miércoles, mayo 23, 2007

LOLA Y EL FLAMENQUITO Y OLÉ

-Lola, soy Mari Pili… ¿Se puede saber por qué no me has llamado cuando has vuelto de Sevilla? Pronto olvidas a tus amigos. Que sepas que yo soy la úuuuuuunica que te aguanta.
-Eso es verdad.
-¿Cuál es verdad?
-Lo de que eres única, la más paciente; la más de todo.
-Entonces, ¿Por qué no me has llamado?
-Chiquilla: la envidia es muy tiñosa y no quiero tiñosos en mis alrededores.
-¿Me estás llamando envidiosa, Lola?
-No, Mari Pili; sólo tomo medidas cautelares, no más.
-¿Por qué?
-Mari Pili porque he triunfado, porque soy la más grande. Porque me llueven ofertas.
-¿Ofertas de qué, Lola?
-Estás escuchando a la reencarnación de Lola Flores.
-…
-¿Mari Pili?
-¿Qué, Lola?
-¿Estás ahí?
-Sí.
-¿Qué haces?
-Mascando tu última chaladura.
-Acaso, ¿no me crees?
-Mujer, creerte, lo que se dice creerte, yo te creo. Pero por debajo de la ampulosidad y enfatización de tus palabras, he de averiguar, la realidad. ¿Me se entiende?
-Pues no, Mari Pili, no se te entiende. Creo que a la que no me se comprende es a mí, la genuina Lola.
-Sí, Lola, a ti te entiendo; precisamente al comprenderte, vislumbro que estás bajo el influjo de la luna en cuarto menguante.
-No te engañes, Mari Pili: no es la luna la causante sino el flamenco, ese duende que corre por mis venas. Y ya ves, yo sin saberlo.
-¿Lo sabe Pepe?
-No, Mari Pili. Estas sorpresas le pueden producir un fuerte impacto emocional; voy a ir poco a poco. Mira, ya me he comprado la bata de cola. Cuando llegue, me verá vestida.
-Lola, por dios, eso es un delantal.
-No, no, estás muy equivocada. Es el vestido de flamenca para mujeres pobres y amas de casa. ¿No ves los lunares, los volantes, mi arma?
-Vamos, que te has comprando un delantal; déjate de florituras. ¿Y la peineta, el collar, el clavel?
-También, también; en Sevilla hay tiendas de chinos. Allí me compré un conjunto muy barato. Mañana, me lo pongo.
-¿Para hacer las patatas?
-Sí, Mari Pili, para hacer las patatas, y para que me vea Pepe con el atuendo completo… ¿Le gustaré?
-Más que gustarle, le vas a encandilar; semejas a un farolillo de feria.
-¡Anda!, pues no se me ha ocurrido comprar farolillos.
-Y comprar una carreta y, así, te vas directa al Rocío.
-No, mi arte se verá exclusivamente en un tablao flamenco.
-Ah…
-¿Ah, qué?, ¿No te lo crees, verdad? Pues millones de personas me aplaudieron el sábado pasado… Bueno, unas treinta personas.
-¿Y porque te aplaudan ya está todo, ya te llueven contratos? ¿A qué hora bailaste, qué bebía la gente?
-Eran las tres de la mañana y la gente bebía, bebía mucho.
-Ahí está; te has contestado tú solita. La gente con alcohol a una silla la aplauden.
-¡Ay, Jesús!, a ver si me confundieron con una silla.
-O una mesa que se movía, Lola.
-¡Ay, Señor!, mira que va a ser verdad… Pues te había traído una bata de cola por si querías formar parte de mi cuadro flamenco.
-¿De verdad, Lola, que me has traído un delantal flamenco? Seré parte del flamenco más puro, más grande…
-Sí, Mari Pili, la gente aplaudirá a la mesa y a la silla; el cuadro completo.

5 comentarios:

Pilar dijo...

Chiquilla, Lola, qué ajetreo llevas ... y qué viajera estás ... Esa bata de cola tiene que quedarte divinamente ... Me alegro que lo pasaras tan bien.

lola dijo...

jejeje lo que me he reido con lo del delantal... estupendo, y por cierto creo que el remozado del blog le beneficia , está más animado así.
Saludos Lola ( la otra)

cambalache37 dijo...

Me encanta la estatuilla de Lola Flamenca. Las correrías que cuenta aquí son graciosas... me imagino las escenas... besos. Merche

Andrea dijo...

Puedo decir "¡yo estaba ahí!" cuando le hiciste la foto a la Lola y también cuando las treinta personas te aplaudieron como rencarnación de Lola Flores...

Emma dijo...

Delirante y genial, niña.
Desde luego, como enredadora, tu Lola no tiene quien la supere yo creo que se podía hacer vendedora de cosméticos o de aspiradoras o algo así a domicilio, seguro que enredaba a más de una clienta. Ah y si no a la tele, con un simple teléfono... Y ríete tu de Gila, al lado de tu Lola.
Que es gozada tu personaje, Ángeles, y que disfruto un montón con ella.
Besos
Emma