miércoles, marzo 01, 2006

LOLA Y EL TABACO


Hola, soy yo. Estoy que fumo en pipa. Decir que estoy envenenada, es hablar poco. Me encuentro rabiosa, furibunda.

No sé si contaros el asunto de los buitres carroñeros o, que hoy es el último día que se fuma oficialmente; a partir de mañana seré una ilegal, perseguida por la justicia. Me conozco: sé de buena tinta que expeleré humo en los sitios prohibidos, me esconderé, llevaré un cenicero debajo del sobaco y estaré al margen de la ley; el riesgo de ser pillada “in fraganti” lo llevo tatuado en la frente. Ya me imagino a mi Pepe, yéndome a buscar a comisaría, aunque, os advierto, que es probable, casi seguro, que en vez de eso, se quede empanado haciendo “zapping” delante del televisor y su Lola, mujer marcada por la ley, entre delincuentes, maleantes, juzgada por el mismo rasero, ¡manda narices! En qué país vivimos… Si es que hemos perdido el norte, leches. Mi Pepe, que eso de las leyes lo lleva a rajatabla porque es un hombre muy cívico, me ha puesto una pegatina en la tapa del retrete que versa lo siguiente: “Lola, que te veo, apaga el pito”… Será capullo, con lo bueno que es un cigarrillo sentada en el trono, ¡a qué grado de intolerancia hemos llegado!, que ni se me respeta estando en el váter.

¿Vosotros fumáis? Es un vicio caro, sucio (te deja los pulmones renegridos), no os lo recomiendo y menos ahora, claro. Menudas multas han estipulado, aquí, los mandatarios de pacotilla. Yo estoy convencida de que me van a embargar hasta las pestañas, pero no pago ni una multa, ¿eh?... Es más: a las ocho de la mañana me iré al banco y sacaré todo el dinero que tengo, sólo dejaré los intereses por descubierto, eso no me importa que me lo embarguen.
Ay, qué enfado tengo… Pero, ¿cómo me van a juzgar igual que a un mafioso? Si no soy china, ni rusa, si soy una “sensilla” chica de Valladolid que le gusta fumar, coño… A mí, que no me toquen la moral que soy muy brava y, si me buscan, me encuentran; el que advierte, no es traidor.

Creo que me voy a anticipar a los acontecimientos, amigos lectores; tomaré medidas: una, llevar prendido en la ropa una nota de advertencia al respetable diciendo “Lola, mujer sin ley”. Dos, esta noche en las campanadas, mientras unos toman uvas, yo me fumo doce cigarrillos –la verdad, no sé si me dará tiempo a tragar tanto humo-… por si las moscas.
MªÁngeles

2 comentarios:

Manuel Cubero Urbano dijo...

Aunque llevo siete u ocho meses sin fumar, cuenta con mi apoyo total, lolita.
y como me haces sonreír... aún más.

azpeitia dijo...

Eres formidablemente graciosa...seguro que haces feliz a todo el mundo, con tu sinceridad, con tu desparpajo bien intencionado....que emvidia me da Pepe que no sabe lo que tiene....un beso de azpeitia