miércoles, noviembre 14, 2007

LOLA Y LA RISOTERAPIA

-Pepe, eres carne de cañón.
-¿Sí? No sabía que a los obesos ahora se les llama así.
-Serás pasto de las llamas.
-¿Qué, ahora te has metido a pitonisa?
-No; he dejado de leer sobres de sopa y he ampliado mi repertorio.
-¿Ves, Lola? Eso me gusta porque notaba que tu conversación, últimamente, se hallaba muy limitada… ¿Has descubierto a Saramago, Almudena Grandes…?
-Tampoco te pases, Pepe… Leo el prospecto de los supositorios y la propaganda que meten en el buzón.
-Lecturas de alto contenido intelectual, Lola. Y… ¿has llegado a reflexiones fructuosas?
-Sí, eso siempre, Pepe. Mi cabeza va más allá del continente y puedo comprender el contenido, hacerlo mío, interiorizarlo y, por último, hacer de él una eclosión de conocimientos tan variados como dispares.
-¿Y?
-Pues eso, Pepe… El tono muscular de tus arterias no está relajado.
-Ah… Eso, ¿dónde lo has leído, en la caja de supositorios o en la publicidad?
-¿No ves? Si es que no tienes estimulados los sistemas endocrino e inmunitario, qué limitado eres, cualquier día ¡zás!...
-¿Cualquier día qué, Lola?
-Pepe, mientras, no segregues jugos digestivos sanos que faciliten el buen carácter, te dará un infarto.
-Anda, coño, con lo qué me sales ahora. ¿Tienes el remedio, Lola?
-Sí; es un deporte que distrae la mente de tensiones y hace olvidar las preocupaciones… te olvidarás de todo, menos de mí, por supuesto, Pepe.
-Lola, entonces, estoy en riesgo de infarto seguro.
-No, Pepe, porque si practicas lo que te estoy sugiriendo no te dará.
-Lola, si olvido todo menos a ti… Me voy a morir, Lola, haz algo.
-¿Eh?... Pepe, no me seas egoísta. Vamos a ver, tú deseas que el negocio de la funeraria funcione y, luego, vas tú y no quieres morirte… Chiquillo, coopera un poco.
-Lola, ¿tú quieres que me muera?
-Pepe mi vida sin ti sería un erial… Si te mueres, ¿de quién iba yo a hablar mal? Por San Críspulo, no me hagas esa faena, Pepe… Ahora mismo ponte a hacer ese deporte.
-Pero, ¿qué deporte, Lola? En la vida he hecho deporte, tengo la musculatura atrofiada, Lola.
-¿Ves? Estás ansioso y en tensión emocional… Te va a dar ya, Pepe, comienza antes de que sea tarde.
-¿Cómo se hace, Lola?
-¿El qué, Pepe?-El deporte ese… venga, dime que noto ya un remusguillo en el pecho.
-¿Si?, ¿tan rápido?... Qué bárbaro. Pepe despidámonos, fue un placer conocerte.
-Que no me muero, coño, que no me da la gana hacer lo que tú dices, que eres una dominante, Lola.
-¡Qué soberbia gasta, Pepe!... Me mal interpretas, lo que quiero es salvarte del infierno.¿De qué infierno me hablas ahora, Lola?
-Da igual, Pepe, lo tuyo no tiene remedio… Hala, muérete.
-Que no me da la gana, Lola.-Pues, entonces, Pepe, ríete… ¿Sabes cómo se hace eso, vida mía?
-Ni sé ni me interesa, Lola.
-¿Ves, Pepe? Te mueres sin remedio.
-Me moriré cuando me dé a mí la gana y de la forma que yo diga, Lola.
-Sí, seguro… la muerte avisa y a ti el primero… Eres como San Pedro, negándola tres veces… Ríete, leñe, que te mueres, ¿eh?
-¿Segura, Lola?
-Sí, bueno… casi.
-Empecemos, Lola, riámonos…
-Empieza tú, yo llevo media hora riéndome de ti, pardillo, más que pardillo... Ay, me voy a llamar a Mari Pili. Ella me entiende, me sigue, me... todo.

3 comentarios:

Común dijo...

Hola!!!!!!!!!!!

MAFALDA, ahora para mi LOLA. ¿Cómo estas?? Te saludo desde ARGENTINA aquí un puntito en el medio del campo, entre los cereales...........casi en la cosecha del trigo.

Muy bueno lo de LOLA y PEPE, si me lo permites seguiré estando.

Un besote y abrazo de oso.

blumun dijo...

Hola, buen jueves.
Creí que cambiabas de casa, menos mal que Lola se ha quedado. Porque al fin y a la postre, yo vengo a ver a Lola, tu no te ofendas mªángeles, pero así son las cosas.
Leyendote Lola, segura estoy que no me muero. Gracias. Y si se arruinan los de las funerarias, que planten champiñones en las cajas. Todo es negocio.
Besos.

Capitán Romeo dijo...

El que se va a morir pero de la risa soy yo, jejej

Me ha gustado mucho, yo conozco a varios PEPES y PEPAS que me tienen alienado socialmente, esto me ayuda a replantearme si les doy una coz en el trasero o empiezo a reírme de ellos.

Un saludo futurista