos ver en dos horas? Pepe cuando se entere, no nos deja más tiempo…
-Si andamos a buen ritmo, unas 128 aproximadamente.- sentenció Mari Pili muy segura de sí misma.
-¡Qué fantástico!- dije yo alucinando en pepinillos mientras aspiraba el aire puro para dar de sí en el maratón que me esperaba.
-¿Fantástico, 128 qué?- Pregunta el infeliz de mi Pepe.
-Pepe, que Mari Pili ha contado 128 Pinos fantásticos.- Dije yo para calmar su ansiedad; no quería que se distrajera, nos empotrara en cualquier montañita y llegáramos tarde a las tiendas.
Cuando llegamos a la aduana andorrana, yo que soy muy cumplida y muy cuca dije a los señores agentes:
-¡Qué belleza de paisaje tienen ustedes! Soy Lola, éste es mi Pepe y mis amigos Mari Pili y Paquito Paellas, ellos han venido ya tantas veces que tienen una placa honorífica otorgada por ustedes a los más fieles turistas. Mi Pepe yo venimos a conocer su tierra, lo que más nos interesa es el paisaje y el románico del lugar pero por curiosidad ¿falta mucho para llegar a las tiendas?- no pude continuar hablando, Mari Pili me dio un codazo y mi Pepe el barrido de rigor.
-¡Lola! Cállate.- Y me callé, los nervios, la emoción me lo impedían. Me puse las gafas para ver más y mejor.
Según aparcaba mi Pepe el coche, Mari Pili se tiró en marcha; yo me quise tirar por la ventanilla pero mi culo se quedó encajado y tuve que esperar a que parara el coche, ahora bien, cuando paró, salimos las dos a 300 Km por hora, no había quién nos alcanzara. Mari Pili parecía la hormiga atómica que decía:
-Lola, mueve el culo o sólo nos dará tiempo a ver 126 tiendas.- Íbamos dejando un reguero de polvo de la velocidad que llevábamos. Entrábamos, salíamos, volvíamos a entrar, volvíamos a salir, os juro que aunque hubiera llevado gafas de aumento no me daba tiempo a ver prácticamente nada, la velocidad es lo que tiene, llegas rápido ahora ver lo que se dice ver, como los ciegos ¡Nada! Pero al dar la vuelta a una esquina nos encontramos un establecimiento que nos impactó “Zara” En España hay miles, pero alguien me había dicho que allí había cosas distintas y por supuesto mucho más baratas, así que entramos a comprobar. Estábamos tan congestionadas mirando y rebuscando que sin darme cuenta me tragué a un hombre que estaba plantado en el medio.
-Disculpe, señor.- yo siempre demostrando mi educación ¡Eh!
-Sabía que te encontraría aquí.- oí decir a una voz que salía de aquel hombre, tan conocida que levanté la vista.
-¡Coño, Pepe! Qué alegría verte. Precisamente te estaba buscando no sabrás tú por dónde está el tabaco ¿verdad?- Quería disimular pero claro, no coló, mi Pepe no es tonto, nació con cantidades ingentes de seso y yo con casi nada ¡Qué injusta es la naturaleza!
-Lola, yo he venido a ver el Pirineo no a comprar basura.
-¿Basura esto? Pero Pepe si me ahorro 50 céntimos en esta camiseta ¡Fíjate que ganga! Y no la hay en España, llevaré un modelo exclusivo.
-Claro, Zara surte modelos únicos para Paris y Andorra ¿No? Vámonos, quiero ver el Pirineo... - Como dos ovejitas al matadero le seguimos, pero como íbamos detrás de ellos pues aprovechábamos el tiempo para seguir entrando y saliendo de los establecimientos que pasábamos que por cierto, casi todos eran perfumerías. A Mari Pili las colonias caras la pierden y probaba de todas, yo, como un mono de repetición, total que nuestro olor natural se perdió con tanta esencia de Chanel and Company y, a Dios gracias, nos volvieron a perder pero, Paquito Paellas que es más listo que los ratones colorados nos encontró y atadas de una soga no nos volvieron a soltar.
Al día siguiente seguíamos atadas y para evitar peligros innecesarios nos llevaron a la alta montaña, allí ni tiendas ni nada sólo naturaleza a lo bestia.
-Mari Pili, mira que vacas más graciosas, son una monada ¿Quieres que te haga una foto para inmortalizarte en este hábitat tan infrecuente en ti?- Quería animarla, la pobrecilla estaba constreñida; ella es mujer de luces, asfalto y ruido y, claro , allí lo único que se oía era el tolón de los cencerros vaqueros... si al menos hubiera habido un mercadillo campestre, la cosa hubiera sido más llevadera.
-Sí, hazme la foto, luego te la hago yo a ti.
-Acércate bien a la vaquita de la piel moteada, tiene una mirada profunda.
-¿Qué dices, Lola? Las vacas tienen una mirada peripatética.- Ya estaba mi Pepe sentenciando, ni en las montañas como Heidi me dejaba en paz.
-Cállate Pepe, voy a retratar a Mari Pili ¡Hija, acércate un poco más a la vaca!- Tanto se acercó que la vaca miró a Mari Pili y no precisamente con ojos profundos sino como una india cabreada, así que tuve que dirigirme a la vaca para poner un poquito de orden.
-Oye vaca, un poquito de por favor ¿Eh? Deja los cuernos quietos, Mari Pili es una mujer de bien y además mi amiga ¿Comprendido?- Pero la vaca ni flores a María, tenía entre ceja y deja a mi amiga del alma.
-¡Soooooooo, vaca!- Y entre dientes gritaba: Mari Pili corre, que la vaca te arrea una leche ¡Ayyyyyyyyy, qué poquito faltó! A veces son útiles los hombres ¿Eh? y hasta toreros diría yo porque en el momento crucial que la vaca iba a envestir a la ingenua Mari Pili, Paquito Paellas, el super macho parlanchin y Pepe el Pirinaico, cogiendo los jerseys a modo de capote salieron al ruedo ¡Vaya leche que les dio la vaca! Fijaros, se enfadaron con nosotras ¡Pero si había sido la vaca!... En fin, viendo que ni en la alta montaña nos podían soltar, pensaron acertadamente que lo mejor era ir a ver las iglesias románicas. Para eso, necesitábamos ir a un punto de información para que nos asesoraran y ¿Diréis lo que había a la entrada? ¡Un mercadillo!-Peeeeepe, déjame mirar ¡Fíjate qué bragas más estupendas!-¿Cómo puedes decir eso, Lola? Son bragas descomunales, te llegan hasta las orejas.-Y lo calentitas que son en invierno ¿Qué? Anda, déjame mirar, sé bueno.- Mari Pili del impacto de la vaca, se le puso a mirar con los mismos ojitos de sus amigas las lindas vacas... Total, les dimos pena, nos soltaron y nos perdieron y aquí estamos las dos en la aduana retenidas ¡Nos acusan de contrabandistas de tabaco! Y Pepe sin aparecer. Desde luego, si llego a saber esto, no soy simpática con los señores agentes ¿No os parece?
PD. Si veis a Paquito o a Pepe, por favor decidles que vengan a pagar la fianza... Bueno no, decidles que vayan a la aduana, que tienen dos regalitos ¿Vale?
martes, febrero 26, 2008
LOLA Y LA VIDA MISMA MISMAMENTE
A mí lo que me mola es el buen rollito, soy mujer de paz pero la peña de los toca pelotas García y Asociados, están por convertirme en belicosa y el que me busca, me encuentra ¡Ojito al dato!¿Y esas amenazas? Fijaros como estaré, que estoy por crearme un código deontológico en defensa de mis derechos primarios, quiero estar a la moda y, como es el debate en periódicos y TV, yo no soy menos; con estos fieras mías hay que estar armada hasta los dientes. Lo he buscado en la constitución y dice en el artículo 26 que están prohibido ciertos tribunales. Lo que yo me pregunto es que si lo caseros también, porque el mío sería para andar por casa, sin lesionar la libertad de expresión de nadie, pero defendiendo mis intereses. ¡Vamos, leches!, que quiero que me respeten. ¿Tan difícil es eso?
¿Hace una copita cazalla? Invito yo a esta ronda mientras os cuento...
Mi hijo mayor, Peluche, desde que hizo los 18 sufrió ¿Cómo lo llamaría? ¿Un retroceso mental, enajenación? Pasó de ser gilipollas a convertirse en “muy, muy gilipollas” con lo buen chaval que es pero, claro, ¿qué pensaríais si un hijo vuestro os dice que de regalo de su cumpleaños quiere una lata de caviar? Pues que es tonto del culo; eso mismamente pienso yo. A eso he de añadir que juega a la primitiva porque su afán en la vida es ser inmensamente rico- ahora os explicaréis lo del caviar. Lo que pasa que quiere empezar a probar las mieles de la riqueza con la pringada de su madre-. Cada jueves, esta nuestra familia se convierte en Los García, fantásticos por antonomasia, hasta mi Pepe con lo sesudo que es sufre el acoso de las fantasías animadas de Peluche, y allí nos veis sacar a cada uno la lista de cosas que haremos en el histórico momento que mi niño cante ¡Bingo! El chico le hace feliz soñar y como se parece a su madre, cuando ve que no ha acertado ni una, dice:
-Tenemos una nueva oportunidad para el próximo jueves y así el que lo desee, puede renovar la lista de pedidos.
Mi Pepe no se descerebra y siempre pide lo mismo “Que me dejen en paz” ¡Qué ingenuo! Como si fuera eso tan fácil. No es consciente con lo listo que es que cuando uno se hace padre, lo es hasta que estira la pata. Pero claro, como soy tan respetuosa y por supuesto no quiero traumar a nadie, les quiero, les acepto como son a cada uno de mis toca pelotas. Como mucho, doy algún consejillo gratuito, que nadie escucha por cierto.
¿Ellos hacen lo mismo conmigo? Por supuesto que no ¡Hasta ahí podríamos llegar! El hogar de los García es una memocracia muy bien refrendada por sus máximos dirigentes: Mi Pepe, Peluche, Anticristo y Pepe perro. Éste último desde que está enamorado de la gata del tercero A, está el día entero en la ventana y pasa de todos nosotros, sólo se acuerda de mí para que le lleve a pis; al menos es un alivio sentirme acosada por él en ciertos momentos del día pero es que los otros ¡Desde que me despierto hasta que me desintegro, coño!
No os quiero contar lo del toca pelotas de mi jefa porque es para mear y no echar gota. Hoy va y me dice:
-Lola ¿Qué programas ves en la televisión?- me han dado ganas de decirle "¿Y a ti que coños te importa?" Pero la prudencia me mata,
- ¿No verás por casualidad los Reality Show, verdad?
-Si te preocupa que vea “La casa del gran hermano”, tranquilo, con ver la mía tengo suficiente; ésta supera a la de la tele.
-Te lo pregunto porque últimamente te veo muy infantil hasta en la forma de vestir.- se ha olido que veo “Ana y los siete” ¡Qué horror! ¿Qué va a pensar de mí?... Me importa un carajo. Le jode verme juvenil, tremenda, pasando de sus putos ficheritos. No sabe que él está en el número uno de mi futuro código deontológico...
En fin, que donde no hay, no se puede pedir. A mí esto me produce impotencia, mala leche y desasosiego, menos mal que mi Pepe me anima porque cuando le pregunto:
-¿Pepe qué viste en mí?
-Aún me lo estoy preguntando, Lola.
¿Veis? qué bonito es ser un misterio para el hombre con el que me casé hace diecitantos años... Me anima mucho, mucho, no sabéis cómo.
sábado, febrero 23, 2008
LOLA, DISTINGUIDA PERSONAL SHOPPER
-Mari Pili, no entiendo cómo la gente trabaja en algo que no le gusta. No lo comprendo.-Pues, hija, así funciona la humanidad, donde puede y la dejan.
-Pues mal hecho, Mari Pili. Mira ahora que vienen las elecciones, debíamos exigir al toca pelotas de turno que garantizara un trabajo a gusto de cada uno.
-Pero Lola, si no garantizan ya ni el empleo, vas a pedir que te aseguren el trabajo ideal. Tú flipas, Lola.
-¿Pues sabes lo que te digo? Que no les voto. ¡Hala!, a ver dónde van a encontrar un voto como el mío que valga tanto.
- En cualquier parte, Lola.
-Pero no como el mío, leal hasta la muerte.
-¿Leal, a quién?
-Al que me valore y sepa que mis recursos son infinitos. Mira este anuncio…
-¿Qué dice, Lola?
-Se necesita distinguido personal shopper para candidato a la presidencia.
-¿Qué presidencia?
-Ay, hija, qué más da. Lo que hay que saber qué es eso de personal shopper. Mira que si es algo oscuro, ilícito.
-Más morbo, Lola, lo que nos va a nosotras.
-Pues viene el teléfono. ¿Llamamos?
-Sí, corre. Di que somos dos.
-¿Dos, qué?
-Dos chapistas de ésas…
-Mari Pili, si no utilizamos el vocabulario con concreción, nadie nos puede tomar en serio. Debo de decir que somos dos personales choperas.
-Vale, pues eso. Llama.
-Buenas tardes. Llamo en referencia al anuncio anunciado en la prensa.
-¿De qué día, distinguida señora?
-Mari Pili, este es nuestro trabajo. Me trata de distinguida… ¿De qué día quiere que mire?
-le pregunto distinguida señora que qué día vio el anuncio…
-Me ha vuelto a llamar distinguida, Mari Pili. ¿No será un pelota?... Espere que mire… Pone que es del 3 de septiembre del 2006, distinguido señorío.
-Distinguida señora hay un pequeño problema.
-Ya empezamos. Si es que esto me olía mal, Mari Pili… ¿Qué problema, distinguidísimo pelota?
-Lola, por dios, no le insultes, que no nos dan la tarjeta de choperas.
-Si es él, Mari Pili, que comienza a ponerme la zancadilla. Huele que le podemos hacer sombra.
-¿Me escucha distinguida señora?
-A ver, ¿qué pasa? Desembuche…
-Que hoy estamos a 23 de febrero del 2008.
-¿Y? ¿Acaso tiene caducidad el trabajo?
-El anuncio fue puesto hace año y medio y, de entonces acá, la empresa quebró, distinguida señora.
-Ya… Y digo yo, ¿ahora a qué se dedica usted, distinguida vuecencia?
-Nos dedicamos al negocio de la churrería.
-Ah… Por cierto, ¿tiene usted la Termomix?
-Lola, ¿qué haces utilizando mi máquina sin mi permiso?
-Encima, Mari Pili, que trato de que la llamada sea fructuosa, vas y me recriminas… Dígame dónde está la churrería y voy con mi amiga. Nos invita a unos churros y, ya sabe…
-Lola estás quedando con un extraño.
-Que te calles, Mari Pili. De ésta, vendes una máquineta y, para colmo, nos sale la tarde gratis.
-Es verdad, Lola, lo qué vales…
-Ya sabes, soy tu personal shopper y sin darme importancia, eh.
jueves, febrero 21, 2008
LOLA Y LA CRUDA REALIDAD
-Mari Pili, soy Lola, hoy no saldré con todo el dolor de mis mandíbulas.-¿Tienes dolor de muelas? Pobre…
-No. Me duelen las mandíbulas de tanto apretarlas.
-¿Y para qué las aprietas?
-Para no mandar a Pepe a tomar viento fresco, Mari Pili.
-¿Qué le pasa ahora?
-Lo de siempre, Mari Pili, lo de siempre.
-¿Y qué es lo de siempre, Lola?
-Hija, el extravío de sus prendas internas.
-Lola, lo de tu marido no es normal.
-Lo sé pero, ¿qué quieres qué haga?
.Analizar, Lola. Ahora que te estás volviendo una mujer productiva, aprovecha el momento.
-Oye, oye, que productiva lo he sido siempre. Sin juicio, pero productiva.
-Quería decirte analítica, perdona… Pensemos, ¿tú pierdes algo?
No, claro que no. En su día perdí la cabeza y desde entonces, no he perdido más.
-Bien… ¿Peluche pierde los calzoncillos, los calcetines?
-Qué se le ocurra. Le doy un soplamocos que sale tarifando.
-Vale… ¿Y Anticristo?
-Tampoco, es vago hasta con su ropa. Lo lleva cosido para que de un esfuerzo, se ponga toda la ropa a la vez.
-Entonces Lola tienes un problema.
-Eso ya lo sé, te vas a quedar calva del descubrimiento.
-Pepe te es infiel.
-¿Peeeeepe?
-Sí, tu Pepe. No es normal que pierda sus prendas internas, Lola. Eso es que las deja en alguna parte que no es precisamente tu casa.
-¿Peeeepe?
-Sí, tu Santo Pepe. Debes de registrarle cuando sale por las mañanas y, cuando regresa, pasarle revista.
-¿Para qué?
-Primero para saber si no tiene alzheimer y no se le ha olvidado nada. Segundo si lo lleva todo puesto y a la vuelta le falta, es que hay tomate Lola.
-Pepe no toma tomate, Mari Pili, le sienta mal.
-Te hablo de otro tomate. Te hablo de la infidelidad conyugal.
¿Infiel Pepe?
-Sí, tu siniestro Pepe…
-¿Y si descubro que usa tomate infiel, qué hago?
-Dialogar, Lola, dialogar. El triunfo de nuestra amistad es que hablamos mucho.
-Ya… Voy y dialogo pero, ¿qué le digo?
-Tú al grano. Pones tus pupilas en su pupila azul y…
-Las tiene marrones.
-Pues en las marrones, Lola… Y le metes entre pecho y espalda la pregunta.
-¿Qué pregunta, Mari Pili?
-Pues, qué demonios, hace con los calzoncillos y los calcetines.
-Él dice que soy yo…
-Vamos a ver, Lola, tú estás como una cabra, pero pongo la mano en el fuego en que no te pones sus prendas interiores.
-Por mí, no pongas la mano en el fuego, sabes que no soy de fiar.
-Lo sé, pero eso tú no lo haces, Lola.
-Sí, es verdad… Te dejo voy a hablar con Pepe, estoy llena de valentía, ¡adiós!... ¿Pepe? Soy Lola.
-¿Qué, has encontrado mis prendas interiores? Eres un desastre, no pones la cabeza en lo que haces y creo que ya tienes una edad…
-Si es que no tengo cabeza, Pepe, ¿cómo la voy a poner? Pero, de todas formas, sin cabeza, he encontrado la raíz de la solución.
¿Sí? Dime…
-Vete y cómprate más. La materia no tiene importancia, lo importante es ser fiel a ti mismo y a mí.
-¿Eh? ¿Y mis calzoncillos y mis calcetines, Lola?
-Tú sabrás Pepe, tú sí que tienes edad de saber dónde pones las cosas.
domingo, febrero 17, 2008
LOLA Y LOS LADRONES PORTEÑOS
-Lola, ¿a dónde vas de esa guisa?-¿Eh? ¿Qué pasa Mari Pili?, ¿ya me estás criticando? Te pareces a Pepe.
-Dime, ¿cuántos relojes llevas puestos?
-Espera que cuento… Siete, Mari Pili.
-¿Y no te parece una ostentación?
-¿A mí? Qué va. A ver, ¿quieres saber la hora de Honkong o la hora de Singapur, por ejemplo?
-Ya estamos con los chinos a cuestas. Lo tuyo es fijación, de verdad, Lola.
-Inculta, cateta. También llevo la hora de Melbourne, Tokio, Oslo, New York. Manifiesta tus preferencias, anda…
-Dime la hora de Buenos Aires.
-¡Ostras!, no la llevo. Venga, date prisa.
-¿A dónde vamos?
-A comprarme un reloj para poner la hora argentina.
-Lola, no me ataques los nervios que estoy con el jet lag.
-¿Sí? ¿Y por qué yo no le poseo?
-¿A quién, Lola?
-A ése del que hablas, yo también quiero.
-Culo ves, culo quieres… ¿No te notas que estás medio flotando, medio tonta?
-Sí, como siempre, Mari Pili.
-Déjalo, vamos a San Telmo. En la guía pone que es bueno llegar sobre las diez. ¿Qué hora es?
-En Milán la una de la tarde y en San Francisco las cinco de la mañana.
-No me vale.
-Entonces, ¿qué te vale, guapa?
-La hora de Buenos Aires, Lola.
-No entiendo para qué, pero de todas formas no la tengo aunque, si quieres, me la puedo inventar.
-No, deja, preguntaré… Pon las nueve treinta, Lola.
-¿En dónde, Mari Pili?
-Yo qué sé… En el reloj de Melbourne.
-Ah, qué rica y me quedo sin saber qué hora es allí. Ni hablar del peluquín.
-¿De qué te sirve la de Melbourne si no estás allí, Lola?
-Para mis inquietudes intelectuales, Mari Pili. Cada vez tengo más y no sé dónde las voy a colocar porque tengo mi capacidad de envasar información casi llena.
-Mujer, por eso despréndete de algo. La hora de Melbourne, por ejemplo.
-No, viste mucho saber la hora de allí.
-Pues la de Oslo…
-Tampoco. Da mucha mundología que vayas por la calle y te pregunten qué hora es en Oslo y tú contestes. Mira, una relojería, entremos… ¿Ves? Ya tenemos la hora porteña. ¿Te la digo, Mari Pili?
-Señora, déme sus relojes ahora mismo o la clavo una estaca.
-Anda, mira éste, más chulo que el Punteras. No me da la gana, son míos. Si quieres, te doy la hora. ¿Quieres la de Copenhague?
-Lola, que esto es un atraco. Dáselos.
-Y un cuerno, Mari Pili. Los relojes son míos.
-Señora, que me dé los relojes.
-Que te he dicho que no. ¿Te digo la hora en Tokio? Mari Pili hazle una foto para que se lleve un recuerdo nuestro.
-No puedo, me ha robado la máquina.
-Pero qué moooooorro tiene. Ahora mismo llamo a la policía. Llama Mari Pili.
-Lola el teléfono aquí no funciona.
-Pues chilla, leches, que nos están robando.
-Ya lo sé, Lola, te lo llevo diciendo desde hace un rato, pero no me escuchas.
-¡Socooooooorro, que me violan!
-Lola, por dios, no mientas.
-Señor policía, señor policía…
-¿Qué le pasa, Señora? Soy el agente Lionel para servirle…
-Deje de servirme y atrape al chorizo. Nos acaban de violar a mis brazos y al cuello de mi amiga… Y, ahora, ni fotos ni hora.
-Te lo dije, Lola, ibas provocando y mira lo que nos ha pasado.
-No empieces como Pepe, Mari Pili… No hay mal que por bien no venga. Las vacaciones son para estar sin hora.
-Ya, ¿y las fotos?
-Un trabajo menos, Mari Pili. Positivas, nunca negativas.
jueves, febrero 07, 2008
PREMIO ARTE Y PICO
No os engañeis: el mundo es de los chiflados porque si no, a ver, ¿de qué me iban a dar un premio tan rimbombante? Entiendo que yo tengo estilo, glamour no, tampoco "sovoir fairy", pero zumbada, zumadísima mucho. Hijos, y así soy muy feliz porque para aguantar lo que yo aguanto se necesita mucha correa y como no la tengo, ¿qué hago? Sensillo: tomarme a coña todo lo que se menea.¿Quién me ha dado este medalla, satisfacción, corona, recompensa, galardón, condecoración, laurel, plus, gratificación, retribución ? Otra que está más movida que las maracas de Machín... Ir a su blog y veréis que yo nunca miento http://blumuneando.blogspot.com/
Ay, qué importante me siento. ¡Gracias Blum Blum!
Pues yo, como soy generosa y más cuando es gratis, se lo regalo a todo el que lo quiera porque seguro que se lo merece, entre ellos al taller literario Iceberg nocturno http://es.groups.yahoo.com/group/Iceberg-Nocturno/?yguid=201372163
Ah, otra cosilla: estaré unos días fuera, ahí a la vuelta de la esquina, vamos, en Buenos Aires querido, pero ¡ojo al dato! vuelvo...
martes, febrero 05, 2008
LOLA Y MARI PILI EN EL ALTO CIELO

-Mari Pili…
¿Qué?
-Da la luz y mira a ver dónde estamos.
-Lola duérmete.
-Quiero saber dónde estamos.
-Toma y míralo tú.
-Mari Pili, mala amiga. Sabes que soy bisoja, cegata.
-Ah, ¿y yo no? Déjame dormir.
-Mari Pili, ésta me la pagas.
-Vale, apúntamelo, hasta mañana.
-¿Cómo que hasta mañana? Si en España son las ocho de la mañana.
-Pero no estamos en España.
-¿No? Pues dime entonces dónde demonios estamos.
-Más pesada que una vaca, terca como una mula. Lola estamos en el aire, ¿vale?
-Eso ya lo sé pero, ¿en qué trozo de aire?
-Vete y pregúntaselo al piloto.
-Déjame pasar…
-Vete y no vuelvas. Qué sueño tengo…
-Mari Pili, Mari Pili despierta, corre, por San Cucufato, despierta.
-¿Qué pasa ahora?
-El avión va solo, tiene poderes extraterrestres.
-Lola, de verdad eres muy, muy gilipollas.
-Vete y lo ves. En la cabina no hay nadie.
-Claro, han puesto el piloto automático y están descansando.
-Que no, que allí no está ni el automático. Ven, ya verás.
-No, déjalo, me encomiendo a los extraterrestres.
-Mari Pili si estás bautizada…
-Precisamente, si nos estrellamos no voy al limbo. Hasta mañana.
-Allá tú, pero yo no tengo nada en común con los extraterrestres, así que me voy a conducir el avión. Total, debe ser igual que un coche.
-¿Dónde has dicho que vas?
-¿Vamos a dejar a la panda de chinos y japoneses que se vayan a otro planeta? Lola les devolverá sanos y salvos a sus casas.
-Lola, antes de conducir el avión, tómate esto. Anda, toma…
-¿Qué es?
-Un garrafón de valerianas para que no te salten los nervios y nos lleves derechos. Bebe agua.
-Señora, ¿le pasa algo a su amiga?
-No, nada, gracias. Le alteran los aviones, pero le acabo de dar una caja entera de somníferos.
-Mari Pili…
-¿Pero no te has dormido Lola?
-Sí, ahora. Me estaba preguntando que dónde tendrá el embrague el avión… ¿Y el freno?
¿Qué?
-Da la luz y mira a ver dónde estamos.
-Lola duérmete.
-Quiero saber dónde estamos.
-Toma y míralo tú.
-Mari Pili, mala amiga. Sabes que soy bisoja, cegata.
-Ah, ¿y yo no? Déjame dormir.
-Mari Pili, ésta me la pagas.
-Vale, apúntamelo, hasta mañana.
-¿Cómo que hasta mañana? Si en España son las ocho de la mañana.
-Pero no estamos en España.
-¿No? Pues dime entonces dónde demonios estamos.
-Más pesada que una vaca, terca como una mula. Lola estamos en el aire, ¿vale?
-Eso ya lo sé pero, ¿en qué trozo de aire?
-Vete y pregúntaselo al piloto.
-Déjame pasar…
-Vete y no vuelvas. Qué sueño tengo…
-Mari Pili, Mari Pili despierta, corre, por San Cucufato, despierta.
-¿Qué pasa ahora?
-El avión va solo, tiene poderes extraterrestres.
-Lola, de verdad eres muy, muy gilipollas.
-Vete y lo ves. En la cabina no hay nadie.
-Claro, han puesto el piloto automático y están descansando.
-Que no, que allí no está ni el automático. Ven, ya verás.
-No, déjalo, me encomiendo a los extraterrestres.
-Mari Pili si estás bautizada…
-Precisamente, si nos estrellamos no voy al limbo. Hasta mañana.
-Allá tú, pero yo no tengo nada en común con los extraterrestres, así que me voy a conducir el avión. Total, debe ser igual que un coche.
-¿Dónde has dicho que vas?
-¿Vamos a dejar a la panda de chinos y japoneses que se vayan a otro planeta? Lola les devolverá sanos y salvos a sus casas.
-Lola, antes de conducir el avión, tómate esto. Anda, toma…
-¿Qué es?
-Un garrafón de valerianas para que no te salten los nervios y nos lleves derechos. Bebe agua.
-Señora, ¿le pasa algo a su amiga?
-No, nada, gracias. Le alteran los aviones, pero le acabo de dar una caja entera de somníferos.
-Mari Pili…
-¿Pero no te has dormido Lola?
-Sí, ahora. Me estaba preguntando que dónde tendrá el embrague el avión… ¿Y el freno?
sábado, febrero 02, 2008
LOLA Y MARI PILI VIAJERAS
- Mari Pili, ¿sabes lo que me gustaría?- Comprarte un Versace.
- Noooooo, algo más sutil. Me gustaría distinguir a un chino de un japonés.
- ¿Eh? ¿Para qué?
- Mírales, todos son iguales. Reducidos, rasgados, sin grasas. Así es imposible.
- Imposible, ¿el qué?
- Dialogar con ellos, Mari Pili.
- ¿Y a ti qué más te da si no sabes chino ni japonés?
- Pero sé francés e inglés.
- ¿Tú? ¿Desde cuándo?
- Desde siempre, ¿o no te acuerdas los dineros que se gastaron nuestros padres en nosotras, mona?
- Ya, los resultados fueron penosos.
- ¿Cómo que penosos? Pero si no hay más que vernos, Mari Pili para comprobarlo…
- Sí, sí, por eso lo digo. Anda, pon el mapa derecho, vamos a ver dónde estamos.
- Estamos perdidas, enderezar el mapa no nos va a servir de nada. Sin embargo, mira a esos, ellos sí que saben donde están. ¿Ves? Si distinguiera un chino de un japo, estaríamos salvadas.
- Y dale que te pego, Lola. Si no sabes chino ni japonés.
- Mira Mari, cuando te pones negativa ni Santa Críspula te aguanta… Fíjate cómo comen, a dos carrillos y no engordan.
- Entonces son iguales, Lola…
- Noooooooo. ¿Ves a esos otros cómo compran en Gucci? Y tú y yo mirando.
- Anda claro porque tú y yo somos dos muertas de hambre y ellos tienen mucho poder adquisitivo.
- ¿Quiénes, chinos o japos?
- Ay, Lola, me da igual. Es una cosa que no me quita el sueño.
- Pues debería… Mari, no tienes inquietudes sesudas y para viajar hay que tener de eso y mucho más.
- Ah, y es que acaso, ¿tú lo tienes?
- No, pero al menos lo intento. A ver, ¿dime en qué país estamos?
- Y yo qué sé. Dijiste que bajáramos del avión y bajamos.
- Borrega, más que borrega. Hay que reflexionar antes de actuar.
- ¿Y tú reflexionaste?
- Pues claro. Se paró el avión y la panda de japoneses o chinos bajaron y yo me dije “Lola, donde fueres, haz lo que vieres”… Ves cómo pienso.
- Ya veo. ¿Y ahora qué hacemos?
- Dicen que en Argentina todo el mundo baila el tango…
- Pues aquí ni los chinos bailan el tango, Lola. ¿Alguna otra pista?
- Sí, pon la oreja a ver en qué idioma se habla en este sitio.
- Lola, si estamos rodeadas de chinos y japoneses es imposible escuchar otro idioma.
- Saca la brújula, Mari…
- No tengo.
- Bien, entonces no nos queda más remedio que llamar a Pepe.
- Noooooooo, Lola, ¿qué quieres, que no nos vuelvan a dejar salir de casa? Sigamos a los chinos y japoneses… Lola, ¿qué dicen?
- Que todo es formidable.
- ¿Y cómo lo sabes?
- Mueven la cabeza para abajo y eso es buen signo… Venga, date prisa que se montan en el autobús.
- Lola, cuando vean que no somos chinas ni japonesas no nos van a dejar montar en el bus.
- Rasguémonos los ojos y sonriamos…
- ¿Y si nos preguntan, Lola?
- Decimos “Wakari masen”
- ¿Y eso qué es, Lola?
- Pues que no entiendes lo que te dicen y continúas andando como si contigo no va el asunto.
- Anda, ¿y cómo sabes eso?
- De la guía de primeros auxilios. Me la metió Pepe en el bolso. Sabía que terminaríamos mal…. Ah, Mari, a todo lo que te digan, respondes “Arigatou”
- Señoras, Señoras, por favor, suban rápido o no llegamos al Taj Mahal.
- ¡Arigatou!, arigatou…
- Lola, ¿tú y yo no íbamos a Buenos Aires?
viernes, febrero 01, 2008
LOLA Y EL PENSMIENTO DE LA NUEZ MOSCADA
Hola, Pollos… Últimamente me ha dado por pensar y pensar. Ya sé que no es bueno, pero es que el otro día me dispuse a hacerlo y se me había olvidado cómo se hacía; me sentí perdida, fatal. Lo mucho cansa, pero lo poco te deja atocinada, eso está claro. Y entonces me dije a mí misma mismamente “Lola, no dejes para mañana lo que sea, hasta el tiempo se caduca”. Claro, al oírme la palabra caducidad, me asusté y me he puesto a gastar todo cómo una posesa. Tanto, que ha llegado la factura de no sé dónde y luego la otra y la otra…, y a mi Pepe lo que se le ha gastado ha sido la cuenta corriente y yo sin gastar el pensamiento que era lo más urgente. Porque a ver, si no piensas, ¿a dónde van a parar las neuronas fósiles y vírgenes? ¡Qué lástima! Con lo escaso que está lo bueno porque digo yo que pensar, no mucho, ¿eh?, debe ser sano y yo me quiero conservar aunque sea recauchutada, pero estupenda de la muerte.
No, no quiero parecerme a los pensadores sesudos, ya veis el pensador de Rodin, que de tanto hacerlo, se quedó tieso como un garrote. De todas formas, digo yo que habrá pensamientos para andar en zapatillas, vamos, como los plumeros que espantan las telarañas sin grandes compromisos ni mucho esfuerzo… Y eso, eso es precisamente lo que quiero yo porque, además, mi Pepe se resiente de estar casado con una espantapájaros que sólo tiene cebollinos en la cabeza. Yo lo tengo asumido y me quiero con o sin cebollinos, pero complacer a los otros de vez en cuando, no siempre ¿eh?, es bonito, la salsilla de la vida. Y, por otra parte, sería un ejemplo a seguir para mis dos fístulas –Peluche y Anticristo-…, así, sin pensar los chicos pues son lo que son, otros dos espantapájaros. Tienen el mismo cerebro de mosquito que su madre. De todas formas, ahora que me doy cuenta, seguro que es, no por lo genes, sino de no usar… Ay qué disgusto, claro, ¿cómo no me habré dado cuenta antes? Las lío pardas por no pensar antes de actuar. Y es que primero actúo y luego no pienso, qué desastre, ¿no? Fijaros, yo pensaba que el orden de los factores, no altera el producto… Lo qué descubro pensando, esto es la pera. Veo que me voy a aficionar y fundar una escuela para gente pensante venida a menos que desean ventilar sus ideas oxidadas.
… Lola para, para, que te embalas pensando. A ver, ¿qué has estado pensando en el segundo más inmediato? Ay, y yo qué sé. Muy importante no sería… Síiiiiiiiiiiiiii, ya me acuerdo, hija, qué sustos me das, Lola… Estaba pensando para qué se utilizaría la nuez moscada, ¿lo sabéis vosotros? Me preocupa mucho.
sábado, enero 26, 2008
LOLA DE MADRUGADA
Soy Lola… Ya sé que lo sabéis, pero por si acaso hay alguien que lo duda. Claro que si hubiera dudas, a dos renglones leídos, sabría que yo y solamente yo, puede decir un cúmulo de sandeces en tan corto espacio de tiempo. ¿Cuántos hay que reconocen sus estupideces? Me malicio que cuatro contando conmigo. Y es que es tan sano saberse conocido por tu yo más inmediato y reírse sin complejos de tu sombra que no entiendo cómo la gente no lo ejercita más. Te evitaría disgustos y mal cuerpo. Ya veis que yo lo cuento porque quiero compartir con vosotros mi fuente inagotable de juventud. Y, ¿de dónde viene? De mi carácter cachondo. Bueno, quiero decir, de mi filosofía estructural a la hora de convivir con los otros.Mirad a mi Pepe, siempre trémulo, mirad a Mari Pili, mujer sin complejos ni barreras. Miradme a mí, un circo ambulante. Pero es que, claro, si no me tomo al mundo mundial a broma, me desangro en tristeza, y por ahí no paso porque he preguntado a San Pedro, el portero celestial, y no me garantiza que vaya a vivir más de una vez. Y ante tal disyuntiva, me he propuesto vivir ésta que tengo más a mano.
He llamado a Mari Pili para contárselo, pero me ha despedido con cajas destempladas diciéndome que no eran horas para hacerla pensar. Total, eran las cuatro y cuarto de la mañana, una hora muy estupenda y temprana. Pero se me está haciendo mayor mi amiga porque a esa hora muchos jóvenes comienzan la fiesta. Ya me veis a mí, más fresca que una lechuga recién cortada; en fin, ella se lo pierde.
Menos mal que llegó el sábado, creí que me quedaba por el camino. ¿Qué me ha pasado? Nada, mucho tocapelotas zumbándome la oreja. Menos mal que he echado mano al flamenco y entre bulerías y seguidillas, me he defendido como gata panza arriba. Ahora, ayer, cuando salí del trabajo, me puse a correr como alma poseída, entendedme, temía que me capturaran y me catapultaran un poquito más entre aquellas paredes. Cuando llegué a una esquina, lo suficientemente lejana del lugar de perdición, primero miré a ver si había alguien conocido, no vi, claro, como siempre se me había olvidado ponerme las gafas, hice un gesto obsceno en dirección de mi empresa y justo noto un toquecito en mi hombro. Me vuelvo y era mi jefa, ¡leches, qué corte!
De verdad es como Dios, está en todos los sitios… ¿Qué me dijo, qué la respondí? Sin problemas, sabéis que mi imaginación no tiene límites. Le comenté que me había enfadado con mi Pepe y que le había dejado plantado.
Pobre mi Pepe, pero qué útil es para algunas ocasiones, sobre todo, en aquellas en que no tengo escapatoria, voy y le pinto como el lobo feroz y malvado y yo… Caperucita Roja, claro… Entonces, todo el mundo mundial que me quiere escuchar -pocos, cada vez tengo menos credibilidad- pues me compadecen. No es para menos.
… Estoy pensando, son las cinco y veinte de la madrugada, ¿pongo ya a hacer el cocido? O, ¿sigo pensando un poco más? Si pongo ahora los garbanzos tienen tiempo de reblandecerse y coger gustillo. Les echaré un par de valerianas porque la semana pasada, me salieron un poco nerviosos. Anda, ¿no habéis probado a poner una pizquita de valeriana en los guisos? No restan sabor y templan el ánimo; me lo enseñó Aurorita. Un día vino y me dijo”Lola cuando te notes alteradilla, ponte valeriana”… Claro, no me especificó en dónde debía colocar a la valeriana, así que decidí ponerla en todo hasta cuando pongo copas a los amigos… les dejo rasos con un toque de achispamiento controlado. Eso sí, como les he dejado medio lelos, me cuesta echarlos de casa.
¿Qué, a qué es genial leerme? Decidme que sí, qué más os da; haceis la obra de caridad del fin de semana… Tranquilos, son las seis y veinticinco de la mañana. Os dejo, voy a llamar a Mari Pili.
-Mari Pili, soy Lola. Que digo que…
-Lola, hazme un favor: vete a la mierda
-¿¿??
… Lo que digo, cada vez hay menos comunicación y humor.
viernes, enero 25, 2008
MARI PILI
-Mari Pili… 
-¡Lola, qué alegría!
-Mari Pili…
-Dime Lola...
-Mari Pili...
-¿Qué, Lola ?
-Mari Pili...
-¿Quéeeeeeee ?
-Mari Pili...
-¿Estás o eres gilipollas, Lola?
-Mari Pili…
-Pues bueno, a ésta le ha dado un aire… Oye Lola. -Mari Pili…
-¿Me has llamado sólo para decir mi nombre?
-Mari Pili…
-Parece que sí… Yo la cuelgo, ¿eh?
-Mari Pili…
-La última oportunidad. ¿Qué quieres? A la de una, a la de dos y a la de…
-Mari Pili…
-Pero, ¿dónde se ha visto esto? Es que estoy sintiendo vergüenza ajena, es que van a pensar quien nos lea que estoy tan tarada como Lola… Lola, ¿qué puñetas quieres?
-Mari Pili…
-De verdad, Lola, van a pensar que eres una mermada y a mí no me metas en el mismo saco porque mi inteligencia está intacta.
-Mari Pili…
-Tu conversación hoy es muy variada, Lola. Ahora, te digo que si no puedes soportar el silencio, cállate.
-Mari Pili…
-sí, antes muerta que callada pero, ¿puedes decir otra cosa que no sea mi nombre? No sé, tu vocabulario antes era más rico. Di aunque sea un exabrupto, por ejemplo “Me cago en mi estampa” ¿Qué te parece?
-Mari Pili…
-Lola te dejo, me suena el móvil. Me ha gustado mucho hablar contigo, ¡adiós!... ¿Diga?
-Mari Pili, soy Lola
-¿Sabes lo que te digo?
-¿Qué?
-Que me tienes harta.
-¿Yo? ¿Por qué?
-Me has tenido media hora al teléfono diciendo mi nombre… Hombre, por dios, cómo si fuera…
-¿Qué?
-No sé, Lola… ¿para qué me has llamado antes?
-¿Yo?
-Sí, túuuuuu… ¡Va!, da igual, te dejo que me suena el teléfono, ¡adiós!... ¿Diga?
-Mari Pili…
-No, otra vez no… ¿Es que no hay alguien que ponga orden a esta mujer?... ¿Me estaré tarando? Sí, debe ser eso… Oye Lola…
-Mari Pili…
-… Pensando en positivo, hoy la estrella soy yo, la gran Mari Pili, la reina del…
-Del chachachá, no te fastidia. Oye, Mari Pili, soy tu madre, hija, a ver si dejas de llamarme Lola y puedo hablar…
-¡Ah!... En el mundo hay mucho loco suelto, ¿verdad, mamá?

-¡Lola, qué alegría!
-Mari Pili…
-Dime Lola...
-Mari Pili...
-¿Qué, Lola ?
-Mari Pili...
-¿Quéeeeeeee ?
-Mari Pili...
-¿Estás o eres gilipollas, Lola?
-Mari Pili…
-Pues bueno, a ésta le ha dado un aire… Oye Lola. -Mari Pili…
-¿Me has llamado sólo para decir mi nombre?
-Mari Pili…
-Parece que sí… Yo la cuelgo, ¿eh?
-Mari Pili…
-La última oportunidad. ¿Qué quieres? A la de una, a la de dos y a la de…
-Mari Pili…
-Pero, ¿dónde se ha visto esto? Es que estoy sintiendo vergüenza ajena, es que van a pensar quien nos lea que estoy tan tarada como Lola… Lola, ¿qué puñetas quieres?
-Mari Pili…
-De verdad, Lola, van a pensar que eres una mermada y a mí no me metas en el mismo saco porque mi inteligencia está intacta.
-Mari Pili…
-Tu conversación hoy es muy variada, Lola. Ahora, te digo que si no puedes soportar el silencio, cállate.
-Mari Pili…
-sí, antes muerta que callada pero, ¿puedes decir otra cosa que no sea mi nombre? No sé, tu vocabulario antes era más rico. Di aunque sea un exabrupto, por ejemplo “Me cago en mi estampa” ¿Qué te parece?
-Mari Pili…
-Lola te dejo, me suena el móvil. Me ha gustado mucho hablar contigo, ¡adiós!... ¿Diga?
-Mari Pili, soy Lola
-¿Sabes lo que te digo?
-¿Qué?
-Que me tienes harta.
-¿Yo? ¿Por qué?
-Me has tenido media hora al teléfono diciendo mi nombre… Hombre, por dios, cómo si fuera…
-¿Qué?
-No sé, Lola… ¿para qué me has llamado antes?
-¿Yo?
-Sí, túuuuuu… ¡Va!, da igual, te dejo que me suena el teléfono, ¡adiós!... ¿Diga?
-Mari Pili…
-No, otra vez no… ¿Es que no hay alguien que ponga orden a esta mujer?... ¿Me estaré tarando? Sí, debe ser eso… Oye Lola…
-Mari Pili…
-… Pensando en positivo, hoy la estrella soy yo, la gran Mari Pili, la reina del…
-Del chachachá, no te fastidia. Oye, Mari Pili, soy tu madre, hija, a ver si dejas de llamarme Lola y puedo hablar…
-¡Ah!... En el mundo hay mucho loco suelto, ¿verdad, mamá?
martes, enero 22, 2008
LOLA Y SUS GRANDEZAS
¡Qué susto tengo San Agapito!... He de ponerlo en papel para ver el susto más pequeño porque, claro, una sin visualizar, sólo con la sensación únicamente toma conciencia del sentimiento y la magnitud se hace enorme, pero si lo plasma, se dice “Anda, mermada, que exagerá eres” y cómo que te quedas más tranquila, ¿no? Pues yo no...Ay, es que soy bastante mucho limitada y es que parece que me voy a comer el mundo, pero por la boca muere el pez y soy una Don Nadie, una pobrecilla, una… insolvente, como diría mi santo Pepe. Bueno, qué santo, de santo nada, porque me tiene atrofiada. Como me tiene por inútil pues todo lo hace por mí, para que no meta la gamba. Claro, en la vida hay muchos imprescindibles importantes y es ahí donde mi Pepe me dirige y, ¿qué pasa? Pues que cuando yo quiero maniobrar como ente individual pues ni sé y, encima, me asusto, me asusto mucho, me acongojo, me descerebro pensando y no llego a ninguna conclusión coherente que haga que yo haga con coordinación y consecuencia, ¿me explico? Qué suerte si alguien me entiende, porque yo misma mismamente en este momento ya me estoy levantando dolor de cabeza.
Sin embargo Mari Pili me entiende porque cree en mí y cree que yo soy la bomba y como soy la caña, voy yo y me lo creo… y termino, obviamente, haciendo la estupidez del momento, pero esa confianza que mi amiga tiene en mí, yo se la agradezco mucho porque aunque sea por poco tiempo –segundos escasos-, pienso que yo puedo con eso y con más… Pero me sacan del mercadillo y soy mujer fantasma, sólo existo en mi imaginación.
¿Le pasará esto a alguien? Soy consciente de que soy anormal, que mi vigor como mis sofocos son bestiales, pero es que desde que hoy me he despertado, del susto, mis sofocos se han triplicado. Soy un puro chorro sudando y, claro, si salgo al balcón me resfrío porque estamos a dos bajo cero y una tía en bolas a estas horas si alguien me ve, es capaz de encerrarme… Claro que si me encerraran, me evitarían agravios y ya no me tendría que preocupar más por el susto, ¿no? Pues no, porque he decidido no resfriarme y, por lo tanto, no salir al balcón en pelota picada… En fin, ¿veis, para qué uso la cabeza? Para nada útil.
Ayyyyy…, qué va a ser de mí sin mi Pepe, yo sola vagando por el mundo. Si es que me pierdo en el momento que me cambio de autobús… Un consejo para el que me lea: no seáis gilipollas. Si algún alma caritativa se acerca a vosotros a ayudaros, decid que no. Es más cómodo que os ayuden, sin duda, pero no es practico ser florero porque embrutece y, además, porque cuando no os queda más chismes que hacer las cosas solos, ¿qué pasa? Que no sabéis, hijos míos y lo peor es el susto, el mareo, la diarrea mental, el pánico que os invade. Para colmo, si usáis gafas para ver, que no se os olviden porque estar en estado de shock y, para colmo, cegatos, es tremendo, os lo digo porque me paso media vida con las gafas perdidas. Fijaros si no podrían inventar unas gafas que fueran pegadas a la cara como los ojos; yo ahorraría mucho dinero y me enteraría de algo, ¿a que sí? Pues no.
Ayyyy, que mi jefa me manda a Barcelona porque dice que he de crecer. ¿Vosotros creéis que tengo edad? Parece que sí aunque parezca que no; las apariencias engañan.
Y yo no quiero crecer porque si no sé coger un autobús, cómo voy a saber coger un avión… Anda que si atino y me monto en uno y aparezco en Zambia, ¿eh?
Y suponiendo, suponiendo mucho, que llego a Barcelona… Que he mirado el mapa y es muy, pero muy grande, cuando llegue allí, ¿qué hago? Que no, que la vida moderna no es para mí. Voy a llamar ahora mismo a mi jefa y la voy a decir –sin pestañear, sin que me tiemble la peluca- “Si quieres que crezca, que crezca mi amiga Mari Pili conmigo”… ¿Qué hace Mari Pili metida en este ajo? Ay pues que me la llevo y como ella opina que soy la bomba, vamos las dos convertidas a bombonas y nos perdemos. ¿A qué es genial?... Qué grande soy, leches, qué grande… Hasta otro día, amigos, qué grande soy…
viernes, enero 18, 2008
LOLA Y EL TABACO
-Lola, ¿qué haces?-Pues lo que ves Mari Pili y tú debías hacer lo mismo.
-¿Fumarme tres cigarrillos a la vez, Lola?
-Cuatro, porque voy a encender ahora mismo otro.
-Hija, que no tienes boca para tanto.
-Toda la vida llamándome bocazas y ahora, en el momento de la verdad, ¿me ves con boquita de piñón?... No mantienes tus criterios, Mari Pili, eres una veleta.
-Pero mírate al espejo, te sale humo por las orejas.
-Que me salga el humo por donde sea menester, pero tengo que rentabilizar el tiempo que voy, mejor dicho, vamos a estar sin fumar. Porque si estoy asfixiada de humo, no me entra el mono, ¿no?
-Desde luego que no te entra el mono ni nada, te mueres directamente Lola.
-Piensa en las doce horas o las veintisiete, porque no sé lo que se tarda en ir a donde los tangos, metidas en un avión sin fumar. ¿Lo has pensado, Mari Pili?
-Sí, claro. Me he comprado quince cajas de chicles de nicotina.
-¿Cuántos chicles entran en cada caja?
-Treinta. Es decir cuatrocientos cincuenta chicles. ¿Tendré bastantes o me compro más?
-No sé… ¿Te funcionan bien las mandíbulas? A ver si tanto masticar se te dan de sí o, lo que es peor, se te desencajan. No quiero que luego venga Paquito y me pida responsabilidades, que ya tengo bastante con las mías.
-Por cierto, me ha dicho Paquito que le tienes que firmar unos papeles.
-¿Yo?... No me pongas nerviosa… Espera que encienda otro cigarrillo.
-Pareces una chimenea, Lola, tienes en este momento seis encendidos.
-Como si tengo veinte. Mi record está en 11… ¿Para qué son esos papeles?
-Dice que la única responsable de que yo cruce el océano eres tú y si no vuelvo porque me quedo con un tanguista, quiere que le certifiques que le repondrás la pérdida.
-¡Leñe! ¿Qué pérdida?
-Pues yo, su joya.
-¿Ves? Eso te pasa por ser como eres porque Pepe no tiene esos temores. Está convencido de que vuelvo.
-¿Sí?... Dame un cigarrillo, Lola
-Mari Pili, que la chimenea soy yo. Tienes siete encendidos.
-Ya, es que no puedo evitar hacer lo que tú, me tienes absorbida el coco.
-Oye, oye, ¿no le dirás eso a Paquito, verdad? Porque encima de pedirme reposiciones, me echará la culpa de todo.
-Anda, claro o, ¿qué te pensabas?
-Yo, siempre con la fama de todo lo malo, porque, a ver, comer los sesos a la gente es ser una Hanníbal Lecter y que sepas que no estoy preparada aún para que me lleven a la gran pantalla. A mi Pepe le puede dar algo.
-No te engañes, Lola. Si, a estas alturas, Pepe ha resistido todas tus locuras, es que es un hombre hecho así mismo… Fuerte como un nublado. Por el contrario, mi Paquito me necesita, me necesita mucho.
-¡Ah! ¿Te crees que mi Pepe no me necesita acaso? Sin mí no es nada.
-No será nada, pero estará equilibrado.
-No me enciendas Mari Pili…
-¿Más? En este momento tienes nueve cigarrillos y los orificios de tu nariz no dan abasto… Dame, Lola.
-¿Qué quieres?
-Otro cigarrillo, Lola.
-Si no te caben en los dedos, sabes que tienes las manos muy pequeñas.
-Pues los pego con celo.
-No tenemos remedio, Mari Pili… Estoy pensando en que me voy a comprar Dormidina.
-¿Qué es eso, Lola?
-Para dormirnos en el avión, Mari Pili y no pensar en el tabaco.
-Yo dormida, echo de menos al tabaco… Comeré chicle.
-¿Dormida?
-Sí…
-Ni hablar porque y, ¿si te conviertes en goma de mascar a la nicotina, qué me va a reclamar Paquito?
-Te declaras insolvente y ya está. No lo des más vueltas… Dame otro cigarrillo, Lola.

-Llevas quince, Mari Pili.
-Y tú, dieciséis, me falta uno…
-Oye Mari Pili, estoy pensando… ¿Y si llamo a Don Santiago Carrillo?
-¿Para qué, Lola?
-Anda, para que nos recomiende. A él le dejan fumar en todos los sitios. Si dice a los del avión que somos sus homólogas…
-Qué lastima, hasta el tabaco te hace delirar... Lo que te faltaba, Lola.
miércoles, enero 16, 2008
LOLA Y EL GLAMOUR
-Mari Pili, mira este artículo, me ha deprimido.-Sí, la bolsa se desploma vertiginosamente. Nos arruinamos sin remedio.
-¿Qué ruina, qué bolsa? Yo voy más allá. Si el pan, el pollo, los huevos, leche, las cebollas, la luz, el gasóleo son inalcanzables, yo quiero algo tangible.
-Comer sin pan adelgaza. Andar sin ir montada en nada, adelgaza y si no hay luz, dormimos y adiós a las arrugas. Todos son beneficios, Lola.
-¿Y el glamour, Mari Pili? ¿Dónde dejamos el glamour?
-¿Para qué queremos el glamour? ¿Aporta beneficios a nuestros bolsillos, Lola?
-Qué materialista eres, leñe. Todo lo mides en euros.
-Claro, sin euros, ni adelgazamos, directamente no existimos. Ya me dirás entonces qué hace el mundo sin ti y sin mí. Se muere de asco.
-Ya, es cierto, pero además de eso es que aunque queramos tú y yo no vendemos glamour ni de coña.
-¿Por qué dices eso? Yo cada vez destilo más estilo.
-Hija, hablas con sonidos pareados… Lo que tú digas pero acaso, ¿tienes un chihuahua?
-Nooooooooo.
-Vale. Entonces, ¿tienes seis perros, dos gatos, tres conejitos?
-Qué horror. Ya tengo a Paquito. Si el glamour se mide por fauna ibérica, yo me he ganado el glamour mundial.
Mari Pili, Paquito ladra, ladra mucho, pero no tiene dientes ni colmillos.
-Te juro que anoche se comió un bocata y no veas cómo hincaba el diente. Pero si piensas que Paquito es un desdentado, me da igual porque yo rezumo estilo.
-Pepe es un bulldog…
-¡Ostras!, qué completo es tu Pepe.
-Sí, pero no me aporta glamour, ni siquiera me inspira un libro como a Gloria Estefan su bullgog.
-Lola, si lo que quieres es ganar dinero, ¿qué tal Pepe Perro?
-No quiero dinero, quiero glamour, Mari Pili… Y Pepe Perro es de lo mejor que hay en mi vida, pero un perro de veintisiete padres y medio no me lo admiten para las listas de glamorosos.
-Ah… Ya, es que quieres estar en la lista de los más cotizados… Lola, tú no tienes estilo, no tienes dinero, ni gusto, ni… Quédate a mi lado.
-¿Eh?
-¿Te crees que por estar en las listas con París Milton te va a aportar estilo?
-Y dale, yo no quiero parecerme a nadie que no sea yo misma, lo que quiero es tener glamour y si tengo glamour, soy glamorosa y si soy glamorosa, voy a los sitios gratis porque todos se pelearán por tenerme en sus fiestas… Incluso, me pagarán por ir, Mari Pili.
-Acabáramos… venga, Lola, pongámonos manos a la obra… Lola, ¿has dicho gratis total, que nos pagan?
-Sí.
-¿Sabes si podemos llevar tartera para que lo que sobre traérnoslo a casa?
-Ah, es verdad. Mira en el diccionario a ver si lo pone.
-Voy… “no debe oler a miseria, nada de plumas ni lentejuelas, ser fashion, contrario a lo cutre, lujo, refinamiento, estar in, no out…”
-¿Qué te decía, Mari Pili? Ni de coña… A lo más que llegamos es a ser teloneras.
-… Pero con mucho estilo. Al menos yo, Lola.
-Mari Pili, ¿en qué consiste la amistad?
-En aguantarte, Lola.
-… Y tú en darme un cacho de tu estilo, mona… Porque con Pepe Perro, tu estilismo, mi
imaginación, puedo llegar a…-… A la cutrez, Lola.
miércoles, enero 09, 2008
LOLA RUMBO A BUENOS AIRES
-Ay, qué pena más grande. Lola, no lo podré soportar.-Mari Pili cállate y pon la pierna en condiciones de hacer pirueta.
-No me da la gana. La pena ahuyenta mi espíritu bailarín, Lola.
-Anda que no eres ceniza… Te digo que te pongas sexy, leñe que voy.
-Que no. ¿No ves que estoy obstruida por la envidia?
-Vamos, mueve el cuelo. Tu pecho contra mi pecho.
-Lola, el tango no es un chotis.
-Ya, pero hemos de darlo un aire español… Y ahora un salto tipo muñeira.
-Pero, ¿qué dices, Lola? ¿Una muñeira adosada a un tango?
-Sí, Mari Pili, eso es esencial. Allí piensan que todos los españoles somos gallegos. Por lo tanto, no les vamos a frustrar.
-Pues ya puestos, añade unas bulerías, quedará muy completo.
-¿Tú crees? ¿En qué parte del tango las meto?
-El orden de los factores no altera el producto. Se van a reír de ti con lo cual…
-Es lo que quiero, llevar la alegría a Argentina.
-Lola, tú te crees que eres Marisol rumbo a Río.
-No, aún más grande. Soy la descendiente décima nona de Lola Flores.
-… Cómo una cabra. Dime a ver por qué no me llevas.
-Algún día tú también irás con el gran Paquito.
-¿Y por qué tú no vas con el gran Pepe?
-Muy buena pregunta mi querida Mari Pili. Ser un hombre tan importante como mi Pepe, le impide libertad de movimientos. En cambio yo…
-Como eres una mindundi, haces lo que te da la gana…
-Más o menos. Venga, sigamos con las clases de baile tanguero.
-… ¿Y qué vas a hacer en Buenos Aires?
-Hija, descubrir las Américas como Cristóbal Colón. Bueno, no…, que la América latina me descubra.
-Pobrecillos, no les arriendo la ganancia, bastantes problemas tienen para que vayas tú a darles uno más.
-Qué tiñosa eres Mari Pili. Te lo perdono porque eres mi amiga, venga, esa cadera hacia arriba.
-No, si ahora además de Lola Flores, te sientes Teresa de Calcuta conmigo.
-No lo dudes, Mari Pili… ahora haz una sortija de tus piernas.
-¿Una qué?
-Envuelve tus piernas en las mías, pero con sentimiento, ¿eh?
-Tú y yo donde brillamos es en un circo, Lola porque lo que es el tango…
-Que te calles y sigue. Piensa que estás estrechada con Richard Gere contra su pecho peludo…, por ejemplo.
-¿Desde cuándo Richard Gere huele a colonia de mujer?
-Los famosos son muy excéntricos, Mari Pili. Ahora que, si quieres y para que te centres mejor, voy y me echo la colonia de mi Pepe.
-No, no, déjalo. Recuerda que es la que compramos en el mercadillo y huele a pollo chamuscado. Sigamos…
-¡Saltito y pirueta!, y… ¡Olé!
-Ayyyyyyyyyyyyyyyy, qué golpe, Lola. Levántate, tus ciento veinte kilos me están espachurrando… Tú, en un asiento de avión no cabes.
-Ay, me he torcido el pescuezo, Mari Pili, qué daño.
-¿Ves? Ya no puedes ir a Buenos Aires.
-Y un jamón… venga, levántate y anda.
-Lola, que esto no es el milagro de los panes y los peces, que con tus kilos me has dejado apaisada.

-Mira que no te traigo nada de Argentina, tú verás…
-Bailemos… Qué asco me doy, Lola, yo sí que soy, no teresa de Calcuta que me pilla muy lejos sino Pilar de Zaragoza.
domingo, enero 06, 2008
HAN VENIIIIIIIIIDO LOS REYES MAGOS…
-Mari Pili soy Lola. ¿Me compras una televisión?-¿Eh?
- Porque espero que no pienses que te la voy a regalar.
-¿Ya han venido los Reyes Magos?
-Sí, bueno no sé… Yo qué sé Mari Pili.
-Lola…
-¿Qué?
-¿Qué hora es?
-Las cinco dieciocho con treinta y tres segundos.
-Lola, por dios, métete en la cama.
-No puedo, Mari Pili, qué nervios. El salón está lleno de paquetes y globos. Te da hipo de emoción.
-Lola…
-¿Qué?
-Todo eso, lo pusiste tú.
-¿Yo? Jamás. Mari Pili que tu sabes que yo sé que soy una tacaña, leñe. Y allí hay cientos de paquetes, miles de globos. No, no…
-Lola que tú empaquetas hasta el cubo de la fregona.
-Que esta vez no, Mari Pili, que está vez han venido de verdad. Te lo digo yo que les huelo. Son paquetes del Corte Inglés y nosotras compramos en el mercadillo o, ¿ya no lo recuerdas?…
-¿Quién ha venido?
-Ay, hija, pues los de Oriente y sus dromedarios.
-No me lo creo, no me lo creo. Tu imaginación te aduce, Lola.
-¿Mari Pili, a tu edad me vas a salir del armario diciéndome que no crees en los Reyes Magos? No tienes edad… Mira que como pierdas la ilusión, te has matado. Peor, has asesinado a la niña Pilarin, tú verás…
-Oye, ¿qué te han traído?
-¿Quién?
-Hija, ¿de quién estamos hablando?
-Te digo que existen… Fíjate, se han bebido miiiiiiiii cazalla, y hay dos paquetes sospechosamente enooooormes. Son dos televisiones de plasma de treinta o cuarenta cilindradas. Te vendo una, Mari Pili.
-Vamos a ver, Lola, no me desesperes a estas horas tan oscuras. Las que tienen cilindros son las motos y, ¿me vas a vender algo que no sabes si es tuyo? Eres una sinvergüenza, Lola… ¿por cuánto me la vendes?
-Te vendo la tele vieja, guapa. Esa es mía porque la compré yo hace veinticuatro o treinta años, o así…
-Lola esa tele no se ve, es una antigualla.
-Claaaaaaaaro, Mari Pili, una pieza de museo. ¿Acaso crees que a mi mejor amiga la voy a vender cualquier cosa, la voy a engañar?
-¿Tú, Lola? La mayor tramposa del mundo, la más tacaña, la más mentirosa.
-Sigue, sigue, seré todas las cosas malas que acabas de decir, pero yo creo en los Reyes Magos y tú no y, además, han venido y sus pajes me han dejado el salón repleeeeeeeeeto de regalos.
-Lola…
-¿Qué?
-¿Tú crees que a mí me habrán dejado algo?
-No sé, quizá aún no les ha dado tiempo a llegar a tu casa… Anda, vete a mirar, yo te espero…
-… Lola, no se ve nada…
-¿Mari Pili te has puesto las gafas, guapa?
-Ay, es verdad, me las pongo y vuelvo… Lola, tengo miedo…
-¿Tú, de qué?
-¿Y si les pillo, y si no vienen, y si no me dejan nada y si…?
-Mari Pili, ¿y si dejas de ser tan gilipollas, vas al salón y miras?
-Voy… Lola, qué sí, que sí han venido. Cientos, millones, miles de regalos. Y no quiero tu televisión. Yo tengo cuatro paquetes enoooooooooooormes, para mí que son televisiones de plasma en diferentes tamaños.
-Ah… ¿Dices que cuatro, Mari Pili? Yo sólo tengo dos y yo creo en los Reyes Magos y tú no… Te dejo, voy a despertar a Pepe y a los niños, no aguanto más.
-Lola, por dios, que son las cinco la mañana. ¿Qué quieres despertarle y que llame a Melchor a que cambie la tele de plasma por un costurero?
-¿Tú crees que mi Pepe me haría eso a míiiiiiiii, a su Lola?
-Cualquier cosa, le tienes desesperado.
-¿Entonces, espero? Es que quiero ver mis regalos, qué nervios.

-Yo me voy a la cama, Lola, adiós.
-Anda, incrédula, vete.
… Me voy a asomar a la ventana, quizá estén sus majestades en la casa de al lado y me dé tiempo a pedir dos teles más. No va a tener Mari Pili cuatro y yo dos, ¿no?
martes, enero 01, 2008
LOLA Y LOS REYES MAGOS
Queridos Reyes Magos, Majestades de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, dos puntos:… Soy Lola, la de todos los años. Puntual como un rayo porque luego se me cuela la gente y tienen ustedes muchos pedidos, una de las pocas inocentes adultas que quedan y creen fervientemente en ustedes. ¿Por qué creo?, Anda, estos, qué preguntan me hacen. Pues porque las jaulas de grillos somos así de raras. Ustedes son parte de mi historia personal, leñe, si les destruyo, ¿qué me queda de la inocencia, de mi niñez? Nada y por ahí no trago; si el mundo quiere desencantarse, allá él, pero Mari Pili y yo no.
Además, les he sido fiel, tanto como a mi Pepe y fíjense que ha venido el gordo ése vestido de rojo con sus renos a tentarme, pero yo no; soy mujer de un solo hombre. En este caso, sólo de ustedes. Me he visto todas sus cabalgatas. Frío, lluvia, hasta nieve han salido a mi paso y yo, Lola, impertérrita, a las cinco en punto haciendo sitio para verles pasar y gritar ¡Melchor, Gaspar, Baltasar!, hasta quedarme afónica.
¿Y lo que he tenido que aguantar de las señoras frescas que llegaban en el último momento y querían colocarse ellas y sus hijos en primera fila? Y un jamón, a mis niños no les quitaban la primera línea, para eso estaba su madre para, si hacía falta, liarse a paraguazos. Religiosamente he limpiado los zapatos para que ustedes los encontraran relucientes y, si les sobraba un regalillo, lo dejaran también. He puesto agua para sus camellos, y Cazalla de la buena para sus Majestades, sin hablar de las pastitas, turrones y chocolate. Todo se lo han bebido y comido durante estos años, menos aquel año que compré una oferta que estaba un poco apolillada y les entró colitis por lo que no se pudieron terminar mis manjares.
¿Y ustedes cómo me han respondido? Con todos mis respetos, de vergüenza. Ojito, que no les quiero echar nada en cara, pero es que nunca me han traído lo que yo he pedido, leñe. ¿Acaso sólo tienen costureros para adultos? Parecen sus majestades tres discos rallados. Saben que en mi vida no cabe ni el hilo ni la aguja; cuestión de principios. Pues, ¡hala!, ya tengo quince y, lo más gordo, sin estrenar. Les aviso, si este año van a hacer lo mismo, ahórrense el paseo; no vengan. Yo quiero de ustedes lo que yo no me puedo comprar. Por ejemplo: un coche deportivo sin techo, a ser posible en color rosa pasión. Un abrigo de marmotas del cantábrico, un viaje a Ámsterdam para dos. Me han dicho que allí hay muchas flores, canales, puentes y museos para mi Pepe. Un viaje en AVE a Málaga de ida y vuelta para dos, también. Piensen que hay cosas que pido para dos porque tengo que llevarme a mi Pepe a cuestas, si le dejara en casa, mis hijos no lo perdonarían nunca que su madre se fuera a disfrutar y dejara el calvario para ellos.
Tampoco quiero nada del mercadillo, que les veo venir; mucho se me critica por esta desviación que tenemos Mari Pili y yo pero, luego, ustedes pierden el trasero por hacer sus adquisiciones en los puestecillos ambulantes… A ver si tenemos un poco más de personalidad y no me imitan tanto.
Para mi Pepe quiero calcetines para los doce meses, así, si se rompen, no tengo que coser.
Para Anticristo por casualidad, ¿no tendrán ustedes una ducha que lo haga todo sola? Es que mi niño le da pereza meterse en el agua y un no sé qué el gastar jabón y peine. Y, claro, si existiera una ducha que se lo hiciera todo, fíjense qué alegría para su madre que soy yo.
Para Peluche, ay, qué pido para este enjambre de grillos al por mayor… Tráiganme unos calzoncillos negros con el elástico que ponga kelvin no sé qué. Como es metrosexual, se mira mucho el interiorismo.
Para Mari Pili, unas zapatillas moraditas con hebilla y dos lazos grandes. Sencillas, ¿eh? Es que le gustan mucho las mías y como es “culo veo, culo quiero”, pues eso.
Para Aurorita, algo discreto, eso sí con mucho encaje y puntillas; ella es muy elegante. Si lleva plumas, mejor, más completo.
Para Monchita, unos skis. Se va a los Apeninos, donde vive Heidi y su abuelo a esquiar.
Para Pichu, recetas para la Termomix; las que tiene ya las ha probado todas.
Para mi madre… Lo que les dé la gana. Nada le va a gustar y lo va a cambiar. Así que ustedes mismos…
Para mi cuñada Heidi, un novio. Majestades, la chica lo necesita como el comer. La noto más para allá que para acá. Un hombre la puede descentrar. Tráiganselo rápido.
Y nada más… Bueno, lo mío que sea todo de lujo, ¿vale? Y si no tienen de eso, pues lo que sea, pero que sea mucho, porque me lo he ganado. He sido maravillosamente excéntrica, inusualmente risueña. ¿A que esto no lo es casi nadie? Pues yo sí y Mari Pili, también.
Un abrazo muy grande, una enorme reverencia y hasta el año que viene a la misma hora.

Lola, la de siempre
domingo, diciembre 30, 2007

¡FELIZ, FELICÍSIMO 2008!
¡La leche!, que “se me” acaba el año y yo con estos pelos. Quietos ahí un momento:
Estimados lectores: os quiero, os adoro. Gracias por vuestra paciencia al leerme y por comentar mis desvaríos.
Os deseo lo mejor de lo mejor, pero si lo mejor no llega porque se quedó en otro lugar o simplemente no le dio la gana venir, que no cunda el pánico: no olvidéis nunca de SONREÍR, dice mi Pepe que es fuente de vida. También, BESAROS, ABRAZAROS, los expertos dicen que hacer ese gesto una vez al día libera tensiones. ¿Vale? De verdad, si alguien no quiere ser feliz, es gilipollas.; esto dicho por Lola y Mari pili
Ayyyyy, que bien cierro el 2007, el saber que estáis ahí, como siempre incluyo a los mudos o silentes… Vivo gracias a vosotros... Ah, y cuidadito con las uvas, comedlas despacio, no quiero lectores atragantados.
Un abrazo enorme
MªÁngeles Belinda
Estimados lectores: os quiero, os adoro. Gracias por vuestra paciencia al leerme y por comentar mis desvaríos.
Os deseo lo mejor de lo mejor, pero si lo mejor no llega porque se quedó en otro lugar o simplemente no le dio la gana venir, que no cunda el pánico: no olvidéis nunca de SONREÍR, dice mi Pepe que es fuente de vida. También, BESAROS, ABRAZAROS, los expertos dicen que hacer ese gesto una vez al día libera tensiones. ¿Vale? De verdad, si alguien no quiere ser feliz, es gilipollas.; esto dicho por Lola y Mari pili
Ayyyyy, que bien cierro el 2007, el saber que estáis ahí, como siempre incluyo a los mudos o silentes… Vivo gracias a vosotros... Ah, y cuidadito con las uvas, comedlas despacio, no quiero lectores atragantados.
Un abrazo enorme
MªÁngeles Belinda
sábado, diciembre 29, 2007
LOLA Y MARI PILI SON... ASÍ
-La mato, la mato, la maaaaaato.-¡Por dios, Lola!, cállate.
-No puedo, Mari Pili; cuando la coja, la retuerzo el pescuezo.
-Como no te calles, seguirás limpiando sus cagadas.
-Heces, Mari Pili. Heces… Sé bien hablada… Trae la escoba, la voy a arrear un escobazo que se va a enterar de quién es Lola.
-Pero, ¿a quién, demonios, vas a dar escobazos? La has asustado y se ha ido… Anda, sentémonos y sigamos tomando el Martini.
-Te juro, Mari Pili, que la mato… Mira mis plantas, mira mi suelo encerado, pero si hasta la mesa esta llena de cagadas. La mato.
-Tranquila, Lola, ahora cuando llegue hablamos con ella.
-¿Hablar, dices?, ¿vamos a hablar con una paloma? Tú deliras, Mari Pili; cuando venga, la mato.
-Bueno, mátala, Lola, pero, antes, pregúntala qué ha comido; esa manera de hacer caca no es normal.-Mari Pili…-Dime Lola.
-¿Te has dado cuenta que, de tanto estar conmigo, te estás volviendo tan gilipollas como yo? Con una paloma no se habla, se actúa y yo la voy a matar.
-Calla…, está ahí… Mira, está haciendo caca en la hortensia malva. Está de foto, qué estampa más bonita.
-¡Hija de tu madre!, ¿qué te he hecho yo? Dime… Toma escobazo para que vuelvas, toma, toma, y toma.
-Lola te has cargado la hortensia.-Y a la paloma.
-No Lola. La paloma, al primer berrido tuyo, se largó.
-¿Sí?, ¿no me esperó? Qué maleducada…. ¡Eh!, mira, ya vuelve… Mari Pili, dame la botella del vermouth… No hagas ruido.-Toma… Agachémonos… es mejor que vayamos a gatas.
-Mientras la doy botellazos, tú te tiras encima de ella para que no se nos escape… a la una, a las dos y a las tres, ¡al ataaaaaaaaaque!
-Mamá, eres una asesina de amigas; has matado a Mari Pili.
-Aimm… Mari Pili despierta, te juro que no te quería matar. Antes mato a Pepe, pero a ti… Mari Pili resucita.
-Nada, Mamá, la has matado. ¿No ves toda la sangre que tiene por la cara?
-Peluche, es el Martini, no sangre.
-Da igual, Mamá. Está muerta.
-¿Cómo va a estar muerta? Mari Pili, leches, te ordeno que abras los ojos. Te juro que, como no lo hagas, no te vuelvo a hablar en la vida, ¿eh?
-Sería una nueva especialidad tuya, Mamá, hablar con los muertos.
-Que te calles, Peluche; eres tan gafe como tu padre. ¿Mari Pili? Mari Pili vamos al mercadillo de Majadahonda…
-Ay, Lola, cómo me duele la cabeza. Creo que me he tomado demasiado Martín; estoy mareada.
-¡Milagro, milagro, milagro!, la amiga de Mamá ha resucitado. Papá corre, ven. Mari Pili tiene la cabeza más dura que la de Mamá.
-Lola, ¿qué le pasa a Peluche?-Mi hijo es tonto, Mari Pili; se pensaba que te habías muerto. ¡Qué poco te conoce!
-Lola, ¿me he muerto?
-¿Cómo te vas a morir si estás hablando, Mari Pili?-Lola, ¿me he muerto o no?
-Bueno…, un poco, pero San Pedro te ha cerrado las puertas y has vuelto inmediatamente.
-¿Qué San Pedro no me ha querido, dices?, ¿qué no me ha querido a mí?
-Mari Pili: tú y yo somos mal vistas en cualquier sitio… ¡Calla!..., ha vuelto.
-¿Quién?
-San Pedro y Palomita buena honda… Peluche, da un escobazo a la paloma, pero con fuerza, ¿eh?
-Mamá, ¿eso es políticamente correcto? No quiero ser un asesino de palomas.
-Da el escobazo a la paloma y luego te contesto… Recuerda que una suculenta propina te espera.
-Mamá, ¿me quieres convertir en un criminal a sueldo, en un sicario?
-Mátala, Peluche, yo también te doy la propina.
-¿Tú, Mari Pili?-Sí… Lola, vamos detrás del niño y rematamos la faena.
-¡Allá voyyyyyyyyyyyyy!...-¿Peluche? Peluche despierta…
-Tardará, Lola. Estará negociando con San Pedro… Por cierto, ¿hemos matado a la paloma?
-Mari Pili, las palomas son más listas que los seres humanos.
miércoles, diciembre 26, 2007
LA TARTA DE MARI PILI
-Aurorita, vamos…-Hija, ya voy, qué prisas tienes.
-Es que llegamos tarde y si llegamos tarde no podremos votar, y si no votamos no podemos hacer trampa, y si no hacemos trampa, Mari Pili no gana.
-¿Vamos A pecar de nuevo, Lola?
-Sí, es absolutamente necesario, pero tranquila, alguien te perdonará. Es que si no, Mari Pili te excomulga, tú verás.
-¿Excomulgarme de dónde?
-Y yo qué sé, Aurorita. Preguntas mucho y me desconcentras en darme prisa. Tú sólo piensa en que hay que votar.
-Lola, es pronto, estamos en diciembre y las elecciones son e marzo.
-Que no te enteras. Hoy a quien hay que votar es a Mari Pili.
-¿Para presidenta del gobierno? Lola, eso puede ser un desastre. Nuestra amiga vale mucho, pero para mandar España nooo, que noooooooo.
-Aurora te quiero mucho, pero las valerianas te han dejado plana.
-¡Mentira, bellaca! Uso la cien.
-¡Genial!, pues votas cien veces.
-A Mari Pili no.
-Te voy a decir una cosa, que no se entere Mari Pili que no la quieres votar. Ella te tiene en los altares, como el ángel que hay que imitar…, hasta seguir porque eres el canon del equilibrio, la justicia, la bondad… Y vas tú y no la quieres votar. Eres una miserable.
-¿Todo eso piensa Mari Pili de mí?
-Sí.
-¿Ves como no la podemos votar, Lola? Esa mujer está zumbadísima. Todo aquel que me conoce sabe que soy lo que soy…
-Mira, no sé que concepto tienes de ti misma, pero me huelo que es más pobre que una rata. Y yo, como hago lo que hace Mari Pili para no gastarme, pienso lo mismo.
-¿Qué soy cómo una rata?
-No, que eres maravillosa y que vas a ayudar a una amiga porque tu corazón te ennoblece.
-Pues debo ser muy innoble porque no pienso llevar a la ruina a España.
-Ya… Oye, ¿qué tiene que ver Mari Pili y España, además de ser española y tener la bandera de España hasta en el baño?
-¿Mari Pili tiene la bandera de España en el baño? Ella es una decoradora extraordinaria, ella no ha sido, ha sido Paquito, seguro. Vamos con el gusto que tiene mi amiga… Imposible.
-Ay, ya llegamos. Ahora, según entremos cogemos una papeleta y escribimos Mari Pili. ¿Entendido?
-¿Esto es un colegio electoral? Pues sí que España está en la ruina, qué lástima…
-Escribe…
-¿No vienen los nombres puestos, Lola?
-No. Escribe Mari Pili Fernández…
-¡Ah!, Lola, ¿puedes votar a quién quieras?
-Sí, claro… Y nosotras votamos a Mari Pili.
-Espera que llamo a Jonatan Josué, quizá el quiera ser presidente del gobierno, él sabe tanto o más que Pepe. Recuerda su excelsa educación jesuítica, Lola… Voy a llamarle.
-Quieta ahí. Tú votas que la mejor tarta del mundo mundial es la de Mari Pili. Luego llamas a Jonatan Josué.
-¿Qué tarta? Pero, ¿no venimos a votar a España?
-No. Venimos a votar a Mari Pili y su tarta de chocolate.
-¿Y que nos dan si gana ella?
-A nosotras, las gracias. Y a Mari Pili un diploma y un set de cremas para el estrés… Ah, y el sueldo de un año en valerianas.
-Venga, firma Lola. Date prisa, al menos hemos de escribir cincuenta o setenta papeletas.
-Ya voy, Aurorita… Tú, es oír la palabra valeriana y pierdes los sesos. Que sepas que vas a pecar al menos cincuenta veces.
-La ocasión lo merece. Mis pecados se justifican porque quiero mucho a mi amiga, porque mi amiga está como un cencerro, porque sé que las valerianas añadirán seso a sus costumbres, po
