lunes, marzo 17, 2008

LOLA Y EL SEXO


Lo dijo mi amiga Mari Pili, ella habla por los codos, es más, no calla, “Lola, no te engañes, están todos zumbados, y lo malo no es eso, es que así terminaremos todos” El final de la frase me preocupó; que el mundo cada vez esté más loco, ¡qué lo vamos a hacer!, como dice un refrán español “A río revuelto, ganancia de pescadores”, vamos, el negocio bola para los psiquiatras. Hasta aquí todo normal, pero que la cotorra de mi amiga vaticine que yo, Lola, termine como la masa, ¡no, no hombre no, un respeto!... Y el caso que si tengo un minuto para pensar (difícil, estoy muy ocupada), papeletas para la rifa de los chiflados tengo unas pocas… bueno, unas cuantas... ¡Vale!, tengo muchísimas ¿Contentos? Y la culpa la tiene esta vida trepidante que llevamos, ¿a qué sí? En esto que estaba meditabunda, cuando volvió a sonar el teléfono; era mi amiga Mari Carmen, ¡joder, ésta!, si hay entrega de premios al más pirado, ella nos haría sombra a Mari Pili y a mí con todo lo adornada de mujer sindicalista, reivindicativa de los derechos de la mujer, culta, teatral y divertida…, pero loca, mucho. El caso es que me llamaba para invitarnos a su casa la noche del viernes y cenar juntos; como yo estaba muy concienciada de la problemática mundial (la de la locura) me dije “Lola, esta es una ocasión fantástica para ayudar al prójimo” (establecer una ONG para locos, cuya presidenta sería yo, ¿quién mejor?)
¡Manda huevos, qué noche pasamos!, hasta mi Pepe, que aunque limitado e impotente (os recuerdo, que no de pene; quiero hacer esta matización porque ya veréis…), siempre ha sido un hombre sano de juicio y raciocinio, esa noche se destapó. La cena transcurrió normal, haciendo balance de la semana, las pericias de cada uno. Allí todo el mundo hablaba a la vez porque pensaba que lo suyo era más importante y trágico; con lo cual yo no sé si un cabrón que apareció en la conversación era de mi Pepe, de mi amiga Mari Carmen o del mudo de su marido, que nunca habla, se limita a escuchar y observar espantando. Mío esa cabrón no hay duda que no, porque yo sólo tengo gilipollas… ¿De quién sería el cabrón? ¡Jó!, qué mala costumbre tenemos de no escucharnos.
El caso, que ya en los postres me dice Mari Carmen “Lola, en el sindicato (no sabía que en los sindicatos hacen estas cosas también; creía que sólo se dedicaban a armar camorra, chillar, picar al trabajador dejándole más tarde tirado delante de la patronal) han sacado un libro de tets muy ameno para que nos conozcamos mejor” ¡Ah, qué cosas!, dije yo inocentemente como siempre y ella me dijo "espera que lo saco y los hacemos"... ¡Joder, joder y joder! (Perdón, perdón y perdón)

Comenzamos con uno que mi Pepe se puso a la defensiva (no me extraña; se sospechó él vestido de mortaja) se llamaba “Cómo actuaría usted en un velatorio”… mi Pepe se negó al interrogatorio; en cambio yo, abierta a todo, lo hice. Conclusión, me dijeron los resultados que no estaría a la altura de las circunstancias, y menos, como viuda ya que haría un papel desastroso en el evento porque lejos de mostrarme alicaída, estaría… mi Pepe, se lo tomó muy en serio y me preguntó “¿Lola, de verdad te alegraría que yo me muriera?” y yo le contesté “Pero Pepe hijo, ¿cómo voy a querer eso? No, sólo a veces quiero que desaparezcas, pero no que te mueras”. Mi aclaración no le satisfizo.
El segundo tets desmadró al personal (en él colaboró Peluche que había aparecido en casa de Mari Carmen a buscarnos; aquí se vio claramente que aquello que me contó de que sería virgen hasta el matrimonio ¡Miau! Era una milonga dicha en un momento de arrebato descontrolado y juvenil) se llamaba “¿Seduce o no seduce?” Parecido al ser o no ser de Shakespeare pero en versión sindicalista. Los resultados se englobaban en tres categorías: Leona, gatita y ratita. ¿Diréis? Yo, la gran Lola, resulté ser una leona; mi Pepe dijo “ni hablar del peluquín; ese resultado está mal, hay que repetirlo” Otra vez a hacerlo, así hasta tres veces y las tres salía que era una leona de armas tomar en lo que al sexo se refiere ¿Tengo yo la culpa de ser una fiera en la cama? Pues no, la naturaleza es la naturaleza. Mi Pepe r que r, que no y que no. Peluche dijo “Pues hacérmelo a mí” nada, que el niño era como su madre ¡Una fiera de la sabana! En cambio mi Pepe era un minúsculo gatito
¡Qué risa, qué cabreo se cogió el tío! Se le empezó a ir la olla, que si él era un maestro, que si aguantaba no se cuantas horas… bueno, bueno y bueno. Mi Pepe que vio que su virilidad estaba en entredicho (Veía por momentos que se bajaba los pantalones para mostrarnos que él no sólo tenía de todo sino que además era de la mejor calidad) comenzó a atacar a los leones diciéndonos que no tomábamos brevas con fruta de mango aderezadas con yogur griego… ¡Toma ya! Lo callado que se lo tenía mi Pepe… ¿Dónde coños comería todo aquello? En la nevera de mi casa sólo hay plátanos de Canarias, naranjas y yogures de oferta… Escuchad: añadió que el marisco (carísimo) endurece el miembro viril y por eso él tres días a la semana se administraba de ese alimento (y yo, tonta de mí, yendo a comprar siempre ofertas ¡Lola, eres una gilipollas! Me dije) en cambio su mujer (es decir yo) sólo comía fritos, carnes rojas (con lo cara que está la carne) ajos y cebollas… todos ellos, alimentos corrosivos para el sexo, por lo cual era imposible que yo, la gran Lola, fuera una leona…
¡Qué envidia dios hay por el mundo!, hasta en tu propia familia ¡Qué decepción! Pero no por este descubrimiento me atribulé, noooooo. Toda Lola que se precie de serlo, jamás debe achicarse; con lo cual di una lección a mi Pepe: comiendo de ofertas, puedes ser un genio, una bomba, encima de la lavadora, debajo de unas sábanas, en un sofá, en la ducha o en el suelo… he dicho y que nadie me lleve la contraria ¿Entendido?

2 comentarios:

Wilhemina Queen dijo...

TENGO UN REGALO PARA TI EN MI BLOG
QUE PASES UN HERMOSO FIN DE SEMANA!

WILHEMINA

Nómada planetario dijo...

Bien querida Leona, yo también compro ofertas del super, aunque me permite algunas alegrías como las cochas finas y los espárragos que según dicen son afrodisiacos, aunque para mí que es un poco de cuento, porque no surten mucho efecto en quien los ingiere aparte del que los recomienda.
A seguir tan fresca, en el buen sentido de la palabra siempre.
Un beso de semana santa.