martes, diciembre 04, 2007

LOLA Y TODOS LOS SANTOS

¡Ayyyyyyy!, Virgen Santísima y del Perpetuo Socorro, San Estanislao de Cosca, Santa Restituta, San Remigio y Ceferino… ¡Ah!, Se me olvidaba encomendarme a San Crisóstomo, Silverio, Ireneo y Cirilo…, apiadaros de mí misma mismamente por estos defectillos míos tan inofensivos, pero que tanto alteran la salud mental de mi Pepe... ¡Joder!, Si lo pienso detenidamente no es para tanto, no debo lamentarme y, menos, acomplejarme. ¿Quién hay perfecto? ¿Vosotros no tenéis manías? Yo muchas, pero varían como las estaciones del año aunque también las tengo perpetuas. ¿Os cuento?...Mi Pepe está con la menopausia, ¡qué pena me da! Siempre ha sido un poco rarito, se me encrespa como un gallo de pelea por cualquier cosita de ná. Yo trato de informarme para tener opinión subyacente como equidistante de su situación, para ser mujer con conocimiento de causa in situ, pero llego a la conclusión de que pertenezco a otro planeta… Me quiere hacer comulgar en una realidad divergente de mi yo existencial y por ahí no paso… ¡Cómo me expreso!, ¿eh? No sé muy bien lo que he dicho, pero queda divinamente así que no lo quito, y como os decía, termino metiendo la pata, alterando ese gallo peleón que lleva dentro de su ser.
Ayer, sin ir más lejos, iba yo tan contenta a pasar el día con la toca pelotas de mi jefa –lo de contenta es un eufemismo, ¿eh?- cuando giro mi vista inteligente –yo desde que he oído que hay sujetadores con visión inteligente, ya me creo que mis ojos que en la puñetera vida han visto, ahora ven mucho y para colmo inteligentemente- bueno, como os contaba, giro la cabeza y veo una librería que tiene todo en oferta, ¡con lo que le gusta a mi Pepe leer!, porque él es muy ilustrado y, me dije a mí misma mismamente “Lola, ten un detalle que endulce la vida a tu hombre”… Dicho y hecho, me metí y buscando y rebuscando encontré el libro idóneo, una versión actualizada del 2003, tenía de todo: Orientación, lectura, historia, información, geografía, vamos que era una vulgar mapa de carreteras muy estupendo, encuadernado de maravilla, con cierre automático y ¡sólo 2€!, ¿cómo me iba a resistir si aquello podía ayudar a mi Pepe a encontrar el camino adecuado y enderezar su carácter? ¡Qué emoción, que premura me entró por adquirir semejante chollo! Y, claro, entre tanta hemorragia de satisfacción, se me olvidó que era al menos el décimo nono mapa de carreteras que compraba a mi desdichado Pepe. Y es que es una de mis manías dignas de estudio parapsicológico ¡comprar mapas!
Mi subconsciente debe intuir que los García estamos muy perdidos en estos mundos de Dios y trata de encontrar el rumbo en la cartografía hispana. Además, y para colmo, se me olvidó por completo que ese regalo le altera muchísimo y siempre que llego con semejante detalle, me dice “Lola, me tienes hasta los huevos ¡NO ME COMPRES MÁS MAPAS!” Me chilla y todo, paso un bochorno horroroso, pero se me olvida y, claro, voy y le compro otro mapita cuando la ocasión se pinta idónea.Así que anoche llegaba feliz y contenta a casa y según entré, mi Pepe se estaba limpiando sus zapatitos –él es muy limpio, eso sí sólo limpia los suyos.., estoy pensando que a partir de mañana sólo lavaré mis bragas de cuello vuelto, sus calzoncillos que los lave él- ¡Ay! perdonad que me voy por la tangente... como os decía, entré ufana, le miro pletórica, radiante, qué gilipollas soy.
-Pepe, mira lo que te he comprado.- se le iluminó esa carita suya de ángel caído, pero llegó el sopla tubos de Peluche y me reventó la sorpresa.

-Papi, es un mapa, no tenías la edición del 2003.- es una lástima tener hijos tan bocazas.

-Lola, ¿no me digas que has comprado otro mapa?

-Sí- dije un sí que ni el cuello de mi camisa escuchó, mientras mi memoria recuperaba la memoria de que mi Pepe odia los mapitas de carreteras.

-Lola devuélvelo, hay catorce en la estantería y, para colmo, no los tienes verticales sino horizontales.- ¡coño!, esto sí que me descolocó. ¿Qué tiene que ver la horizontalidad y verticalidad con tener catorce mapas?

No me habla... ¡Mejor!, así no desgasto mis oídos... San Proto, San Remigio, Eduvigis y Santa Bibiana, Santa Genoveva de Brabante, ¿por qué puñetas no me da por comprar sujetadores con visión inteligente en vez de mapas? Seguro que le gustaría más y añadiría más inteligencia a mí misma mismamente que falta me hace, ¿verdad?

4 comentarios:

DémoNan dijo...

jajajaj pues nadie hay perfecto, al menos ningunho de los humildes mortales que no pasamos por el quirófanooo besos

Capitán Romeo dijo...

Es muy curioso esto que cuentas. Yo sufro la misma frenopatía. A mí me pasa con las agendas: es muy triste.

Es entrar en una papelería y sin yo querer, mi otra personalidad me suplanta y le pregunta al dependiente que despacha.
_ ¿Tiene usted agendas? Y acto seguido.
_ ¿Me las enseña? (las agendas, claro está)
Y toma Geroma pastillas de goma, ya la hemos jodido me llevo una o incluso dos, y claro mi verdadera personalidad intenta increpar a la otra intrusa...
_¿Para que cojones quieres dos agendas subnormal?
Entonces esta (mi otra personalidad) que es muy cuca, se hace la longui y termina fingiendo que no ha escuchado nada...

Y tengo prohibido acercarme a los TODO A 100 _que deberían llamarse TODO A 1, con la cosa del €, pero seguramente como ya se gastaron el dinero en el cartelito, no están por la labor de cambiarlo, (siempre pueden usar un poco de pintura blanca a modo de Typex)_ es entrar en uno de ellos e irme compulsivamente al estante de agendas, escolares, de oficina... Una orgía de pequeños librillos se extienden por doquiera que poso mis ojillos que irradian la luz de un colegial al que sus padres le acaban de comprar el último videojuego que se le ocurrió. Soy un enfermo las compro todas.

¿Sabes que es lo más triste de todo?

Lo mas patético es que nunca uso las agendas, soy incapaz de escribir más de una semana en ellas, la rutina me ahoga y termina abandonada en un armario lleno de mis prisioneras. En sus tapas se puede advertir que muchas de ellas ingresaron en mi prisión desde 1996 (creo que en ese año empecé a d4esarrollar esta conducta, no te lo puedo decir con seguiridad porque nunca me dió por apuntarlo en ninguna de ellas). Todas ellas están esperando que algún día les conceda la libertad, o en su defecto haga un poco de limpieza.

Un fuerte abrazo desde el infinito y más allá.

CATI COBAS dijo...

Gracias por la sonrisa, Ángeles...Un abrazo de Cati

Común dijo...

Hola!!!!!

La menopausia en los hombres???, les ataca peor que a nosotras….
De los santos , si es que hay me quedo con San Ceferino.

Un besote y abrazo de oso.