viernes, mayo 23, 2008

LOLA LA LOCA

-Mari Pili, estoy fatal. Por momentos se me va la olla.
-Algún día tenía que dar la cara. Tu ritmo de vida no es normal.
-¿Cómo que no es normal? ¿Me estás llamando tarada?
-Sí, rotundamente, si.
-… ¿Se me nota mucho, Mari Pili?
-Un huevo, Lola. Bueno, dos docenas de huevos.
-¿Y qué puedo hacer, Mari Pili?
-Parar, Lola, parar. No puedes estar como Dios en todas partes, ni multiplicar los panes y los peces. No eres una diosesa. Eres simple y llanamente Lola.
-Si paro, Mari Pili, ¿quién pone lavadoras, va a la compra, limpia, riñe con el frutero y la vecina del tercero A, va al trabajo a hacer una obra de caridad con su jefa, pasa el aspirador, piensa en cosas intranscendentes, cocina, va al mercadillo, escucha a su madre, aguanta a Pepe, se tira de los pelos cuando discute con Peluche, saca a Pepe Perro a pasear, plancha, fumiga, lee los prospectos de las medicinas y los sobres de sopa, canta la zarzamora, amante, esposa, bandida…? ¿Quién, dime quién?
-Busca una doble.
-¿Una doble, dices? ¿Y dónde voy a encontrar una pringada como yo?
-En cualquier rincón del mundo, Lola, hay pringada a patadas.
-Pero no como yo; soy única.
-Pues deja de ser única. Dime, ¿para qué te sirve ser exclusiva si lo único que luces son tus ojeras?
-¿Sí? ¿De verdad crees tú eso?
-Sí, Lola, sí.
-Pues sí que estamos arregladas… Anda, coge el periódico.
-¿Para qué, Lola?
-Para ver en los anuncios si hay alguien que se ofrezca.
-¿Se ofrezca a qué, Lola?
-Pues a ser yo a tiempo parcial.
-A tiempo completo, así tendremos todo el tiempo del mundo.
-¿Y qué haremos con todo el tiempo del mundo?
-Y yo qué sé, Lola. Nunca lo he tenido, pero lo averiguaremos.
-… Oye Mari Pili, ¿no será un poco aburrido?
-¿Cuál?
-El tiempo ilimitado. Si no toco las narices a Pepe un rato y otro rato a ti, mi vida será un erial, Mari Pili.
-Uy, qué va, Lola. Con el tiempo ilimitado podrás tocarle el triple, el cuádruple, el quíntuplo, el nonagésimo…
-¿Tocarle el qué Mari Pili?
-Los huevos, Lola, como a mí me tocas los ovarios cuando estás así.
-Pues anda que no sois masocas, leñe.
-Mucho, Lola, mucho. Creo que voy a dejar de tener tiempo ilimitado; ya no te aguanto más.
-¿Eh? Y entonces, ¿quién me va a soportar?
-Nadie.
... Debo de llamar a mi Pepe; él sabrá qué hacer.
-Pepe… Soy Lola.
-¿Qué quieres?
-Oye, ¿a que tú me aguantas? Mari Pili ya no.
-…
-¿Pepe?
-… Al menos, Lola, hay alguien sensato a tu alrededor.
-Pepe, ¿quién te ha dado permiso a decir en voz alta lo que piensas?

7 comentarios:

El Secretario dijo...

Hola Mª Ángeles/Lola.

Pues sí.
Hay un relato de Borges que se llama "Los inmortales". Hace mucho, mucho que lo leí, pero venía a decir que la inmortalidad, a la larga, resultaba muy aburrida.

Y la vida, si no tuviera esos altibajos (no necesariamente altiplanos...), podría resultar llanamente monótona y estepariamente igualitaria.

Esas montañas rusas, de vez en cuando, nos dejan ver las cosas con otras perspectivas...
Pero no demasiadas.


Saludos desde Andalucía con altibajos.

Nómada planetario dijo...

Muy chispeante este relato, lo de diosesa te ha quedado asaz fetén.
Aunque difícilmente hallarás una doble que te sustituya, porque hay cosas, como los billetes de 500 que no se pueden duplicar, por mucha resolución que metas al escáner.
Buen finde. Cuídate.

Lola Bertrand dijo...

Yo seguiría loca, con la edad la locura se agudiza y resulta genial...
A mi me gusta estar loca como Lola ¿ será por el nombre.
Abrazos locos de mar.
Lola

Yak dijo...

Se habla de igualdad.Pero hay un grave problema de irresponsabilidad. La mujer quiere dejar de planchar. Pero, ¿Y quién plancha?. El hombre, desde el sofá, dice que no sabe...

Pues aprende, c....., aprende...

blumun dijo...

Pues, Lola tiene premio en blumuneando ;)
Un beso.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Pero, pero qué alegría más grande que la gente venga a reírse un rato.
Si alguien se siente identificado, es que hay pollo encerrado.
MUCHISIMAS GRACIAS POR VENIR

João Videira Santos dijo...

Hay aqui mucho para leer de forma distinta. Me gustó