jueves, junio 07, 2007

LOLA Y LA DECLARACIÓN DE LA RENTA

-Lola dame tus datos.
-¿Qué datos, Pepe?
-¿En qué año naciste?
-Hace poco, pero no me acuerdo.
-Anda, dame el DNI y los papeles del banco.
-Vamos a ver, Pepe, ¿se puede saber qué mosca te ha picado? Para una vez al año que te coso un calcetín, vas tú y me das conversación.
-Lola lo necesito.
-Mira que cómo deje de coser, ya no coso hasta el año que viene, ¿vale?
-Estoy haciendo la declaración de la renta, cabezota.
-¿Y a mí, qué? Yo si declaro, no coso; tú verás…
-¿Dónde los tienes? Voy yo.
-No vayas, los tiré a la basura.
-¿Estás loca? Y, ¿ahora qué hacemos?
-Yo coser, tú, no sé.
-Pero es que tengo que hacer la declaración, Lola.
-Qué manía te ha entrado con declarar. Vamos a ver, Pepe, ¿qué quieres contarles a los de hacienda?
-No sé, Lola, has tirado los papeles; no me lo voy a inventar.
-No hijo, no, que tú eres muy honrado. Escríbeles y di que no tienes información, pero que al año que viene sí; te despides amablemente y ya está. ¿Ves como todo tiene solución, Pepe?
-Solución sin cabeza como toda tú.
-Me acabas de llamar cabezota y, al segundo, descabezada; no hay quién te entienda, Pepe. Por cierto, ¿qué quieres que declare yo?
-La unidad familiar tiene unos ingresos…
-Yo no soy de tu familia, Pepe.
-¿No?
-No, ¿acaso soy tu hermana, tu tía, tu madre? No
-Pero estás casada conmigo.
-Sí, cierto, pero en mis venas hay otra sangre que hace que no sea de tu familia.
-Azul, ¿no?
-Pepe no declaro contigo, no te empeñes, ni aunque me llames princesa. Además, ¿qué voy a declarar?
-A ver, Lola, hagamos memoria, ¿qué tenías el año pasado?
-Humm…ya sé: me compré en el mercadillo un bolso de Gucci por 15 euros y un geranio.
-Lola, digo en el banco.
-¿En el banco, Pepe? Nada; fíjate dejé de ir al cajero…
-Ya, pero comimos, nos vestimos… ¿De dónde salió el dinero?
-No sé, Pepe, sabes que soy muy discreta, no te pregunté de dónde sacabas el dinero, así si venía la policía a interrogarme sobre la operación Malaya, yo…
-Lola, por una vez en la vida, ¿puedes hablar en serio?
-No Pepe, la realidad me tortura.
-Tenemos que hacer la declaración de la renta.
-Y dale… No la hagas, Pepe. ¿Tú crees, con los que somos en España, que se van a enterar? Si estamos todos amontonados… Uno más, uno menos…
-Lola…
-Pepe…
-Dime, ¿qué vi en ti cuándo nos casamos?
-Que no era de tu familia y, por lo tanto, legal nuestro matrimonio. Yo era, además, era… ¿Qué era, Pepe? No me acuerdo… Aimm, Pepe, me quitas hasta las ideas.
-¡Ojalá, Lola, ojalá!

2 comentarios:

lola dijo...

Esta Lola es de lo que no hay - mira que tirar los papeles a la basura ( en eso se parece a mi suegra) . En fin un buen rato , eso es lo que me has hecho pasar.
beso
lola ( laotra)

cambalache37 dijo...

Hola, muy buena esta historía de Lola y la renta. Un tema sangrante en este mes de junio. Me temo, amiga, que aunque los papeles se tiren a la basura (yo más o menos, lo hago) no se libra ni San Pancracio, ahora con solo teclear tu nif, ya saben todos toitos los ingresos... Sigo insintiendo en el guión largo, queda más coqueto. Por los demás, tan sólo se trastocó una coma y un acento. Pero eso es por las prisas. Un besazo, reina. Merche